Capítulo 16: El elegido
-Niño, veinte puntos menos para Slytherin- dijo Lily, cortante cuando se cruzaron con el aludido yendo todo el grupito hacia la torre de Gryffindor tras la. El pequeño niño de Slytherin la miró desconcertada.
-¿Pero porque?- pidió sin entender nada. No había hecho nada malo.
-Porque soy Prefecta ¿Algún problema? Venga, largo de aquí- dijo, haciendo aspavientos con las manos para que se largara.
-Lily ¿No crees que te pasas un poco? Si quieres bájale a Snape 300 puntos por tener esa nariz, pero a un niño pequeño déjalo en paz- la riñó Sirius. La pelirroja volteó hacia él, con los ojos negados de lágrimas.
-¡Tu a mi no me mandas, Black!- le gritó, empujándolo para luego salir corriendo hacia la torre de Gryffindor. Johanna salió detrás de ella.
-¡Pero bueno! ¿Qué se supone que he hecho?- le pidió a Kathy, que negaba con la cabeza mientras volteaba los ojos.
-Ser un insensible. Lily está mal por lo de James, meterse con los Slytherins es una manera de desahogarse, la otra es llorar, y yo, sinceramente prefiero a la Lily cabreada que a la Lily llorona, porque le cogen ataques de tontería con la segunda opción que es insoportable. Y siempre terminamos engordando cuando llora- Se pararon todos delante del retrato de la Dama Gorda, donde acababan de llegar.
-¿Por qué?- pidió esta vez Remus.
-Porque nos hartamos hasta reventar de chucherías, bollería y chocolate. Voy a ver que tal está. Hasta luego- dijo Kathy, para desaparecer por el agujero.
Remus iba a entrar, pero Sirius lo paró cuando apenas había metido un pié.
-Remus, tenemos que hacer una cosa- explicó el chico- ¿Recuerdas cuando atacaron a Kathy y nos la encontramos cuando volvíamos de visitar a James?
-Si claro, como no acordarme: me pasé diez minutos corriendo por el castillo sin haber dormido en toda la noche- comentó él con sarcasmo.
-Pues bien, sabes que Kathy escuchó que dentro de esa aula había una especie de reunión, ¿No? Ayer por la noche me acordé y miré en el mapa, resulta que los Slytherins, el grupito de Snape, se reunieron de nuevo.
-¿Y no avisaste a Dumbledore?- preguntó incrédulo Remus.
-¿Tú eres tonto o te lo haces? ¿No te has dado cuenta de que Dumbledore cree que todos son inocentes? No haría nada provechoso de esta información, los únicos serían los aurores, pero esos temen a Dumbledore y si él no quiere no actuarán.
-¿Entonces que propones, cerebro privilegiado?- le pidió con una sonrisa pícara, pues ya se olía algo.
-Vamos a investigar por nuestra cuenta, Remus por favor, me sorprende que lo preguntes- dijo Sirius con ironía- tenemos esto- sacó una punta del mapa por el bolsillo derecho- esto- sacó un poco de la túnica de James- estos- apuntó a sus dos cabezas refiriéndose a los cerebros- y dos amigos en el hospital que confían en nosotros esperando una venganza ¿o no?
-Vamos hermano, que ya hacemos tarde- dijo Remus, mientras los dos se iban a paso rápido por donde habían llegado.
-Lily mujer, no estés así ¿No ves que se pondrá bien?- dijo Johanna, dando golpes a la puerta de la habitación, la pelirroja se había encerrado allí.
-Déjame a mi- susurró Kathy, acercándose- ¡LILIANNE CLARE EVANS! ¡HAZ EL JODIDO FAVOR DE ABRIR LA PUERTA DE UNA PUTA VEZ!- gritó a pleno pulmón la castaña. La pelirroja quitó el pestiño- Perfecto- dijo Kathy con una amplia sonrisa de satisfacción y entrando, mientras que Johanna se quedó fuera en estado de shock por culpa del grito.
-¿Contenta?- pidió de mal humor Lily, con los ojos rojos.
-Pues no, me preocupas Lily- dijo Kathy, sentándose al lado de su amiga- Entiendo que estés mal, pero es que lo exteriorizas demasiado. Deberías controlarte y no dejarte llevar tanto, te meterás en problemas.
-Me lo ha pegado James, yo antes no era así, jamás me dejaba llevar- suspiró ella- Kathy, lo hecho de menos, quiero que vuelva.
-Te entiendo- contestó Kathy, dándole un abrazo a su amiga- Estoy segura que encontrarán la cura, y pronto tendremos a James molestando por aquí de nuevo- la animó.
-¿Y si no encuentran cura?- preguntó, con lágrimas en los ojos de nuevo- ¿Y si…? Kathy, y si se…
-Eso no pasará, ¿No sabes como es él? Además, los sanadores darán con la cura pronto, estoy convencida y…-Johanna entró en la habitación corriendo emocionadísima.
-¡Rápido! ¡Rápido!- las llamó, dando saltitos emocionada- ¡McGonagall ha venido y dicen que trae noticias y además buenas!
Las dos chicas no se lo pensaron dos veces y todas bajaron corriendo hasta el centro de la sala, donde se habían congregado los alumnos a la espera de las nuevas que traía la directora.
-Chicos, chicas- anunció con una amplia sonrisa de satisfacción- Me complace anunciaros que han encontrado el antídoto para el veneno. Esta madrugada alguien ha dejado escrita la receta de la poción para curarlos y los sanadores llevan trabajando en ella toda la mañana. Están casi seguros de que funcionará pero es muy complexa y de normal se tardarían dos meses en prepararla, pero como casi todo el equipo de los mejores sanadores está trabajando en ella tardarán apenas dos días. Pronto volveremos a tener a nuestros chicos aquí- anunció feliz- Bueno, de momento esto es todo, buenas noches chicos.
Lily miró a sus amigas con una amplia sonrisa para luego echarse a llorar sobre el hombro de Johanna.
-Au, que me pisas- se quejó Sirius, por quinta vez- ten mas cuidado jod…- Remus le tapó la boca, según el mapa Snape se dirigía hacia donde iban ellos y era mejor que no los descubriera.
-Shht- ordenó poniéndose el dedo índice delante de los labios- Como nos pillen lo echamos todo a perder- calló justo en el momento en que Snape pasaba por delante suyo, más que nervioso y un poco alterado, cosa rara en él, que siempre iba por el mundo como si todo le resbalara. Se metió por un pasillo poco frecuentado, y los chicos lo siguieron como pisando huevos.
Tras meterse en el pasillo se fue hacia el rincón más oscuro, sacó la varita y le dio un toquecito a la pared, que dejó a la vista una habitación secreta. Aunque eso no sorprendió mucho a los dos Merodeadores, la conocían perfectamente: Sirius acostumbraba a llevarse allí a los calentones esporádicos, y muchas veces habían ido todos allí de botellón para celebrar algo, pero era una sala que solo salía en el mapa si se estaba dentro, por eso hasta ese momento no vieron que dentro había la mitad del grupo de Snape y Sniders.
-¡¿Quién ha sido?!- bramó Snape, cuando se cerró la puerta- ¡¿Quién les ha mandado el antídoto?!- nadie habló, pero Snape se giró hacia Sniders, que escondía una sonrisa delatora- No se ni porque pregunto ¿Se puede saber que demonios tienes en la cabeza? ¡Ahora irán a por nosotros!
-Todo lo contrario- dijo una chica que salió de entre las sombras, se llamaba Lysandra Yaxley, y tenía un aire muy de psicópata asesina- Ahora que han encontrado la cura se relajará el ambiente y podremos seguir con nuestra búsqueda.
-Pero ahora se irá todo nuestro trabajo al carajo- contestó un chico, llamado de Jason Prewett- ¿Cómo sabremos ahora que no era uno de los que está en el hospital? No hemos llegado al final.
-Yo opino que si el elegido hubiera sido uno de esos ya lo hubiéramos sabido- explicó Ian Sniders- Al menos eso opinamos nosotros- añadió, mientras algunos asentían- debemos optar con métodos más rápidos y drásticos, lo de las arañas fue buena idea en un principio, pero el Señor empieza a hartarse de que tardemos tanto, dice que quiere más resultados y menos operaciones.
-¿Hablaste con él?- preguntó con un hilo de voz Snape- ¿Qué le dijiste?
-Que no encontrábamos ningún resultado con tu plan, que estábamos perdiendo el tiempo, y él nos dijo que nos arriesgáramos, que Dumbledore nunca dejará que metan a Azkaban a alguno de sus alumnos, por lo que tenemos algo de carta libre- explicó Lysandra Yaxley- dice que para disimularlo probemos también con alguno que no sean Sangre Pura, sino a lo mejor alguien puede darse cuenta de qué estamos haciendo.
-¿Tú crees?- pidió otra chica que no había hablado hasta el momento, se llamaba Lora McNair- Yo estaría unos días sin actuar, para que piensen que ha terminado y bajen la guardia.
-También sería buena idea- dijo Snape, mirando el reloj- chicos, ya es hora de ir yéndose o levantaremos sospechas, ya sabéis, debéis iros solos o por parejas y si preguntan… inventaros algo- dijo, abriendo la puerta, pero no salió, solo la mantuvo abierta, momento que aprovecharon los dos merodeadores para salir disparados de la pequeña habitación- ya sabéis, sobretodo, discreción, nadie puede descubrirnos- cerró la puerta tras de sí, y le llamaron la atención unos pasos, provocados por Sirius y Remus, que se alejaban del lugar a toda prisa, pero no les dio importancia.
-¡Cielo santo!- exclamó Remus- ¡Debemos ir a hablar con Dumbledore! ¡Lo han confesado todo!
-¡Pero no tenemos ninguna prueba Remus!- se quejó Sirius- Pero mira que son estúpidos esos… ¡Han hablado de todo delante de nuestras narices!- Sirius estalló en fuertes risotadas- Mi amigo Remus, tú que tienes un gran don de síntesis, ¿Cuáles son las conclusiones de todo esto?
-Buscan a un elegido entre los Sangre Pura, siguiendo las ordenes de alguien a quien llaman Señor, y por eso han ido atacando a los chicos, pero sigo sin verle la lógica ¿Qué se supone que tendría que pasar al atacarlo? ¿Y porque lo buscan? ¿Qué tiene de especial ese chico?
-No lo se, pero con solo esto creo que no podemos ir a ver a Dumbledore, necesitamos hacer nuestra historia más creíble, descubrir porque lo quieren, como descubrirlo, aunque creo que lo quieran por lo que lo quieran el aludido no saldrá bien parado.
-¿Por qué?- pidió Remus.
-Demasiado secretismo. Algo bueno, imagina, cuando te toca la lotería pues se hace público, esto debe ser malo, sino lo dirían- dijo todo serio Sirius.
-Me parece que es una comparación estúpida pero que es lo más lógico que hemos sacado de esta excursión con Snape- contestó Remus- Vamos a contárselo a las chicas.
-¡Que bien!- exclamaron a la vez Remus y Sirius, cuando las dos chicas les contaron lo que había dicho McGonagall- Bueno, nosotros también tenemos algo que deciros- empezó Remus, para seguir contándoles todo lo que había oído.
-¡Pero de que van los muy cabrones esos!- exclamó Johanna, mosqueada cuando terminó de explicar- ¡¿Qué se piensan que pueden ir jugando con la vida de la gente porque les apetezca?!
-Chicos, decís que es algo de un elegido, relacionado con la pureza de sangre, ¿no?- pidió Lily.
-Exacto- contestó Sirius- ¿Por? ¿Te suena de algo?
-Si, puedo relacionar lo del que llaman Señor con Ryddle, últimamente conocido como Lord Voldemort, el de los asesinatos en serie contra hijos de muggle o los que no quieren unirse a su limpieza de sangre, sus seguidores devotos lo llaman Señor o Señor Oscuro, y lo del elegido en el mismo tema me recuerda a algo que leí acerca de… ¿Podéis llevarme a la biblioteca?- pidió la pelirroja, mirando atentamente a Sirius y a Remus.
-¡Pero si casi son las doce de la noche!- exclamó Sirius.
-Es urgente- repuso ella- ¿Podéis o no?- pidió de nuevo.
-Si, yo te acompaño- contestó Remus- ¿Quieres buscar algo allí, no?-la chica asintió- necesitarás ayuda aparte de guía.
-Yo voy contigo- dijo Johanna- mejor tres que dos, ¿no?
-Nosotros nos quedamos, que sería más complicado ir con la capa de lo que ya os será a vosotros- dijo Sirius, mirando a Kathy para que esta entendiera que quería hablar con ella. Tras despedirse Lily y compañía se fueron.
-¿Qué quieres?- pidió preocupada la chica.
-Tranquila, solo quiero hablar contigo de un par de cosas.
-¿Qué cosas?- preguntó Kathy, sentándose en la cama.
-Sobre tu familia y sobre Matt- dijo él- ¿Se lo diremos algún día que estamos de nuevo? Yo entiendo que son tu familia y que deberíamos contárselo pero…
-Sirius, ¿Estás loco?- pidió ella, mirándolo divertida- Quizá tengas fiebre. No les pienso decir nada, será un secreto de estado hasta que lo descubran, y si no lo descubren nunca no lo descubren. Soy mayor de edad y no pueden obligarme a nada. Además, si se enteran me harán escoger entre ellos y tú, y la respuesta creo que no les va a gustar nada- terminó con una amplia sonrisa- respecto a Matt… lo siento por él, pero quiero estar contigo, tendrá que entenderlo cuando vuelva. Lo que había pensado es que a lo mejor será muy cruel decírselo justo cuando haya vuelto, por lo que había pensado en hacer un poco de farsa, para que no se choque y demás… Pero solo si a ti te parece bien claro…
-Las dos cosas me parecen bien- dijo Sirius dándole un abrazo.
-Ya te dije que en Historia de Hogwarts no salía nada- se quejó Remus. Llevaban una hora buscando entre montones de libros que había sacado Lily.
-¿Estás segura que lo leísta en la biblioteca?- pidió Johanna entre bostezos.
-Si, lo leí aquí pero… ¡Ya me acuerdo de donde!- exclamó la pelirroja, y salió corriendo hacia la pequeña salita donde se guardaban los tres libros que Lily había ido a leer durante el primer partido de la temporada de Gryffindor vs. Slytherin. Detrás de ella fueron Remus y Johanna.
La pelirroja abrió la puerta, se encontraba en una pequeña salita oscuro, llena a rebosar de gruesos libros de piel negros con una fecha escrita en el lomo. Todos estaban organizados según la casa menos tres: el primero estaba abierto y una pluma apuntaba algo en él, el segundo contenía, como Lily leyó en el índice, cosas sobre los profesores que habían pasado por el colegio y el último trataba sobre los accidentes que había ocurrido en Hogwarts desde su inicio. Lily se acercó a los que estaban ordenados según la casa, con la fecha escrita, y buscó el más viejo de Slytherin, que contenía la historia de su fundador, Salazar Slytherin.
-Lo tengo- anunció orgullosa- Mirad aquí: según una leyenda se cree que Slytherin vivió hace 1000 años, y la misma leyenda cuenta que de uno de sus descendientes nacerá uno con el don de la invulnerabilidad, solo las condiciones son que sea de Sangre Pura y… bueno y nada porque este libro es tan nuevo que está media historia borrada- terminó cabreada la chica- No sabemos las condiciones, pero tenemos la idea ¿Creéis que hablaban de esto?
-Parece ser- contestó Remus- ¿Pero porque quieren al elegido?
-Porque es invulnerable- contestó Johanna- el Señor ese que tienen lo debe necesitar por algo, supongo que debe ser lo que falta escrito ¿Qué hacemos ahora?
-Hablar con Dumbledore no, por supuesto- dijo Lily, ante la mirada sorprendida de sus compañeros- aunque parezca ser eso no tenemos pruebas, no tenemos nada, y ya os habéis dado cuenta de que Dumbledore no actúa sin pruebas, por lo que debemos investigar más acerca de esta leyenda antes de nada.
-Pero Lily, ¿Y si ahora que se sabe que se encontrará el antídoto se dedican a atacar de otra forma a los chicos, como a dicho que harían?- pidió preocupada Johanna.
-Pues tenemos que ser más rápidos que ellos- explicó la pelirroja- han dicho de dejar un tiempo para que los Aurores bajen la guardia, y entonces seguro que ellos también la bajarán, es nuestra oportunidad, de descubrir más y de investigar- Lily soltó un bostezo- Y si yo fuera vosotros me iría a dormir, que hoy estoy especialmente agotada.
Los tres chicos volvieron a la sala común, dónde se encontraron a Sirius y a Kathy durmiendo juntos en la cama del primero. La pelirroja abandonó a Remus y a Johanna en la habitación de los chicos y se volvió a la suya sola, pensando en lo que habían descubierto esta noche, pensando en James y en que ya había cura, en que pronto lo tendría de nuevo junto a él y podría abrazarlo, y dejaría de sentirse sola. Pero… ¿Y si no encontraban la cura pronto? ¿Qué pasaría con James? ¿Y si la cosa iba a peor por la noche? ¿Y si…? Se quedó dormida presa de esos pensamientos.
La mañana siguiente la despertó la luz que entraba por la ventana y un alboroto de júbilo que procedía de la Sala Común. Se dio cuenta de que se había quedado dormida con la misma ropa de la noche anterior, que hacía ojeras y que estaba muy despeinada, por lo que se fue hacia el baño. Antes de llegar pero, alguien empezó a llamar a su puerta con mucha energía. La voz de Johanna llamándola hizo que se le pasara el tontería de cuando te acabas de despertar, y preocupada se fue hacia allí ¿Qué habría pasado?
-¡Lily!- exclamó la chica, con una amplia sonrisa- ¡Lily rápido ven!- tiró de ella con fuerza y la arrastró hasta las escaleras: en la sala común se encontraban todos los alumnos ¿Qué habría pasad? No tardó en descubrirlo, pues, en el centro de la sala, estaba él mirándola con una sonrisa pícara, y aunque algo más pálido de lo normal, esa mirada traviesa seguía siendo única. James Potter estaba curado, y junto a él los demás alumnos. Se lanzó a sus brazos sin dudarlo un segundo.
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Bueno, en el capítulo anterior hubo muy pocos reviews, pero agradezco a todos los que os molestasteis en dejar uno :P espero que este capítulo os guste más ¡Si! ¡Ya tenéis a James de vuelta! XD
Estoy ya en el insti de nuevo :( y veo que esta vez si que me será imposible actualizar tan a menudo ¡Nos matan a deberes y apuntes! Pero no dejaré la historia a medias, eso no, ¡Os lo juro! Aunque aun queda historia para largo, ya veréis porque todo se va a poner más y más interesante jiji
Bueno, en cuanto pueda (o hoy o mañana que tengo curro y tiempo libro xD) contestaré los reviews, pero de momento mil gracias de nuevo.
Eri
