Disclaimer: Ni Mundodisco ni Harry Potter me pertenecen, corresponden a Terry Pratchett y a J.K.Rowling, así que alejen a sus abogados de mi antes de que suelte a los perros.

-"Bla, bla, bla..."- Personaje hablando.

-"Bla, bla, bla..."- Personaje pensando.

-"Bla, bla, bla..."- Demonio o serpiente hablando.

-"Bla, bla, bla..."- Demonio pensando.

-"BLA, BLA, BLA…"-Muerte hablando.


"Cuando todo a nuestro alrededor cambia, podemos luchar o huir, todavía no se que es lo más sabio"

Capítulo 1

Un maestro de otro mundo, primeros problemas

Rincewind se despertó. Había sabanas limpias y nadie estaba diciendo "Mírale en los bolsillos", así que clasifico aquello como un comienzo prometedor. Mantuvo los ojos cerrados, solamente por si acaso había alguien alrededor que en cuanto lo viera despierto se dedicara a complicarle la vida.

Sus temores quedaron confirmados cuando oyó unas voces discutir cerca suyo, a pesar de que no pudo escuchar perfectamente la conversación parecían hablar un idioma muy parecido al suyo y desgraciadamente para Rincewind no dejaban de repetirse palabras como encarcelar, detener y encerrar.

Lamentablemente antes de que Rincewind pudiera adivinar los derroteros de la conversación alguien se dio cuenta de que estaba despierto.

-"Albus, mira parece que ya esta recuperando el conocimiento"-Oyó decir a una voz femenina.

Viendo que ya no podría mantener la farsa por más tiempo Rincewind abrió lentamente los ojos para identificar que clase de ser horrible se estaría acercando, y aún más importante, localizar la salida más cercana para escapar.

-"Bueno ahora que se ha recuperado ¿Quizás podría explicarnos que le ha sucedido a nuestro nuevo profesor?"-Le pregunto un anciano de gran barba blanca y una gran sonrisa.

-"¿Cómo?"-Respondió Rincewind frenético-"Calma y tranquilidad. Yo no he hecho nada"-

"Bueno, ¿entonces usted no sabe donde ha ido a parar el profesor Lockhart?"-

Rincewind se estaba poniendo cada vez más nervioso, recordaba que se había encontrado con alguien cuando había sido catapultado hacía el nuevo mundo, pero había supuesto que se trataba de algún turista como Desflores. No tenía ni idea de que se tratara de un profesor.-"Mierda seguro que me echan la culpa de su desaparición"-

-"Creo"-"GLUP"-"Creo recordar, cruzarme con alguien en el camino hacía aquí"-

-"¿Iba vestido con ropas muy llamativas?"-

-"Esto, creo que si"-Respondió Rincewind cada vez más interesado en encontrar una salida de aquella sala, parecía que estaba en una especie de enfermería, lo cual no lo tranquilizó ya que eso implicaba la presencia de algún tipo de médico, y todos los que había conocido habían abusado del verbo "amputar", tampoco lo tranquilizó la aparente desaparición de su Equipaje, el cual no podía ver por ningún lugar.

-"Ha mencionado algo de en el camino hacía aquí, ¿a que se refería?"-Irrumpió una voz mucho más joven, la cual pertenecía a un hombre de mediana edad vestido completamente de negro y cuya sonrisa parecía haber desaparecido junto con su sentido del humor hace ya mucho tiempo.

-"Pues, a que yo no soy de este mundo"-"Eh, soy un turista"-

-"¿No pertenece a este mundo?"-

-"No yo pertenezco a Mundodisco, si pudiera volvería ahora mismo a él"-

Viendo las caras que le dedicaban, se apresuró a añadir-"No es que no me guste su mundo, o lo considere un lugar desagradable para vivir, en absoluto, calma y tranquilidad"-

El más anciano de todos viendo el estado de nerviosismo de su invitado le dedicó una sonrisa afable-"Bueno, pues ¿que esta haciendo aquí?"-

-"¿Yo?, pues según dijo el archicanciller debo aprender de este mundo para cuando me transporten de vuelta"-

-¿Pero no dijo que era un turista?-Refutó el hombre de negro (conste que no me refiero a los de la película de alienígenas).

-"Lo dije, creo que me oyó mal, lo que en realidad había dicho es que soy un mago"-Dijo Rincewind hinchándose de orgullo, y al recordar que aquellas personas no le conocían de nada añadió-"Un mago muy poderoso"-

-"En serio, ¿entonces quizás podría ayudarnos con un problema que ha provocado con su llegada?"-

-"Yo esto, supongo"-Dijo Rincewind, con el tono de aquel que ve la luz en un túnel y sabe que es el tren que se acerca hacia él.

-"Ya que es un mago tan poderoso, no tendrá ningún inconveniente en ocupar el puesto que el profesor Lockhart ha dejado vacante tras su desaparición"-

-"He dicho un mago poderoso, me he equivocado, solo he salvado mi mundo una par de veces nada más"-

-"Vamos no sea modesto, amigo mio"-

-"No..., si yo, esto…"-

-"Por cierto, perdone que no me halla presentado, pero debíamos saber que no era una amenaza para nuestros alumnos"-"Me llamo Albus Dumbledore"-

-"Eh, yo Rincewind"-

-"Encantado de conocerle Rincewind, ¿así que proviene de otro mundo?"-

-"Si de Mundodisco, he sido enviado a explorar este mundo por orden del archicanciller de la Universidad Invisible"-

-"Entonces debe de ser un hombre muy importante si le han encomendado esta misión a usted solo"-

-"Algo parecido"-Respondió Rincewind mientras recordaba como le ataban las extremidades y le introducían en el círculo de Hex.

-"Perfecto, seguro que es un buen profesor"-

-"Si claro yo… ¡¿Cómo ha dicho?!"-

-"Ocupara el puesto del profesor Lockhart hasta que regrese, por supuesto alguien que ha luchado tantas veces por preservar su mundo, no tendrá problemas con apenas unos chavales"-

-"Pero, pero, pero"-Rincewind lo sabía, lo había sabido desde el principio, nunca nadie había sido tan bueno con él sin querer algo a cambio. Ser un profesor, él, vamos era una idea estupida, al fin y al cabo apenas había algún examen en la Universidad Invisible, pero claro ellos no lo sabían, lo único que sabían era lo que él les había dicho lo cual se parecía tanto a la realidad como un ladrillo a un perro.

Tras un suspiro de resignación Rincewind se preparó para hacer lo que siempre hacía en este tipo de situaciones-"Permítanme que les cuente un aforismo local de mi mundo"-Dijo Rincewind tras localizar la salida de la enfermería.


Mientras tanto en Mundodisco, la Muerte se encontraba recogiendo almas de un campo de batalla.

-"Le aseguro que lo tenía todo controlado, yo no debería de estar aquí, esto no es más que un error técnico, quiero hablar con el encargado"-Replicaba un soldado de la guerra de contables que acababa de tener lugar, aún se podían ver desperdigados por el suelo los enormes formularios que habían sido empleados como armas.

Por suerte la muerte sabía como lidiar con este tipo de almas, las cuales solo se regían por una serie de directrices previamente aprendidas.

-"SI CLARO, LO QUE PASA ES QUE EL ENCARGADO AHORA MISMO NO PUEDE ATENDERLE Y ME HA MANDADO A MÍ, LO ÚNICO QUE DEBE DE HACER ES CUMPLIMENTAR ESTOS FORMULARIOS Y DIRIGIRSE HACÍA LA LUZ BRILLANTE DE ALLÍ"-

-"Esta bien, pero que sepa que esto no va quedar así, le pondré una reclamación"-

Después, el alma se dirigió con pasos pesados hacía la luz donde se desvaneció, para dirigirse hacía el lugar para el cual estaba destinado. La Muerte exhaló un suspiro, se estaba haciendo vieja para esto, además aun le quedaba un problema por resolver, uno que había estado posponiendo hasta ahora.

Entonces la Muerte rebusco entre sus ropas y saco una lista donde un nombre seguía brillando con una luz especial que lo hacía destacar del resto-"RINCEWIND"-.

Cuando en el pasado el nombre de Rincewind había aparecido en su lista, siempre que éste había conseguido escapar su nombre había desaparecido de la lista, sin embargo, ahora permanecía misteriosamente en ella, lo cual ponía a la Muerte en una postura incomoda, ya que tendría que perseguir al más acérrimo superviviente de todo Mundodisco en otro planeta.

Cualquiera en el lugar de la Muerte se habría enfadado, pero la Muerte no podía enfadarse, o por lo menos no enfadarse como lo haría cualquier ser vivo, ya que para ello necesitaría tener glándulas que produjeran las hormonas correspondientes a esa emoción, y la Muerte carecía de todo aquello.

Así que de este modo la Muerte volvió a expulsar una suave ráfaga de aire helado, la cual considero como una buena muestra de frustración y tras subirse a su fiel caballo Binky desapareció en el firmamento con dirección hacia Mundobola.

Muchos no olvidarían fácilmente el momento en el que Rincewind planto los pies en el suelo y salio disparado de la enfermería, las puertas se abrieron de un solo golpe permitiendo ver el borrón de velocidad en el que se había convertido Rincewind.


Muchos alumnos se apartaron ante los frenéticos envites del corredor que atravesaba los pasillos y aulas a toda velocidad en un desesperado intento de conseguir encontrar una salida del colegio de magia.

Tras unos minutos de carrera Rincewind había llegado a recorrer tres cuartas partes del colegio, un hecho asombroso, ya que pocos habían llegado a conseguirlo a pesar de llevar varios años en él, sin embargo, ninguno podía rivalizar con Rincewind en huir de un problema, pues para Rincewind lo importante era simplemente huir, él "hacía donde" siempre quedaba eclipsado por el "de que", y en estos momentos solo sabía que alguien quería algo de él y eso siempre había sido una mala noticia.

Cuando por fin su carrera le llevó hacía la salida principal, Rincewind se sentía algo aliviado al fin, pero de repente al atravesar el umbral Rincewind chocó contra lo que se le asemejó a un muro de carne.

-"Ah, hola, tu debes de ser el recién llegado del que todo el mundo habla"-Dijo animadamente una voz desde encima de la cabeza de Rincewind.

Lentamente Rincewind levantó la cabeza todo lo que pudo para encontrarse frente a lo que parecía una versión más pequeña de un gigante, lo cual no lo hacía menos peligroso a sus ojos.

-"Encantado, mi nombre es Hagrid…"-

Apenas fueron unas décimas de segundo, pero era todo lo que Rincewind necesitó para salir disparado en otra dirección dejando al semigigante con la mano extendida hacía el hueco donde se encontraba apenas unos instantes antes.

Rincewind se dejo caer sobre la enorme raíz de un árbol que se encontraba en las inmediaciones del castillo, llevaba horas corriendo sin descanso por todo el castillo y sus alrededores, cansado pero satisfecho con haber dejado atrás a cualquier posible perseguidor.

De repente la raíz sobre la que se encontraba se movió como si algo detrás de él hubiera cobrado vida, Rincewind suspiro-"Siempre pasa lo mismo, si dejo de correr o pienso que estoy a salvo, siempre pasa lo mismo"-Resignado, Rincewind se giro para encontrarse con que el árbol en el cual se había sentado había levantado una de sus enormes ramas, y ahora esta estaba descendiendo a gran velocidad hacía él.

Una persona normal no habría tenido tiempo de apartarse de su camino, pero Rincewind era un cobarde experimentado y consiguió apartarse a tiempo, pero incluso alguien tan experimentado como él no podía esquivar la segunda rama que ahora se cernía sobre él. En esos momentos a Rincewind solo le paso un pensamiento por la cabeza-"Esta no era la vida que me habían prometido"-

Rincewind cerró los ojos esperando lo inevitable, pero en lugar de oír el sonido de huesos al fracturarse lo que oyó fue el sonido de madera al romperse. Cuando por fin abrió los ojos vio ramas rotas en los alrededores y al Equipaje, el cual había provocado que el árbol echase todas sus ramas en la dirección contraria a la suya, como si estuviera asustado de él-"Malditos trozos de madera"-.

-"¿Bueno amigo, que ha decidido tras su paseo por el colegio?"-Pregunto una voz a su espalda.

Al girarse Rincewind se encontró con los magos con los que había estado hablando en el interior del castillo, sin embargo, esta vez el tono del anciano había cambiado por completo, de tal modo que Rincewind no pudo evitar acordarse de Cohen el bárbaro.

-"Yo…, esto..., claro tienen un colegio muy bonito, y esto yo…he decidido aceptar su oferta de empleo"-Balbuceó Rincewind.

-"Me alegra oír eso, aunque quizás sería mejor que lo presentáramos a los alumnos"-Dijo el anciano, el cual ya había vuelto a recuperar la voz amable que había exhibido en su primer encuentro.

-"Esto claro, solo denme unos momentos para recuperar el aliento"-


La Muerte se encontraba paseando por el vacío ínterdimensional que era la casa de la Muerte de Mundobola cuando llegó a un edificio del cual salía una enorme cola, en la entrada del edificio se podía ver claramente un cartel-"MINISTERIOS DE LAS ALMAS"-"POR FAVOR PREPAREN SUS IDENTIFICACIONES PARA ACELERAR EL PROCESO, EN BREVE SERAN ATENDIDOS"-

La Muerte entro en el edificio recibiendo miradas de recelo y miedo procedente de las almas de la cola, avanzó en silencio y con paso firme por los pasillos abarrotados hasta llegar a lo que parecía un despacho en el cual desembocaban las almas, aguardo un momento y entró.

-"Eh, se esta colando"-Protesto un alma de la ingente cola.

Al traspasar el umbral la Muerte se halló en un despacho ricamente decorado y lleno de cuadros con diplomas-"GRADUADO EL PRIMERO EN EXTRACCIÓN DE ALMAS POR LA UNIVERSIDAD DE ALIMBFORD"-

-"¿QUE PUEDO HACER POR TI?"-Preguntó un esqueleto vestido de traje detrás de un escritorio que hasta hacía un momento había estado con un alma.

-"NO HACE FALTA QUE INTERRUMPAS NADA POR MI"-

-"NO, SI NO PASA NADA, TOTAL, PUEDE ESPERAR UN POCO, MIENTRAS CUMPLIMENTE LA COLUMNA DE LA IZQUIERDA"-

-"Esto, como usted diga"-Respondió temerosa el alma, a la vez que empezaba a cumplimentar el formulario.

Las dos Muertes se alejaron de la mesa y entraron en una habitación contigua. Tras cerrar la puerta las dos Muertes se miraron fijamente.

-"TENGO UN PROBLEMA"-

-" !TÚ¡ , ¡TÚ TIENES UN PROBLEMA, ES QUE NO HAS VISTO LA COLA!, ¡LLEVAMOS AÑOS DE RETRASO¡"-

-"ESTE ES UN CASO ESPECÍAL, UN MORTAL HA CAMBIADO DE MUNDO"-

-"ES DECIR, LO QUE ESPERAS ES QUE TE DEJE VER EL REGISTRO DE ALMAS PARA SABER DONDE SE ENCUENTRA TU AMIGO"-

-"VAMOS, ME LA DEBES, O ES QUE ACASO NO TE ACUERDAS DE QUE TUVE QUE VER LA ACTUACIÓN DE TU SOBRINA TARANEE EN EL TEATRO"-

-"DE ACUERDO, DE ACUERDO; PERO SOLO UN MOMENTO"-

Tras decir esto la Muerte vestida de abogado salió de la habitación repasando unos papeles con un bolígrafo en forma de guadaña, la Muerte no sabía por que, pero sin embargo le parecía extrañamente correcto.

Después se giró y se encamino hacía la estantería llena de libros, los cuales se escribían a si mismos, narrando los hechos que estaban teniendo lugar en esos mismos instantes en todo el mundo.

-"RINCEWIND"-

Uno de los libros se separó de la estantería en la cual se encontraba y bajo lentamente hacía la mano esquelética de la Muerte que le esperaba. El libro se abrió y sus páginas se movieron a toda velocidad ante la Muerte hasta detenerse en una en concreto.

-"RINCEWIND, CASTILLO DE HOGWARTS"-

Los resplandores de luz eterna que eran los ojos de la Muerte destellaron un momento, y tras unos segundos de reflexión, una pregunta de enorme valor lleno el aire de la habitación.

-"¿Y DONDE DEMONIOS QUEDA ESO?"-


A/N: esoy encantado con las reviews recibidas, seguid así, realmente me animan a ecribir más y más rápido de lo que acostumbro. Por favor seguid mandandome vuestras opiniones, tanto si son buenas cvomo malas, de los errores se aprende; y si teneis cualquier sugerencia no os corteis y enviarmela.