At
last time
By
Ania Duthobloocha
Disclaimer: Pues solo tome los personajes prestados para este fic, así que ninguno es mío
Nota: Nahhh, que fiasco… vi Pokemon ayer, y aparte que la nueva voz de Brock es horrible, pusieron a otra monita como compañera de Brock y Ash… ¿Algún día entenderán o serán buenos con el fandomn y traerán a Misty de vuelta? Anyway, mientras ellos se dan cuenta de eso… contamos con escritores que nos den esperanzas de que esta pareja renazca. Como siempre gracias por leer… y un abrázote a mi guapa amiga Sumi, la cual siempre me echa la mano con este proyecto. Dedicado para ti niña!!!
Capitulo 7
Incluso Squirtle brinco. El pequeño pokemon corrió y se escondió detrás de las delgadas piernas de su nueva dueña. Piernas que la pelirroja sintió que se le doblaron ¿Una ilusión? ¿Un espejismo? Si definitivamente era eso, ella se había quedado dormida y en esos momentos estaba viviendo una hermosa pesadilla. La joven negó con la cabeza, y sin embargo seguía estando estática
-¿Ash?-. Hablo una voz masculina
…no, definitivamente ella no estaba soñando…
Lo mismo pensaba el. Esa silueta, esa rojiza cabellera. No podía ser, el se negaba a creerlo. El abrir esa puerta fue como abrir su pasado. Todo lo que había dejado. Una parte de el que había decidido olvidar
-Ash, tesoro ¿Quién es?-.
La dulce y reconfortante voz de Dalila fue lo único que logro hacer reaccionar a los jóvenes, los cuales salieron del extraño trance dentro del cual se encontraban
-Ash que quien… Oh por Dios-. Cubrió Dalila su boca con su mano izquierda, -Misty cariño, ¿eres tú?-.
La aludida asintió torpemente con la cabeza debido a que las voces aun llegaban con lentitud a sus oídos, y en consecuencia tardaban en procesarse. Dalila comprendió la situación, por lo cual avanzo hacia los chicos
-Ash-. Hizo a su hijo a un lado, -Pasa cariño, ¿Cómo has estado?-. La tomo de la mano para que la chica pudiera entrar
-Yo…-. Ella se detuvo al sentir como alguien rasguñaba su pantorrilla izquierda, ella bajo la mirada. El rostro preocupado de squirtle la miraba fijamente. La joven se inclino y cargo a su pequeño pokemon. El ligero peso el animal, y la calidez que despedía le brindo un poco de seguridad, la fuerza que necesitaba para caminar esos pocos pasos rumbo a la sala
-Siéntate querida-. Dijo Dalila, pero prácticamente fue ella la que hizo que la joven obedeciera, ya que la pelirroja solo se limito a doblar sus rodillas, -¿Ash?-.
El aun seguía estando en la puerta. Aun su mirada buscaba con desesperación a la joven, aun la puerta seguía abierta
-Ash-. Levanto Dalila el tono de su voz, -¿Podrías traer la limonada que se encuentra en la cocina?-.
Limonada, cocina… ¿De que demonios hablaba su madre? Repentinamente el español se había convertido en un idioma que no podía comprender. Richie lo notó de inmediato, por lo que se puso de pie y alcanzo a su amigo
-Yo lo acompaño. El solo no podrá con tantos vasos-. Se excuso
Y tras tomar de los hombros a su mejor amigo, lo llevo a la cocina
Dentro, Ash seguía en su estado de semi-inconsiencia. Solo había una forma de hacerlo volver
Splash
El ruido del agua al caer sobre su rostro, rostro que de inmediato cambio de expresión por una de total enojo
-¿Qué demo…? ¡¡Richie!! ¿Qué se supone que haces?-. Grito Ash enfadado
-Perfecto. Me agradeces cuando estés seco-. Sonrió el chico
-¿Eh?-.
-Solo digo…-. El joven miro la jarra con la limonada, -…que aun estas a tiempo de salir por la puerta trasera. Yo puedo argumentar que tuviste una llamada de emergencia o algo así-.
-¿Y por que demonios tendría que hacer algo así?-. Golpeo la barra con fuerza, ocasionando lastimarse la mano, -Auch-.
-Creo que por eso-. Encogió Richie los hombros
-Si piensas que-. El avanzo hasta los estantes y saco cuatro vasos, -Si realmente piensas que voy a huir, estas muy equivocado-.
Richie negó con la cabeza
-De acuerdo, entonces… ¿Volvemos a la sala?-.
-No-.
La seguridad de sus palabras solo logro que Richie soltara una carcajada
-Así que después de todo este tiempo eso es verdad-. Recibió los vasos de vidrio que recién Ash había sacado, -¿Le tienes miedo a esa pelirroja?-.
-En primera, no es una simple pelirroja… y en segunda…-. El se quedo callado pensando que decir
-¿Entonces no hay segunda?-. El tono burlón de Richie lo molesto aun más
-Claro que si hay segunda, y la segunda eres tú-. Lo señalo, -No tienes derecho a meterte en mi vida privada, de acuerdo-.
-Ahh claro, como no te conozco y no se nada de esa historia. Que tu no me la hayas contado no quiere decir que no la sepa, pero como quieras-. Camino hacia la puerta, -Después de todo, el jefe eres tu-.
El corazón de Misty dio otro vuelco cuando vio la puerta de la cocina abrirse. Un sonriente Richie con cuatro vasos en mano salió, mismo vasos que coloco en la mesita de centro
-Gracias Richie, eres muy amable-. Sonrió Dalila antes de volver la vista hacia Misty, -Cariño, luces genial, así que no creo que hayas estado enferma recientemente, ¿me equivoco?-.
-Pues no, de hecho no-. Sintió como sus mejillas adquirían un rojizo color
-Entonces, ¿Qué te ha mantenido tan ocupada como para no venir a visitarme?-.
Ella levanto la vista y mordió su labio inferior, justo en el momento en que un mechón de su cabello caía sobre su rostro. Ella levanto su mano izquierda y lo acomodo detrás de su oreja. Gran error, ya que algo brillo…
-Oh por Dios-. Contuvo Dalila la respiración
Y Richie solo se preocupo más
-La limonada mama-. Finalmente regreso Ash con la jarra en manos
Nadie dijo nada por unos breves segundos, ya que la mano de Misty volvió a ocultarse bajo su pokemon
-¿Pasa algo malo?-. Cuestiono Ash sintiéndose molesto y excluido
-Yo quiero agua-. Rompió Richie el incómodo momento
Ash se acerco y le sirvió un poco de agua, continuó con su madre y se detuvo frente a Misty. La joven con miedo extendió su vaso, y cuando el se disponía a servirle, Squirtlegruñó
-Wow-. Dio un paso hacia atrás, -Se nota que ese Squirtle es tuyo-. Puso la jarra sobre la mesa
-¿Disculpa?-. Arqueo la ceja, -¿Cómo que se nota que es mío?-.
-Yo…-.
-Lo dice por, por…-. Intento Richie responder
-Es un lindo pokemon-. Intervino Dalila oportunamente, -Eso significa que tu afición por los pokemon de agua no ha disminuido para nada-.
Y ella sonrió. Una sonrisa leve, quizás un poco comprometida pero al fin sonrisa
-Pues si, supongo que eso nunca cambiara-.
-Y eso me alegra mucho Misty, como también me alegra el hecho de que hayas venido a visitarnos-. Continuó Dalila
Ash aprovecho el momento para escabullirse y sentarse al lado de Richie
-Tranquilo-. Le susurró este al oído, sabiendo que durante su estancia en su viejo hogar, no sería la única vez que tendría se sugerirle eso a su mejor amigo
-…de hecho me sorprende mas por que Ash también acaba de llegar. Que linda sorpresa-.
-Si, que linda-. Dijo con sarcasmo
-¿Y que te trae por estos rumbos cariño?-. Pregunto Dalila
-Apuesto a que vino por que la corrieron de su trabajo-. Se burlo Ash en voz alta
-Pues lamento informarle que no-. Lo miro con enfado
El odio en sus ojos le dolió. Nunca en todos los años que tenía de conocerla le había visto dirigirle una mirada de ese estilo. El se encogió sobre sus hombros y evito mirar a su madre. Sabía que su mirada de reproche sería casi igual de mala de la que la pelirroja le acaba de hacer
-Entonces, ¿Qué haces aquí?-. Intervino Richie
-Pues yo…-.
Y Squirtle se estiro entre sus manos, antes de ponerse de pie y mirar a su dueña. Ella sonrió, la venganza sería muy dulce. La joven abrió su bolso y extrajo un sobre blanco
-Vengo a entregarle personalmente esto, señora Ketchup-. Se lo dio
La señora frunció el ceño. Estaba casi segura de conocer el significado de ese sobre. Ash también lo adivino, por lo cual la sonrisa burlona se borro de su rostro
-Gracias cariño-. Fingió una sonrisa, la cual le dio seguridad a la chica
-¿Y que?-. Replico Ash en voz alta, sintiendo como su pulso comenzaba a acelerarse, era obvio que se estaba molestando… más de lo que ya estaba, -¿No hay carta para mí?-.
La expresión testaruda en su rostro. Esa que conocía muy bien
-Así es-. Se irguió lo más que pudo, -Es un placer para mi, invitarte a mi boda-.
…
Ella termino de enjuagar el último vaso antes de con cuidado, colocarlo en el escurridor. Hecho esto, cerró el grifo, seco sus manos y salió de la cocina. Repentinamente su estancia le pareció demasiado pequeña y fría… algo había cambiado.
Hacia tan solo media hora, ella se encontraba feliz: su hijo Ash había venido a visitarla, y Misty también había regresado a la ciudad
-La vida es muy irónica-. Dijo en voz alta, casi sin darse cuenta
-Suele suceder-.
Dalila se giro sorprendida, solo para encontrarse con el rostro sombrío de Richie
-El… pues no esta mejor, pero al menos no peor-. Comenzó el chico a hablar
La mujer asintió con la cabeza antes de avanzar y sentarse en uno de los sillones. El la imito.
-¿Esta bien?-. Pregunto el joven curioso
-Yo si-. Dijo aun con la mirada fija en el suelo, -Es por los chicos por la que estoy preocupada. Es por Misty, es por mi Ash…-.
-Ahhh, eso-. Lanzó un gran suspiro
Un silencio que duro demasiado
-¿Richie?-.
El joven se giro y miro el rostro cansino de la madre de su mejor amigo
-No es que me moleste, realmente adoro tenerlos aquí…-. Su vista se dirigió hacia el blanco sobre que estaba sobre la mesita de centro, -…pero, ¿Por qué volvieron? ¿Por qué quiso regresar?-.
-Ni si quiera yo alcanzo a comprender sus razones reales-. Hablo Richie con sinceridad, -Se que quiso regresar por que Pikachu esta muy enfermo-.
-Pikachu…-. Murmuro Dalila
-Es mi mejor amigo, pero le juro que a veces siento que ni siquiera yo lo conozco-.
Justo en ese momento, la puerta de la habitación del chico fue abierta con violencia. Era un Ash completamente arreglado… sus pantalones marca Armani, y su camisa azul cielo de una marca similar o mejor.
Richie conocía demasiado bien ese atuendo, y por eso se asusto
-¿Vas a salir?-. Pregunto Dalila ganándosela a Richie
-No me esperen-. Fue lo que musito antes de acomodar su celular en su cinturón
El ceño fruncido, y evidentemente molesto de Richie
-…no te preocupes Richie, el es mi hijo y yo hace mucho que deje de conocerlo-.
…
Fue el seco sonido de su delicado cuerpo al caer sobre el frio pavimento.
Ella ni siquiera sintió dolor, no… mas ya no podía sentir
Prácticamente había salido corriendo de la casa; ya no podía enfrentarlo, no ahora y quizás nunca.
La pelirroja se maldijo mentalmente
¿Por qué demonios las cartas no habían llegado a tiempo? ¿Acaso el destino se había puesto en su contra?
Si, debía haber sido eso.
Heridas lacerantes que se negaban a cicatrizar
-Maldita sea-. Gruño con fuerza
-¿Misty?-.
La aludida giro lentamente, solo para darse cuenta que en su rápido andar, regreso a su casa. Su pequeña amiga Duplica la esperaba sentada en el pórtico, con una mirada de preocupación
-Yo... te tardaste demasiado, quise ir a buscarte pero Lily me dijo… ¿Estas bien?-.
Misty apenas si atino a negar con la cabeza, antes de dejarse caer de rodillas en el suelo. La peli-verde corrió a su encuentro, y con cuidado aparto al preocupado pokemon de la chica, el cual se agitaba histérico
-Espera tortuga-. Lo hizo a un lado, -¿Mist? Amiga… ¿Qué paso?-.
Sus sollozos eran demasiado fuertes para ignorarlos. Dúplica extendió sus brazos y rodeo los hombros de su amiga
-Shhh, todo esta bien… mejor vayamos a casa-.
Si, a casa
Pero Misty quería volver a su casa
A su escondite del mundo
Alejarse de todos, de el
-¿Qué pasó aquí?-.
La voz familiar, la obligo a recobrar la compostura. Ella de inmediato se incorporo al tiempo que ocultaba su rostro bajo la cortina de su cabello, y tomaba a Squirtle entre sus brazos para que de esa manera no vieran que lloraba-.
-Hola Brock-.
-¿Todo bien?-. Le pregunto este mas bien a Duplica
-Pues…-. La joven mordió su labio inferior
-Vamos, tenemos que entrar a la casa-. Se adelanto y cargó a la chica entre sus brazos, para después colocarla con cuidado en el sillón, -Tus hermanas no deben de tardar en llegar-.
La joven asintió con la cabeza
Brock le dirigió una última mirada de preocupación, justo antes de tomar a Duplica del hombro, y llevarla a la cocina
-¿Qué paso?-.
-Lo siento, pero no tengo la menor idea. Yo la estaba esperando cuando llego en ese estado-.
-Mmm… ella había ido a entregar las cartas de su boda, ¿No?-. Comenzó a analizar la situación
-Si, se suponía que iría con… con la señora Dalila-.
El moreno apenas iba a hablar, cuando el ruido de la puerta al abrirse, se confundió con las voces emocionadas de las hermanas de Misty
-Vamos-. Apresuro a Duplica
De esta manera, la familia se encontró en la sala
Duplica busco a su amiga, la cual ahora se encontraba sentada con su pequeño pokemon en las piernas. Una mirada complaciente la cual le regalaba a sus hermanas, y estas divertidas contándole las cosas que habían comprado
-¿Tu que opinas Duplica?-.
-¿Eh?-.
El hecho de que la metieran a la plática la tomo por completa sorpresa
-Pues lo que dijo Daisy-. Se acero Brock, y abrazo al tiempo que tomaba a Violeta por la cintura
-No la presionen, ella es mi dama de honor, y ella puede ir del color que quiera-. Intervino Misty al tiempo que se levantaba, -¿Cierto?-.
-Claro, claro-. Miro de reojo a su mejor amiga, antes de mirar al resto de los presentes
Justo en ese momento, el ruido de un auto al estacionarse, hizo que todos giraran
-Debe ser Tracey-.
Hablo Daisy no pudiendo ocultar la emoción en su tono de
voz,
-Le dije que trajera la cena… ¿Me ayudas Brock?-.
-Claro-. Salió junto con Violeta
-¿Cena?-. Dudo Misty
-Ya sabes como es tu hermana-. Lanzó Lily un suspiro
-De acuerdo. Lo mejor será irme a cambiar, bueno… a arreglar un poco-. Fingió una sonrisa, -Bajo en seguida-.
Lily asintió con la cabeza, al tiempo que su hermanita menor tomaba rumbo hacia las escaleras
-No esta bien, ¿Verdad?-.
-Es tan obvia-.
-Duplica-. Miro Lily a la joven, -Es mi hermana, y sin embargo tu eres su mejor amiga… es obvio que a ti te tendrá mas confianza que a mi-.
La peli-verde se quedo pensando que decir
-No tienes que contarme nada, solo quiero asegurarme que mi hermanita esta bien. ¿De acuerdo?-.
-Lo se-. Dio la vuelta para seguir a su amiga
-Gracias-.
…
…Toc, toc…
-Adelante Duplica-.
-¿Cómo… como supiste que era yo?-. Entro la joven con cierto miedo
-Conozco a mis hermanas-. Respondió Misty, la cual se encontraba sentada en la orilla de su cama, con su pequeño Squirtle dormitando sobre sus piernas
-Ahhh, bueno-. Se quedo en la puerta sin saber bien que hacer
Justo en ese momento, el celular de la pelirroja comenzó a sonar… y sin embargo ella no lo contesto
-Este…-.
-Es Dave-. Dijo Misty al tiempo que acomodaba mejor a su pokemon
-¿Y no vas a hablar con el o que?-.
Misty no respondió
-Mira… realmente no se que paso ahora que fuiste a entregar las invitaciones, pero si algo tuvo que ver con ese idiota-. Ella cerró su puño izquierdo con furia, -Seré la primera, pero no la última en ir a golpearlo-.
La pelirroja miro a su amiga de reojo. La furia en su rostro solo logro arrancarle una sonrisa
-Gracias-. Musito antes de tomar el celular y marcar
-¿Eh?-. Dudo Duplica
-¿Bueno? Hola Dave, soy yo…-.
Duplica negó con la cabeza antes de salir de la habitación
…
-¿Esta despierta?-.
El ligero susurrar, hizo que la mujer brincara sobre su asiento
-¿Richie?-. Dudo al tiempo que se levantaba y abrochaba su bata, -Lo siento, es solo que… ¿Tú tampoco puedes dormir?-.
-Solo bajaba por agua-.
Dalila comprensiva sonrió
-Gracias Richie-. Le dijo al comprender que el mentía
-No debería de preocuparse, Ash ya es un adu… digamos que sabe cuidarse solo-. Corrigió sus palabras
-¿Realmente crees eso?-. Avanzo hacia la cocina, y sirvió un poco de leche en un vaso
-Debo de… después de todo, es mi mejor amigo-. Recibió gustoso, la bebida
Un suspiro de exasperación escapo de los labios femeninos
-Sigue siendo mi hijo, ese es el problema-. Negó con la cabeza, -No importa cuanto tiempo pase, no importa cuantos años tenga…-.
-Así son las madres-. Miro su reloj, -Lo mejor será que descanse, conociendo a Ash, lo más probable es que regrese hasta mañana-.
-Tienes razón. Hasta mañana Richie-.
-Hasta mañana, señora Dalila-.
…
-Dame una buena razón para no hacerlo. Solo una-.
-¿Solo una?
-Una lo suficientemente buena, una que me haga quedarme… contigo-.
¿Contigo?
La pelirroja despertó de sobresalto con su cuerpo empapado en sudor.
Era ese sentimiento, ese que no la dejaba escapar.
Un sentimiento que a veces lograba controlar, pero desde que había regresado a su vieja casa, había vuelto a acosarla. Fantasmas del pasado, asuntos sin resolver…
-¿Misty?-.
La joven se giro, solo para ver a Daisy a la entrada de su habitación
-¿Te sientes mejor? ¿Quieres bajar a desayunar… o a comer?-.
-¿Qué… que horas son?-. Miro alrededor hasta que se encontró con su celular en su buró, -¿¡Las 2!?-.
-Casi las dos de la tarde. Duplica vino a despertarte en la mañana, pero dice que te vio tan cansada… Hermanita, ¿Todo esta bien?-.
La pelirroja descubrió su cama, solo para descubrir que Squirtle aun seguía dormido
-¿Mist?-. La volvió a llamar
-¿eh? Es decir… claro-.
-Pequeña, si es por la presión de la boda…-.
-Daisy-. Se puso de pie la chica, -Estoy bien, solo un poco cansada. Bajare a comer algo, si no te molesta-.
-Pues no, no me molesta-. Dijo al tiempo que veía como su hermana salía de la habitación con el pequeño pokemon entre sus brazos
-Todo…-.
-Shhh-. Silenció Daisy a su novio que acaba de llegar, -No digas nada, Tracey-.
…
Estaba seguro que tenía llave del lugar. Siempre la había guardado, y sabía que no podía fallar
¿O si?
El se maldijo mentalmente al tiempo que analizaba sus opciones
La primera… brincar la cerca, y entrar por el patio trasero
La segunda… girar la perilla y rezar por que la puerta no tuviera seguro
…Clic…
-Bingo-. Musito entre dientes antes de entrar
Pasos sigilosos pretendía dar, solo que no contaba con la mesita de centro, ni con la alfombra, ni con las otras cosas que no vio, y que simplemente lo hicieron irse de bruces contra el suelo
PAZ
El ruido de su pesado cuerpo al impactarse en el piso
-¿Ash?-.
-Auch-. Respondió el, al tiempo que se incorporaba con una inusitada lentitud
-No deberías de haber llegado tan tarde, es decir… esta en casa de tu madre-.
-Richie, ¿Podrías dejar los discursos moralista de lado?-. Se detuvo del brazo de un sillón, -Y por favor, deja de gritar, la cabeza me esta matando-.
-Por Dios Santo, incluso estas ebrio-. Negó Richie con la cabeza, -Da gracias que tu madre salió a comprar comida, creo que verte en ese estado la hubiera hecho sentir muy mal-.
-Claro, lo que digas-. Comenzó a caminar con los ojos entre-cerrados
-Espera, te ayudo-. Avanzó para poder guiar a su "crudo" amigo, -Huy, parece que un vampiro te mordió-. Se burlo de su rojo cuello
-Digamos que dos vampiras rubias me mantuvieron ocupado toda la noche-.
Fue en ese momento cuando su teléfono comenzó a sonar
-Ahhh-. Grito Ash, -¿Puedes hacer que se callé?-.
-Si, espera-. Lo dejo apoyando en la mesa, -¿Bueno?-.
La voz del otro lado, lo que le dijo
El rostro del joven chico simplemente palideció
-Cuelga ya, y llévame a mi habitación… quiero dormir-.
-Ash-. Richie apago el aparato, -Era el profesor Oak…-.
-¿Y que demonios quiere el…?-. Fue cuando reacciono, -¿Y Pikachu? ¿Qué le pasa a mi pokemon?-.
-Lo siento…-.
…
