At last time
By Ania Duthobloocha
Disclaimer: Pues solo tome los personajes prestados para este fic, así que ninguno es mío
Nota: Después de muchas lunas, y tragedias con la computadora y mi organización (Debo de dejar de escribir sobre servilletas :S) pues les presento el capitulo 4. Prometan no matarme, y yo les prometo que todo se resolvera satisfactoriamente. Besitos a Summy que es mi editora y la que me da tirones de oreja. Enjoy it!!
Capitulo 4
El incesante sonar del teléfono… no, nadie contestaba. Aturdido el chico, lanzó el aparato con fuerza. El ruido fue tal, que Richie entro corriendo a la oficina
-¿Te caíste¿Todo esta bien?-.
-No… nada este bien-. Contesto el chico de cabellera castaña
-Es un mal momento para decirte que la enfermera Joy llamo ¿Verdad?-.
Su mirada le dijo todo, por lo que Richie decidió mejor salir de la oficina… pero al cabo de unos segundos regreso
-Me puse a pensar… eres tú, siempre que te enojas o algo no te sale como esperas actúas de esa forma, y por otro lado… soy tu mejor amigo, y no me puedes matar… no puedes ¿Verdad?-. Dudo el joven
-¿y llegaste a esa conclusión en tan solo 3 segundos?-.
-Eit, recuerda que pienso muy rápido… o quizás no pienso. Para el caso es lo mismo-.
…y eso fue lo que logro arrancar una breve sonrisa de los labios anteriormente fruncidos
-Así es como me gusta verte Ash, de buen humor. Ahora si… después de romper el hielo ¿Se puede saber que estas haciendo?-.
-Toda la noche pensé. Yo hago muchas cosas por los pokemones ¿No?-.
Richie asintió
-Pues bien¿Cómo es posible que hay ayudando a tantos y no pueda ayudar al mío? Supuse que la única forma de ayudar a Pikachu es volverlo a su entorno natural ¿No te paree buena mi idea?-.
-Me parecería de esa forma-. Rascó Richie su cabeza, -Si la entendiera-.
-¡¡Richie!! Es tan simple como…-.
Ash se detuvo, medito un poco, y tras reaccionar, brinco para poder levantar su teléfono caído. Este marco a toda prisa, y tras unos segundos expectantes para Richie, volvió a lanzar el aparato
-¡¡Que nadie esta en su maldita casa ya!! En fin…-. Respiro profundamente, -Es necesario que me comuniques con Joy-.
El chico no se movió
-¿Richie?-.
-Lo siento Ash, pero aun no entendió el plan-.
-Lo entenderás, y te gustara-. Aseguro
…
-Definitivamente, y terminalmente y demás cosas terminadas en ente… el punto es que ¡¡No!!-.
-Pero enferma Joy, tiene que ceder-. Suplico Ash
-Lo siento Ash, es muy arriesgado. Me temo que no esta en condiciones, y yo no pienso arriesgarlo-.
El joven de mirada ceniza miro a la enfermera rogando por un poco de compasión, a cambio solo recibió una fría mirada de su parte
-Quizás eso baste para convencer a tu… ejem… inversionistas… Pero creeme Ash, que conmigo necesitaras más que eso para convencerme-.
-Muy bien, si eso es lo que usted quiere-. Mordió su labio inferior
La seguridad en su mirada era absoluta, era tanta que incluso aterraba. Joy supo entonces que no tenía opción
-¿Entonces? Esa es tu decisión final-.
El entrenador miro el pálido cuerpo de de su mas viejo y querido amigo. Su mirada lastimera y deprimente apenas si le sonreía
-No, no la es-. Aseguro
-Pero Ash…-. Se sorprendió la enferma
-Es la de el que se niega a seguir luchando-. Interrumpió a la mujer
La enfermera Joy lanzó un largo suspiro antes de acercarse a los controles. La joven simplemente contó mentalmente hasta tres
-¿Joy?-.
El grito de Ash fue lo que la obligo a reaccionar
-Yo… yo no puedo Ash, mi misión es aliviar a los pokemon, darles una esperanza de vida, no de quitársela-. Dio un paso hacia atrás
Ash miro a través del vidrio y un vuelvo le dio en su corazón. Inconscientemente saco su celular y marco… de nueva cuenta nadie respondió El miro fijamente su aparato telefónico por un par de minutos
-Hace un par de años llegue a esta ciudad con muchas ilusiones-.
…era la voz de Joy, la cual ahora había sacado a Ash de su ensimasmiento…
-Tenía un objetivo firme. Marcar un cambio. Adoro a mis hermanas, pero yo quería sobresalir, yo sabía que podía ser la mejor. La oportunidad que tenía frente a mi era única, hasta que algo me paso-.
-¿Qué…?-.
-Aparecieron tú y Pikachu en mi vida. Me llenaron de anhelos e ilusiones-. Ella lo miro directo a los ojos, -Hiciste ver mis sueños tan lejanos, pero a la vez tan cercanos. Ash, la primera vez que te vi estabas igual o más que yo de perdido. Estabas enojado y asustado... no quería decir que paso, solo querías estar solo; Pikachu estaba muy preocupado pero tu mas debido a la rara enfermedad que había adquirido. Eras una bomba de emociones que en cualquier momento… -. Ella se quedo callada
Ash desvió la mirada unos segundos. Su pokemon parecía estar escuchando todo
-Ricky es un buen chico. El llegó un día con demasiadas ideas en su joven cabeza, ideas que de inmediato apoyaste. Descubrí que trabajar te mantiene la mente despejada, como si todas las cosas se resolvieran mágicamente… esto trajo graves consecuencias ya que conforme pikachu más enfermo se sentía, tu más trabajabas, y el más enfermaba… era algo horrible. Gracias a Díos Ricky te ayudo, o al menos lo intento, ya que en el afán de ser el mejor en tu empresa perdiste la noción de lo que era mas importante… El estar aquí te permitió ser libre, el problema fue cuando tomaste esa libertad y la convertiste en libertinaje-.
-¿Libertinaje?-. Dudo Ash volteando a verla
-Nada importaba, nadie ni nada. Solo querías llenar tus oscuros deseos…-. La enfermera Joy se acerco, -Solo querías obtener todo lo que querías sin importar el precio que eso costara-.
Ash meditaba las palabras de la chica… las odiaba, pero lo que mas odiaba era darse cuenta que eran ciertas, y ver el asco de persona en la que había permitido convertirse
-…solo tenías un fin…-. Dio otro paso la enfermera, -Y ese plan eras tú-.
Sus respiraciones se agitaban ante cada palabra. Cada insulto, cada reprimenda, el dulce aroma de la piel femenina tan excitada y a la vez asustada
-Yo solo quería… demostrar… la gente siempre me menosprecio, nunca pensó que Ash Ketchum pudiera ser algo, tenía que enseñarles a todos de lo que yo era capaz…-. El extendió su mano y comenzó a palpar con delicadeza la mejilla femenina, -Como un simple chico pueblerino como yo podía lograr todo eso, y sin ayuda de nadie, como los pude superar a todos-.
Su mano comenzó a recorrer el cuello de la enfermera, a descender por sus hombros, a avanzar por su brazo, a detenerse en su mano y tomarla, atrapar sus dedos y entrelazarlos con los suyos
-Era la única forma-. Aseguro sin verla a los ojos
-¿Era necesario… hacerlo así?-. Apenas si pudo cuestionar
-Era la única forma-. Levanto la mirada y sus ojos se encontraron
Ella tembló… el también
-Ash…-.
Ella adelanto su rostro, el también… las respiraciones erráticas, el breve espacio entre sus labios, el calor de ambos emanaba con fuerza… un leve empujón basto para unirse… Después de tanto tiempo, los anhelantes labios rozados de la enfermera Joy se unieron a esos desesperados labios de aquel famoso entrenador pokemon. Un simple roce, una caricia, un poco de saliva fue el elixir que desato las pasiones ocultas. Ash bajo su mano y deshizo el lazo trasero de su uniforme… ella extendió sus manos y quitó el saco que el chico llevaba. La mano derecha de este seguía aferrada a su cintura. Un fuerte suspiro y sus labios se abrieron, permitiéndole a Ash tener una mayor movilidad, un mayor control. Su lengua recorriendo sus dientes, probando su saliva, jugando con su lengua femenina
…ella no se quedo atrás, ella también quería jugar, probar, disfrutar… El la levanto con firmeza y la poso sobre una de las mesitas y la continúo besando. Fue cuando su mano intento deslizarse dentro de su blusa cuando ella tembló
-No-. Lo detuvo con firmeza
El reacciono. Confundido la miro a los ojos
-No... No creo que esto sea lo correcto-. Confeso con miedo
-Pero Joy-.
-Señor Ketchum, Ash… no puedo-.
-Solo estamos reponiendo a nuestros impulsos ¿O no?-.
-Yo no soy solo un deseo, yo no quiero llenar un hueco a tu corazón, no quiero ser otra más-.
Ash bajo la cabeza, tenía razón
-…seria muy egoísta de mi parte, y eso significaría que todas tus palabras son ciertas-. Dio un paso hacia atrás
-Tú no eres malo-. Tomo su barbilla y lo obligo a mirarla, -Tus ojos indican que debajo de todo eso que pretender ser, se esconde tu verdadero yo, el verdadero chico de buenos sentimientos, el verdadero dueño de pikachu-.
Ash volvió la vista y miro a su mejor amigo, a su mas fiel compañero. Su mirada lastimara aun lo observaba, y el leve movimiento de sus orejas le hacia creer que lo estaba escuchando
-Lo mejor será irme Joy-.
Ella asintió con la cabeza. La joven bajo de la mesa y se acomodo su uniforme. Ash tomo su saco del suelo y se lo volvió a poner
-Tu plan sigue firme ¿cierto?-. Pregunto
-Es lo único que se me ocurre, y lo voy a intentar-. Aseguro
La enfermera comprendió, por lo cual se acerco a la maquina dentro de la cual reposaba el pokemon, y tras teclear un par de números… lanzó un gran suspiro… y la maquina se comenzó a abrir. Asustado el pokemon intento moverse, pero justo en ese momento un halo de luz color azul salió… Un momento después la maquina hizo un ruido
-Toma-. Le entregó la enfermera una pokebola, -Así resistirá más-.
Ash la recibió, y por segunda vez en el día, sus manos se encontraron en una suave caricia. Sus manos temblorosas, y sus calidas manos… Ash sabía que tenía que hacer, por lo cual se acerco y deposito un cálido beso sobre sus labios. La enfermera lo recibió, sabia que no era lo correcto, pero ¿que demonios? Ella siempre había estado enamorada de el, y sabía que esa sería la última vez que lo tendría tan cerca, y que sería tan suyo
-Nunca…-. Recargó el su frente sobre la de la chica, -Nunca se cuando detener estos besos-.
-Esa es la respuesta…-. Susurró ella antes de acercarse, -Nunca-.
…
Ricky miro todas las maletas acomodadas en orden en la sala de su amigo. En ese momento vio la puerta abrirse
-¿Estas bien¿Que paso? Te retrasaste más de lo debido y yo…-.
-Tranquilo-. Le indico Ash, -Tenía asuntos pendientes, o al menos el único asunto pendiente que tenía en este lugar-.
-A-ja¿Y la empresa¿Se va a quedar sola?-.
-Sabes que tengo que hacer este viaje-. Se defendió
-También sabes que tienes responsabilidades que cumplir en este lugar¿O ya las olvidaste?-.
-No, y es por eso que tome la siguiente decisión-.
Ricky confundido miro a su amigo
-Es tuya-. Le dio las llaves, -Te la dejo a ti-.
-¿Eh?-. Tomo confundido las llaves
-Creo que has aprendido lo suficiente para hacerte cargo de ella-.
-¿No estas hablando en serio o si?-.
-Ricky, estoy reorganizando mi vida, estoy viendo cuales son mis prioridades. Eres mi mejor amigo, y no habría nadie más a quien le confiaría la empresa-.
-Pero… ¿y tu que harás?-.
-Por lo pronto me bañare, cambiare… en un par de horas un taxi vendrá y me llevara al aeropuerto-.
-¿Vas a viajar¿A dónde¿Vas a regresar?-.
Ash no respondió, simplemente comenzó a subir las escaleras
-¿Eso significa que…?-. Medio Ricky para sus adentro, -¿El plan de esta mañana¡¡Ash!!-. Corrió a su encuentro
…
Hacia mucho tiempo que no pisaba ese lugar, bueno, al menos no con ese sentimiento que invadía su garganta. Era miedo… temía por lo que hubiera pasado, las cosas que obviamente habían pasado. Alguien le dijo una vez que la vida siempre continuaba¿Eso significa que sin el todos habían continuado? Eso era casi seguro, sin embargo tenía la esperanza de que algunas cosas no hubieran cambiado. Esa era la única esperanza que Pikachu tenía. El joven simplemente lanzó un gran suspiro antes de introducir sus manos en sus bolsillos, por un lado tenía su celular, este lo saco y busco en el directorio, del otro lado tenía la pokebola donde descansaba su pokemon. El marco
…y de nueva cuenta…
Nadie respondió
-Debido a la decisión tan abrupta que tomaste-. Escucho una voz hablar, -Yo también he tomado la mía-.
Ash giro con lentitud solo para ver como Ricky cargaba con dificultad su pesada maleta y la ponía sobre la banda negra
-¿se puede saber que haces?-.
-Creí que sería obvio-. Contesto el antes de avanzar hacia el mostrador
-No, no lo es-. Lo siguió
-Señorita, quiero otro boleto para…- .Le dijo a la dependienta, -Para… para…-.
Ricky miro confundido para todos lados antes de volver su vista hacia Ash, y siendo mas rápido que el, extrajo el boleto que estaba guardado en el bolsillo superior de su saco
-Otro para este lugar-. Le indico con una gran sonrisa
-De acuerdo-. Sonrió la mujer, -Y tenemos asiento al lado ¿Quiere ese?-.
-Me parece perfecto. Muchas gracias-. Sonrió al recibir el boleto
-El avión sale en 20 minutos por ahí-. Señalo con el brazo una puerta ubicada a su izquierda
-¿Se puede asegurar que mi maleta vaya en ese vuelo?-.
La dependienta asintió, por lo cual un Ricky mas tranquilo comenzó a avanzar
-¿Se puede saber que demonios haces?-. Lo siguió un enfadado Ash
-Lo mismo que tu harías… no pensar-.
-Me doy cuenta, pero… ¡¡Ni siquiera sabes a donde voy¡¡Ni siquiera saber que voy a hacer!!-.
-Eit, el vuelo es largo, así que ahí tendrás todo el tiempo para contarme todo. ¿De acuerdo?-.
-¿y que te hace pensar que yo…?-.
-Eit, eso es lo que hacen los mejores amigos ¿O no? Estar en las buenas y en las malas, y apoyarse en todo. Aun no se si esta sea buena o mala… pero lo cierto es que no te dejare solo-.
Ash no podía dar queja en contra de eso. Ricky lo sabía muy bien
-Vamos a salvar a pikachu-. Le aseguro
-Eso lo se muy bien-. Sonrió Ash, -Y ahora corre, por que ni no perderemos el avión-.
Y los dos amigos, aceleraron la marcha
…
continuara
