Chapter 06: ¡Ruido!

-Este es el plan- les contó Erik a los demás, que lo observaban atentamente- Llevamos un par de semanas observando a los Slytherin, en especial a Sniders, Snape y Sparks- explicó rápidamente- nos hemos dado cuenta de que cada jueves a la hora de estudio se reúnen los tres en la biblioteca y se dedican a garabatear algo en una libreta que Sparks lleva siempre encima y no suelta para nada. Creemos que allí hay algo importante, por lo que vamos a quitarles la libreta sea como sea.

-¿Y cual es el plan?- preguntó Sirius. Los cuatro chicos estaban dentro de un aula vacía hablando con cuchicheos.

-Por eso queríamos hablar con vosotros, ¿Qué podemos hacer?- preguntó Erik, dudoso.

-¡Habéis acudido a la gente adecuada!- exclamó James, emocionado- nosotros nos encargamos de ayudaros… ¿Pero tiene que ser el jueves por la tarde? Es que me va fatal.

-¿Qué ocurre le jueves por la tarde?- preguntaron a la vez Sirius, Remus y Erik.

-Es que tengo entreno de Quidditch, y siempre le digo a Lily que venga a verme…- explicó James, con una amplia sonrisa.

-¡Pero si nunca va!-cortó Sirius mientras hacia un gesto de negación con la cabeza.

-Ya lo se- siguió James- Pero ninguna de las chicas quiere que nos metamos con los Slytherin, por lo que no le puedo decir que no iré al entreno de Quidditch, por lo que tengo que invitarla como siempre, ¿Y si ese día se le ocurre venir?

-Pues búscate una solución- contestó Erik- pero necesitamos vuestra ayuda este jueves durante la hora de estudio- y dicho esto se largó para dejar a los tres chicos pensando en su gran plan del jueves.

…•¤¤•.•¤¤•…

La sala de Gryffindor se encontraba llena de alumnos de séptimo que terminaban los motones de deberes que tenían. Lily andaba estresada de un lado para otro gritándoles a los alumnos más pequeños que no hicieran ningún tipo de ruido, ni siquiera toser, para poder estudiar en paz y armonía. Sus amigas la observaban entre risas silenciosas, dejando de lado los complicados deberes para cuando volviera la chica.

-Me voy- anunció Caroline, mirando el reloj- Tengo ensayo- contestó ante la mirada interrogativa de Kathy.

-¡Oh cielos!- exclamó Johanna- ¡Yo tenía entrenamiento de Quidditch!- y salió pitando de la sala, seguida de Caroline que también hacía tarde. Kathy se quedó sola observando como Lily amenazaba a un alumno de tercero de mandarlo a limpiar las mazmorras con la lengua por haber tosido hasta que James se acercó a la pelirroja, vestido con el uniforme de Quidditch pero sin la túnica que llevaba su nombre ni las protecciones.

-Escucha Lily- dijo él- Que… que… ¿Irás a verme ahora al entrenamiento de Quidditch?- preguntó dudoso. Habían pasado varios días desde que Erik les contó el plan y aún no sabía que hacer si la pelirroja decidía ir a verlo, y si eso ocurría todo el plan se iría al carajo y con él la libreta de Sparks.

-Lo siento muchísimo James, pero no puedo- se excusó la chica- Es que tengo que terminar los deberes con Kathy y luego Slughorn me ha pedido que vaya a ordenar los ingredientes de pociones que alguien que yo me se- puso mucho énfasis al decir lo de "alguien" ya que sabía que era cosa de James y Sirius- ha desordenado… Como sabe que fueron los de nuestro curso… Y además quiere una larga lista de los ingredientes que faltan… Lamento muchísimo no poder venir, en serio…Ya sabes… Ser prefecto a veces tiene sus cosas malas.

-Ser prefecto es siempre muy malo- comentó él, sin poder evitar una sonrisa, que ella interpretó como ironía, aunque no lo era ¡No descubriría lo que planeaban los chicos!- Bueno me voy- anunció, tras darle un tierno beso en la mejilla, para luego salir corriendo de la sala.

Bajó rápidamente hasta la biblioteca, utilizando todos los atajos que conocía (que no eran pocos) y mirando el reloj cada cinco segundos. Llegó a la puerta de la biblioteca jadeando, pero aún con la sonrisa de emoción que tenía cada vez que estaba a punto de llevar a cabo uno de sus planes. Allí se encontró con Sirius y Remus que le esperaban impacientes.

-Por esa cara deduzco que Lily no irá a verte al entreno- comentó Sirius- Mira lo que hace el amor, ¡Ahora ya ni te molesta que no te haga caso!

-No digas chorradas- murmuró James, acercándose hasta la puerta que estaba un poco entreabierta. Dentro habían varios alumnos estudiando y, tal y como esperaban, los tres Slytherin estaban en una de las mesas mas apartadas y oscuras, escribiendo algo en la libreta- ¿Todo apunto?- preguntó James a Remus.

-S,. Erik y los otros chicos de Ravenclaw están en los puntos clave, esperando nuestra señal.

-Perfecto- murmuró James, mientras se sacaba la capa de invisibilidad de debajo de la túnica- Entrad delante de mí- y desapareció debajo de la capa. Remus y Sirius entraron, oyendo los pasos de James detrás de ellos.

Remus se paró para preguntarle por un libro de la sección prohibida a la bibliotecaria, que encantada lo acompañó en su búsqueda, Sirius esperó hasta ver que Remus se sacaba la varita del bolsillo para seguir andando.

Siguió avanzando hacia la mesa donde estaban los Slytherin seguido de cerca por James, que intentaba hacer que sus pasos no se oyeran. Sirius se sacó la varita de debajo de la túnica disimuladamente y apuntó hacia él mismo, murmurando un hechizo en voz baja, pero que hizo que los Slytherin se voltearan alarmados para plantarle cara.

-¿Qué quieres Black?- inquirió en voz alta de mala manera Ian Sniders, haciendo que varios alumnos se giraran. Sirius solo sonrió y señaló hacia el techo. Los tres Slytherin miraron hacia el techo, al igual que algunos alumnos de las mesas contiguas que se habían girado picados por la curiosidad.

Levantar el brazo era el señal para empezar con el plan de distracción, por lo que Erik y tres chicos mas de Ravenclaw que estaban dispuestos estratégicamente por la biblioteca lanzaron al suelo unos pequeños frascos que los merodeadores habían preparado, llenos de una poción inventada por ellos mismos un domingo de aburrimiento.

De pronto un ruido, parecido a todo de explosiones de petardos, llenó el lugar, haciendo que todo el mundo tuviera que taparse los oídos. Todo el mundo miraba por todos los lados sin saber de donde procedía el ruido y sin ver los petardos, mientras el ruido se hacía cada vez más insoportable. Sirius que, al igual que todos los que sabían el plan, llevaba los oídos hechizados no oía ningún ruido y cuando los tres Slytherin se taparon las orejas apuntó a Snape.

Aguamenti!- gritó, aunque su voz no se hizo audible bajo el ruido que llenaba la biblioteca. Un chorro de agua salió disparado hacía Snape que, muy enfadado y mojado se abalanzó hacia el moreno, que sonreía con satisfacción.

James aprovechó el momento en que los otros dos Slytherin se levantaban para separar a Snape y a Sirius para coger la libreta de Crystal, que había sido olvidada encima de la mesa. La escondió debajo de la capa, junto a él, y salió corriendo de la biblioteca, justo en el momento en que la bibliotecaria aparecía corriendo y despeinada, seguida por Remus que se desvió y salió de la biblioteca. Detrás de Remus empezaron a salir los otros alumnos que estaban allí dentro.

-¡Genial!- exclamó Erik cuando, pasados unos minutos, él, los merodeadores y los cuatro alumnos de Ravenclaw se encontraron en un pasillo del tercer piso, lejos del jaleo que se estaba montando en la biblioteca- ¡Quiero que me digáis como se hace esa poción!- siguió muy emocionado.

-Tendrás que pagarnos el copyright- bromeó Sirius- Pero por ser tu de lo dejo en diez Galeones.

-Señores- anunció James a modo de pedir silencio- He aquí la Libreta- y levantó el cuaderno en señal de victoria. Todos los observaron atentamente: era una libreta bastante pequeña, de color negro, sin nada escrito y con una gruesa espiral plateada, parecía la libreta mas normal y mas muggle que podía haber en Hogwarts, genial para esconder algo. James estaba apunto de abrirla cuando divisó que una chica se les acercaba por el extremo opuesto del pasillo, por lo que le lanzó la libreta a Sirius que se la escondió debajo de la túnica.

-¡James Potter!- gritó Lily, mientras se acercaba a él, toda cabreada- ¡¿Qué coño habéis hecho en la biblioteca?!- James puso cara de desconcierto, pero se dio cuenta de que la pelirroja sabía perfectamente que era cosa suya- ¡A mi no me vengas con caritas! ¡He visto perfectamente el señal que ha hecho Sirius y luego ha empezado el ruido!- se giró a mirar amenazadoramente a Sirius, que se encogió ante la pelirroja- ¡Se que es cosa vuestra! ¡¿Por qué lo habéis hecho?!

-Esto…-intentó buscar una excusa. Pero James lo cortó.

-¿Qué quiere decir que "Has visto perfectamente el señal de Sirius"?- preguntó, muy serio. La pelirroja se lo miró con la boca abierta, como si la acabaran de pillar con las manos en la masa- ¿Estabas en la biblioteca?- siguió James, mosqueado. Lily siguió sin saber que decir por lo que decidió cerrar la boca y poner cara de arrepentimiento- ¡¿Se puede saber que haces que te pasas el día en la biblioteca?!- Los otros chicos se miraron sin saber si irse o quedarse, hasta que Remus hizo un gesto de cabeza para indicarles que mejor se marchaban y los dejaban solos- ¡¿Y porqué no me lo has dicho que estabas allí?!

-Si que estaba en la biblioteca…-empezó Lily, pero James la cortó.

-¿Cuántas veces más has ido a la biblioteca y me has dejado tirado?- preguntó con ironía- ¿Cuántas veces mas me has mentido? Cuando no salíamos me enviabas a la mierda, y ahora pasas de mí ¡Joder Lily!- exclamó, cada vez mas enfadado.

-¡Espera!- gritó ella, que también se estaba enfadando- ¿Te recuerdo que tu tampoco estabas en el sitio que me habías dicho que estarías?

-¡Pero tú no es la primera vez que me dejas tirado para irte a la biblioteca!- Se quejó él, y sin esperar respuesta de la chica se largó del pasillo. Lily se fue por el lado opuesto… ¡Tampoco había echo nada malo ella! ¡Él también le había mentido! ¡No tenía derecho a enfadarse con ella!

…•¤¤•.•¤¤•…

El noviembre pasó rápidamente, entre deberes, más deberes, nevadas y más rumores sobre la maldición del ahorcado llegó el frío diciembre, con temperaturas aún más bajas.

-¡Pero como puede ser posible eso!- exclamó Lily mientras entraba en la habitación, agitando un frasquito de un liquido transparente, que se encontraba helado.

-¡Joder Lily! ¿Qué te acabas de dar cuenta de que las escarchas no son de decoración? ¡Hace un frío que te cagas!- comentó Johanna, pensando que la pelirroja se refería al estado en que se encontraba el liquido del frasco.

-No es eso- dijo la chica- me refiero a que mires esto- y le lanzó el frasco, para que leyera le etiqueta. Johanna lo tomó al vuelo y esperó a que Kathy y Caroline se acercaran para leerlo en voz alta.

-"Pócima Anti-maldiciones. Protégete de las maldiciones y embrujos" ¿Qué coño es esto?- preguntó Johanna, mientras echaba a reír, al igual que Kathy.

-¡Que chorrada!- exclamó Caroline- ¿Dónde lo has comprado? ¡Porque acabas de malgastar el dinero!

-Yo no lo he comprado- explicó la chica- lo acabo de requisar a un alumno de Ravenclaw que lo vendía a precio de oro ¡Y no es mas que agua y sal!

-¿Y porque quiere alguien una Estafa Anti-maldiciones?- preguntó Kathy, sorprendida, mientras Caroline y Johanna seguían con sus deberes.

-¡Pues me parece obvio! ¡Para protegerse de Abel Frye!- contestó la chica- Y eso no es lo único, me he pasado media tarde con Remus y los demás prefectos requisando cosas y mas cosas por el estilo ¡Pero es que mira que es tonta la gente! ¿Cómo pueden creerse semejante estupidez?

-Bah- comentó Johanna- déjalos, si así se sienten más seguros, que tiren el dinero. Estoy por poner una paradita en este mercado negro yo también, quiero comprarme una túnica de viaje nueva y no me queda nada de dinero- comentó, pero Lily la fulminó con la mirada- Pero claro, eso nunca lo haría yo, ya que va contra las normas del colegio- terminó girando hacia los deberes de nuevo. Un ruidito llamó la atención desde la ventana, e hizo que la chica se girara- ¡Hey Julieta, una carta para ti!- Caroline se volteó sobresaltada.

-¡No me llames así!- exclamó, mientras abría la ventana para que entrara una lechuza parda, con copitos de nieves pegados a las plumas y una carta atada en la pata. Caroline la desató, ya harta de recibir tantas cartas.

Hacía cosa de medio mes el club de Teatro hizo su primera representación: Romeo y Julieta, que causó un éxito inesperado. Caroline había representado a Julieta y dio a conocer sus grandes dotes como actriz, que sorprendieron a todo el mundo y desde ese día no paraba recibir cartas de los demás alumnos para felicitarla. En un primer momento la alegraron muchísimo, pero luego empezaron a hartarla.

-¡Eh! ¡Mirad esto!- exclamó cuando empezó a leerla- ¡Es una invitación!- Sus tres amigas se acercaron extrañadas, observando la expresión de asombro y alegría de su amiga- ¡Para hacer un fin de semana de cursillo de teatro!... ¡Cielos! Me lo manda Astrid, ¡Es de la Academia Real de Arte Dramatico!

-¿La qué?- preguntaron Johanna y Kathy, que no sabían que demonios era eso.

-Es una escuela de teatro, está en Londres- resumió Caroline- ¡Y cuesta muchísimo entrar! ¡Es todo un honor poder ir allí a hacer un cursillo!- La chica hinchó el pecho, orgullosa- Voy a preguntarle por mas cosas a Astrid y a contárselo a Remus- Y salió corriendo.

-A este paso nos va a dejar abandonadas- bromeó Lily, sacando a la lechuza de la habitación, no sin antes darle una galletita a modo de recompensa.

-Por cierto, ¿Cuánto nos contaras que es lo que buscas en la biblioteca con tanto afán?- pidió Johanna con interés, cuando vio la soga colgada de la sala común mientras las tres chicas bajaban a cenar.

-Cuando tenga unas conclusiones claras- contestó la chica, observando con tristeza como James pasaba por su lado sin decirle nada.

-¿Aún no te habla?- quiso saber Kathy, pero la pelirroja no contestó. Las chicas salieron de la sala y empezaron a bajar hasta el Gran Comedor.

Hacía muchísimo ya que se habían discutido porque Lily había ido a la biblioteca y él no le había vuelto a dirigir la palabra de nuevo, y como consecuencia Lily tampoco le hablaba a él, aunque eso le hacía mucho daño. Pero pese a todo, Lily seguía creyendo que él no tenía porque haberse enfadado con ella ¡Lo único que había echo había sido ir a la biblioteca! Aunque, interiormente sabía que eso no era lo único… Alguna que otra vez había mantenido demasiada distancia entre los dos sin darle explicación alguna, y seguro que le molestaba… En el fondo sabía que era todo culpa suya, pero era demasiado orgullosa para echársela toda a ella misma… Una risita la hizo volver a la tierra, alejándola de esos pensamientos tristes que la torturaban por dentro. Busco entre los alumnos que se agrupaban para comer la autora de la risita, y la encontró, Lisa Bosworth la miraba con superioridad, desde su grupo de amiguitas. Los ojos de las dos chicas entraron en contacto visual, Lily pudo leer claramente en los de la Ravenclaw que se reía de ella, con la mirada le mandaba un mensaje… Lisa se giró de golpe y entró al Gran Comedor, dejando a Lily con la incógnita de porqué esa mirada.

…•¤¤•.•¤¤•…

-Adiós-murmuró una chica alta, morena, de labios rojos y grandes ojos de color ámbar, y le dio un beso al chico que tenía al lado, mientras él terminaba de abrocharse los botones de la camisa que acababa de ponerse.

-Buenas noches- le susurró Sirius, cuando la chica salió de la sala donde acababan de pasar una hora un tanto movidita. Sirius se sonrió a si mismo: Cuando cortó con Kathy no quiso irse a la cama con ninguna otra chica, no sabía bien porque pero sentía como si la traicionara, pero cuando vio que ella hacia lo que le daba la gana, él siguió con sus citas nocturnas y escapadas al aula de Transfiguración o a la Biblioteca.

Salió del aula rememorando el suceso, mientras se ponía la capa de invisibilidad que James le había prestado: De vuelta a la sala común, después de un castigo impuesto por McGonagall, él y esa chica (que no conseguía acordarse de cómo se llamaba) habían chocado en medio del pasillo, a ella se le cayeron todos los papeles y libros que llevaba en brazos. Él, caballeroso, la ayudó a recogerlos todos y, lo siguiente era que los dos estaban tirados por el suelo, besándose, en esa aula de la que ahora salía. ¡Hacia tanto que no se lo pasaba tan bien! Sonrió de nuevo.

Unas voces un par de pasillos a lo lejos llamaron su atención. Le sonaban familiares. Decidió que, ya que gozaba de la invisibilidad de la capa, no podía desperdiciar la oportunidad de espiar a los autores de las voces que, por lo que pudo descubrir, eran un chico y una chica. Avanzó hacia el lugar pensando en que broma les podría gastar o que en hacer cuando los viera. Justo cuando terminó de cruzar una cantonada se quedó quieto, y una ola de rabia y celos le invadió la mente. Delante de él estaban Matt y Kathy besándose apasionadamente. Él la aprisionaba contra la pared y ella le acariciaba la espalda con cariño. En un arrebato de celos se quitó la capa de encima y empujó a Matt, que cayó al suelo.

-¡Matt!- gritó Kathy, yendo hacia él mientras miraba desconcertada y asustada a Sirius- ¡¿Qué coño te pasa a ti?!- le gritó, cabreada.

-¡¿Se puede saber que hacíais?!- gritó Sirius, también cabreado.

-¡¿Pero tú eres tonto o te entrenas?!- exclamó Matt- ¡¿Qué demonios te pasa ahora?!- Kathy lo ayudó a levantarse.

-¡No te acerques a ella!- Se acercó a los chicos.

-¡Cállate ya!- gritó la chica, apuntando a Sirius con la varita- Para ya con todo esto Sirius. Estoy harta de que no me hables y de que hagas como que no existo y luego reacciones así. Lo nuestro terminó, ¿Recuerdas?- y los dos chicos se fueron pasillo abajo, dejando a Sirius no cabreado, sino triste.

…•¤¤•.•¤¤•…

-¡Muerte a los tíos!- exclamó Johanna, como brindis en las Tres Escobas, haciendo que los ocupantes de mesas contiguas se giraran a observar a las tres chicas que estaban sentadas con cara de pocos amigos y brindando con una cerveza de mantequilla.

-Harta me tiene- murmuró Kathy- Primero me deja, luego me ignora, se tira a todas las tías que respiran de Hogwarts y ahora no me deja estar con Matt, que se cree, ¿Qué me voy a quedar para vestir santos?

-Me alegro de haberlo dejado- dijo Johanna, ignorando el comentario de Kathy- ¡Yo lo decía por su bien! Pero para él hará, que le den, ya no me preocuparé jamás por él, si quiere lanzarse desde la torre de Astronomía, pues ala, adelante- Dio un golpe con la mano encima de la mesa, cual juez dictando su veredicto.

-¡Y la inútil esa de Bosworth se pasa el día siguiéndolo! Y claro, luego me viene a contar cosas a mí, ¿Qué cree? ¿Qué me pondrá celosa? ¡James no es tan tonto como para caer de nuevo en sus redes! Y yo no voy a ser tan tonta ni para creerme a esa estúpida ni para rebajarme a pedirle perdón a James ¡Él también me mintió!- siguió Lily, cruzándose de brazos con un aire despectivo, sin hacer caso a sus amigas. Cada loco con su tema.

-La única que está bien es Caroline- comentó Kathy, con aire soñador- Y no me extraña, Remus es un cielo.

-Eso- contestó Johanna- ya podrían ser todos los chicos como él.

-Caroline tiene mucha suerte… aunque desde que volvió del cursillo ese de teatro se la ve un tanto extraña- siguió Lily. Caroline fue al famoso cursillo el fin de semana antes, volviendo al domingo por la noche. La alegría con la que regresó no tardó en desvanecerse pero la chica decía que no le pasaba nada raro e intentaba disimularlo… Pero no se puede engañar a tus amigas del alma y ellas, a su vez, no paraban de insistirle en que era lo que le ocurría.

-Sea lo que sea, estoy totalmente segura de que no tiene nada que ver con chicos…- siguió Kathy, con su aire ausente- ¡Ostras! ¿No es ese James?- preguntó la chica, señalando por la ventana. Lily se volteó para mirar. Entre la muchedumbre de personas que había fuera distinguió a James, que andaba por la calle con un aire alegre y despreocupado, acompañado de cerca por Lisa Bosworth con un aire coquetón, que lo llevaba cogido del brazo y que comentaba algo la mar de gracioso ya que el chico no paraba de reír con ganas. Detrás de ellos iban las amigas de Lisa riéndose disimuladamente. Lily se levantó y salió para ver que demonios hacia James con esa tía, Johanna y Kathy la siguieron, pero las amigas de Lisa le pararon el paso.

-Lo siento- dijo una- Pero no queremos que molestes- terminó con una amplia sonrisa, que solo hizo que a Lily le vinieran ganas de pegarle un puñetazo.

-Además, ya sabes que las oportunidades cuando pasan pasadas están- siguió otra de las chicas, desconcertando a Lily.

-¿A que te refieres?- preguntó, intentando descubrir que cabeza James entre la gente.

-Mujer… ya sabes… cuando ignoras a una persona esa persona se cansa de ti y se busca a alguien que de verdad le haga caso.

-Si te refieres a que no me dedico a acosar a los tíos como hace Bosworth, has acertado- contestó Lily, intentando no sonar preocupada.

-Evans, sabes tan bien como todas nosotras de que James no es de piedra- siguió otra chica- y que si una- la señaló a ella- no le hace caso, lo mas normal es que al final termine cansándose y se busque a otra- y señaló la dirección por la que se habían ido James y Lisa. Lily se volteó sin decir nada y tomó rumbo hacia el castillo. Johanna y Kathy se miraron un tanto preocupadas y decidieron ir con la pelirroja, mientras las amigas de Lisa se reían descaradamente.

…•¤¤•.•¤¤•…

-¿Es una broma, verdad?- preguntó Remus, incrédulo, mirando a Caroline que tenía una mueca de "me lo imaginaba".

-¿Por qué crees que es una broma?- siguió ella, en tono ofendido- ¿Crees que jugaría con algo por el estilo? ¡Me parece serio!

-Bueno chica… no se- contestó él- ¿Pero estás segura de esto? A mi me parece un tanto precipitado.

-Estoy muy segura, hace varias semanas que pienso en ello, se lo he comentado a mis padres y dicen que les parece bien, y también hablé con Dumbledore y dice que no hay problema.

-Bueno… ¿Pero va ser un tanto liado ir y venir siempre, no?- Caroline lo miró sorprendida- ¿Qué pasa?

-¿Qué quieres decir con ir y venir?

-Joder, pues que irás allí y luego… ¿Volverás, no?- preguntó él. La chica no contestó- ¡No jodas!- exclamó él.

-Hombre, tienes que entender que sería complicado ir y venir… Además, ¿que tengo que hacer aquí para volver?- Remus se señaló a si mismo- ¡Me refiero a estudios! ¡No puedo pedirle a Dumbledore que me deje venir a dormir aquí y a ver los partidos de Quidditch!

-¿En serio que no es una broma?- preguntó Remus, muy serio- ¿Te vas de Hogwarts?- Caroline asintió- ¡No puedes dejarnos!

-Ya tomé la decisión- dijo ella con un aire triste- ¡Tendrías que alegrarte por mi!

-Pues no me alegro- contestó él molesto- Si te vas nos dejas a todos… Y me dejas a mí.

-Por el tono en que lo dices tampoco parece que te importe mucho.

-¡Claro que me importa! ¡Es a ti a la que parece que no le importe nada!

-¡Claro que me importa!- se quejó ella- Pero debes entenderlo…

-Si, lo entiendo- siguió él, encogiéndose de hombros con aire triste- ¿Cómo quieres que reaccione? ¿Qué me lance al suelo llorando y dando patadas al aire?

-No pero… No se… Sabes que te quiero mucho- contestó ella- Pero ha sido mi decisión… me han aceptado… Es lo que quiero…- La expresión de Remus se volvió mucho mas triste.

-¿Saben las otras que te vas de Hogwarts?- Caroline negó con la cabeza.

-Esperare a que lleguen las vacaciones de Navidad para decírselo… Aún falta para que me vaya.

¤¤•.¸•¤¤•.•¤¤•.¸•¤¤•.¸•¤¤•.•¤¤•.¸•¤¤•.¸•¤¤•.•¤¤•.¸•¤¤•.¸•¤¤•.•¤¤•.¸•¤¤•.¸•¤¤•.•¤¤•.¸•¤¤•

Tachan! Oooh, Caroline se va, todos a llorar… sniff… pobre Remus xD bueno si, ¿os ha gustado el capítulo? Solo tengo que decir que este es más "divertido" el séptimo será MUY triste (y no por Remus ni Caroline, ya veréis) pero bueno, ¡no puedo deciros nada más! Solo que me voy a Francia y a Mallorca 2 semanas :D por lo que no actualizaré hasta Semana Santa, pero como soy buena (y mi madre dice que nos va a pillar un temporal de nieve cuando volvamos a Francia y no volveré nunca más XD) quiero daros mi pequeño regalito de Semana Santa (¿Se hacen regalos por semana santa?ó.O): ¡Un "mini-resumen" del capítulo siete!

"Van a pasar dos cosas entre James y Lily: una de buena, pero una de MUY mala ¿Qué será? Tachan tachan… ¡Surprise! Y la maldición tendrá un poquito mas de protagonismo (que la tengo abandonada, pobrecilla XD)"

Bueno, hasta aquí mi "resumen" y ahora los agradecimientos a los/las lectores/as:

Eileen.B, SandritaGranger, nohenatha, pekelittrell, carla07, Pixie Trinkerbell, mi primita Blackie, mi Mariona (¡Hola! ¿Em llegeixes? ¡Petons!) y marina66.

Muchísimas gracias (cuando termine de subir el fic paso a contestar los rr)

En serio, muchísimos besitos, me alegra mucho que os guste esta historia (la verdad es que la tengo muy pensada, y saber que hay gente que la lee y le gusta me anima muchísimo)… Ainss que me pongo sentimental :D

Besitos

Eri

R

E

V

I

W

S