Capítulo 13: San Valentín
-¡¡Feliz San Valentín!!- chilló una niña de quinto curso, abalanzándose encima de su novio, acto que provocó que el chico se cayera pesadamente al suelo.
-Como van los peques- murmuró Sirius, viendo como no había una sola pareja que no se estuviera metiendo la lengua hasta la campanilla en cualquier lugar. Habían salido juntos de la sala común, apenas estaban un par de pasillos a lo lejos de esta, y el panorama empezaba a ser estresante con tanta parejita suelta.
-Tú eras igual cuando tenías su edad, Black- respondió Johanna.
-No es verdad, yo tenía más arte y gracia natural- siguió él.
-Si si si, lo que tú digas- contestó esta vez Remus- Aunque tienes razón, van algo quemados todos- prosiguió, observando como una parejita se iba disimuladamente hacia dentro de un aula vacía.
-Todos con pareja…-comentó con aire nostálgico Kathy. Las cosas con Matt terminaron mal ¿Estaban saliendo¿No lo estaban? Como lo último que había pasado había sido que él se había peleado con Sirius ya no estaba nada claro ¿Tras lo que había descubierto querría seguir saliendo con ella¿Y ella que quería y debía hacer?
-No eres la única que no tienes pareja, aquí somos cuatro- contestó Johanna, refiriéndose a ella, a la castaña, y a los dos chicos.
-Y cinco- añadió Sirius, señalando descaradamente a un Slytherin, Snape para ser más exactos, que se paseaba con aire misterioso por el colegio- Vamos a perseguirlo.
-Espera amiguito- lo paró Remus- Va solo y nosotros somos cuatro, se un poco más cortés.
-Tú y tu cortesía- murmuró por lo bajo Sirius un tanto asqueado observando como Snape se largaba.
-¿Por qué no nos esperasteis?- pidió una voz masculina detrás del grupo Gryffindor, todos se voltearon rápidamente. James y Lily los observaban con aires de detectives de película americana.
-Esto…- empezó Kathy.
-Es que como es San Valentín decidimos dejaros solos- soltó Johanna.
James y Lily se miraron sobresaltados.
-¿Qué pasa?- pidió Remus.
-¿No me digáis que os olvidasteis de que era San Valentín, no?- preguntó en broma Sirius. La pareja centró sus miradas en él- ¿Os olvidasteis?
-Emm…-empezó James.
-Es que llevamos toda la semana buscando cosas del ahorcado, y se nos pasó olímpicamente- contestó Lily- yo sabía que tenía que estar cerca… pero ni me di cuenta. Ahora entiendo porque flota tanto amor en el ambiente.
-Bueno bueno…- empezó Sirius, con aire divertido, metiéndose descaradamente entre James y Lily y pasando el brazo por encima de sus espaldas- ¿Y que haréis parejita¿Todo el día encerrados en la habitación?
-No- dijo James.
-Si- dijo Lily a la vez. Los dos se miraron confundidos.
-¿Si?- pidió James, extrañado.
-¿No?- preguntó Lily otra vez al mismo tiempo que el moreno, dudosa.
-¡Si!- exclamaron los otros, mientras Sirius se los llevaba a la sala común. Llegaron todos delante del retrato.
-Nos vemos por la noche- se despidieron Johanna y Kathy de Lily.
-Vaya bien- comentó con aire pícaro Remus.
-Ya sabes que en mi mesita de noche hay de todo- recordó Sirius, con una amplia sonrisa.
Tras eso todos salieron corriendo hacia la entrada del colegio, dejando a James y a Lily mirándose confundidos.
…•¤¤•.•¤¤•…
-Bueno chicas, nos vemos- se separaron Remus y Sirius de Kathy y Johanna, ellas iban a desayunar algo, mientras que ellos se dirigían a Hogsmeade a pasar la mañana. Los dos chicos bajaron dispuestos a sacarse de la cabeza los problemas con los Slytherins y todas las dudas que tenían en el colegio, ese tenía que ser un día normal, un día para distraerse, y así sería. Hacía algo de frío, era un día gris de esos, que sopla un viento no muy frío pero si molesto, por lo que los dos chicos se abrocharon sus capas para así intentar evitar la pérdida de calor.
-¡Sirius!- lo llamó una voz femenina desde la entrada del pueblo. El moreno se volteó para encontrarse con un par de chicas que se le acercaban corriendo: Astrid y Mila- ¿Qué tal¿Vais a dar una vuelta¿Vais solos, no¿Podemos venir?- y sin esperar respuesta Astrid se agarró del brazo de Sirius. Mientras, Mila fulminaba a Remus con la mirada.
-Me dejaste tirada por Navidad- empezó a quejarse Mila- Pero te lo perdono porque hoy te vienes conmigo. ¿Qué pena que Caroline se haya ido del colegio, verdad?- comentó con aire distraído mientras se agarraba a él, al igual que había hecho Astrid. Así se dirigieron hacia el pueblo, ellos no muy convencidos y ellas la mar de alegres de ir de pareja de San Valentín con ellos.
-¿Qué os parece si vamos ahí?- pidió Astrid y de nuevo sin esperar respuesta los hizo entrar a todos en un pequeño bar donde estaba lleno de parejitas acarameladas.
Era un lugar medio oscuro, iluminado solo por la luz de la ventana, que era poca porque afuera nevaba lo suyo y el cristal estaba empañado, estaba todo lleno de mesitas y sillitas, todo de colores negros o rojos, y encima de cada mesa, aparte de las manos entrelazadas de los ocupantes y sus bebidas calentitas, había una gruesa vela roja.
-Nosotros vamos ahí- dijo Mila, y arrastró a Remus hacia uno de los lugares más oscuros- Hasta luego- les dijo a Astrid y a Sirius que se largaban en la dirección opuesta.
Remus se dejó llevar distraído. Estaba mal por lo de Caroline, se sentía solo de nuevo, y sus amigos le recomendaron que se buscara un "pasatiempo" y este "pasatiempo" podía bien ser Mila. Era guapa y era simpática ¿Por qué no? Pues porque a Remus no le gustaba lo de si te he visto no me acuerdo con las chicas, no era de esa clase de personas, él necesitaba a alguien a quien amar y que lo amara ¿Tan difícil era de entender eso¿Tan complicado de encontrar? Se acordó de esa noche, cuando Johanna se quedó dormida en sus brazos. La pobre estaba tan mal como él, y también se sentía sola, y seguro que en esos momentos Kathy también se sentiría sola ¿Y que habían echo él y Sirius? Dejarla en Hogwarts solas el día de San Valentin para irse con… con… con esas. Eso no era típico de él.
-¿Qué quieres tomar?- pidió Mila con una sonrisa seductora, que iba a ir a la barra a por bebidas.
-Nada, me voy- dijo cortante y se levantó, dejando a la chica plantada. Justo cuando llegó a la puerta se encontró con Sirius.
-¿Te vas a buscar a Kathy y a Johanna?- pidió el moreno. Remus asintió con la cabeza- Me estoy volviendo un blandengue- y tras eso se dirigieron al colegio en busca de las chicas, dejando plantadas y mas que enfadadas a Mila y a Astrid.
…•¤¤•.•¤¤•…
-Esto… ¿seguro que quieres Lily?- pidió James, tras cerrar con el pestiño y echar un hechizo en la puerta, para que nadie les molestara. Estaban solos en la habitación, con la puerta cerrada, completamente solos, y todos sus amigos sabían el motivo por el que estaba solos los dos en ese lugar, ellos también lo sabían, aunque no querían hablar de ello. La impaciencia se palpaba en el aire ¿Qué harían¿Quién empezaría¿Cómo empezaría¿Qué debía hacer y decir el otro? Los nervios también flotaban en el ambiente.
-Ajá, eso he decidido- dijo ella, hinchando el pecho orgullosa.
-Por mi, si tu no quieres me da igual- dijo James, sentándose a su lado, en la cama del chico.
-Que si que quiero- contestó Lily con firmeza.
-Te repito que si no te apetece pues que no pasa nada- siguió él.
-¡Que te digo que si que quiero joder!- exclamó ella- ¿No será que eres tu el que no quiere, verdad?
-¿Quién¿Yo¡Claro que quiero!- se defendió él- Pero que si tú no quieres pues me puedo esperar y…
-¡Como vuelvas a decir eso te juro que hago voto de castidad!- chilló Lily.
-¡No!- suplicó él, para luego echarse a reír junto a ella.
-De verdad quiero, estoy decidida. Quiero, y contigo- dijo dándole un abrazo y un suave beso.
-Que bonita eres a veces- susurró él, acercándose de nuevo para darle otro beso.
…•¤¤•.•¤¤•…
-¡Kathy¡Johanna!- las llamó Sirius, gritando, desde una punta de la calle a la otra punta, luego agarró a Remus por la capa y salió corriendo hacia ellas. Las dos chicas iban vestidas con ropa muggle, Kathy con una minifalda de pana de color negro, unas medias de lana lilas, unas botas hasta la rodilla del mismo color que la falda y un jersey de lana en tonos liliáceos. Le encantaba el lila. Encima de todo llevaba un anorak blanco. Johanna, mientras, iba con unos tejanos, un jersey rojo, la capa del colegio y la bufanda de Gryffindor, con un gorro hecho por ella a conjunto- ¿Qué tal?
-Esto… igual que hace veinte minutos cuando nos hemos separado en el colegio- contestó Johanna, de mala gana.
-¿Queréis algo?- pidió Kathy, extrañada de que hubieran ido hacia ellas corriendo.
-¡Si si!- respondió Remus- Queremos que vengáis con nosotros.
-¿Dónde?- pidió con aire desconfiado Johanna.
-¡A jugar!- exclamó Sirius.
Media hora después todos se encontraban en una de las praderas de las afueras de Hogsmeade, un terreno que en primavera se cubría de flores, en verano de verde hierba, y ahora en invierno de nieve. Debía de haber como mínimo medio metro de nieve, y tanto las chicas como los chicos se habían construido una pequeña fortaleza y se lanzaban bolas los unos a los otros en una guerra de bolas de nieve.
-¡Nos estamos quedando sin!- se quejó Kathy- ¡Trabaja esclava!- le ordenó en tono bromista a Johanna, que estaba arrodillada a su lado haciendo bolas de nieve.
-¡Dictadora!- reprochó Johanna- Hey, hace rato que me doy cuenta de que estás rara¿Te pasa algo?
-Algo si, pero hace mucho que me pasa- contestó la castaña, sentándose al lado de la morena, mientras los chicos hacían una pausa posiblemente para preparar mas bolas de nieve.
-Venga, cuéntamelo- dijo en tono cansino y bromista Johanna- No, ahora en serio¿Qué sucede?
-Es Sirius.
-No me lo puedo creer- contestó con ironía Johanna- ¿Qué pasa ahora¿No habíais quedado como amigos y todo listos?
-Si, eso habíamos quedado, pero desde lo de Navidad que yo no se que me pasa. Estoy segura que si nos quedáramos a solas pasaría de nuevo lo mismo.
-¿Quieres decir que no fue un calentón?- pidió la morena- ¿Sientes algo por él o solo quieres sexo?
-Eso es lo que no se, se que lo quiero muchísimo, como amigo, pero también quiero muchísimo a Matt, pero con Matt no es lo mismo, falta chispa, y con Sirius las chispas sobran- siguió la chica.
-¿Y si hablas con él?
-Ya te dije que no creo que pueda estar de nuevo a solas con él sin que pase nada.
-A lo mejor necesitas que pase algo- opinó Johanna- a lo mejor si no pasa de nuevo nada no sabrás que es lo que te ocurre.
-¿Tú crees?- pidió ella- ¿Y Matt?
-Matt está en el hospital, nunca lo sabrá. Habla con Sirius, cuéntale lo que te pasa, a lo mejor le pasa algo parecido, y luego puedes sacar conclusiones. Venga ¡Ve!- y le dio un empujón para que se levantara, justo en el momento en que Sirius lanzó una bola y acertó en toda su cara.
-¡Lo siento!- se disculpó a distancia Sirius. Kathy le hizo una señal para que lo siguiera y se largó hacia un pequeño bosquecillo que había por allí cerca. Johanna sacó la cabeza por encima de su fortaleza y, tras comprobar que Remus observaba distraído como Sirius y Kathy se largaban, le lanzó tres bolas de nieve seguidas y que, como buena jugadora de Quidditch, alcanzaron su objetivo.
-¡No te pases conmigo que se donde guardas la escoba!- le gritó Remus, entre risas.
…•¤¤•.•¤¤•…
-¿Qué quieres?- pidió Sirius, cuando se sentó al lado de Kathy. Estaban en el pequeño bosquecillo, sentados bajo el tronco de un árbol, como hacía casi un año había hecho en otro colegio, donde se había declarado él uno a la otra.
-Hablar contigo a solas- contestó ella, tímidamente.
-De eso ya me he dado cuenta, mujer, pero ¿Qué te pasa?- pidió extrañado. Del cielo grisáceo que llevaba toda la mañana iluminando la zona empezó a caer pequeños copitos de nieve.
-Que estoy hecha un lío, y voy a ser directa y clara¿Vale?- el chico asintió- Quiero saber, necesito saber, que sientes por mi Sirius. Estoy hecha un lío, desde que pasó lo que pasó por Navidad que no me aclaro, no se si fue un simple calentón que nos dio, si fue algo mas, si hay algo mas, si siento algo mas, si aún te quiero, si no es nada, no se nada, y necesito aclararme. Yo a ti te quiero un montón, y lo sabes, sino no estaría mal por esto, pero del mismo modo también quiero mucho a Matt, lo que veo es que contigo hay algo que no está con él, y ese algo no es el hecho que nos conozcamos desde que llevábamos pañales, es algo distinto, no se si tu lo notas, contigo hay "algo" que no hay con los demás.
Mientras la chica hablaba él la miraba serio y atento, cosa que la ayudó mucho.
-Yo… Por Navidad vine a tu casa, pero no para conseguir una simple noche, quería volver contigo de nuevo, yo te quiero más que a nada en este mundo, me parece que quedó claro. Si al final no actué como en un principio tenía pensado fue porque tu hermano habló conmigo, me hizo ver que lo mejor para ti era que yo me mantuviera lejos, pero no puedo vivir sin ti, necesito tenerte cerca a todas horas, protegerte, y al final siempre soy yo el que te acaba dañando mas que los otros¿Por qué?- pidió él.
-Porque las personas que más quieres son las que mas te hieren. Sirius¿Qué debo hacer?- pidió ella.
-¿Qué te dicta tu corazón ahora?- fue acercándose más a ella.
-Que… que… este contigo para siempre- ella puso una mano en la mejilla del chico- porque te quiero con toda mi alma.
…•¤¤•.•¤¤•…
-¡Y la ganadora es Johanna Rhodes de nuevo!- exclamó ella misma, mientras que con una clave de karate, aprendida vete tu a saber donde, inmovilizaba a Remus contra el suelo. El pobre chico agonizaba mientras intentaba no tragarse mas nieve de la que ya se había comido. Ella empezó una guerra de bolas de nieve, y él siguió, para luego terminar los dos pegándose en broma.
En esos momentos Johanna tenía a Remus tirado en el suelo, le agarraba el brazo izquierdo en una postura dolorosa con las dos manos y tenía un pie en la espalda del chico para así inmovilizarlo.
-¡Ya basta¡Ya basta!- se quejó el chico, entre carcajadas: Remus era una de esas personas que cuando sufre un poco de dolor ríen para no llorar. Johanna lo soltó y el chico se volteó, aún en el suelo, para quedar mirando al cielo- Recuérdame no pelearme contigo nunca más.
-Pensabas que podrías derrotarme y ¡No!- exclamó ella, en tono victorioso, arrodillándose a su lado.
-Es que aún no se ha acabado- dijo él, y tras darle un pequeño empujón Johanna se cayó el suelo. Remus se abalanzó encima de ella, agarrándola por las muñecas- ¿Y quien gana ahora?- pidió él, entre risas, y de pronto se dio cuenta de en que posición estaban: Ella tirada al suelo, con él encima agarrándola por las muñecas. Al parecer ella ya se había dado cuenta de que eso parecía un tanto extraño y se había puesto roja- Esto… si te molesta o algo ya salgo de encima de ti.
-A mi no me molesta- contestó ella cortante- A ti si.
-No, a mi no, pero parece que… bueno, no se, parece algo que no es.
-¿Qué parece?- pidió ella, aún cortante, y con un poco de picardía en la voz.
-Parece que vaya a besarte o algo- contestó él, en el mismo tono. Empezaba a encontrar divertida esa situación.
-Pero tú no me besarías nunca, así que no lo parece- soltó ella, con burla.
-¿Y porque no te besaría?- pidió él, con más picardía.
-Porque no lo harías, eres un cortado Lupin- soltó Johanna. Remus se la miró perplejo, sin poder esconder una sonrisita digna de Sirius¿Lo estaba provocando?
-Eso es lo que tú piensas- dijo él, acercándose para ver como reaccionaba la chica. Esperaba que dijera algo tipo "¡Era una broma!" o "¡Quita de aquí pervertido!" algo típico de Johanna, pero en lugar de eso se le contagió la sonrisa pícara que tenía el chico.
No se paró, siguió acercándose, estaban a menos de tres milímetros el uno del otro y las respiraciones estaban algo aceleradas.
-¿Y ahora?- pidió el, con voz suave y fijando sus ojos miel en los castaños de la chica.
-Te lo dije, Lupin, no te atreves a nada si no te provocan- dijo ella, también suavemente. Desde esa cercanía los labios rojos de Johanna eran demasiado provocadores para resistirse ¿Se iba a resistir él? Ella se sentía sola, y él también, ella lo había provocado y él había seguido la corriente debía, justo ahora¿pararse? Al final la besó.
Lily lloraba desconsoladamente tumbada en la cama de James, con una sabana alrededor de su blanco cuerpo desnudo. Por la ventana se podía divisar claramente la luna, casi llena, que iluminaba la habitación con una luz pálida.
-Venga mujer, que te juro que no me molesta- dijo el chico en tono súplica. Este iba en boxers negros y se la miraba con preocupación- De verdad.
-¡No me engañes¡Soy una tonta!- siguió ella, dándole golpes con las palmas de las manos en la cabeza, fruto de la frustración.
-¡Lily para ya!- ordenó él, agarrándola con sus fuertes brazos- Te digo, te repito, y de lo voy a repetir las veces que sean necesarias: que si no quieres no pasa nada.
-¡Pero yo quería¿Por qué no he querido ahora?
-Porque desde buen principio no debías estar segura mujer, pero que no pasa nada, de verdad.
-¿De verdad?- pidió ella- ¿En serio?
-¡Obviamente!- respondió él, estrechándola entre sus brazos- En serio, no pasa nada.
-¿Puedo quedarme aquí a dormir esta noche?- pidió Lily, poniendo cara de corderito degollado.
-Por mi genial ¿Quieres que vaya a buscar algo de comida¿Tienes hambre?- preguntó James en tono servicial.
-¡No no no¡Quiero que te quedes aquí conmigo!- pidió la pelirroja. James volvió a sentarse- Quiero que me abraces toda la noche, quiero dormirme junto a ti, como por Navidad, por favor.
-Y yo- dijo él, dándole un cariñoso beso en la frente. Tras eso él se recostó a su lado, los dos se taparon con las sabanas, y se quedaron dormidos abrazados, en su pequeño mundo de felicidad, olvidando por unas horas los problemas que acechaban el colegio.
…•¤¤•.•¤¤•…
-¡Me muero¡Me muero!- Johanna entró a la habitación chillando, olvidando su a veces papel de chica dura, como una adolescente emocionada, vamos, lo que en realidad era.
-¿Qué pasa?- pidió Kathy, saliendo del baño con el pelo mojado y una toalla alrededor del cuerpo.
-¡Que Lupin es más peligroso de lo que creía!- siguió, un poco histérica.
-¿Cómo?- preguntó Kathy- ¿Qué pasa con Remus?- Johanna seguía dando vueltas- Espera, esta situación me suena mucho…
-¿A si?- preguntó Johanna, parándose en seco y con una amplia sonrisa de felicidad en la boca.
-Si… espera que estoy pensando… ¡Ya se! Cuando te liaste por primera vez con Erik entraste diciendo lo mismo- señaló Kathy, pensativa- ¡¿Te has liado con Remus?!- exclamó, levantándose tan de golpe que casi le cae la toalla.
-¡Es que como se te ocurre dejarnos a solas!- se quejó ella- No ves que soy irresistible- bromeó la morena.
-No me lo puedo creer… bueno si puedo, se veía a venir- siguió a su bola la castaña, sin escuchar lo que le decía la morena mientras se vestía apresuradamente con el pijama.
-¿Cómo que se venía a venir?- pidió Johanna, extrañada, imitando la voz y el tono de Kathy.
-Si mujer, siempre os habéis llevado muy bien, y últimamente estamos todos muy unidos, nos pasamos el día juntos, y ya se sabe que estas cosas terminan así- explicó cual científica- Cuando se metió para defenderte de los Slytherins ya lo vi clarísimo… pero… ¿A ti te gusta o solo a sido algo esporádico?
…•¤¤•.•¤¤•…
-Puta puerta ¿Por qué coño no se abre?- pidió Remus, dándole golpes a la puerta de su habitación- ¿No jodas que aún le están dando ese par, no?- pidió exasperado mirando a Sirius, que tenía un aire ausente y una sonrisita tonta mientras miraba por la ventana.
-Te noto alterado, amigo mío- respondió con aire misterioso Sirius.
-Y yo a ti te noto retrasado mental- respondió nervioso Remus.
-¿Qué te ha pasado?- pidió Sirius- ¿O es la luna?
-¿Qué te ha pasado a ti? Desde que has ido a hablar con Kathy se te nota ausente- dijo el castaño, sentándose en el suelo al lado de Sirius. El moreno también se sentó- Y vuelves a estar con esa sonrisa estúpida.
-Primero he preguntado yo- dijo Sirius.
-Está bien… cuando te has ido con Kathy yo he seguido con la guerra de bolas de nieve con Johanna, y una cosa trae a la otra, total, que me ha provocado y hemos terminado mal.
-¿La has mandado a San Mungo?- pidió extrañado Sirius.
-¡No¡Me refiero a que… bueno… que nos hemos liado!- confesó Remus- Y ahora no se… porque ya sabes que yo soy yo con estos temas… y no se… Pero no quiero hablar mas del tema, hasta que tenga algo claro sobre que debo hacer ahora y hable con ella. Ahora dime tu¿Qué te ha pasado?
-Nos hemos vuelto a enrollar- explicó- Pero esta vez hemos hablado un poco del tema.
-¿Y que conclusiones habéis sacado? Aparte de que vais más que quemados- por decir esto se ganó con coscorrón.
-Hemos hablado, yo la quiero, ella me quiere, porque su familia no nos quiera juntos no tenemos porque estar separados. Los dos somos mayores de edad y no nos pueden obligar a nada, siempre lo podemos mantener en secreto, y no tienen porque enterarse. Solo hay un pequeño problema…
…•¤¤•.•¤¤•…
-No es que no me guste, lo encuentro monisimo y demás, pero no se porque ha pasado esto, y creo que no voy a tener nada claro hasta que duerma un rato y lo vea de nuevo- respondió Johanna- Aunque creo que no estaría nada mal tener algo con Lupin, debe ser tan cariñoso y demás… ¿Y tú y tu problemilla Black?
-Hemos hablado, ahora ya estoy segura que no es calentón, que sigo enamorada de él, y él… bueno, ya sabes lo que siente por mi, no es necesario hablar de eso- contestó Kathy, ya con el pijama puesto y abrazándose a su almohada- Pero tengo un problema de conciencia.
-¿Cuál?- pidió Johanna, que acababa de ponerse su camisón.
-Matt- respondió, tras un largo suspiro- No puedo hacerle esto mientras está ahí… aunque ya estoy segura que no quiero nada más con él, me sabe mal, como si le volviera a poner los cuernos.
-¿Sabes qué?- la castaña negó con la cabeza- necesitamos un urgente fin de semana sin chicos, con películas cursis, fiestas de pijama, alcohol y chocolate…
-Como en los viejos tiempos con Caroline… cuando estábamos todas cuatro juntas- añadió Kathy- A todo esto¿Dónde demonios se ha metido Lily?
-¿No jodas que sigue con Potter?- pidió Johanna- Como van algunas- comentó, mientras se metía en su cama- Bueno, buenas noche, y feliz San Valentín- apagó las luces mientras se tapaba con las sabanas.
-Feliz San Valentín- Kathy cerró los ojos, pensando en el día que habían pasado, en como podían cambiar las cosas a partir del día siguiente.
…•¤¤•.•¤¤•…
Amaneció con un sol cálido y deslumbrante, las nubes blancas flotaban ligeras y libres por el cielo azul, acompañadas de los pájaros y una suave brisa que estaba fuera de lugar, la nieve que había caído el día anterior brillaba y reflejaba la luz del sol, deslumbrando a cualquiera que intentara mirarla.
James se despertó, abrazado a Lily, que apoyaba su cabeza en el pecho del chico, sonrió para si mismo y se quedó observándola. Se sentía feliz como hacía tiempo que no estaba, junto a ella todo era perfecto, pasara lo que pasara. Sentía que debía protegerla, no dejar que nadie la dañara, y él no volvería a hacerle daño nunca más, antes se cortaría algo que hacerle daño de nuevo.
Suspiró feliz y buscó sus gafas en la mesita de noche. Cuando iba a ponérselas se dio cuenta de que tenía algo en la mano.
Un sentimiento que pocas veces se adueñaba de él lo dominó por completo: el miedo. Tenía en la palma de la mano la misma señal que tubo Peter, que tenían todos las victimas de Abel Frye antes de caer presas de la extraña maldición, esa X cortada en la piel, que ni dolía ni molestaba, pero que mostraba cual era su futuro inmediato.
El sentimiento de miedo desapareció, sintió como la rabia se apoderaba de él, debía hacer algo, y rápidamente, no por miedo a terminar en San Mungo, sino porque ya estaba harto de esos Slytherins y sus tonterías, y James Potter no sería tan fácil de borrar del mapa como los otros.
Tras darle un beso a Lily se levantó de la cama dispuesto a vestirse y a hacer una visita a los Slytherins que no olvidarían… Un poco parecido a un ataque kamikaze.
•¤·¤•.¸•¤·¤•.•¤·¤•.¸•¤·¤•.•¤·¤•.¸•¤·¤•.•¤·¤•.¸•¤·¤•.•¤·¤•.¸•¤·¤••¤·¤•.¸•¤·¤•.•¤·¤•.¸•¤·¤•.•¤·¤•.¸•¤·¤•.•¤·¤•.¸•¤·¤•
¡¡AAH¡¡NO ME MATÉIS POR ESTE FINAL¡¡PORQUE EL PROXIMO CAPÍTULO SERÁ PEOR¡¿Y SI YO NO ESTOY CON QUIEN OS DESAHOGÁIS?!
Bueno, espero que este capítulo os haya gustado, tiene algo más de amor y nada de misterio… bueno, si tiene, justo en este final :P ¿Qué pasará con James¿Qué harán Remus y Johanna¿Y Sirius y Kathy¡Bueno¡Pues os jodéis y os esperáis hasta el 20 de Agosto, porque si, porque este domingo me voy de vacaciones y no vuelvo antes de ese día (ojo: puede ser que vuelva algo más tarde) ¿Os quedastéis con las gana¡Eso espero!
Bueno, acerca de lo del final: al final será un poco de cada, aunque algo más triste que feliz :P pero no so preocupéis que aún queda mucho fic por delante ¿Qué pensabais¿Qué os deshacíais de este bodrio tan pronto¡Venga ya!
Bueno, ya sabéis, si queréis que cuando vuelva actualicé de nuevo dejad reviews :P
Y ahora agradecimientos: Pekelittrel y albetachestergirl (que me siguen desde High School :P si seguís así a lo mejor tendréis una de las pocas sorpresillas que se puede obtener desde ff) Ann (¡La que me dice que tengo que ser escritora!) lilypotter-diggory19 (¡Gracias por pasarte!) Blushy Potter (La causa NO es la misma que la película :P) Kry (¡Que te tengo por todos mi fics! Jaja) Marta y Vanessa Salazar (mil gracias a las dos también!)
Ahora mismo iré a darle a reply a los que pueda… y a los que no pues lo siento… si queréis dejar vuestro mail y me decís que os conteste allí¿vale?
Besos y pasadlo bien todo este tiempo que yo no estaré :P
Eri.
