Capítulo 17: El último ataque
-Te he echado tanto de menos- susurró Lily a su oído, mientras él la abrazaba con fuerza- No había momento en el que no pensara que te iba a perder- dijo con voz suave- ¡Pero mira que llegas a ser capullo James! ¡Como se te ocurre meterte en medio de la sala de los Slytherins! ¡Es que mas kamikaze no podías ser! ¡Porque te quiero, que si no te mato! ¡Y no se como no te han matado tus padres! ¡Te está bien empleado por jugar con fuego!- gritó de golpe la pelirroja, sacudiéndolo por la túnica y llamando la atención de toda la sala común.
-Yo también te quiero Lily- contestó él, aturdido.
-¡Yo también te quiero anormal!- le gritó ella, abrazándose a él, mientras James murmuraba algo como "cualquiera lo diría" y los espectadores proferían un "uuuh que romántico"
-¡Que recibimiento!- le murmuró Johanna a Remus.
-¡Vale! ¡Movimiento que ahora esto se va a poner no apto para menores!- dijo Sirius, al ver que la parejita se besaban con pasión, mientras le tapaba los ojos a Kathy.
-¡Que yo ya soy mayor!- se quejó ella en broma, deshaciéndose del chico. De pronto pero se dio cuenta de que fallaba algo- ¿Y Matt?- pidió, al ver que el chico ya no estaba allí.
Cuando llegaron los recién curados a la sala, ella ya estaba allí con Sirius, haciendo manitas y fue un momento un tanto embarazoso, que disimularon como pudieron, pues tenían que mantener un poco la farsa para Matt. Lo que no pudieron disimular fue la cara de celos que puso Sirius cuando Matt besó a Kathy delante de sus narices. El moreno lo agarró por el cuello de la camisa.
-Ni repitas algo así- le ordenó con los dientes apretados. Matt no entendía nada, por lo que miró varias veces primero a Kathy y luego a Sirius.
-Quizá me haya perdido algo- empezó mirando a la castaña- pero ¿Tú y yo no éramos novios?
-Si- contestó Kathy.
-No- dijo Sirius a la vez. Los dos se miraron preocupados.
-¿Si o no?- pidió Matt, molesto.
-Claro que si cariño- dijo Kathy, agarrándose a su brazo- creo que Sirius se ha confundido con la pregunta.
-Emm…- dijo él, intentando disimular la rabia- Era una broma tío, ¿Qué tal estás?- cambió de tema rápidamente. La sonrisa no se hizo presente en la cara de Matt, que a la que tubo un momento desapareció hacia su habitación.
-Sirius, recuerda que tenemos que aguantar la farsa hasta que pueda hablar con él tranquilamente- pidió Kathy.
-Yo no pensaba que en la farsa entraría besarse- se quejó él, haciendo un pucherito- ¿Cómo premio para el susto que me he llevado cuando te ha pegado los morros me darás un besito?- pidió poniendo morritos.
-Ahora no- dijo ella- tengo que ir a hablar con él- dicho esto subió hasta la habitación de los chicos.
-¡Sirius Sirius!- gritó un chico bajito y regordete yendo hacia él- ¿Vamos a jugar a Quidditch?- pidió Peter emocionado. Aunque seguía regordete se notaba que había estado mucho tiempo en el hospital pues había adelgazado- Como somos los únicos sin pareja podemos divertirnos juntos- pero no había cambiado su estúpida manera de hablar ni de darle donde más duele.
-Venga vamos- cedió al final el moreno y salieron de la sala.
Johanna paseaba por el castillo, en dirección al salón para desayunar. Se había entretenido en terminar unos deberes antes de bajar y le había tocado bajar sola. Pero ahora ya no había problema en ir solo por el castillo, todo lo contrario: apetecía esa paz y tranquilidad tras muchos meses de miedo.
-¡Johanna!- la llamó alguien desde la punta de un pasillo. Se volteó para quedar de cara a Erik.
-¡Chico!- exclamó ella, feliz de volver a verlo aunque incapaz de pronunciar su nombre- ¿Qué tal estás? Tenía ganas de verte, la última vez que nos vimos no tenías buena cara.
-Y que lo digas- contestó él, risueño- ¿Ibas a desayunar?- la morena asintió- pues vamos juntos que yo también me muero de hambre- dijo, dándose unos golpecitos en el estomago.
-Y bueno ¿Cómo llevas esto de volver a la vida normal?- preguntó.
-La verdad es que ni noté que pasara tiempo, y más o menos he estado dos meses en coma, aún pienso que estamos en Enero- explicó volteando los ojos- ayer, al salir del hospital, me vestí de pleno invierno, y casi me muero al salir fuera ¿Hace muy buen tiempo, no?
-Si, sería perfecto para jugar a Quidditch, pero suspendieron la liga hasta que cesaran los ataques- explicó- calla, que esto tu ya lo sabías- los dos echaron a reír.
-Esto… ¿Puedo hablar un momento contigo a solas?- pidió Erik, al ver que ya se acercaban al Salón.
-¿Qué hemos estado haciendo hasta ahora sino?- pidió ella entre risas.
-En privado- murmuró al ver que la gente los observaba. Así que se metieron por un pequeño pasillo medio abandonado.
-Haber, ¿Qué quieres?- pidió ella.
-Esto… es que… bueno… como cortamos porque nuestras ideas acerca de los Slytherin eran distintas… pues quería pedirte perdón, ahora si que ya no hay duda…
-Bueno, supongo que la lección te quedó clara, ¿no?- preguntó ella con ironía.
-Y bueno- siguió él, haciendo caso omiso se su comentario- que he pensado que ahora que se ha visto que tú ibas en lo cierto, que me parece una tontería que cortáramos y que…
-Espera espera- pidió ella, que empezaba a sentirse molesta por la conversación- En pocas palabras me dices que ahora quieres volver ¿no?
-Em… si ¿Qué me dices?- pidió él, que no había notado el tono molesto en la voz de la chica.
-Te digo que no- dijo cortante- Primero me despreciaste, preferiste no hacerme caso y hacer lo que te viniera en gana, además tú a mi ya no me provocas ningún efecto que no me provoque esa estatua de allá- empezó a irse hacia el salón- ¡Y tengo novio y lo quiero con todo mi corazón!- gritó cuando ya estaba un poco más lejos.
-Gracias- dijo Remus, que acababa de salir del Salón y había oído el grito de la chica- ¿Aún no has comido?- pidió tras darle un beso y los dos entraron de nuevo al Salón. A lo lejos Crystal Sparks los observaba vacilante y con preocupación.
-Aparta de aquí, capullo- ordenó Sirius, pasando por al lado de Sniders y empujándolo. Para nada estaban en un pasillo estrecho, justo acababa de salir de cenar y se encontraban en medio del vestíbulo, y para nada el aludido lo había molestado, solamente era que Sirius estaba de mala leche por tener que hacer como si nada y ver como Matt estampaba cada dos por tres su cara en la de su novia.
-¡¿Pero de que vas?!- gritó Sniders. Llevaba ya toda la semana así, metiéndose con ellos por las buenas, y la tregua que habían hecho los Slytherins de no atacar a nadie hasta que se calmara todo más estaba a punto de romperse por culpa del comportamiento de Sirius.
-Voy de lo que me da la gana- contestó borde el Gryffindor. Estaba él solo, junto a la mitad del grupito de Sniders, y no parecía para nada asustado, pues cualquier diversión sería suficiente para él. Buscaba pelea para pasar el rato y desahogarse, y esperaba encontrarla.
-Pues ve con cuidado- amenazó Snape- te estás pasando con nosotros y lo pagarás caro.
-¿A si? ¿Qué harás? Porque me parece que se os acabaron las arañas ¡Ya se! ¿Me mandaréis una mosca? ¿O una prima tuya, digo una cucaracha, Snivellus?- pidió con una sonrisa arrogante.
-A lo mejor lo tiene que pagar quien más quieres- dijo con voz fría, que borró la sonrisa de Sirius.
-¿Qué has dicho?- pidió él, serio e intentando no parecer afectado por esas palabras.
-¿Quieres que te lo repita? Ve con cuidado o será Holmes la que pagará todo lo que tú haces- amenazó Snape. Sirius lo empujó hacia la pared- ¿Molesto? Pórtate bien, Black, pórtate bien- Sirius soltó a Snape, no sin ganas de partirle la cara, y se alejó, no sin antes mandarle una mirada furibunda, preocupado por lo que le acababan de decir ¿No le harían nada a Kathy, verdad? Tenía que hablar con ella rápidamente.
-¿James?- lo llamó la pelirroja, se habían quedado dormidos los dos.
-¿Si?- pidió él tras unos segundos.
-¿Dónde podemos estar a solas?- preguntó ella.
-¿Qué no lo estamos ahora?- pidió él, arqueando una ceja.
-Quiero que vayamos a un sitio donde nadie nos moleste- susurró ella.
-Aquí no…-iba a decir que nadie los molestaría cuando entró Sirius dando un portazo.
-¡Vengo a dejar aquí los libros y demás! ¿Habéis visto a Kathy? Bueno, si la veis le decís que la estoy buscando- cerró la puerta de nuevo.
-Bueno pero aparte de él…- empezó de nuevo cuando la puerta se abrió otra vez, entrando por ella Remus.
-¡Me ausento un rato! James te dejo mirar mis apuntes, como has estado un tiempo fuera y demás te ayudará. Lily estaremos en tu habitación con Johanna, no molestéis. Gracias- dijo de carretilla el chico y cerró la puerta.
-Vale, esta habitación está muy concurrida- reconoció James- ¿Pero porque quieres ir a otro sitio?- pidió él.
-Pues para…- la pelirroja dudó un momento- hacer lo que no pudimos hacer por San Valentín- dijo con una sonrisilla tímida ¡Y es que se ponía tan mona cuando le costaba hablar! James se levantó como si no hubiera dormido, lleno de energía y con una amplia sonrisa.
-Ya se donde podemos ir- anunció, cogiendo a la pelirroja de la mano y tirando de ella hacia la puerta- la sala de los menesteres.
-¿Qué quieres?- pidió de mala gana Johanna, saliendo de la sala común. Cuando ni llevaban dos minutos en su habitación con Remus apareció una niña de segundo curso diciendo que Crystal Sparks necesitaba hablar urgentemente con Johanna y Remus, por lo que tuvieron que salir.
-¿Podemos hablar en un lugar mas… escondido?- pidió la rubia en un susurro muerta de miedo. Los dos Gryffindor se miraron preocupados.
-Claro que si- dijo con voz amable Remus. Los tres se dirigieron hacia un aula que quedaba por ahí cerca y cerraron la puerta con un hechizo tras estar seguros de que nadie los había seguido y sabía de su paradero.
-¿Qué pasa?- pidió más comprensiva Johanna, pues Crystal estaba asustada y temblaba de cuerpo entero.
-Es Ian, y Snape también, se han enfadado mucho con Black, van a hacer alguna locura- susurró rápidamente- si se enteran de que estoy aquí… Dios… por favor no digáis nada…
-¿Pero porque con Sirius?- pidió Remus- ¿Qué quieren hacer?
-Black lleva toda la semana molestándolos por las buenas, no hay para tanto, lo se, pero creen que tiene poder por encima de los demás, y me dan mucho miedo- explicó la chica.
-¿Pero que quieren hacerle a Sirius?- pidió de nuevo Remus.
-A él no, a alguien cercano a él, quieren… no puedo decirlo- reconoció al final la rubia- solo puedo avisaros, si descubren que he hecho esto ya tendré suficientes problemas, no puedo contároslo todo, hice una promesa.
Remus iba a protestar pero Johanna lo acalló.
-¿Quién es algo cercano a él?- Crystal apretó los labios- ¿Es un chico?- la rubia no contesto- Pues es una chica, ¿no?- hizo un suave movimiento afirmativo con la cabeza- ¡Es Kathy!- exclamó preocupada- ¿Sirius sabe algo?
-Creo que si, Snape lo amenazó- explicó la Slytherin.
-¡Por eso andaba buscando a Kathy!- comentó Remus- tenemos que hablar con ellos, Sirius se pensará que es solo una amenaza, y estará preocupado, pero no se lo tomará muy en serio, tenemos que decirles que es todo de verdad.
-Muchas gracias Crystal- dijo Johanna, dándole un abrazo- de verdad, gracias- y los dos Gryffindor salieron de la sala.
-Con que chivándote ¿no?- dijo una voz fría detrás de la rubia. Esta se volteó alarmada.
-No tenéis derecho a hacer lo que quieres hacer, Snape- dijo ella, tragando saliva ¿Cómo los había encontrado? ¿Cómo había entrado sin que lo vieran? Ese chico empezaba a darle miedo.
-Tengo todo el derecho del mundo- sacó la varita apuntando hacia ella- ¡Obliviate!- Crystal se quedó unos segundos mirando al vacío.
-¿Qué hago aquí?- pidió en un tono desorientado, pero para nada asustado.
-Jugábamos al escondite- dijo Snape, como quien habla con una niña pequeña- venga, vamos a buscar a Ian- Crystal sonrió y se fue de la sala con una sonrisa inocente.
Y es cuando buscas a alguien que no hay manera de encontrarlo, y aún peor si no encuentras el Mapa del Merodeador por ninguna parte, o eso pensaba Sirius, yendo de un lugar a otro mas que molesto, ¿Dónde demonios se habría metido Kathy ahora que era urgente encontrarla? Acababa de hablar con Remus y con Johanna, le habían contado lo que pretendía Snape, y eso no podía quedar así, tenía que encontrar a la Gryffindor o al Slytherin, y todo quedaría resuelto, ¡Pero es que no había a nadie! Por suerte tampoco había nadie por los pasillos, pues la mayoría estaban terminando de cenar justo en esos momentos. Se topó con Astrid Jones, que le cortó el paso.
-¿A dónde vas, Black?- pidió con una voz coqueta, que no hizo mas que provocar que el chico dejara los ojos en blanco.
-Estoy ocupado- dijo él, cortante para cambiar de dirección.
-¿Buscando a Holmes?- pidió con aire distraído Astrid. Sirius se volteó hacia ella de nuevo.
-¿Sabes dónde está?- inquirió él.
-La he visto que se iba hacia las mazmorras acompañada de su "novio"- dijo la chica- pero claro, si quieres salir algún día conmigo puedo darte más información y… ¡Eh!- Sirius se había largado corriendo hacia las mazmorras- Bueno, que busque, no tengo la mas mínima idea de donde está la tía esa- murmuró más que enfadada, y se quedó en la puerta del Salón, esperando a sus amigas a que terminaran de cenar.
-¿Qué quieres Matt?- pidió Kathy, los dos se encontraban en un pasillo secundario, cerca del vestíbulo. El chico había querido ir allí tras cenar para hablar a solas con ella.
-Tengo que preguntarte una cosa- explicó él- Creo que piensas que soy idiota o algo por el estilo ¿Pensabas que no me enteraría de lo que pasó con Sirius mientras estaba en San Mungo?- pidió él ofendido. Kathy abrió la boca- ¿Puedes contarme lo que pasó y lo que pasa ahora? Es que no me hace mucha gracia que todo Hogwarts sepa lo que hace… -iba a decir mi novia, pero cambió de idea- lo que haces tú y yo no me entero.
-Quería contártelo- reconoció ella- pero me pareció que sería mejor esperar a poder hablar en calma contigo, pero luego no sabía como decírtelo… lo siento mucho de verdad.
-¿Cuánto hace que volviste con Black?- pidió Matt, en un tono algo más frío del normal en él.
-Desde San Valentín- explicó ella- Yo pensaba que no querrías volver conmigo tras lo que pasó por Navidad… Si hubiera podido hablar antes contigo quizá no…
El chico suspiró.
-Kathy, no puedo decir que no me duela, pero siempre he sabido que has estado enamorada de él. Yo te quiero mucho, lo sabes, pero no puedo retenerte a la fuerza…- explicó con voz triste- Ve con él, ignora a tu familia y a los que no os quieran juntos y sobretodo, se feliz- dijo, dándole un beso en la mejilla. Kathy le dio un abrazo.
Ninguno de los dos se fijó en que los observaban.
-Imperio- susurró una voz masculina desde la entrada del pasillo, para luego salir corriendo. Kathy se volteó alarmada mientras que Matt se había quedado rígido y mirando al infinito.
-¿Matt?- pidió ella preocupada.
-Me lo he repensado- dijo con una voz grave, muy anormal en él- Si no eres mía no serás de nadie- Kathy dio un paso hacia atrás y luego echó a correr hacia el Vestíbulo, con Matt persiguiéndola.
Nada más llegar allí el chico consiguió agarrarla de un brazo y la inmovilizó con fuerza. En ese momento empezaron a salir los alumnos del comedor y se quedaron mirando la escena, pues Kathy y Matt quedaban muy a la vista al estar en la parte superior de las escaleras que comunicaban el Vestíbulo con la primera planta.
-¡Suéltala!- ordenó Sirius, saliendo de las mazmorras acompañado de Remus y Johanna.
-Ven a buscarla- empezó Matt con una sonrisa llena de malicia- ¡Que alguien se acerque y la mato!- al oír esto Kathy empezó a forcejear con más fuerza para intentar huir.
-¡Se ha vuelto loco!- exclamó alguien desde abajo.
-¡Que alguien haga algo!- chilló una chica.
-¡Sirius!- lo llamó Kathy- ¡No hagáis nada! ¡Lo han…- pero Matt sacó su varita del bolsillo y con un simple Silencius Kathy se quedó sin habla.
-¡Déjala Matt!- gritó Sirius, avanzando unos pasos y quedando al final de las escaleras- ¡Ella no ha hecho nada!
-Ella no, pero tú si, y quien va a pagar será… ella- anunció con una voz fría- Di adiós a tu amadísimo Black- le susurró a Kathy al oído mientras sacaba la varita.
-¿Estás segura esta vez?- pidió James, dándole un suave beso en el cuello a Lily, los dos se encontraban en la Sala de los Menesteres, que en esos momentos parecía una habitación de hotel de lujo: una gran cama con dosel con un aire barroco, todas las paredes de terciopelo rojizo, con velas pos todos lados, un sofá al lado de la cama del mismo estilo y color que las paredes y una ventana que había salido a saber de donde que mostraba una romántica vista de… ¿París? Lily lo miraba todo boquiabierta.
-Esto… me encanta esta sala- exclamó emocionada. Se sentó en la cama, y James fue a su lado, pero enseguida cambió la posición, quedando ella debajo de él. James fue acercándose poco a poco a la cara de chica que, como un gesto a la desesperada, cerró los ojos. El chico la besó y ella le correspondió el beso, que se fue volviendo cada vez más intenso y apasionado.
Deslizó rápidamente la mano por debajo de la camiseta de la chica, subiéndola por la espalda y provocando un estremecimiento por parte de la chica que, que de golpe se separó.
Empezaron a desabrocharse mutuamente la ropa, cada vez con más ansias y velocidad hasta que quedaron los dos completamente desnudos.
-¿Lista?- preguntó él. Lily la miró con una sonrisa coqueta y respondió con un apasionado beso.
-¡Sectusempra!- exclamó Matt, apuntando el cuello de Kathy. Rápidamente apareció un corte que bajaba desde la yugular de la chica hasta casi el ombligo, y empezó a mancharse todo de sangre. Los alumnos que estaban en las primeras filas retrocedieron rápidamente, solo Sirius se quedó mirando con los ojos abiertos y con una expresión de terror lo que ocurría.
Matt soltó a Kathy, dándole un pequeño empujón y la chica cayó dando vueltas por las escaleras, dejándolo todo perdido de sangre.
El cuerpo de la chica llegó al suelo con un fuerte golpe. Sirius observaba la escena boquiabierto y no reaccionó hasta ver que Kathy hizo un pequeño movimiento ¡Seguía viva! Se arrodilló a su lado y la incorporó un poco.
Tenía los ojos entrecerrados, estaba pálida, la boca medio abierta, toda manchada de sangre, con lágrimas en los ojos, de dolor y de miedo, que enseguida aparecieron también en los ojos del chico.
-No digas nada- dijo él, al ver que iba a hablar- Tranquila, ahora vienen los profesores- parecía muy asustada- Tranquila, te pondrás bien- dijo tanto para ella como para él.
-Sirius…- susurró ella, que se sentía cada vez más débil- No ha sido Matt… no dejes que se cargue la culpa él…
-No hables, por favor- pidió él ¿Por qué estaba pasando eso? Notaba como la chica perdía fuerzas a la vez que sangre, y no llegaba ningún profesor ¿Por qué? ¿Por qué no se daban prisa? ¿Qué no veía nadie que si no se daban prisa se… moriría?
-Sirius… te quiero mucho- dijo a modo de despedida- a ti y a todos ¿Se lo dirás verdad?
-Se lo dirás tú- dijo él, empezando a llorar- no te despidas, Kathy, no te despidas- miró un momento hacia atrás, en búsqueda de algún profesor, de Remus o de Johanna, pero no encontraba a nadie conocido, solo alumnos mirando la escena con la boca abierta y sin hacer nada- ¡Que alguien avise a un profesor!- les ordenó.
-Sirius…- lo llamó de nuevo Kathy, con la voz más débil y los ojos más cerrados- No me dejes sola…
-No me voy a ningún sitio- dijo él, abrazándola con más fuerza- Pero por favor, aguanta- suplicó, viendo como Kathy se moría- Por favor Kathy…- pero la chica ya no contestó, cerró los ojos, apoyó la cabeza sobre el pecho de Sirius, y dejó de respirar.
Fue como si todo se parara en ese momento. Sirius observaba el cuerpo sin vida de Kathy sin saber que hacer, sin notar como empezaron a chillar algunas chicas y a llorar algunas personas, sin notar como aparecieron finalmente los profesores acompañados de los aurores, como Remus tiró de él mientras un auror le arrebataba el cuerpo de la chica de sus manos. Se quedó mirando al vacío, sin oír nada, sin notar nada, se había parado todo para él. Ya nada daba importancia. Solo dos cosas: la primera era que Kathy se había muerto, la segunda que debía cobrar venganza. Cuando recobró la fuerza de las piernas se levantó y fue hacia la zona donde estaban los Slytherin, buscó rápidamente a Snape, que tenía una sonrisa sádica en la boca.
Sin decir nada, le estampó el puño en toda la cara, y a partir de ahí empezó una brutal pelea entre los dos chicos.
-¡Parad ya!- gritó uno de los aurores, mientras varios chicos tiraban con fuerza de Sirius para inmovilizarlo y otros paraban a Snape- ¡Quietos!- ordenó.
-¡Mirad! ¡Mirad!- gritó una chica apuntando al sitio donde estaba el cuerpo de Kathy.
-¿Cómo estás?- pidió James, entre risas, no podía evitarlas al ver a la pelirroja andar como andaba: separando las piernas al mas puro estilo Cowboy, pues se sentía incapaz de cerrar las piernas de nuevo.
-Bien bien- dijo ella, intentando ignorar las risas del chico- Me sobra que te estés partiendo el culo de mí tras este momento tan importante de mi vida, pero bien bien- bromeó ella. La verdad era que se sentía bien, se sentía feliz, a gusto con James, acababan de pasárselo en grande… ajenos a lo que sucedía en el Vestíbulo, que era justo hacia donde se dirigían.
Los dos se quedaron pasmados contemplando la escena: toda la escalera manchada de sangre, Sirius y Snape inmovilizados ahora por Aurores, y lo mismo de Matt, que observaba todo sin entender nada, casi todos los alumnos del colegio con caras angustiosas, Johanna llorando abrazada a Remus, que intentaba mirar a todos los sitios donde hubiera alguien conocido. Lo que más les sorprendió fue ver a Kathy tirada en el suelo, en medio de un charco de sangre y tapada con una túnica violeta, manchada también. De pronto pero, sucedió algo extraño y una chica gritó:
-¡Mirad! ¡Mirad!- señalando a Kathy, que, sin saber bien porque, respiraba de nuevo, había abierto los ojos y se había incorporado, con aire de estar más que desconcertada y perdida. Al ver eso, empezaron los murmuras, en especial en Slytherin…
Katherin Holmes acababa de volver a la vida ¿Pero, porqué?
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Bueno… antes que nada dedicarles este capítulo tan interesante a Pekelittrell porque me mandó el review 300 ¡¡MUCHISIMAS GRACIAS!! La verdad, nunca pensé que uno de mis fics llegaría a 300 reviews… cielos… bufff XD ya pasó el momento de emoción…
Ahora a comentar el capítulo ¡Que! Ya pensabais que tendríais que matarme ¿No? Pero al final no muere… tachan tachan… intriga intriga… ¡Queda mucho fic por delante! ¡Mucho es mucho! Apenas hemos pasado la mitad :D
Gracias a todos/as por los reviews, de verdad :D
Eri
