7

LA CHICA NUEVA

Al día siguiente me desperte nuevamente temprano, mire el despertador que marcaba las 6 am, apenas un par de horas atrás habia logrado conciliar el sueño pensando en Jason y en mis amigos y en todas las explicaciones que tendria que dar después de mi "traicion" a causa de la fallida amistad con Jason Parker.

Por un momento examine al situación, en aquellas condiciones me di cuenta de que seria un total infierno el trabajo en el almacen, tube el impulso de llamar al señor Braddy para avisarle que me sentia enfermo y no hiba a poder trabajar ese dia, sin embargo la opcion de quedarme todo el dia dando vueltas en casa tampoco resulto atractiva, asi que de mala gana me levante y me encamine directo a la ducha dispuesto a despavilarme un poco. Un rato después baje a la cocina y me servi un cuenco de cereales, mas por inercia ya que el hambre parecia haberme abandonado, el sonido de los tacones de mama provenientes de las escaleras me indicaron que tambien ella se habia despertado, apurada entro a la cocina.

― Mike… te levantaste temprano ¿Vas a trabajar hoy? ― me cuestiono mientras se abrochaba los pendientes.

― Por desgracia… ― dije tomando un sorbo del vaso de jugo de naranja que tambien me habia servido.

Mi madre parecio notar mi aspecto ya que se apresuro a cuestionarme sobre mie stado de salud.

― ¿Te sientes mal?… luces como si no hubieras tenido una buena noche… ― indico poniendo su mano en mi frente para revisar mi temperatura.

― Algo asi… ― indique sin darle demasiada importancia.

― Deberias pedirle permiso al Sr. Braddy para no ir el dia de hoy… de hecho te he pedido cientos de veces que dejes ese trabajo… ― me recordo.

― ¿Y pasar todo el dia en casa? ― alegue.

― Podrias salir con tus amigos… ― me sugirió.

Solte una risa ironica al escuchar aquello.

― ¿Te has peleado con tus amigos? ― me cuestiono preocupada.

― Algo asi… ― dije dando señas de no querer hablar sobre el asunto.

― ¿Por eso no fuiste a la fiesta en casa de Hanna? ― continúo haciendo caso omiso de mi renuencia a hablar.

Reaccione sorprendido de que ella supiera aquello.

― ¿Cómo supiste de la fiesta en casa de Hanna? ― le pregunte mientras tomaba los trastes sucios y los dejaba sobre el lavabo.

― Janne llamo esta mañana para preguntar como seguias… me dijo que lamentaba mucho que no hubieras podido ir a la fiesta a causa de tu resfriado ― indico.

Eso lo explicaba, la mama de mi amiga tambien debia de sospechar algo y habia tratado de sacarle información a mi madre.

― ¿Qué le dijiste? ― en realidad aquello era lo de menos pero queria saber a que atenerme, sobre tod cuando tuviera que hablar con Hanna y los demas.

― Le dije que estabas mejor… espero haber hecho lo correcto, aunque sabes que no me gusta mentir ― me indico.

― Pudiste haberle dicho que no estaba enfermo… ― indique

― Supuse que habias tenido una buena razon para decir que estabas enfermo… ¿La tienes? ―

Mama me miro expectante de mi respuesta.

― En realidad no… la mentira la ha inventado la propia Hanna, asi que tendrias que preguntarselo a ella ― señale encaminandome a la salida ― Es mejor que me valla ― me despedi dandole un beso en la megilla ― ¿Vienes a comer? ― la cuestione.

― Lo siento cariño ― se disculpo ― tengo montones de trabajo y creo que me quedare hasta tarde en la oficina ―

― No te preocupes ― alegue, en realidad lo que menos necesitaba era a mam a encima de mi, sobre todo después de saber que las cosas marchaban mal con mis amigos.

― Quedo algo de lasagna… ― indico abriendo el refrigerador para cerciorarse pero la interrumpi antes de que terminara la frase.

― No te preocupes, pedire una pizza o algo asi, entonces nos vemos por la noche… ― me despedi nuevamente, sin ambargo fue ella quien esta vez me detubo.

― Esta noche viene Jeff a cenar con nosotros… ― indico mirandome expectante por mi reaccion.

― Cena para dos… espero ― dije mirandola serio.

― Me gustaria que convivieras un poco con él… ― alego mi madre casi en tono suplicante ― Si lo conociera sun poco mas te darias cuenta de que no es un mal tipo ― argumento tratando de convencerme.

― No me gusta hacer mal tercio… ― dije mirandola torciendo un jesto de desagrado ― Ademas quien esta saliendo con el eres tu, mientras a ti te agrade por mi no hay problema… siempre y cuando no trates de involucrarme… ―

Mama se dio cuenta de que aquella plática era una causa perdida, aunque como en muchas otras ocaciones uso el chantaje sentimental para convencerme.

― ¿Podrias hacerlo por mi? ― dijo mirandome suplicante.

Mi madre sabia que con tales argumentos siempre terminaba por convencerme.

― Esta bien ― dije dandome por vencido, finalmente una cena con el pretendiente de mama no me mataria y me serviria para tener que ocuparme en algo que no tuviera que ver con mis amigos.

Mama sornrio satisfecha al conseguir su objetivo y denadome un beso subionuevamente a la planta alta. Sali de la casa y tome mi bicicleta encaminadome hacia el almacen, un rato después me encontraba acomodando cajas junto con Matt, en realidad aquello fue mas util que todos mis intentos de la noche anterior por olvidarem de Jason, Jack y de todos mis problemas, el cansancio me ayudo a no pensar en nada, por otra parte el que Matt fuera un tipo callado y ensimismado me permitio no tener que mantener platicas sin sentido, simplemente nos concentramos en realizar el trabajo como un par de autómatas.

Finalmente cerca del medio dia terminamos de acomodar la nueva mercancía en el almacen, como de costumbre Matt se marcho encuanto el Sr. Braddy le entrego su paga. Yo por mi parte esperaba afuera mientras fumaba un cigarrillo.

― Asi que aquí estas ― indico el Sr. Barddy saliendo de la tienda ― tu y Matt hiciceron un excelente trabajo muchacho ― me felicito entregandome un sobre con mi paga de esa semana el cual meti a mi boillo.

― ¿No lo cuentas? ― me pregunto el viejo encendiendo tambien un cigarrillo.

― No lo creo necesario ― indique tranquilo.

― Matt acaba de renunciar, asi que te he dado un poco mas… mientras encuentro alguioen que lo reemplace ― indico.

― ¿Matt renuncio? ― en realidad no me importaba mucho ya que no tnia ningun tipo de relacion mas que de trabajo, aun asi no pude evitar soprenderme ― ¿Y eso porque? ―

― Le han ofrecido un mejor empleo en la tienda de videos… o al menos eso me dijo ― indico el Sr. Braddy exhalando una profusa bocanada de humo ―¿Conoces a alguien que quiera trabajar? ―

Medite aquello por un segundo, tube el impulso de mencionar a Jack o a Ted pero no supe si seria prudente, por lo menos hasta saber como quedaria mi relacion con ellos.

― No… pero hablare con algunos chicos de la escuela ― me ofreci ― si se de alguien lo enviare para que hable con usted ―

El viejo parecio satisfecho.

― Bueno Mike… entonces nos veremos el lunes.. ― dijo extendiendome la mano en señal de depsdida ― Saludos a tu madre, por cierto, hace un rato llamo una chica… ― indico.

― ¿Una chica? ― pregunte desconcertado, lo primero que se me vino a la mente fue que se trataba de Hanna.

― No quiso dejar mensaje ni nada, solo pregunto si trabajabas aquí… ― alego.

― No tengo ni la menor idea de quien se haya tratado.. ― indique desconcertado.

― Quizas alguna admiradora secreta… ― señalo el viejo en tono picaro.

― Puede ser… ― dije siguiendole el juego ― Me tengo que ir Sr. Brady ― me despedi ― Nos vemos el lunes… ― dije tomando mi bicicleta.

Inicie el camino rumbo a casa pensando en aquello que me habia dicho el señor Brady ― ¿Una chica? ― seguia creyendo que se habia tratado de Hanna, sin embargo lo mas sensato hubiera sido pedir hablar conmigo, no preguntar si en realidad trabajaba ahí. Aumente la velocidad tratando de olvidarme del asunto, al llegar a casa me apresure a cambiarme de ropa y de inmediato busque el telefono de la pizzería, el dia anterior no habia comido nada durante la cena y por fortuna aquella tarde después del arduo trabajo en el almacen el hambre parecia haber vuelto a mi.

Un rato después escuche el sonido del timbre, al abrir me encontre con un repartidor portando el clasico uniforme de una conocida pizzería, le entregue un par de billetes y nuevamente regrese a la sala no sin antes pasar por una coca cola que habia puesto a enfriar en el refrigerador. Mas que comer, debore los trozos de pizza sentado frente al televisor mirando una vieja película la cual habia visto docenas de veces, aun asi me mantube entretenido el resto de la tarde hasta que finalmente decidi subir a mi cuarto, los deberes de matematicas seguian esperando sobre el escritorio, aunque en realidad ni siquiera voltee a mirarlos, tome mi Ipod y enchufe los audifonos en mis oidos, la musica comenzo a sonar en todo lo alto, comence a dar tumbos por toda la habitación tratando de seguir el ritmo de la musica, la pista termino y do paso a una cancion mas tranquila, una balada de esas que daban sueño, ni siquiera recordaba haberla cargado, me tumbe sobre la cama a escuchar la, en realidad no era del todo mala, aunque en realidad no era muy mi estilo, poco a poco me comenzo a vencer el sueño, en parte por el cansancio del trabajo de aquella mañana.

La musica siguió tocando hasta que finalmente se detubo después de haber tocado todas las canciones cargadas en el aparato.

La voz de mi madre me saco de mi letargo.

― Mike… despierta ― dijo moviendome un poco para despertarme.

― ¿Qué hora es? ― pregunte aun medio adormilado.

― Casi las nueve… ― indico acariciandome el cabello sentada a lado mio.

― ¿Las nueve? ¿Tanto dormi? ― dije incorporandome mirando hacia todos lados ― ¡La cena! ― exclame incorporandome de un salto al recordar que habia quedado de pedir algo ya que habiamos quedado por la mañana de cenar con Jeff.

― No te preocupes ― dijo tranquilizandome ― Decidimos que era mejor que se fuera a descansar, fue un dia bastante pesado… ― indico.

― Que lastima… ― dije tratando de sonar sincero, aunque en realidad me alegraba ― ¿Tienes hambre? ― la cuestione ― Creo que ha quedado algo de lo quepedi alla abajo ― indique refiriendome a los restos de la piza que habia dejado sobre la mesa de la sala.

― En realidad no mucha… ― admitio ― Creo que mejor me ire a descansar ― indico quitandose los zapatos, en realida parecia bastante cansada.

― Esta bien, creo que bajare a recogere mi desorden y hare lo mismo ― indique levantandome dispuesto a limpiar un poco del desorden que habia dejado.

― Muy bien, entonces hasta mañana cariño ― dijo dandome un beso en la frente y de inmediato se encaminohacia su cuarto con los zapatos en la mano.

Estaba apunto de bajar cuando la escuche llamarme.

― Por cierto… ― dijo asomandose por el umbral de la puerta de su habitacion ― esta mañana te ha llamado una chica ― indico.

Aquello llamo mi atencion, recordando la llamada que habia recibido en el almacen del Sr. Braddy esa misma mañana.

― ¿Una chica? ― la cuestione desconcertado mirandola desde el pasillo ― ¿Te ha dicho su nombre? ―

― No… solo pregunto si era la casa de Mike Stevenson, colgo en cuanto le dije que acabas de marcharte a trabajar, solo agrego que te llamaria ahí… ―

― ¿Le has dado el telefono del almacen? ―

Mama puso cara de haber metido la pata.

― ¿Hice mal? ― me cuestiono inquieta.

― No… ― admiti ― Lo que me extraña es que no te haya dado su nombre, supongo que debe de ser alguna chica del colegio… ―

― Si vuelve a llamar asegurate de preguntarle su nombre esta vez… ― indique comenzando a decender por las escaleras tratando de no darle mayuor importancia a aquel asunto. M e detube un momento para cuestionar nuevamente a mama, una idea habia cruzado por mi mente.

― ¿Crees que pudo ser Hanna? ― la cuestione.

Mama volvio a asomarse.

― No ― indico rotundamente ― conozco la voz de Hanna perfectamente, tubo que tratarse de alguna otra chica ― indico ― Quizas sea alguna admiradora secreta ― indico en tono de guasa.

Puse los ojos en blanco.

― Pues ni idea de quien se trate… ― dije sin tener pista de quien se trataba.

Nuevamente me despedi de ella y me encamine a la planta baja, rapidamente junte los restos de la pizza y los meti al refrigerador, doble la caja y la meti en el bote de la basura junto con el par de latas de soda, envuelto en aquel silencio no pude dejar de pensar en aquel estraño par de llamadas, no podia negar que comenzaba a inquietarme ¿Quién podia ser aquella amiga misteriosa? en fin, lo que menos necesitaba en aquel momento era preocuparme por algo que quizas solo era una tonteria. Subi nuevamente a mi habitación dispuesto a dormir; por un momento pense queno podria conmciliar el sueño pero para mi fortuna en cuanto puse la cabeza en la almohada comence a quedarme dormido.

Aquella noche no hubo sueños ni pesadillas, simplemente descanso, que buena falta me hacia después de las noches que me habia pasado en vela.

El domingo se fue tan rapido que nisiquiera tube tiempo de preocuparme por nada, aun mas después de que me entere que mi madre habia quedado en ir a comer con Jeff como compensación por la cena que habia tenido que cancelar el dia anterior y mas al enterarme que habia tenido la grandiosa idea de incluirme en el plan, aunque después de todo me pase un rato ameno, no podia negar que Jeffe era un buen tipo, por lo poco que habia pesacado durante las platicas con mi madre debia tener alrededor de los cuarentaitantos, o algo asi, aunque en realidad parecia mas joven, hacia mas de tres años que habia quedado viudo, por suerte para mi, no tenia hijos, no pude evitar preguntarme lo que hubiera pasado si aparte de todo hubiera tenido que lidear con los hijos del pretendiente de mi mama. Aquello ubiera sido interesante.

El lunes por la mañana, como de costumbre, me tocaba abrir el almacen, aquella mañana me desperte particularmente tarde por lo cual tube que salir corriendo, cuando finalmente arribe a Main Street me di cuenta de que Paul ya habia llegado y me esperaba de pie afuera del establecimiento con una mirada de desesperación. En realidad no era del tipo que hablara mucho, pero llebabamos una relacion cordial, era un par de años mayor que yo y trabajaba con el Sr. Brady desde que habia cumplido la mayoria de edad, de eso hacia ya mas de seis años, hacia un par de meses que lo habian asendido y ahora era el encargado de llebar la gerencia de la tienda cuando el Sr. Braddy tenia que salir a atender sus asuntos. Por su actitud me di cuenta de que no me escaparia de una buena llamada de atencion.

― Llegas tarde Stevenson ― me indico en cuanto me baje de la bicicleta.

― Se me han pegado las sabanas… ― dije mientras ponia la cadena para evitar que los delincuentes me dejaran andando a pie ― Apenas pasan de las ocho, no te pongas pesado ― dije.

Paul sonrio y me extendio la mano para que le entregara la llaves.

― ¿Supiste que Matt renuncio? ― me cuestiono mientras abria los candados para abrir.

― Si ― indique halando la cortina hacia arriba ― El Sr. Braddy me conto que habia renunciado ― indique.

Los dos no encaminamos al interior, Paul se dirigio directamente a la caja mientras que yo me dispuse a buscar la escoba para barrer la acera.

― Por suerte encontramos rapidamente un reemplazo ― indico contando el dinero que habia quedado.

― ¿A si? ― lo cuestione mirandolo de pie en la entrada ― ¿Alguien conocido? ―

― No lo se… lo contrato el Sr. Braddy, bueno, mas bien la contrato ― corrigió Paul.

― ¿Una chica? ― aquello en realidad me sorprendio ― ¿Para el almacen? ― pregunte al encontrarlo ilogico.

― Al parecer la va a dejar en la caja y Bryan trabajara contigo en la bodega ―

― Genial ― pense ― ¿Y como le ha caido la noticia? ―

― Pues hasta ahora lo ha tomado bastante bien… ― indico Paul ― Supongo que eso se debe a que aun no se lo dice el Sr. Brady ―

Los dos echamos a reir al mismo tiempo consientes de que a Bryan no le haria mucha gracia tener que trabajar en la bodega. Estaba a punto de salir para comenzar con mis tareas cuando de repente la puerta se abrio dando paso a una chica, la mas linda que habia vista hasta entonces, en realidad supuse que se trataba de algun turista, ya que no recordaba haberla visto jamas.

― Disculpa ― se dirigio a mi ― ¿Se encontrara el Sr Brady? ― me cuestiono.

― No… aun no llega ― indique ― ¿Te puedo ayudar en algo? ― Ofreci amablemente.

― Soy… ― la chica parecia bastante nerviosa ― El Sr., Brady me contrato, soy la nueva empleada del almacen ―

Paul quien habia estado escuchandonos desde la caja se apresuro a acercarse a nosotros.

― Kelly ¿No es asi? ― la cuestiono dirigiendose a ella con tono conquistador, al parecer el tambien habia notado la belleza de la chica, y en realidad no podia culparlo, tenia el cabello negro y risado casi hasta la espalda, lo cual contrastaba con la blancura de su piel, su rostro era perfecto, tenia lo ojos color miel y uno slabios rojos, en realida la chica parecia una modelo sacada de una de esas revistas de moda que habia en los anaqueles junto a la caja de cobro.

― Soy Paul, el gerente ― se presento el chicohaciendo énfasis en la palabra gerente ― Acompañame, yo mismo te instruire en lo que necesites saber ― alego llebandose a la chica al interior de la tienda mientras que yo por mi parte permanecia estatico mirandola desde la entrada.

― Ponte a trabajar Stevenson ― ordeno Paul en un evidente intento de alardear frente a Kelly.

Torci un gesto de disgusto que Paul no alcanzo a ver pero que a Kelly parecio resultarle gracioso ya que me brindo una timida sonrisa.

Cerca del medio dia, como era mi costumbre Sali a tomar un pequeño descanso, de inmediato encendi un cigarrillo y comence a exalar el blanquizco humo del tabaco, aqul dia en particular no habia mucha gente asi que un instante después Kelly salio tratando de estirar un poco las piernas.

― ¿Qué tal tu primer dia? ― la cuestione tratando de entablar un poco de platica.

― No esta del todo mal… ― dijo recargandose contra la pared mirando a los transeúntes que pasaban.

― No eres de por aquí ¿Verdad? ― la cuestione.

― Acabo de llegar, hace solo una semana… ¿Puedo? ― dijo señalando los cigarrillos que habia dejado sobre el borde del aparador.

Me apresure a tomarla y ofrecerle uno, de inmediato saque mi encendedor.

― Es un feo habito ― dije en tono de broma.

Kelli sonrio. No pude evitar notar lo linda que era su sonrisa.

― ¿Tiene mucho que llegaste a West Hill? ― me pregunto.

― ¿Cómo sabes que no soy de aquí? ― dije al escuchar aquello.

― No lo se… mas bien lo supuse, no parecer haber crecido en este pueblo… parecer mas bien un chico de gran ciudad… dejame adivinar… ¿San Diego? ―

Negue con la cabeza.

― New York… poco mas de dos años ― respondi sonriendo.

― ¿Bastante aburrido no? ― dijo refiriendose al pueblo.

― Bastante… y tu ¿De donde vienes? ―

― L.A. ― indico mirandome, su mirada era impactante.

― ¿Y que te trajo a este pueblo? ― la cuestione cociente de que aquello debia haber sido un cambio de vida bastante radical.

― Mi padre… ―

― Oh, ya veo… ¿vives aquí con el? ―

Su expresión parecio cambiar radicalmente al escuchar mi ultima pregunta.

― Yo naci aquí… ― indico con un dejo de tristeza en su voz ― me fui en cuanto cumpli l a mayoria de edad, tu sabes, queria conocer el mundo, jamas me gusto vivir en este lugar, aunque finalmente tube que regrasar ―

― ¿Tubiste? ― la cuestione sin comprender.

― Mi padre fallecio… tube que venia a arreglar todo al ser su unico pariente ―

― Lo lamento ―

― ¿Y piensas quedarte mucho tiempo aquí? ― la cuestione, aunque en realidad debia de tener la intencion de quedarse ya que habia decidido solicitar el empleo en el almacen del Sr. Braddy.

― Necesito arreglar algunas cosas, quizas un par de meses o algo asi… ¿Y tu? ― me cuestiono esta vez ella a mi ― ¿Vives solo? ―

― Con mi madre… ―

― ¿Y tu padre? ―

― Fallecio cuando yo era muy pequeño… ― dije sin dar pie a querer hablar mas de aquel asunto.

Lance la colilla del cigarrillo lo mas lejos que pude. Mire al interior de la tienda, Paul nos obserbaba desde el interior con un gesto de molestia mas que evidente.

― Es mejor que me ponga a trabajar o a Paul le va a dar un ataque ― indique ― ¿Vienes? ― dije ofreciendole mi brazo, ella lo tomo y entramos juntos sonrientes, aquello parecio no gustarle mucho a Paul quien de inmediato se apresuro a reprendernos.

― Me da mucho gusto ver que se leban tan bien pero esto no es un café, asi que ponganse a trabajar ― nos riño molesto.

― Tranquilo ― dije soltando a Kelly ― No hay ni un solo cliente ― dije haciendo una señal evidenciando el local vacio a esepcion de nosotros tres ― Solo estabamos tomando un descanso ―

― Hay mucho que hacer en la bodega Stevenson… esas cajas no van a acomodarse solas ― indico crispado.

Me apresure hacia la bodega, lo que menos queria era seguirle dando pie a Paul para que se luciera frente a Kelly, antes de entrar hice un gesto arremedando a Paul, provocando que mi nueva compañera sonriera de mi ocurrencia.

Pase el resto de la mañana acomodando cajas en la bodega, mientras que Paul aprobechaba para enseñarle a Kelly algunas cosas que debia saber, desde como manejar la registradora hasta la forma en que debia saludar y atender a los clientes. Un rato después finalmente llego la hora de salida, como de costumbre me despedi de Paul quien ya estaba dandole indicaciones a Bryan quien no parecia muy contento, al parecer ya se habia enterado que tendria que cambiar de lugar con la chica nueva.

― Son ordenes del Sr. Brady… ― escuche decir a Paul dando por terminado aquel asunto, Bryan se encamino almacen de mala gana.

― ¿Puesde creerlo? ― me dijo con enojo mirando a Kelly ― Lo que puede hacer una cara bonita ― alego.

― No negaras que a cualquiera lo convence esa cara ― indique

Bryan solto un bufido de frustración.

― Venga, no negaras que es linda, ademas no pretenderas que ella se ponga a cargar las pesadas cajas que llegan ¿O si? Ademas ― agregue ― si quieres culpar a alguien, culpa a Matt, finalmente el fue el que renuncio ―

― Tienes razon ― indico Bryan ― Ese Matt me las va a apagar… ― y sin decir mas se metio a la bodega dispuesto a comenzar con su trabajo.

Abance hasta la caja de cobro donde Kelly terminaba de atender a un cliente. Comence a empacar las cosas y después de enregarlas me dirigi a ella.

― ¿Trabajaras tiempo completo? ― la cuestione

― Si… y tu ¿Y te vas? ―

― Si, tengo clases―

― Eso es lo bueno de haberme tomado un año sabatico, no tengo que preocuparme de la escuela… ―

― Ojala y yo pudiera hacer lo mismo ― indique ― Entonces nos vemos maña ― me despedi.

Sali de la tienda y de inmediato monte en mi bicicleta, no sin antes mirar nuevamente a Kelly quien continuaba atendiendo a los clientes. En realidad era una chica bastante linda.

No pude evitar lamentar el hecho de que quizas en un par de meses tendria que marcharse, tendria que aprobechar el tiempo.