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GENIO REPENTINO

― Sorprendente Sr. Stevenson ― exclamo el profesor Carter con chanza al revisar mis deberes ― ¿Quien ha sido su benefactor este día? ― me cuestiono plenamente convencido de que yo no era el responsable de aquel impecable trabajo, al ver los números pulcros y perfectos de Jasón, me lamente de no haber considerado que aquella perfección me delataría.

No respondí nada, simplemente me limite a regresar a mi asiento en medio de las miradas de mis amigos quienes al parecer seguían molestos por haberlos dejado por irme con Jasón.

― Ya veremos como le va en el examen… ― indico Carter en tono de amenaza ― O mejor aun ― prosiguió con una mirada mórbida que delataba sus negras intenciones ― ¿Porque no pasa y nos explica como resolvió el primer problema Sr. Stevenson? ― Índico extendiéndome el marcador invitándome a pasar al pizarrón.

Un sudor frió recorrió mi frente, si de por si las matemáticas no eras lo mió, mezcladas con el pánico escénico estaba seguro de que aquello seria todo un desastre. Aun así no le iba a dar el gusto de regocijarse viéndome dudar. Tome mi cuaderno y me dispuse a pasar al frente como me lo había solicitado, sin embargo apenas había dado unos cuantos pasos cuando nuevamente se dirigió a mi, esta vez no pudo disimular una sonrisa.

― Sin libreta Stevenson ― dijo ― si fue capaz de resolverlo una vez, debe ser capaz de volverlo a hacer nuevamente… aunque nos tome toda la clase ― rió complacido.

Un murmullo de protestas se escucho tras de mi procedente de mis compañeros, sin otro remedio deje mi cuaderno nuevamente sobre el pupitre y avance hacia el pizarrón. Las piernas me temblaban y por un instante creí que aquello no podía ser peor, pero para mi desgracia me equivoque. Sin poder evitarlo use mi gran boca para meterme aun en más líos.

― ¿Puede dictarme la ecuación o también debo sabérmela de memoria? ― pregunte tratando de sonar lo mas irónico posible, esta vez un coro de risas se dejo escuchar producto de mi comentario.

La expresión de Carter se torno agria.

― ¡No se pase de listo conmigo Stevenson! ― dijo el hombre molesto por mi osadía y de inmediato comenzó a dictar números y signos sin ton ni son. Como pude comencé a escribir rogando por no haber perdido ningún número.

Mire por un segundo aquello que acababa de escribir, estaba seguro de que jamás podría resolver semejante ecuación y tuve el impulso de volverme a mi asiento y soportar en silencio el regaño de Carter, sin embargo una voz a mis espaldas me interrumpió antes de poder hacerlo.

― Profesor Carter ― escuche decir a Jasón desde su asiento ― Ese no ninguno de los ejercicios que dejo de tarea ― indico ― Ni siquiera hemos visto ese tema aun ― agrego.

Mire la ecuación, tal vez si hubiera siquiera leído los deberes la tarde anterior me habría dado cuenta que en efecto aquella ecuación no era ninguna de las que había dejado como tarea, sin embargo dadas las circunstancias me daba igual, para mi seguía siendo una serie de números y signos sin sentido.

Carter le lanzo a mi amigo una mirada cargada de desprecio.

Me volvía mirar a Jasón quien parecía muy molesto por la actitud del profesor para conmigo, le hice una seña para que lo dejara pasar, de cualquier modo no tenia ni la menor idea de cómo comenzar, así que era mejor que el no se buscara problemas por una causa mas que perdida.

― Ocúpese de sus asuntos… ¿Cómo es que se llama? ― Lo cuestiono el profesor molesto por la osadía del chico de ponerlo en evidencia.

― Jasón Parker ― respondió este sin dejar de mirarlo.

― Parker he… pues bien, usted será el siguiente en pasar, eso claro si su defendido logra siquiera comenzar a resolver el ejercicio ― indico.

Jasón me miro e hizo una señal animándome a comenzar ― como si fuera tan simple ― repele mentalmente volviendo a mirar aquella ecuación, para mi sorpresa una extraña sensación de seguridad me invadió de repente y de inmediato comencé a escribir en el pizarrón, en realidad no sabia bien lo que hacia pero me deje llevar como guiado por una mano invisible, sentía como si alguien dictara los números en mi cabeza, podía ver claramente cada numero y cada signo que debía escribir y así lo hice como impulsado por esa extraña sensación que me envolvía. Cinco minutos después deje de escribir y mire a Carter expectante en espera de que dijera algo.

Para mi sorpresa la expresión de su rostro había cambiado, en ella no se mostraba mas el goce por haberme puesto en aquella situación, ahora me miraba con incredulidad por la rapidez con la cual había terminado. Carter pareció leer un par de veces lo que estaba escrito en la pizarra, de la incredulidad paso a la sorpresa y nuevamente al enojo en solo un segundo, aunque trato de disimularlo. En un último intento por encontrar algún error en aquel cálculo comenzó a revisar el libro del cual me había dictado aquella operación. Nuevamente su pasmo fue evidente, finalmente y muy a su pesar tuvo que aceptar lo inevitable, se veía visiblemente decepcionado de que no hubiera fallado aquella prueba.

― No se como lo ha hecho pero esta perfectamente resuelta ― dijo mirándome como a quien se ve por primera vez.

Yo por mi parte estaba aun mas sorprendido que el propio Carter y seguía sin entender lo que había ocurrido, me volví hacia Jasón quien me miraba sonriente, era mas que obvio que había tenido algo que ver con mi repentina aptitud hacia las matemáticas, aunque a ciencia cierta no sabia como lo había hecho; regrese a mi lugar, durante el trayecto mi mirada se cruzo con la de Jasón quien hizo una señal con el pulgar felicitándome.

― Es su turno Parker ― indico el profesor a la vez que comenzaba dictar una nueva ecuación sin siquiera esperar a que mi amigo pasara al frente.

Jasón avanzo sin inmutarse y comenzó a escribir la ecuación en la pizarra a pesar de que Carter no hizo ni el menor intento de repetirla, de inmediato y con la misma facilidad que lo había hecho rato antes en la cafetería comenzó a resolver el complicado problema ante las miradas curiosas del resto de mis compañeros y la mía propia, era sorprendente la manera en que iba desarrollando aquella difícil ecuación como si se tratara de una simple suma o resta.

Exactamente cinco minutos después de haber comenzado Jasón término y sin esperar siquiera a la aprobación de Carter regreso a su sitio con una descarada satisfacción en su rostro.

El profesor estaba que echaba chispas, todos sabíamos de su mal sano placer al vernos fracasar pero ese día ni Jasón ni yo le habíamos permitido disfrutarlo, aquello debía de ser verdaderamente frustrante.

Carter dio una rápida ojeada a lo escrito en el pizarrón y nuevamente miro incrédulo su libro percatándose de que el resultado era correcto.

Todos permanecieron en silencio expectantes de su reacción.

― ¡¿Qué están esperando?! ― dijo cerrando el libro de golpe sobresaltando a todos ― ¡Empiecen a copiar! ― ordeno acomodándose los lentes mientras nos brindaba a Jasón y a mi una ultima mirada de desprecio.

Todos comenzaron a escribir en sus respectivos cuadernos. Yo miraba a mi nuevo amigo con complicidad y reíamos por lo bajo satisfechos por haberle hecho pasar un mal rato a Carter. Sin embargo el viejo no se quedo con las ganas de cobrarnos aquella afrenta y pareció quererse desquitar con los deberes para la siguiente clase dejando casi cinco paginas de ecuaciones similares a las que habíamos resuelto durante el inicio de la clase, nadie se atrevió a protestar por aquel inmerecido castigo, el profesor abandono el aula dando rápidas zancadas y dando un portazo después de amenazar con reprobar a aquel que no entregase los deberes al día siguiente.

Aquella última amenaza prendió los ánimos entre los compañeros que de inmediato expresaron su odio hacia Jasón y yo, creyéndonos los causantes de todo.

― ¡Ya estarán contentos par de fenómenos! ― señaló Cliff, un chico regordete y mal encarado al cual no se le daban tampoco muy bien aquellos deberes matemáticos ― La próxima vez que quieran llamar la atención láncense a un barranco ― sugirió molesto.

Su pandilla de malhechores lo secundó gritando unas cuantas maldiciones más antes de abandonar también el salón de clases.

Jasón ni siquiera se inmuto, yo por mi parte sentí ganas de levantarme y darle un buen golpe pero Ted me detuvo antes de hacerlo.

― No tiene caso Mike ― dijo sosteniéndome por el hombro al ver que me levantaba de mi asiento.

Trate de calmarme un poco y hacer caso de la sugerencia de mi amigo, lo que menos necesitaba en aquel momento era llamas mas la atención de lo que ya había hecho, note que algunos mas mis compañeros que comenzaron a retirarse me miraban como aun bicho raro y recordé que habían hecho lo mismo recién había llegado al colegio ― genial ― pensé ― ahora todos me creen un fenómeno.

Mis compañeros empezaron a salir del aula mientras algunos continuaban repelando por la cantidad de deberes que había dejado Carter para al siguiente clase.

― ¿Vienes? ― me pregunto Jack quien a pesar de intentar evitarlo también me miraba con recelo de pie a un lado mió. De un rápido vistazo fulmino a Jasón al ver que este no hacia el intento de marcharse como el resto de los compañeros.

Aquella fue la gota que derramo el vaso y exasperado lo cuestione por su actitud, una cosa era recibir malas caras de extraños, no me importaba pero recibirlas de mis propios amigos no iba a permitirlo de ninguna manera.

― ¿Y a ti que te pasa? ― le pregunte mientras guardaba el cuaderno en la mochila.

― Es lo mismo que yo te pregunto ― respondió Jack mirando a Jasón quien permanecía sentado en su butaca.

― Si lo conocieras un poco… ― dije tratando de explicar mi amistad con Parker pero Jack me interrumpió antes de poder terminar.

― No necesito conocerlo para darme cuenta de que es un fenómeno ― dijo con toda intención de que Jasón lo escuchara ― y ahora parece ser que tu también lo eres ― indico ― Te lo advierto Stevenson ― me sorprendió escucharlo dirigirse a mi de aquella forma, Jack no me llamaba así desde que habíamos comenzado a ser amigos, aquella era su forma de demostrarme que estaba molesto ― ese tipo solo te va a traer problemas, pero allá tu si no quieres hacerme caso ― puntualizo.

Y sin decir mas se encamino a la salida seguido por Ted y Hanna quienes parecían estar de acuerdo con aquella absurda manera repensar o por lo menos no dijeron nada que demostrara lo contrario.

No podía creerlo, me quede de una pieza después de aquel reclamo injustificado.

Me di cuenta de que Jasón y yo nos habíamos quedado solos en el salón de clases, al parecer los reclamos de Jack habían ahuyentado a los pocos alumnos que habían quedado después de terminada la clase de Carter.

Jasón se levanto de su lugar, por un momento creí que se marcharía pero en su lugar avanzo hasta donde yo permanecía petrificado después de haber recibido la reprimenda de mi supuesto mejor amigo. Su rostro no mostraba ningún signo de molestia o cualquier otro sentimiento por lo que acababa de escuchar, yo en su lugar hubiera estado furico si alguien me llamara fenómeno, de hecho lo estaba.

― Deberías hacerle caso a tu amigo ― dijo sonriendo dándome una plamada en la espalda como si aquello careciera de importancia.

Su comentario más que confortarme me hizo sentirme aun más molesto.

― ¿Y tu deberías decirme como hiciste que resolviera esa ecuación? ¿Acaso eres mago o algo por el estilo? ― dije sin tratar de ocultar mi enojo.

― No tengo idea de lo que me estas hablando ― indico Jasón fingiendo demencia.

― Seguro que la tienes… cinco minutos contigo y me convierto en todo un genio de las matemáticas… ― indique.

― Y ahora por mi culpa también eres un fenómeno ― agrego aun mas divertido.

― ¡No soy ningún fenómeno! ― grite exasperado al escuchar aquello último.

― Ok, ok… solo estoy bromeando ― dijo al ver que estaba verdaderamente molesto.

Permanecimos un rato en silencio, yo por un lado tratando de calmarme un poco, Jasón por su parte me miraba sin apartar esos ojos grises de mi. Finalmente tome mi mochila dispuesto a marcharme.

― ¿Aun quieres ser mi amigo? ― me pregunto antes de emprender el camino hacia la salida.

― Nunca he dicho lo contrario ― dije deteniéndome en la puerta antes de salir del aula ― ¿Nos vamos? ― lo invite mirándolo mientras exhalaba el último suspiro de frustración que me quedaba.

Jasón me miro por un segundo dudativo.

Al ver mi mnpaciencia tomo sus cosas y avanzo hasta llegar a mi lado y juntos nos encaminamos a la salida del edificio, por un segundo temí encontrarme con Cliff y su bola de amigos quienes seguramente continuarían echándonos grilla frustrados de tener que resolver aquella montaña de deberes que había dejado Carter, pero para mi fortuna no fue así, tampoco pude ver a Jack y a los demás, al parecer habían estado lo suficientemente molestos para no esperarme o quizás imaginaron que Jasón estaría conmigo y decidieron que era mejor marcharse. Aun así me dio igual.

― ¿A quién buscas? ― pregunto Jasón al darse cuenta que miraba hacia todos lados con insistencia.

― Nada ― respondí, lo menos que quería era hacerlo sentir mal al darse cuenta de que por su culpa mis amigos me habían dejado tirado, comencé a buscar entre mis cosas hasta que di con la caja de cigarrillos que siempre traía conmigo, mas que por mi, por Jack que era el que regularmente me hacia caer en aquel vicio.

― ¿Quieres? ― lo cuestione extendiéndole la cajetilla.

― Es un feo habito ― dijo mientras negaba con la cabeza.

― Lo se… algún día lo dejare ― indique mientras prendía fuego a uno de los pitillos y exhalaba una profusa nube de humo.

― Nunca he entendido el porque la gente fuma ― dijo mientras avanzábamos con rumbo a la parada del autobús.

― En mi caso culpo a Jack… el fue quien me inicio en este vicio ― me justifique.

Jason sonrió al escuchar aquello.

― MEn lo personal creo que los vicios no se pegan ni se heredan… ― indico ― únicamente encontramos el pretexto perfecto para justificarlos ―

― Puede ser ― dije sin dar mucha importancia al comentario, después de todo tampoco le había hecho caso a mi madre de dejarlo a pesar del sermón sobre el cáncer y no cuantas mas enfermedades, lo cierto era que fumar era uno de los pocos vicios que tenia y no estaba ni cerca de querer dejarlo, mucho menos en aquel momento que me sentía tan nervioso a causa de lo que había ocurrido durante y al final de la clase.

― Tal vez puedas hacerme dejarlo si usas tu "Okus Pokus" ― indique burlón ― No puede ser mas difícil que hacerme un genio de "las mates" ― indique tratando de indagar si mis sospechas de que aquel repentino cambio en mi se debía a algo que el hubiera hecho ― Anda vamos ― lo anime.

Jason se mantuvo en silencio mientras continuábamos avanzando.

― Tú también crees que soy un fenómeno ¿Verdad? ― pregunto tratando de disimular un dejo de tristeza, aquello me pillo desprevenido y me sentí mal de haber sido tan cabeza hueca.

― Venga, que solo estoy de broma ― dije tratando de componer las cosas.

― Pues tus amigos se lo han tomado bastante en serio ― índico mirándome en espera de mi reacción.

― Pues haya ellos ― dije con sinceridad ― Jack puede ser mi amigo pero no deja de ser un pueblerino cabeza hueca que no puede ver mas allá de sus narices ― indique ― además ya se le pasara y si no pues ni modo ― admiti tratando de parecer despreocupado, aunque en realidad la actitud de Jack me molestaba más de lo que quería admitir, muy en el fondo aun guardaba la esperanza de que recapacitara y cambiara su actitud.

Jason sonrió al escuchar mi respuesta. Pero pareció no creerme demasiado.

― ¿No piensas revelarme tu secreto? ― pregunte lanzando la colilla al suelo. El cigarrillo estaba a poco menos de la mitad pero ya no me apeteció seguir fumando, por un instante creí que Jason tenia algo que ver pero de inmediato descarte esa idea, en realidad me costaba mucho creer que algo así pudiera estar pasando en realidad, aunque tenia que aceptar que ese chico tenia cierta influencia en mi, de eso no cabía duda.

― Ya te dije que no se de que me estas hablando ― indico ― Yo no he hecho nada ― recalco ― Si quieres dejar de fumar tendrás que hacerlo por tu propia voluntad ― advirtió.

― Eso va a estar un poco difícil ― dije mientras continuabamos abanzando ― En realidad lo de las mates ha estado bueno… ― admiti.

― Ya te dije que no tengo nada que ver ― repitio.

― Bueno… ― dije ― Sea como sea espero que dure hasta los parciales ― indique sonriendo.

― Eso seria hacer tranpa ― alego Jason.

― Bueno… no lo es si ninguno de los dos hace nada ¿No es asi? ―

Jason sonrio al escuchar mis palabras.

Al ver que el autobús llegaba a la parada corrimos para alcanzarlo, una vez arriba nos encaminamos hasta la parte de atrás y nos sentamos juntos, por fortuna aquel día el autobús estaba prácticamente vacío, sin chicas ruidosas ni nada por el estilo, solo una pareja madura que ni siquiera nos noto al pasar junto a ellos. El resto del viaje platicamos sobre cosas sin importancia, aunque para mi fue una bocanada de aire puro ya que estaba acostumbrado a las mismas historias de siempre y a las platicas sin sentido sobre los que siempre ocurría en West Hill. Jason me hablo de sus viajes y un poco de su vida antes de venir al pueblo, por lo que entendí había vivido en diferentes sitios antes de llegar a West Hill.

Inevitablemnte volvimos al tema de sus padres, al hacerlo pude notar el cambio de actitud de Jason.

― No tenemos que hablar de ellos ― indique tratando de cambiar el tema consiente de que debia ser difícil para el.

― No hay problkema ― admitio Jason mirando por la ventana ― finalmente todo en este pueblo me los recuerda, en parte creo que por ese motivo decidi venir a vivir a West Hill… ― admitio.

― ¿Ellos eran de aquí? ― lo cuestione curioso.

― Si…

― Mi madre, poco después de que se casaron vinieron a vivir aquí… yo nacio aquí ― indico Jason con tristeza, debía ser muy difícil recordar aquello, tuve el impulso de cambiar el tema pero estaba muy interesado en conocer un poco mas de él.

― ¿Cómo murieron? ― pregunte casi sin pensar.

― Durante uno de sus viajes… aquel seria más que un viaje de negocios, era la primera vez que visitaban Italia, aquella vez yo estaba muy enfermo asi que no pude acompañarlos, el viaje en avión fue muy accidentado y terminaron en medio de uno de los accidentes mas horribles que te puedas imaginar ― indico apesumbrado por recordar aquello.

Yo me mantuve en silencio imaginando lo difícil que debió haber sido aquella situación.

― Mis padres murieron consumidos por el fuego, al igual que muchos de los pasajeros ― prosiguió narrando ― Fue horrible... ― el chico no pudo terminar la frase, las lagrimas lo traicionaron.

Se apresuro a limpiarselas con el dorso del brazo, apenado.

El autobús siguió avanzando, unas cuadras más adelante la pareja descendió dejándonos solos a excepción claro del conductor.

― ¿Hace cuantos años murieron Jason? ― lo cuestione conmovido.

― Veintidós… ― agrego con los ojos enrojecidos.

Sin poder evitarlo una oleada de coraje recorrió mi cuerpo nuevamente, mi cambio de expresión debió haber sido bastante evidente ya que en cuanto levanto la mirada y se percato de ella de inmediato se apresuro a cuestionarme.

― ¿Sucede algo malo? ― me pregunto visiblemente preocupado.

Lo mire en silencio un instante y de inmediato le recrimine.

― Estas mintiendo ― dije visiblemente molesto, no había nada que me molestara mas que trataran de tomarme el pelo.

― ¿De que estas hablando? ― reacciono Jason contrariado por mi acusación.

― ¿22 años? ― indique ― ¿Acaso quieres tomarme el pelo? ― Lo cuestione ― puedo ser un neófito para la aritmética pero por lo menos se sumar y restar muy bien ― alegue ― si lo que dices es cierto eso quiere decir que Eidrian no es tu hermano... apenas y tiene mas de once años... ¿No es así? ―

La tez de Jason se puso aun más blanca de lo que regularmente estaba, si es que eso era posible.

― Yo… ― era la primera vez que lo veía tartamudear desde que lo había conocido, en cuestión de segundos había desaparecido toda la seguridad que hasta entonces había demostrado y fue cuando me di cuenta que en realidad estaba mintiendo.

― La próxima vez que inventes una historia, procura ensayarla antes ― indique y de inmediato me levante de mi asiento, por suerte esta vez era él quien había quedado en el asiento junto a la ventana. De inmediato toque el timbre, el autobús se detuvo, Jason ni siquiera hizo el intento de detenerme, se quedo sentado en su lugar, una vez abajo lo mire a través del vidrio, estaba muy decepcionado, nunca creí que fuera capaz de jugar con la muerte de sus padres, de inmediato eche a andar rumbo a mi casa, faltaban solo un par de cuadras para llegar, tome un camino diferente temiendo encontrarme con Jason en el trayecto consiente de que ambos viviamos en el mismo vecindario, por fortuna no fue así.

Después de saludar a mi madre me encamine rápidamente a mi cuarto aun lleno de coraje, no podía negar que aquella mentira por parte de mi nuevo amigo me había dolido demasiado, a pesar de tener poco tiempo de conocerle comenzaba a sentir un gran aprecio cpor el, habia dejado de lado amis amigos y sobre todo habia ignorado las habladurías y los señalamientos de mis compañeros de escuela y todo por un mentiroso.

― ¡Maldición! ― exclame lanzando de un puntapié mi mochila al otro lado de la habitación.

Me deje caer sobre la cama y permaneci en silencio haciendo un examen de conciencia, ¿Qué era lo que me molestaba mas? ¿Qué Jason me hubiera mentido? o darme cuenta que a pesar de aquello no podia odiarlo, al contrario, me sentia mal por haber actuado de la manera en que lo habia hecho, incluso habia pasado el resto del camino rumbo a casa imaginando que quizas existia una razon que justificara aquello, incluso habia llegado a la conclusión absurda de que quizas en realidad Eidrian no era hermano de Jason, lo unico que se me ocurria es que fuera adoptado, entonces me di cuenta de que quizas aquello no resultaba tan descabellado después de todo. Entonces me senti aun mas mal al darme cuenta de que no le habia dado oportunidad a Jason de explicarme nada, por un segundo tube el impulso de ir a la casa Parker ¿Pero con que cara podria hacerlo después de la forma en que habia actuado? Y entonces senti un hueco en el estomago, en vuelto en mi ira no me habia percatado que lo que mas me asustaba era qeulla posiblilidad que habia venido de repente a mi cabeza, la posibilidad de que Jason ya no quisiera ser mi amigo después de aquello.

Y entonces eso me preocupo aun más al grado de que durante toda esa noche no pude conciliar el sueño.