At last time
By Ania Duthobloocha

Disclaimer: Pues solo tome los personajes prestados para este fic, así que ninguno es mío

Nota: Un año después y se que no tengo perdón de Dios, pero en fin, de no ser por Sumi que me da tirones de oreja a cada rato, esta capitulo se habría tardado mucho mas (mas???) Supongo que no me queda nada mas que decir, excepto que gracias por seguir leyendo. Espero que el capitulo guste… mmm. Gracias a todos por leerlo, y ahora si… enjoy it!!

Capitulo 5

-En efecto, es ella-. La secundo una voz femenina

Los ojos de Duplica miraban extrañados a su pelirroja amiga

-…y aquí vamos de nuevo…-. Susurró

-¡¡Misty!!-.

Ella volteó solo para ser rodeada por unos delgados brazos, al tiempo que unos labios caían sobre sus mejillas

-Hermanita, ¿Cómo has estado?-.

-Hola Daisy-. Intento separarse de su hermana

-¿Cómo pudiste distinguirla desde lejos?-. Pregunto el acompañante de la mayor de las Waterflowers

- Es mi hermanita-. Al fin soltó a Misty, -¿Cómo no hacerlo?-.

Duplica miraba divertida la escena. Una sonrojada e incomoda Misty siendo "acosada" por su hermana

-Oh, lo siento-. Avanzó la rubia al frente, -Tu debes de ser Duplica ¿cierto?-.

-Así es, hola-.

-Mi nombre es Daisy, y el es Tracey-. Señalo a su acompañante

-Hola-. Sonrió este

-¿Se puede saber que hacen aquí?-. Interrumpió Misty las presentaciones

-Vinimos por ti tontita-. Volvió a rodearla con sus brazos, -¿A que otra cosa crees que vendríamos?-.

Misty giro confundida

-Yo no avise que iba a venir, a menos que… ¿Duplica?-.

-¿mande?-. Se escucho la temblorosa voz de la chica proveniente de la espalda de Tracey

-…las cosas no han cambiado mucho-. Comentaba Daisy desde el asiento delantero de la camioneta, -Y aunque no lo creas el gimnasio sigue funcionado…-.

Misty no escuchaba. Solo miraba por la ventana. Daisy mentía, todo parecía tan diferente y extraño, incluso un tanto hostil. Las cosas nunca mas serían igual. Quizás los árboles, las montañas y los caminos fueran similares, sin embargo ya no se sentía en casa

-¿Escuchaste Misty?-.

La voz de su hermana le devolvió la realidad

-¿Eh?-. Se enderezo para mirarla

La mano de su hermana mayor entrelazada con la de un Tracey, el cual manejaba el vehículo

-Creo que Misty esta recordando viejas cosas-. Sugirió el apuesto joven

-O personas-. Bromeo su hermana

Misty apenas si tuvo tiempo para captar la indirecta, ya que en ese momento la camioneta freno bruscamente

Crich

-¡¡Cuidado!!-.

-¿Que ocurrió?-. Salió Duplica de su asiento

-Lo siento chicas. Daisy ¿Estas bien?-.

-Si, pero ¿Que paso?-.

-Es solo un pokemon-. Se quito el cinturón Tracey antes de bajar corriendo

Misty no espero indicación, ella simplemente lo imito

En efecto, un pequeño Squirtle un tanto herido se encontraba detenido a escaso milímetros de las llantas

-¿Lo… atropellaste?-. Pregunto con miedo al tiempo que se acercaba y tomaba al pequeño pokemon en sus brazos

-No. Apenas si lo vi-.

-¡Chicos!-. Grito una preocupada Daisy, -¿todo esta bien?-.

-No-. Respondió Misty

La enfermera Joy les había explicado la situación. Ella había asegurado que últimamente los pokemons se habían comportado muy hostiles. Lamentablemente ese pequeño squirtle había pagado el precio. Afortunadamente ella lo curo y ahora solo necesitaba dos cosas: mucho descanso, y alguien que quisiera hacerse cargo de el…

…y Misty no pudo evitar el acogerlo en sus brazos

Había algo inquietante en ese pokemon. Esa mirada, esos ojos cafés. Algo que le había encogido el corazón desde la primera vez que lo vio.

-Hemos llegado-. Sonrió Daisy al tiempo que descendía de la camioneta para poder entrar al Gimnasio Pokemon

Misty, aun con squirtle en las manos bajo. Un miedo inundo el ambiente… su ambiente…

-¿Mist?-. Tomo Duplica su brazo, -¿Esta era tu hogar?-.

Ella no supo responder, y simplemente se dejo llevar por su amiga

-Bien. Tu cuarto sigue donde mismo… Tracey llevara sus cosas. Como verás, incluso el gimnasio sigue igual. Yo preparare la cena entretanto-.

Misty asintió con la cabeza antes de avanzar por el gran pasillo mientras recordaba que su habitación estaba a la tercera puerta a la derecha… ¿O seria la izquierda?

-¿Misty?-.

La voz preocupada de su hermana. Ella giro y la miro

-Me alegra que hayas vuelto a casa-. Sonrió Daisy antes de avanzar hacia la cocina

Toc, toc

Ella espero pacientemente detrás de la muerta

…pero nadie contesto…

Toc, toc

Ella miro el piso. Alfombrado

Un nombre tallado en madera colgaba de la puerta

¿Y cuando demonios le pensaban abrir?

Ella extendió su mano dispuesta a tocar una tercera vez, cuando se detuvo

Ya había tocado antes… y eso para ella era una advertencia de que iba a entrar

La chica giro la perilla, y lo que vio le enterneció

Era Misty, la cual se paseaba frente a su ventana con el pequeño squirtle en brazos como si fuera un bebe. La pelirroja al sentir la presencia de su amiga, reacciono…

-¡¡Duplica!! Casi me matas del susto-.

-Tú sabes que yo nunca toco-. Se acerco, -¿Estas bien?-.

-Si, es solo que… no se, se siente extraño volver… es como si empezará todo-.

-¿Empezara?-.

-No lo se. Pensé que todo estaría como cuando lo deje. Quizás la vida me alcanzo más rápido de lo que imaginaba-.

-Mist, si ni tu eres la misma… ¿Cómo esperas que el resto siga igual?-.

-Buen punto. Es usted demasiado perspicaz jovencita-. Le sonrió, -Y a todo esto, ¿A que viniste?-.

-No… no puedo dormir-. Confeso con pena, -Y quería ver si podíamos estar juntas-.

-Claro-. Avanzó ella a un pequeño puff donde acomodo a su recién adoptado pokemon

Y en ese momento, su celular vibro

-¿Puedes contestar D?-.

-Si M-. Le siguió el juego y avanzó al aparato, -¿Si?-.

Misty arropo a squirtle, finalmente se había quedado dormido, y ahora era su turno. Ella giro, y las muecas de disgusto de su amiga le hicieron comprender quien hablaba

-¿Duplica?-.

-Si, es Dave-. Le entrego el celular de mala gana

-¡¡Misty!!-.

-¿Lily?-. Giro Misty sorprendida, -¡¡Lily!!-. Abrazó a su hermana

-Siento no haber venido antes, es que mucho trabajo… Wow, te vez muy bien-. Hizo que su hermana menor se pusiera de pie, y diera una vuelta, -Definitivamente el amor…-.

-Lily…-. Se sonrojo

Quizás no fuera obra de Dave

…o quizás si…

Lo cierto es desde que había dejado su ciudad y se había mudado con Duplica, había crecido no solo física, si no emocionalmente. Había aprendido a ser coqueta, a valorarse, a preocuparse un poco mas por si misma. Todo eso se veía reflejado en su apariencia

-¿Puedo verlo?-. Pidió una suplicante Lily

-¿Que?-.

-Mist-. Mordió su labio inferior

La joven apenaba comprendió y finalmente mostró su mano. Su reluciente anillo de compromiso. Oro blanco coronado con un hermoso diamante solitario. Su hermana se emociono y brinco

-Es hermoso, lo se-. Entro Daisy a la cocina, -Lo mismo le dije ayer-.

-Basta chicas-. Dijo apenada

-Es lo menor, que podemos hacer… después de todo, ni invitación diste-. Avanzó Lily a la alacena

-¿Cómo? ¿No han llegado? Pero si las envié hace mucho-. Se giro confundida

-No Misty. Pensé que a eso venías… a presentar al susodicho y a dar invitaciones-La miro Daisy fijamente

-Y yo pensé que venía a cerrar capítulos de su vida-. Hablo Lily sin pensar, -Es decir… ¿Cuándo nos darás las invitaciones?

¿Cómo era posible que las invitaciones no hubieran llegado?

-¿Estas bien?-. La saco Duplica de sus pensamientos

Ella se giro solo para ver el rostro preocupado de su amiga, acercándose

-No es solo que… Pensé que era mas organizada y esto de la boda me esta matando-. Llevó su mano derecho hacia su sien, -¿Y tu como te la estas pasando?-.

-Pues…-. Ella metió sus manos en los bolsillos traseros de su pantalón, y camino hacia la pelirroja, -Exceptuando el hecho de que Lily insiste que necesito un cambio un look, y a veces siento que Daisy me trata como sirvienta… creo que bien-.

-Creo que no te he sacado, verdad-. Miro Misty a Duplica con pena

-No quise presionar, supuse que estabas… como se dice… a si, aclimatándote-.

-¿Aclimatándome?-. Sonrió

-Si, tu sabes… acostumbrándote… ¿o será recordando tu vieja vida?-.

-¿La vida de la que huí?-.

-Eso no importa. ¡Llévame a pasear!!-. Suplico Duplica

-Mmm-. Pensó Misty, -Creo que hay un nuevo centro comercial que…-.

-¡¡No!! Todos menos eso-.

Una lánguida sonrisa se dibujo en el rostro femenino

-Creo que se a donde llevarte-.

Squirtle se recuperaba con demasiada rapidez

demasiada…

Solo un par de días habían bastado para hacer que el pokemon anímicamente se sintiera mejor. Y era genial. Era tan gracioso verlo trastabillar por la tierra, inspeccionando el lugar con detenimiento, y dudando Mientras tanto, los rayos del sol se reflejaban sobre su caparazón.

-¿no piensas nadar?-. Le pregunto con voz dulce

El pokemon miro curiosa a su nueva dueña, justo antes de acercarse y observar con miedo el agua

-Jaja, a tu pokemon de agua le da miedo el agua-. Se burlo Duplica

-No es miedo-. Se inclino y lo miro, -Es solo que… ¿que tienes squirtle?-.

-Squir…squir…squirtle-.

-Dice que le cae mal la chica que lo esta cuidando-. Interpreto Duplica

-¡¡Oye!!-.

Duplica negó con la cabeza antes de girar su vista y observar con detenimiento el sitio que tenía frene así. Un hermoso lago, rodeado de árboles y de vida. Algo muy lindo, y lo mejor… nada artificial… Quizás adoraba su nuevo hogar, sin embargo de vez en cuando, lo natural no caía tan mal

-Nice…-. Susurró antes de sacar sus gafas de sol

-Hay Duplica-. Negó Misty con la cabeza

-¿Y por que me trajiste a este sitió olvidado por la mano de Díos?-. Cuestiono la curiosa chica al tiempo que extendía una manta

-¿Olvidado por la mano de Díos?-. Esbozo una mueca mientras ayudaba con la manta, -Al contrario, yo considero este sitio especial-.

-Es un lago-. Dijo en tono de obvio

Misty suspiro al tiempo que su pokemon por fin metía una pata al agua. El frío contacto lo hizo brincar, y correr hacia su nueva dueña. Esta lo recibió con los brazos abiertos, y lo abrazo

-Insisto, tu pokemon es raro-.

-No es raro, es simplemente que… ¿Se esta acostumbrado?-. Defendió al pokemon

-¿Cómo tu?-.

Ella no respondió

-…y sigues sin decirme el por que este lugar es especial-. Continuo Duplica la plática pendiente

-¿Especial? Este sitio para mi es mas que eso… es mágico. Era mi lugar favorito de pequeña. El único punto donde podía esconderme de los regaños de mis padres, de las presiones de mis hermanas. Era el sitio donde podía ser yo misma sin que a nadie le importara. Nadie me iba a juzgar-.

-Ahh-. Observo el panorama, -No entiendo-.

-No tienes por que entenderlo. Tuviste que haberlo vivido… Duplica, tú siempre has dicho que me conoces a la perfección, pues bien… esta es una faceta de mí que no conocías-.

-yo…-. Duplica bajo un poco sus lentes oscuros, -Si te conozco, y de hecho la razón por la que me trajiste a este lugar, no fue por todo esto… creo que fue tu inconsciente-.

Misty giro la cabeza

-Si, inconsciente. Esa cosa que da a entender nuestros verdaderos sentimientos…-.

-…El hecho que quieras ser psicóloga, no te da derecho a evaluarme…-. La interrumpió con brusquedad

-…por que si mal no recuerdo…-. Continuo la joven como si nada, -…la verdadera razón por la que te gusta este sitio, fue por que aquí conociste a alguien-.

conociste a alguien…

te enamoraste de alguien…

besaste a alguien…

-¿A…alguien?-. Tembló la siempre firme voz femenina

Duplica negó con la cabeza

-No es mi deber abrirte los ojos-. Volvió a acomodar sus gafas antes de mirar el horizonte

Y Misty ya no pregunto más

Y sin embargo lo recordaba

Inconscientemente

Si, inconscientemente había llevado a Duplica a ese lugar. No. Mas bien se había llevado así misma para poderse volcar en sus emociones. Para asomarse dentro de si misma, y saber si las dudas que embargaban su alma, eran solo eso… dudas o por el contrario, tristes realidades que reflejaban el hecho de que nunca sano. La herida seguía latente, lacerante. A veces sangrando poco, o como el día de hoy… mucho. Siempre abierta y doliendo. Fingiendo que todo estaba bien, y que nada importaría. Duplica tenía razón, podía engañar a todo el mundo, pero nunca a ella misma. Lo cierto es que el haber estado en ese sitio, fue lo mas masoquista que podía haber hecho

…al menos hasta ahora…

Ella cerró los ojos, tratando de esa forma, amedrentar un poco su dolor. No fue suficiente. Una lágrima fue más rápida que ella, y escapo por su cuenca derecha. Resbalando por su mejilla, escondiéndose en su cuello.

Había pasado tanto tiempo. Tanto tiempo, mucho tiempo, poco tiempo. Había pasado…

El tomando mi cintura con miedo

Yo ahogando mi risa en mi garganta

El frunciendo el ceño

Yo quitándole su gorra roja

El atrayéndome más a su cuerpo

Yo sumergiéndome en su mirada

El en la mía

Había pasado tanto tiempo. Hacía tanto tiempo que no sentía ese calor emanar de sus labios. Ese latido acelerado de su corazón. Esas pulsaciones en su nuca, y las contracciones de nervios en su estomago. Solo había un chico que podía erizar hasta el más pequeño de sus cabellos…

-¿Mist?-. La llamo con dulzura esa sexy voz masculina

-Mj-. Respondió sin hablar

El sonrió justo antes de acercarse. Sabía que ella estaba nerviosa, incluso el mismo estaba nervioso, sin embargo la calidez del cuerpo femenino, lo reconfortaba. El joven atrajo la silueta femenina hacia su cuerpo. Ella vibro, y mucho mas cuando sus labios se posaron en su frente

-Eres hermosa ¿Lo sabes?-. Cuestiono al tiempo que separo uno de sus manos de las caderas femeninas y la dirigía hacia el inmaculado rostro de porcelana

-Adoro esos ojos-. Rozo sus pupilas, -y esa nariz también-.

Ella dejo escapar un suspiro

-Pero, ¿Sabes que más adoro?-. El no espero respuesta y se unió a ella…

-…Besándonos-. Llevo casi sin darse cuenta, sus dedos hacia sus delicados labios rozados

-¿Misty?-.

El pequeño squirtle que descansaba sobre sus brazos, brinco… junto con ella

-No puedo creerlo… Me negaba pero… -.

Ella se puso de pie, y aun sosteniendo a squirtle giro

-¿Brock?-.

-El mismo que vez frente a ti-. Sonrió el moreno

-¿Brock?-. Avanzó ella dudando

No lo podía creer

-Misty, soy yo-. Sonrió

-¡¡Brock!!-. Corrió ella a su encuentro, justo antes de estrecharlo con el brazo que tenía libre

-Hola chica, cuando Violeta me dijo que estabas aquí… decidí verte por mis propios ojos-.

-¿Violeta también vino?-. Se separo de su viejo amigo, esperando encontrar a su hermana detrás

-Tenía trabajo, así que me mando antes. A mi me reclamo por la invitación-.

Ella al fin se separo, y el ceño frunció

-La invitación que mande así casi un mes-. Regreso a su sillón

Y de inmediato squirtle se acurruco en sus piernas

-¿En serio te vas a casar?-. Dudo Brock en acercarse

-Si… ¿parece tan bizarro?-.

-No, no es eso-. Jalo una silla y se sentó a su lado, -Es solo que viniendo de ti… no se, tu meta nunca fue el matrimonio-.

-Dave dice que…-

-Wow, wow, wow. Espera ¿Cómo que "Dave dice"?-.

-Mi prometido-. Levanto su mano y mostró su anillo de compromiso

-Es que siempre te he visto como una mujer autónoma, y esa clase de comentarios, me asustan-.

-Dave dice que tendemos a tenerle miedo a lo que no conocemos-. Continuo ella como si nada, -Pero en esta vida, tienes que avanzar-.

-¿Cómo yo con tu hermana?-.

-Si hace mucho me hubiera dicho que serías mi cuñado, no lo había creído-.

-Y próximamente te convertiré en tía ¿Sabías?-.

-Ahora la que se sorprende soy yo. No puedo creer que sentarás al fin cabeza-.

-Suele suceder-. Encogió los hombros, -Es decir… encontré a la persona correcta ¿por que no habría de querer?-.

-Suenas tan tierno diciendo eso-.

Brock lanzó un bufido antes de comenzar a jugar con sus manos

-Me ha ido muy bien…-. El sonrió y se corrigió, -Nos ha ido muy bien con la comida pokemon. Se esta convirtiendo en una empresa-.

-Todo sabíamos que eras excelente-.

-Eso hago yo ¿Y que hace la pequeña sirena?-.

-Soy investigadora-.

Brock negó con la cabeza

Hubo un largo silencio

Ambos sabían que había mucho que decir, y sin embargo ninguno sabia (o quería) empezar. Para su suerte, Squirtle rompió la incomodidad al bostezar

-¿Y eso?-.

-Se llama pokemon, y es un…-.

-Eso lo se perfectamente bien, pero ¿Que hace contigo?-.

-Pues…-. Ella lo miro curiosa al tiempo que pasaba una mano por su cabeza,

-Digamos que el me recibió-.

-Y… ¿no te recuerda a alguien?-.

-Brock, se el giro al que quieres llevar esta conversación-. Se molesto la pelirroja

-Misty, tu manía de no decir las cosas es lo que siempre…-.

-¡¡Mist!!-. Llegó alguien corriendo

…era Duplica…

-¿Que paso?-.

-Es que… ah, hola Brock… la cena esta lista, y tu sabes lo mucho que se enfada Daisy si no bajamos rápido-.

-Tienes razón. En seguida voy-.

Duplica asintió con la cabeza, justo antes de salir de la sala

-¿Y bien?-. Seguía Brock sonriendo

-No se de que hablas-.

-¿Segura?-.

-¡¡Bien!! ¿Cómo esta?-. Grito

-Supongo que no muy bien. Tiene mucho de no ir a pueblo paleta…-.

PAZ

Duplica brinco al escuchar el azotar de la puerta

-Ahh… ¿Estas bien?-.

La pelirroja comenzó a dar zancadas por todo lo largo de la habitación. Era evidente que estaba enfadada

-Son unos… es que como… esto es…-.

-Insisto ¿Estas bien?-. Cerró su libro y se puso de pie

Misty no respondió

crich, crich

-Creo que te hablan-. Señalo el ruido de la puerta

La joven abrió la puerta, y el pequeño squirtle entro corriendo

-La única razón por la que vine… y no puedo-.

-Si me explicas…-.

-¿Tienes la lista?-. Avanzó hasta la cama

-Si-. Obedeció Duplica de inmediato al tiempo que abría el cajón del buró, y sacaba una arrugada hoja amarilla, -¿Misty? ¿Volviste a pelear con tus hermanas?-.

Misty no respondió

-Ok… Los que siguen de entregar invitación son…-. Duplica leyó la lista, -El profesor Oak, y la señora Dalila Ketchum-.

Y Misty negó con la cabeza

¿Segura que quieres ir sola?

Claro, solo son unas invitaciones

Demonios. Este era el momento donde se arrepentía el hecho de haber querido ir sola a Pueblo Paleta, por otro lado… el haber hablado con Brock, y haberse asegurado lo más sutilmente que pudo que cierto chico de cabellera oscura tenía demasiado de no visitar su casa, y que muy probablemente no estaría, la hizo sentirse mas segura, así que no había nada de que preocuparse

Repentinamente ella comenzó a reír

¿Y por que habría de tenerle miedo? …momento… ¿Acaso tenía miedo? ¿Miedo de que? Si ella estaba bien. Ahora eran las invitaciones de su boda las que se estaban entregando. Ella tenía a Dave y lo amaba. En pocas palabras, ella lo había superado y se encontraba bien

-Hay Misty, a veces eres tan cruel contigo misma-. Pensó en voz alta su subconsciente.

Y ella quiso acallarlo

Como todas esas noches que lloro sola, como todos esos momentos donde se encerró en si misma. Como aquella tarde de abril donde esa misma voz le decía que fuera fuerte y que tomara lo que le correspondía. Que fuera mujer y reclamara lo suyo. No, nunca le hizo caso a esa voz…

Y otra lágrima escapo. Igual que el recuerdo

"¿Me amas?" Había preguntando el confundido

Y ella no había sabido responder. Lo sentía, y su corazón palpitaba con demasiada fuerza como queriendo ser escuchado por el chico, pero su voz no salía. Su voz se ahogaba en su garganta… como su risa del primer beso, como el suspiro del primer enojo. Como todos esos momentos donde se había tragado el orgullo

"¿Mist?"

Y el seguía ahí, mirándole confundido. Esperando…

Brock se lo había dicho hasta el cansancio. "Dile lo que sientes, solo dile" Y ella nunca pudo. "Somos demasiado orgullosos"

Pock

Ella reacciono. Sin querer había pateado una piedra

¿Una piedra?

-Squirtle-. Se inclino para mirar a su pequeño pokemon, -¿Me seguiste?-.

Este negó con la cabeza, antes de finalmente extender sus brazos, y así arrancar la primera franca sonrisa de los labios de la pelirroja

-De acuerdo-. Lo tomo con fuerza, -La invitación del profesor Oak ya fue entregada, ahora solo falta la de…-. Ella paso saliva, -La de la señora Ketchum-.

Squirtle la miro intrigado

-Ella es una señora muy dulce, pero dudo que pueda ir a la boda, así que solo es mera formalidad-. Le explico al pokemon

¿O se habría explicado a ella misma?

- Squir… squirtle-.

-Sin reproches-. Le apunto con el dedo en su nariz antes de seguir avanzando

Hasta detenerse frente a un hermoso jardín. La camioneta estacionada afuera debió haberle dado el aviso

-Pero a el no le gustan los autos, y si así fuera, optaría por un deportivo-. Dijo en voz alta a Squirtle aunque parecía más bien decírselo a ella, -¿Listo?-.

El pokemon sonrió. Ella extendió la mano, y la puerta de la casa de la señora Dalila Ketchum tocó

Toc, toc

continuara