Disclaimer: Ni Mundodisco ni Harry Potter me pertenecen, corresponden a Terry Pratchett y a J., así que alejen a sus abogados de mi antes de que suelte a los perros.
-"Bla, bla, bla.."- Personaje hablando.
-"Bla, bla, bla.."- Personaje pensando.
-"Bla, bla, bla.."- Demonio o serpiente hablando.
-"Bla, bla, bla..."- Demonio pensando.
-"BLA, BLA, BLA…"-Muerte hablando.
"No se puede hacer nada a prueba de tontos, ya que los tontos son muy ingeniosos"
Capítulo 3
La varita de Rincewind
La Muerte había estado vagando por el castillo durante un buen rato, apenas había gente por los pasillos, y los que quedaban le evitaban, si de acuerdo, era la Muerte, pero es que aquella gente no tenía modales, en Mundodisco si hubiera preguntado por alguien la gente le habría dicho gustosa donde se encontraba quienquiera que fuera (con tal de que se alejara de ellos), aquella gente definitivamente no tenía modales.
-"Perdone, ¿puedo ayudarle en algo?"-Pregunto una voz a sus espaldas amablemente.
La Muerte al darse la vuelta se encontró mirando a un mago bastante viejo que por alguna razón parecía no tenerle miedo, al contrario que todos los otros magos con los que se había topado antes, además, este parecía querer ayudarlo.
-"SI, VERA, ESTOY BUSCANDO A UN MAGO, SEGURAMENTE LO HABRA VISTO, LLEVA UN SOMBRERO CON LA PALABRA "ECHICERO" ESCRITA EN ÉL"-Preguntó amablemente la Muerte mientras sopesaba su guadaña distraídamente.
-"Oh, ¿se refiere al profesor Rincewind?"-
-"SI, EXACTAMENTE"-Dijo la Muerte, cuando se dio cuenta de algo-"¿HA DICHO PROFESOR RINCEWIND?"-.
-"Si, esta remplazando al profesor Lockhart, el cual desapareció cuando el profesor Rincewind llegó"-
-"OH, ASI QUE ESE ES EL MAGO QUE LLEGÓ A MUNDODISCO A TRAVÉS DEL PORTAL"-
-"Si, ¿Se encuentra bien?"-
-"SUPONGO, ESTA EN LA UNIVERSIDAD INVISIBLE"-
-"¿Y por qué esta buscando al profesor Rincewind?, si se me permite preguntarle"-
-"TENGO QUE HABLAR CON ÉL, ES ALGO PERSONAL"-
-"Oh, bueno, supongo que será algo importante, ahora mismo esta dando un clase"- Dijo Dumbledore a la vez que comenzaba a subir unas escaleras.
-"LO QUE HAGO SIEMPRE ES IMPORTANTE"-Dijo la Muerte mientras le seguía.
Una vez arriba, Dumbledore señaló una gran puerta de la cual salía una pequeña multitud de alumnos con caras de asombro y miedo, entre los cuales destacaba un chico rubio que juraba venganza contra cierto artefacto de madera.
-"La clase del profesor Rincewind ha acabado, ahora puede hablar con él"-
-"GRACIAS, ESPERO NO TADAR MUCHO, AUNQUE CON ÉL NUNCA SE SABE"-Se despidió mientras que el director se alejaba por donde habían subido.
Después de que el último de los alumnos desapareciera pasillo abajo, la Muerte se acercó a la puerta y la golpeó tranquilamente, y aunque no recibía ninguna contestación del interior la siguió golpeando tranquilamente, al fin y al cabo, sabía que si Rincewind estaba dentro tarde o temprano acabaría por abrir, no había nadie más paciente que la Muerte.
La puerta se abrió y la cara de Rincewind apareció lentamente.
-"Eh, hola"-Dijo Rincewind, sin mucha confianza.
-"HOLA, RINCEWIND"-Respondió la Muerte tranquilamente.
Rincewind parpadeo cerciorándose de que lo que tenía delante no era algún tipo de ilusión, tras comprobar que en efecto la Muerte seguía en el mismo lugar esbozó una mueca de desesperación y salio corriendo.
La Muerte contemplo como Rincewind salía disparado por donde habían salido los alumnos apenas hacía unos instantes seguido de cerca por El Equipaje.-"SABÍA QUE ESTO NO IBA A SER TAN FACIL, EN FIN CON RINCEWIND NUNCA LO HA SIDO"-La Muerte se llevó los dedos a sus dientes y aunque carecía de labios y de lengua fue capaz de proyectar un sonoro silbido, al instante unos cascos tocaron el suelo justo a su lado.
-"PREPÁRATE BINKY VA A SER UNA ARDUA CARRERA"-
-"Bueno, ¿Qué opináis del nuevo profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras?"-Preguntó Harry a Hermione y a Ron.
-"A mi me parece un poco idiota, ya sabéis como si se hubiera golpeado demasiado la cabeza"-Dijo Ron a la vez que trataba no reírse.
-"Vamos Ron, no seas así, si Dumbledore lo ha elegido como profesor será por algo"-Intento razonar Hermione.
-"No lo se Hermione, se que Dumbledore lo ha debido contratar por alguna razón, pero la verdad es que es un cobarde, os acordáis de cómo reaccionó cuando dije que debíamos luchar"-Respondió Harry con cierta pesadez.
-"Lo ves, hasta Harry me da la razón en…"-La contestación de Ron se vio interrumpida cuando Rincewind le empujo hacia un lado para poder pasar a toda velocidad escalera abajo gritando-"O no, o no, otra vez nooooooooooooo"-
Hermione y Harry se quedaron mirando como Rincewind desaparecía escalera abajo mientras Ron intentaba ponerse en pie-"Veis, esta loco, sino por que alguien iba a ponerse a correr así…"-
El sonido de cascos irrumpió atronadoramente por el pasillo, a la vez que podía verse a una oscura figura empuñando una guadaña encima de un deslumbrante caballo cabalgando a gran velocidad, tan pronto como apareció por lo alto de la escalera desapareció escalera abajo tras Rincewind.
-"¿Por favor, decidme que habéis visto eso?"-Tartamudeo Ron.
-"¿Habría sido imposible no verlo?"-Respondió Harry.
-"Pero…eso es imposible, ¿verdad?"-Dijo Hermione con los ojos desorbitados.
-"¿Entonces como explicas eso?"-
-"No lo se, pero seguro que tiene que haber una razón perfectamente lógica que lo explique"-
Un momento más tarde cuando aún no se habían recuperado del impacto de aquella visión, El Equipaje apareció corriendo con sus innumerables piecitos y desapareció detrás de la aparición dejando tras de sí a los alumnos aún más boquiabiertos todavía.
Rincewind corría todo lo rápido que le permitían sus piernas por Hogwarts perseguido de cerca por la Muerte, pero aunque la velocidad de Rincewind no tenía rival y de haber sido Mundodisco posiblemente habría vuelto a escapar, sin embargo, este era un mundo diferente y un lugar diferente en el cual apenas había estado; por eso Rincewind se encontró de frente con un muro, el cual le paró en seco y permitió de este modo a la Muerte alcanzarlo por fin.
-"¿POR QUÉ SIEMPRE ACABAMOS IGUAL?, ¿ES QUE NO PUEDES ESPERAR A HABLAR CONMIGO ANTES DE ECHAR A CORRER?"-
-"Yo,…es que…"-Tartamudeo Rincewind incapaz de pronunciar algo coherente y sin poder apartar la vista de la guadaña.
La Muerte, en cuanto se dio cuenta del objeto que captaba toda la atención de su oyente decidió apartar la guadaña, la cual hacia unos instantes pendía a escasos centímetros de Rincewind, y hablar con la mayor calma que pudiera a Rincewind para evitar así tener que volver a perseguirlo.
-"CALMATE RINCEWIND, NO HE VENIDO POR LO QUE CREES"-Dijo la Muerte a la vez que desmontaba a Binky.
-"Ah, no, ¿entonces la guadaña solo la usas para cortar la fruta?"-
-"EN OCASIONES, PERO ESA NO ES LA RAZÓN POR LA QUE LA LLEVO, EN FIN SIEMPRE HE DE LLEVARLA SINO LA GENTE A LA QUE RECOGO NO ME TOMATÍA EN SERIO"-Dijo la Muerte mientras pasaba un huesudo dedo por el filo de la guadaña.
-"NO PARARÍAN DE PREGUNTARME COMO ES QUE NO TENGO LA GUADAÑA, ETC; EN FIN TU YA SABES QUE EN ESTE MUNDO LO FUNDAMENTAL SON LAS APARIENCIAS, ¿NO ES ASI PROFESOR RINCEWIND?"-
Rincewind se sonrojo ante la acusación de la Muerte, y estuvo apunto de replicar pero decidió que no era algo sensato dada su actual situación, además Rincewind no podía negar que razón no le faltaba.
-"EN REALIDAD HE VENIDO HA INTENTAR LLEVARTE DE VUELTA AL DISCO"-
-"¿De verdad?"-Preguntó con asombro Rincewind.
-"SI"-
"¿Y no tienes que matarme en el proceso? ¿O someterme a un indescriptible dolor?"-
-"NO, ¿A NO SER QUE TU LO PREFIERAS DE ESE MODO?"-
-"No lo entiendo, normalmente tu no ayudas a nadie"-
-"TU ERES UN CASO ESPECIAL, TU SER NO PERTENECE A ESTE MUNDO Y PODRÍAS LLEGAR A PRODUCIR UN DAÑO IRREPARABLE"-
-"También podría causármelo a mí"-Murmuro Rincewind.
-"POR ESO DEBES REGRESAR A MUNDODISCO"-La cabeza de Rincewind asintió vigorosamente.
-"VOLVER A DONDE TE CORRESPONDE…"-Rincewind volvió a asentir.
-"…Y UNA VEZ ALLÍ ACEPTAR TU DESTINO Y VENIR CONMIGO AL OTRO LADO"-El asentimiento de Rincewind fue cortado rápidamente al darse cuenta del significado que las palabras de la Muerte contenían.
Rincewind levantó la mirada solo para ver como una mano huesuda se acercaba rápida pero inexorablemente, Rincewind gritó y trató de alejarse solo para encontrase con que la pared evitaba su huida; si quería escapar ya solo le quedaba una opción, enfrentarse a la Muerte, así que agrupando todo el valor del que era capaz Rincewind se encaró con la Muerte y dijo-"¡Oh dios, por favor no lo hagas!, ¡te lo suplicó!"-
Cuando Rincewind no oyó ninguna respuesta ni sintió ningún objeto con forma curva atravesarle abrió lentamente los ojos, la imagen resulto muy desconcertante, la Muerte tenía una mano extendida hacía él, pero en vez de tocarle esta le atravesaba limpiamente como si no existiera.
-"No…no…, no lo entiendo"
-"…"-Rincewind levantó la mirada esperanzado, mientras contemplaba como la Muerte retiraba su mano de él y se la quedaba mirando.
Rincewind apenas podía creer su suerte, sin embargo, tras años de aventuras sabía que no podía fiarse de ella, ya que siempre tenía tendencia a cambiar en los momentos más inesperados; de ese modo, Rincewind aprovechando el descuido de la Muerte salió disparado en otra dirección, dejando a una pensativa Muerte tras de sí.
Instantes después de que Rincewind se hubiera ido El Equipaje apareció y tras comprobar que su dueño no estaba allí dirigió una profunda mirada la Muerte.
-"SE HA IDO POR ALLÍ"-Anuncio mientras levantaba un esquelético dedo en la dirección en la cual hacia unos momentos Rincewind había desaparecido.
Tras ver como el equipaje aceleraba en la dirección que le había indicado, la Muerte volvió a centrase en su problema; sus cuencas vacías destellaron con una luz sobrenatural cuando por fin la Muerte halló la solución al problema que se le había presentado.
-"ME TEMO QUE TENDRE QUE HABLAR CON ELLA, ESTE JUEGO SE ESTA VOLVIENDO MUY PELIGROSO"-
Y tras montarse en Binky desapareció de un salto en el mismo aire dejando tras de sí solo la marca de unos cascos ardiendo en el suelo.
Rincewind corría a toda la velocidad que le permitían sus piernas por los pasillos de Hogwarts apartando de su camino mediante empujones a cualquiera que se le interpusiera sin dirigir ni una sola mirada a aquellos que derribaba a su paso, solo paró cuando fue consciente de que tenía que recuperar el aliento.
Rincewind se apoyó en la estatua de una gárgola que decoraba el gran pasillo en el cual se hallaba, sin embargo, cuando por fin Rincewind empezaba a calmarse la estatua se movió, derribándolo contra el suelo.
Rincewind se hizo una bola intentando protegerse de cualquier posible golpe que pudiera sufrir, pero lo que ocurrió fue que en lugar de los golpes que Rincewind estaba esperando recibió una pregunta de alguien que parecía estar parado al lado de la estatua.
-"¿Puedo preguntarle que se supone que esta haciendo profesor Rincewind?"-
Cuando Rincewind abrió finalmente los ojos, se encontró con un extrañado Albus Dumbledore que le miraba desde un hueco que se había abierto en la pared donde hasta hace unos instantes se encontraba la gárgola que lo había derribado.
-"Yo…, es que…vera…"-Tartamudeo Rincewind incapaz de encontrar las palabras con las que explicar lo que acababa de suceder.
-"Bueno, no pasa nada, mi extraño amigo, olvídelo, ya me lo explicara en otro momento en el cual se encuentre más calmado"-Respondió Dumbledore ante la mirada cada vez más compungida de su nuevo profesor-"Por cierto, ¿Qué tal su primera clase?, ¿le han dado muchos problemas?"-
-"Pues, esto, unos pocos"-Se aventuró a decir Rincewind esperando que fuera la respuesta que se esperaba por su parte.
-"Tranquilo, siempre suele pasar eso los primeros días, usted manténgase firme y verá como cambian con el tiempo"-
Rincewind se apresuro a asentir y comenzó a caminar junto a Dumbledore mientras este intentaba explicarle los secretos que contenía el ser un buen profesor, Rincewind en un principio intento escucharle atentamente pero al cabo de un rato perdió el interés y comenzó a asentir tras cada frase de Dumbledore.
A pesar de que Rincewind solo captaba frases sueltas una le llamó la atención "varita", al parecer era algo muy recurrente en este mundo, y sin embargo él no tenía ni idea de que era, además, recordó que uno de sus alumnos le había echado en cara el no tener una, tras pensárselo un par de veces decidió que ya era hora de preguntar.
-"Esto..., perdone"-Dijo Rincewind tímidamente intentando captar la atención de su interlocutor.
-"¿Si, decía algo?"-
-"Esto, vera, uno de mis alumnos ha comentado algo, acerca de eso que acaba de decir, sobre una varita, y vera me preguntaba ¿qué diablos es una varita?"-
La cara de sorpresa inicial de Dumbledore fue dejando poco a poco paso a una afable sonrisa, como si le estuviera sonriendo a un niño pequeño que acabara de preguntar algo tremendamente obvio que delatara la inocencia que poseía.
-"Una varita mi querido amigo es esto"-Respondió Dumbledore a la vez que extraía su varita de su bolsillo y se la mostraba a Rincewind.
Rincewind centro toda la atención que disponía en el extraño trozo de madera que Dumbledore sostenía ante él, antes de que Dumbledore pudiera reaccionar Rincewind le arrebató la varita de entre las manos y comenzó a mirarla más detalladamente, tratando de ver que hacía aquel trozo de madera tan especial.
Dumbledore miraba a Rincewind con los ojos desorbitados, le había arrebatado la varita, su varita, Dumbledore no sabía que pasaría a partir de ese momento y solo podía contemplar con impotencia como Rincewind miraba detalladamente su varita con cada vez más vago interés.
-"Pues, yo no le veo nada especial"-Dijo Rincewind, a la vez que lanzaba la varita de nuevo a Dumbledore mientras este emitía una gran soplido de alivio al recuperarla.
-"Si supieras lo que has tenido entre las manos"-Pensó Dumbledore, a la vez que intentaba recuperar la respiración que había estado conteniendo casi apenas sin darse cuenta.
-"Bueno, aunque parezca que no tiene nada especial, en realidad es con lo que los magos hacemos la magia en este mundo"-
-"¿En serio?, pues en mi mundo se usan cayados, ya sabe de esos que sirven para hacer magia o para golpear a alguien que intenta cogerte la comida, algo que infunde respeto al acercarte y no una especie de ramita que puede partirse con el más ligero golpe"-
-"Puede, que así sea amigo mío, pero gracias a estas varitas los magos de este mundo podemos realizar los conjuros y encantamientos"-Replico Dumbledore mientras le empezaba a aflorar una ligera sonrisa de exasperación.
-"Ya, bueno, yo nunca he tenido una en mi mundo y…"-Rincewind empezó a decir antes de darse cuenta de que quizás el conseguir una de esas varitas fuera la solución a sus problemas para hacer magia.
-"Quizá deba conseguirme una, ya sabe ahora que soy profesor y eso"-Dijo con tono apremiante Rincewind.
Dumbledore sonrío antes de responder-"Claro, hay una tienda donde podrá hacerse con una si ese es su parecer, pero tendremos que usar un método de transporte especial"-
-"Como usted diga"-Contesto rápidamente Rincewind.
Dumbledore condujo a Rincewind y al Equipaje a una pequeña sala apartada donde solamente había lo que parecía una enorme boca de chimenea en una de las paredes, una vez Dumbledore hizo que Rincewind se acercara a la chimenea.
-"Bueno he aquí nuestro sistema de transporte"- Dijo Dumbledore mientras recogía unos polvos de una especie de tarro de la chimenea y se los entregaba a Rincewind con una gran sonrisa.
-"Uhm, ¿Así que unos simples polvos?"-Preguntó Rincewind mientras examinaba lo que a él le parecía un claro problema de limpieza en toda regla.
-"Tranquilo son totalmente fiables, lo único que tiene que hacer es meterse en la chimenea, decir a donde quiere ir y lanzar los polvos"-
-"¿En serio?"-Dijo aun no muy convencido de lo que le estaban contando.
-"En serio, ¿por qué no entra y lo comprueba?"-
Rincewind volvió a ojear los polvos que tenia en su mano sin creerse todavía lo que acababa de oír, pero tras un momento de duda decidió que no pasaría nada por intentarlo, al fin y al cabo solo eran unos polvos, que daño podían hacerle.
Así que tras adentrase en la chimenea, Rincewind se disponía a lanzar los polvos cuando se acordó de un pequeño detalle-"Esto, ¿y adónde se supone que tengo que ir?"-
-"Iremos al Callejón Diagon"-Respondió Dumbledore mientras recogía algunos polvos para él.
Rincewind se encogió de hombros y lanzó los polvos a la vez que decía adonde quería ir, sin embargo en un momento se vio rodeado de llamas verdes en apenas un instante, en el interior de Rincewind una parte de él saltó en alarma y aunque ya era demasiado tarde las piernas de Rincewind se pusieron en funcionamiento.
La llegada de Rincewind por primera vez al Callejón Diagon siempre sería recordada por todos aquellos que la presenciaron, tanto por su espectacularidad como por lograr el mayor número de vueltas en el aire en apenas unos segundos.
Para cuando Rincewind recuperó el conocimiento Dumbledore y el Equipaje ya habían llegado y se cernían sobre él dirigiéndole miradas de preocupación, poco a poco Rincewind fue recuperando la horizontalidad y tras responder a algunas preguntas, aquellos que se habían agrupado a su alrededor se alejaron decepcionados dejándolo a solas con Dumbledore.
-"Bueno, a eso es a lo que yo llamo una entrada espectacular"-
-"Ya…, bueno…, esto… ¿no deberíamos ir a donde quiera que íbamos a ir?"-Preguntó Rincewind esperando poder cambiar la dirección de la conversación.
-"Ah, si, claro, disculpe mi indiscreción, la tienda de Ollivander esta unas calles más abajo"-
Dumbledore comenzó a caminar seguido de cerca por Rincewind por lo que parecía un grandísimo entramado de calles bastante complejo y atestado de gente, hasta que este se detuvo delante de una vieja tienda.
-"Esperad aquí un momento mientras le comentó a Ollivander su caso"-
-"Claro, claro"-Respondió Rincewind distraídamente mientras dejaba vagar su mirada por las diferentes tiendas que conformaban la calle y el Equipaje hacia desaparecer sus piececitos y se dejaba caer a su lado.
Rincewind se encontraba completamente absortó mirando lo que para él era una simple escoba con una especie de sujeciones en la parte baja, parecía que había sido diseñada para montarse, pero a Rincewind solo le acudía la imagen de alguien intentando limpiar montado en ella.
-"Perdone, pero ¿le interesaría comprar un par de delicatessen del Callejón Diagon?"-Preguntó una voz a sus espaldas.
Cuando Rincewind se dio la vuelta se encontró mirando a un tipo pequeño y regordete que le sonreía desde una pequeña bandeja de lo que parecían pasteles.
-"Esto… ¿qué ha dicho?"-Preguntó a la vez que miraba de nuevo a aquel extraño vendedor y reprimía una horrible sensación de familiaridad.
-"Que si quiere delicatessen del Callejón Diagon, son recién hechas y apenas te costaron unos pocos knuts y coste que cuanto más vendo más pierdo"-
-"Oh no, oh no, aquí también no, sois como una plaga"-Dijo Rincewind a la vez que corría al interior de la tienda seguido de cerca por el Equipaje en la cual momentos antes había entrado Dumbledore.
Al entrar Rincewind se quedó mirando las grandes estanterías repletas de pequeñas cajas que definían el interior de la tienda, en el mostrador estaban hablando tranquilamente Dumbledore y él que dedujo seria el tal Ollivander.
-"Ejem, ejem"-
Los dos magos dejaron de hablar y se volvieron hacia Rincewind, el cual se removió incomodo bajo sus miradas.
-"Hola Rincewind, llegas justo a tiempo ahora iba a salir a buscarte, ya le he explicado tu caso al señor Ollivander y se ha comprometido a ayudarte a encontrar una varita para ti"-
-"En efecto"-Correspondió el señor Ollivander con una sonrisa-"Pero que conste que es la primera vez que tengo que elegir varita para alguien que no pertenece a este mundo"-
-"Bueno mientras ustedes solucionan el problema de su varita, yo iré a comprar algunos libros de magia para su clase"-Declaró Dumbledore mientras salía de la tienda.
Rincewind se apresuró a asentir casi sin apartar la mirada del viejo Ollivander, el cual se había levantado de su asiento en el mostrador y ahora vagaba con aire pensativo por entre las numerosas estanterías de la tienda.
Al cabo de un minuto, Ollivander regresó al mostrador donde le esperaban El Equipaje y Rincewind, en sus manos traía una pequeña caja como las que había en las estanterías.
-"Espero que esta sirva"-Dijo Ollivander a la vez que sacaba una varita de la caja y se la entregaba a Rincewind-"Doce centímetros, relleno de polvo de unicornio, madera de cedro negro"-
Rincewind contemplo la varita en sus manos sin saber seguro que hacer con ella.
-"Simplemente agítela"-Apremio el señor Ollivander.
Rincewind aún no muy seguro de lo que sucedería agito la varita ante él, de repente uno de los numerosos adornos que poblaban la tienda y que tubo la desgracia de estar frente a él en ese momento explotó en un millar de añicos.
Rincewind depositó en la mesa de Ollivander la varita con todo el cuidado del que era capaz casi sin apartar la vista del lugar donde se hallaba el adorno.
-"Quizá debamos probar con otra"-Dijo Ollivander mientras se volvía a internar en las estanterías y Rincewind no paraba de asentir vigorosamente.
Sin embargo, y aunque Rincewind probó todos los tipos de varita que Ollivander guardaba en la tienda, la búsqueda resultó no solo ser infructuosa sino mala para el negocio, ya que no solo las continuas explosiones provocadas por Rincewind mantenían alejados a otros posibles clientes, sino que además, estaban dejando la tienda en un estado similar al que tendría un queso gruyer después de estar una semana rodeado de ratones.
-"Me temo que esa era la última"-Dijo Ollivander a la vez que le arrebataba la varita a Rincewind de entre las manos y le echaba una mirada significativa.
-"¿Pero entonces qué voy a hacer? ¿Necesito una varita para dar clase? ¿Verdad?"-
-"Vera, la verdad es que yo le conseguiría una varita, pero como ha podido comprobar ninguna le sirve"-Respondió Ollivander un tanto hastiado-"Es como si no pudiera exteriorizar bien su magia con ninguna de las varitas que existen o como si esta de alguna manera se negara a exteriorizarse a través de usted, necesitaría una especial"-
-"¿Y usted no podría fabricarme una?"-
-"Podría si tuviera una madera especial que tuviera magia de por si o quizás podría hacer una directamente del cuerno de un unicornio"-
-"Y si yo le consiguiera digamos…esa madera de la que me habla"-Dijo Rincewind dubitativamente a la vez que echaba miradas nerviosas al Equipaje.
-"Entonces, no habría más que hablar"-
-"Bueno, pues entonces aquí la tiene"-Dijo Rincewind a la vez que le daba una patada al Equipaje.
Ollivander contempló con desconfianza al Equipaje, a él solo le parecía un simple baúl encantado para que siguiera a su propietario; a lo cual debería añadir, que el encantamiento debía de haberlo hecho alguien muy burdo ya que en vez de desplazarse por el aire como haría cualquier otro equipaje encantado este había desarrollado cientos de pequeños piececitos; pero lo que más desconfianza le producía a Ollivander es que aquel baúl parecía estar de alguna forma devolviéndole la mirada.
Unas horas más tarde y algunas extremidades menos Ollivander descubriría el arte de fabricar varitas con los pies.
Cuando Rincewind salió por fin de la tienda ya tenía una reluciente varita entre sus manos, por otra parte El Equipaje lanzaba a su portador unas significativas miradas a la vez que disimulaba una cojera y se tragaba algo que en algún momento pasado podía haberse confundido con algo remotamente parecido a un dedo.
-"Veo que por fin a conseguido una varita"-
Rincewind levantó la vista y se encontró con Dumbledore, el cual tenía una pesada bolsa llena de libros volando cerca de él.
-"Si, ¿y todos esos libros?"-
-"Son para usted, para ayudarle a impartir clase"-
-"Ah…, si claro, claro"-Se apresuró a contestar Rincewind a la vez que ordenaba al Equipaje abrir la tapa.
La bolsa se dejo caer al interior del Equipaje el cual cerró la tapa violentamente cuando los libros cayeron a su interior, a la vez que una tela roja muy parecida a una lengua repasaba los contornos de su tapa desde el interior.
-"Bueno, será mejor que volvamos a Hogwarts dentro de poco será la hora de la comida"-Dijo Dumbledore a la vez que se dirigía de nuevo hacia las chimeneas.
-"¿Habrá patatas?"-Preguntó con interés Rincewind a la vez que probaba su nueva varita señalando a un jarrón de una tienda cercana.
Al cabo de un rato, el jarrón que había señalado desarrolló unas alas similares a las de un murciélago y se alejó volando espantando en el proceso a varios búhos de una tienda cercana.
Hola, aquí estoy otra vez, siento el enorme retraso pero no sabia por donde llevar la historia y además he estado hasta el cuello de exámenes, academias, trabajos extra, exposiciones; sin olvidar por supuesto todo el tiempo perdido en navidad, etc.
En fin resumiendo por fin he terminado el capítulo 3 todavía casi sin saber como llevar el capítulo 4, pero en fin, si alguien espera la traducción en ingles aun sigo con problemas en ese campo pero espero solucionarlos para el siguiente capítulo.
Por último solo volver recordar que cualquier idea o crítica que creáis que puede mejorar el fic solo tenéis que decírmela y yo intentaré añadirla al fic, o modificarlo si son buenas.
Xao un saludo Green5Wolf
Muchas gracias a todos por seguir ahí y sobre todo por vuestra paciencia conmigo.
