At last time
By Ania Duthobloocha

Disclaimer: Pues solo tome los personajes prestados para este fic, así que ninguno es mío

Nota: Debido a un fuerte estiron de orejas… jajaja. Gracias por todo Sumi, aunque a veces pienso que eres la única lectora. Por todos los que aun creemos en esta pareja… Espero que les guste. Enjoy it!!

Capitulo 6

-Gracias-.

-¿Gracias? ¿Por que?-.

Ash miro por la ventana solo para ver como el avión descendía con extrema suavidad y delicadeza

-Por no dejarme hacer esto solo-.

-Eit, soy yo ¿Recuerdas?-.

-Solo por un segundo-. Sonrió el chico antes de volver la vista hacia el chico que siempre había considerado su hermano menor

Justo en ese momento las luces del avión parpadearon, y una aeromoza anunció por altavoz que debían prepararse. El avión estaba a punto de aterrizar. El joven de mirada castaña lanzó un gran suspiro justo antes de acomodarse. Una punzada fuerte comenzó a surgir de su estomago ¿Miedo? ¿Ansiedad?

-¿Estas bien?-. Lo llamo un preocupado Richie

-Yo… solo creo que me maree-.

En ese momento, otra aeromoza avanzo por el pasillo. Ella iba verificando que todo estuviera en orden

-¿Señor? ¿Se encuentra bien?-. Lo miro a los ojos

Y Ash tembló al darse cuenta que el escote de la chica había quedado a una altura… muy conveniente para sus ojos

-¿Señor?-.

-El esta mareado-. Respondió Richie con rapidez

La mujer lo analizó un poco, antes de darse la vuelta

-Genial, ahora solo falta su trasero-. Pensó Ash con desdén

-Un poco de alcohol lo calmara-. Le dio un vaso con whisky antes de guiñarle el ojo y seguir avanzando

Ash no dudo, y se tomo el líquido de un solo trago

-Vaya-. Dijo un mas tranquilo Richie, antes de acomodarse en su asiento, -Me sorprendes, conociéndote, ya tendrías el teléfono de la chica anotado en tu brazo, y una opción divertida para esta noche-.

-Por primera vez los motivos de este viaje, son puramente de negocios-.

-Lo mismo le dijiste a la contadora, y a esa doctora. ¿Recuerdas cuando le dijiste a esa maestra que te ibas a ir a educar en África?-.

-¡¡Richie!!-.

Una caminata firme y segura

Era un pie tras otro pie

Claro que esos pies estaban cubiertos por un par de mocasines Lacoste, un pantalón Ralph Lauren, y una camisa… la verdad ya ni recordaba la marca. Lo cierto era que para Ash la ropa, bueno, no siempre, pero desde un tiempo para acá, había sido muy importante para el. Richie sonrió al tiempo que siguió apresuradamente a su mejor amigo el cual solo dio un rápido vistazo (obviamente ocultos bajo esos lentes oscuros Mossino) y tras asegurarse que todo estaba en orden, y que su pokemon estaría bien, continuo caminando

-¿Cuánto tenías de no venir a casa?-

La voz del chico lo saco de su ensimasmiento. De su mar de recuerdos y del cúmulo de emociones que se generaban en su interior. Era el único sitio donde la palabra "volver" tomaba otro significado.

-¿Ash?-.

-Demasiado Richie, pero quizás no lo suficiente-. Comenzó a caminar hacia el sitio donde estaban sus maletas

Richie ya no pregunto, solo se limito a seguir al chico mientras hacia sus diligencias. El sonrió al ver la manera tan propia en que se expresaba. Una corrección total. Los años de la gorra roja y los guantes verdes habían quedado muy atrás…

-¿Señorita?-. Asintió coquetamente con la cabeza a la sexy secretaria

…muy atrás

-Vamos ahora por pikachu-. Apresuro al chico

Un Mustang Deportivo Rojo, algo tan típico en el, y sin embargo no podía. Richie se burlo tanto, y al final el equilibrio gano al terminar rentando una Escalade Negra. Y todo eso por que la cámara donde pikachu reposaba, no caía en ningún otro vehículo…

-Mmm, no es tan mal auto-. Comento Ash una vez que lo iba manejando

-Camioneta-. Corrigió Richie, -Y este si es un vehículo de verdad-. Se acomodo en el asiento

Ash negó con la cabeza al tiempo que se acomodaba sus lentes oscuros. Últimamente su vida podía parecer muy caótica. Realmente el agradecía que uno de los constantes de los que podía estar seguro, eran de Richie

-¿Vamos a tu casa?-.

-Aun no…-. Acelero Ash

Dicho esto acelero, y un poco más adelante se detuvo. Richie lo miro sorprendido

-Vaya, la regresión-.

El chico simplemente bajo de la camioneta, justo en el momento en que de la casa blanca salía un individuo con bata

-¿Profesor?-. Dudo Ash

El hombre de cabellera gris reacciono de inmediato. Tanto tiempo de no haber escuchado esa voz, que incluso no parecía real

-¿Será?-.

-¿Profesor?-. Se acerco el chico, -Si, soy yo-.

El profesor Oak giro con lentitud, y una sonrisa se dibujo en su rostro. El hijo pródigo había vuelto

-¡¡Ash!!-. Lo abrazo

-Ejem-. Tosió Richie a sus espaldas, -No me gustaría romper tan adorable momento, pero…-. Y señalo la camioneta

El constante pitido de la maquina. El verde resplandeciente de la pantalla que mostraba los signos vitales. El subir y bajar de las almohadillas con oxigeno. El ambiente se sentía tan pesado

-Vaya, parece ser una maquina muy cara-. La analizó el profesor Oak con detenimiento, -Y muy completa. Este "Nebeutransformificador 3000" tiene demasiadas funciones. Lo que esta haciendo ahorita, es lo más simple-.

-Lo mantiene con vida-. Se acerco Ash al aparato con miedo

Su pequeño y amarillo pokemon dormitaba dentro. Su respiración era difícil, sus ojos se veían hundidos, su pelaje apagado y cenizo.

-Ash ¿A eso llamas vivir?-.

-Cueste lo que cueste-. Apretó sus puños con fuerza y mordió su labio inferior

-A veces el dinero-. El viejo profesor negó con la cabeza, y tras meditar sus palabras, continuo, -Ni todo el dinero del mundo puede hacer tanto-.

El rostro confundido del chico volvió la mirada hacia Richie

-¿Podemos dejarlos aquí?-. Se adelanto

El profesor asintió con la cabeza

-Aunque hay un centro pokemon cerca, no creo que tengas los medios necesarios para soportar la energía de este aparato-.

Después de haber "instalado" a Pikachu en lo que sería su nuevo hogar, el profesor los invito a tomar un café. Sentados en la mesa, los tres hombres se miraban

Piii

-El agua esta lista-. Se paro el viejo hombre y sirvió 3 tazas

-No me gusta el café-. Susurró Richie al oído de su amigo

-Lo se-. Sonrió

-¿Y como te esta yendo con tu nueva vida?-. Se acerco el hombre a la mesa

Ash tomo un poco de café y lo comenzó a revolver. Richie lo imito solo que exagero un poco en la cantidad de azúcar

-Siempre pensé que ser maestro pokemon era mi máximo. Descubrí que hay más-. Puso la cuchara al lado

-¿Más?-. Separo Oak la taza de sus labios

-No lo se-. Encogió los hombros, -Supongo que aun me quedan muchas cosas por descubrir-.

Oak miro esos ojos color café. La seguridad y frialdad en su mirada era realmente perturbarte. ¿Dónde había quedado aquel joven que un día llegó por un pikachu a su laboratorio? El volvió la mirada hacia la de su joven acompañante. La diferencia era inverosímil. Los dos eran de la misma edad, y sin embargo en el rostro de Richie, la inocencia aun era latente, esa bondad desmedida, esa tranquilidad que Ash contrastaba con dolor

-La última vez que te vi…-. El lanzó un gran suspiro al recordar

Una sonrisa atravesó sus labios

-…fue el día de tu boda-.

el día de su boda…

Como olvidar ese día, si ni siquiera Ash podía hacerlo, por más que lo quisiera y deseara. Richie fue el que mas lento reacciono, al escupir su bebida… aunque quizás por otro lado, eso solo se debiera a lo dulce del café

-Si, ese día-. Continúo Oak, al no notar las expresiones de los chicos, -Estabas nervioso, y recuerdo que yo fui a darte esa platica motivacional-. Medio sonrió

-Ahhh, si-. Recordó Ash

¿Platica motivacional? ¿Podían llamarle plática motivacional a menos de 3 minutos de plática? ¿Qué clase de plática había tenido?

"¿Estas seguro que eso quieres hacer?" Eso le pregunto el profesor

Obviamente, Ash no respondió, al contrario, solo se puso más nervioso

"Aun es tiempo", le aseguro Oak, "la chica aun no se va…"

Y Ash seguía callado, fingiendo entretenerse en el nudo de su corbata

-¡¡Ash!!-. Le grito Oak

Y el joven volvió a su realidad

-Si, lo recuerdo-. Le dio otro sorbo a su café

-Ya no supe nada de ustedes. ¿Cómo esta tu esposa?-. Quiso saber

-Veamos-. Puso la taza en la mesa, -¿Dónde esta, Richie?-.

-Pues…-. El también puso la taza sobre la mesa, -Creo que en estos momentos esta en Aruba-.

-¿Viajes de negocios?-.

-Me divorcie-. Lo interrumpió con brusquedad

Oak comprendió la situación y prefirió no intervenir más. La situación comenzó a tensarse en el pequeño comedor. Los cafés ya se habían acabado, y las galletas, pues ni siquiera hubo antes, por lo que Ash decidió que era tiempo de irse

-Gracias profesor, fue una tarde muy…-.

-Lo siento Ash, no quise abrir viejas heridas-. Se disculpo el profesor

-No se preocupe, ya no es importante-. Contesto Richie al tiempo que agradecía el no tener que terminar ese liquido pastoso que había creado simulando ser café

-Tengo… lo mejor seria ir a visitar a mi mama, llegue corriendo a este lugar por pikachu, y…-. Rasco su cabeza

-Te entiendo-.

De esta manera los tres hombres avanzaron hacia la puerta. Richie fue el primero en tomar la perilla. Ash por su parte se detuvo y giro lentamente. El sabía que estaba siendo injusto con el profesor Oak, después de todo lo que este había hecho por el. Un nudo en su garganta y una sensación de culpabilidad que estaba segura, se iba a repetir durante todo el tiempo que la recuperación de Pikachu tomara

-¿Richie?-. Llamo a su mejor amigo

Este giro la cabeza, a veces no necesitaba hablar. Lo conocía también, que el castaño simplemente asintió, y salió del lugar con extremo sigilo. Ash por su parte miro al profesor, respiro profundamente y una sensación de increíble respeto hacia ese hombre, se dejo sentir.

El medió sonrió, y el profesor Oak lo imitó

-Prometo cuidar a Pikachu-.

-Eso no tiene que hacerlo, eso lo se muy bien-. Cruzo los brazos, -A pesar de los conflictos que podamos tener, yo se que usted nunca pondría en riesgo a un pokemon…-.

-¿Conflictos que podamos tener?-. Se sorprendió el profesor, -Ash, realmente… te conozco desde que eras muy pequeño, incluso antes de lo que crees-.

Un extraño brillo en sus ojos, llamo la atención del joven

-He seguido toda tu carrera, pero nunca te había notado tan ausente y diferente como ahora. ¿Seguro que todo esta bien?-.

-¿Qué significa que algo este bien?-. Arqueo la ceja

-Que te sientas cómodo contigo mismo-.

Ash se quedo callado

-¿Por qué terminaron tú y Mai?-.

Un suspiro escapo de sus labios, al tiempo que en su rostro se dibujo esa sonrisa infantil que alguna vez llego a adorar. Una opresión en su pecho, y sus tensos nudillos

-Todo parecía estar tan bien…-.

Mentira

Nunca nada estuvo bien

Desde el principio el lo supo

-…es decir, se amaban tanto-. Lo miro fijamente esperando alguna contradicción

Era verdad, el la amaba, a su manera. Quizás ese fue el problema, que la manera en que el lo amaba, nunca se pudo comparar con lo que ella sentía hacia el. Fue tanto lo que pasaron, tanto el compromiso que ella le exigió. Lo mucho que dudo… en el fondo nunca pretendió lastimarla

-No tienes que responderme ahora Ash, se que lo harás cuando estés listo-.

-¿Responder?-. Dudo y lo miro a los ojos, -¿Responder que?-.

Oak negó con la cabeza, antes de pasar un brazo alrededor de los hombros del chico

-Como se que estarás aquí durante el tiempo que Pikachu se cure, se que te estaré viendo muy seguido-. Le guiño el ojo

Ash se detuvo. Un brillo. Algo blanco sobre la mesa llamo su atención. El la contemplo por unos segundos. El profesor Oak mordió su labio inferior

-Tienes que ir con tu madre, además es de mala educación dejar solo a Richie, ¿no crees?-.

-Yo…-.

-Salúdamela, dile que en la semana la iré a visitar-.

Ash confundido salió. Richie lo miraba expectante, por lo que este solo encogió los hombros

-¿Todo bien?-. Miro fijamente Richie a su mejor amigo, -Y no me salgas con que estas preocupado por Pikachu, por que si eso me vas a decir, te sugiero que busques un mejor pretexto-.

-¿Alguna otra sugerencia de otro que pueda usar?-. Agarro con mas firmeza el volante, -Definitivamente esta cosa no es rápida-.

-¿De que hablas? Es una camioneta más que excelente-.

-Muy bien, ¿eso quieres?-. Se freno en seco

Richie lo miro asustado, y mas cuando Ash bajo del auto. Después el chico avanzó y le abrió la puerta

-Maneja tú-.

-Pero, pero…-.

Este sonrió y le guiño el ojo. De inmediato Richie brinco al asiento del piloto, Ash paso al lugar del copiloto y se abrocho su cinturón

-¿Listo?-. Encendió el motor

Ash solo se aferro de la puerta con fuerza

-A la derecha… y esa casa-.

Richie deslizo la camioneta con cuidado. Realmente era muy conductor

-¿Sigues completo?-. Bajo Richie del auto

-Eso creo-. Se acomodo su chaqueta

El joven siguió a su amigo, hasta la entrada de la casa. Tres golpes a la puerta y esta se abrió

-Ya voy, es solo que… ¿Ash?-.

Los ojos llorosos de una madre. El hijo pródigo finalmente había vuelto al hogar. Sus brazos que lo estrecharon con fuerza. No importaba el tiempo, el seguiría siendo su pequeño

-Amor, ¿Qué haces aquí? Te quiero, mua-. Lo beso, -Te he extrañado tanto, mua-. Otro beso, -¿Por qué eres tan mal hijo y casi nunca me llamas-.

-Es lo que yo siempre digo-. Encogió Richie los hombros

La madre se separo de su sofocado hijo, y miro a su amigo

-Tu eres Richie, ¿Verdad?-. Lo miro atentamente, -Hola-.

-Hola señora, es un placer reencontrarla-.

La señora miro al chico, y después de darle un rápido vistazo a su hijo, los invito a entrar a la casa.

-¿Y a que debo el honor de tu visita?-. Avanzó hacia la sala

Ambos chicos la siguieron y se sentaron. Ash dudo un poco. Estaba en lo que fuera su hogar, la comodidad de los sillones se lo confirmaba, y sin embargo…

-¿Ash?-. Lo llamo su madre por tercera vez

-¿Eh?-.

-reacciona-. Lo golpeo Richie por lo bajo

-¿Mande mama?-. Miro a la dulce señora

-Que… que me gustaría saber el motivo de tu visita, digo, no es que me moleste, al contrario, me fascina que me visites-.

-Asuntos pendientes-. Respondió con rapidez, -Es decir… vine por Pikachu-.

-Es cierto, ¿Qué ocurrió con…?-. La seriedad en su rostro, hizo que se silenciaria,
-no esta bien ¿verdad?-.

-Digamos que ha estado mejor. Lo siento mama, el viaje ha sido cansado y yo…-. El se puso de pie

-De acuerdo cariño. Supongo que eso significa que te quedaras una temporada ¿Verdad?-. Después su rostro hacia Richie volvió, -Sospecho que tu también-.

-Si no le es molesto señora-. Encogió los hombros

-Al contrario cariño, me fascina tenerlos aquí-. Le dedico una cálida sonrisa, -De hecho que grosera he sido. ¿No se les ofrece algo de comer?-. Se puso de pie y avanzo rumbo a la cocina

-Pues…-.

-Gracias mama-.

La señora volvió a sonreír, antes de avanzar

Toc, toc

-Ahh, cariño ¿Puedes abrir la puerta por favor?-.

El joven miro a Richie, pero este negó con la cabeza. Ash fingió enojo, pero aun así se puso de pie y tomo la perilla

-Ash-. Se asomo su mama, -Si es el señor Pibbodi dile que… olvídalo, hazlo pasar-. Regreso a la cocina

De inmediato la estancia se llenó de los aromas de la famosa cocina de la señora Dalila Ketchup. El estomago de Richie se encogió, y por alguna extraña razón, Ash también

-¿Qué?-. Cuestiono Richie al ver que su amigo no abría la puerta

-No lo se, creo que ya se fueron-.

Toc, toc

-Mmm, no… aun no-.

-Ash, ¿Qué no piensas abrir?

-Si, voy mama-. Finalmente giro la perilla

Y la puerta se abrió

Ese olor, esa figura…

No, su mente no podía ser tan cruel

Era… era… ella

-Ash, ¿Quién era?-. Se volvió su madre a asomar

-Es…-.

-¿Misty?-.

Continuara…