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SORPRESAS Y EXPLICACIONES
Por la tarde al llegar a la escuela nuevamente volvi a sentir el hueco en el estomago producto de lo que sabia, me esperaba, en primera trate de pensar alguna forma de evitar toparme con Jason, lo cual era prácticamente imposible ya que ambos íbamos en el mismo grupo, tambien tenia que arreglar el problema con mis amigos, que como de costumbre platicaban en el sitio de siempre mientras esperaban el inicio de la primera clase, por un momento tuve el impulso de ir con ellos pero preferí no hacerlo, aun no estaba listo para soportar reclamos― y sabia que tendrían mucho que reclamar ― habia pasado una mañana verdaderamente agradable después de conocer a mi nueva compañera de trabajo como para arruinarlo, por lo menos primero queria tentar el terreno y sabir siexistia la posibilidad de congraciarme con ellos asi que me encamine directamente hacia el salón, estaba seguro que estaría vacío, ninguno de mis compañeros entraba hasta que veían que el profesor hubiera llegado, pero aquel día parecía haber una acepción, casi lamente no haberme acercado a mi ex amigos cuando al llegar me encontré con la sorpresa de que Jason ya estaba en aquel sitio, seguramente había tenido el mismo pensamiento que yo y había creído que aquel era un buen escondite.
Para mi suerte Jason ni siquiera levanto la mirada del libro que leía, así que tenía la oportunidad de salir lo más rápido posible, aunque eso seria demasiado ― me dije obligandome a desistir de la idea de marcharme ― así que entre al aula mientras mis pasos resonaban con el eco de la habitación. Me senté en mi sitio habitual y saque el libro de aritmética, era caso perdido intentar responder siquiera la primera ecuación, así que lo deje caer pesadamente sobre el pupitre sin siquiera abrirlo, provocando un fuerte sonido, Jason levanto la mirada de su lectura pero inmediatamente volvió a bajarla.
El sonido de la campana anuncio el inicio de la clase, mis compañeros fueron entrando poco a poco al salón hasta que todos los asientos estuvieron ocupados, a excepción de los de Jack, Ted y Hanna, supuse que se habían acobardado, todos sabíamos que era preferible evitar a Carter, sobre todo cuando no hacíamos los deberes, me lamente de no haber hecho lo mismo, hubiera podido irme por ahí hasta que comenzara la siguiente clase, ese día teníamos ingles con la profesora Meyer, una chica solo un par de años mayor que cualquiera del grupo quien recibía su primer oportunidad para impartir cátedra, apenas la conocimos nos percatamos de su inexperiencia pero eso no importaba, la mayoría de los presentes nos la pasábamos muy bien durante sus clases.
Carter apareció por el umbral de la puerta y de inmediato se sentó en su escritorio.
― Por sus caras sospecho que nadie ha hecho los deberes ― dijo en tono burlón.
Su sonrisa lo delataba.
― Yo si los he hecho profesor Carter ― dijo Stwart levantando la mano desde la parte delantera del salón.
El profesor hizo caso omiso de las palabras del chico y de inmediato me dirigió una sonrisa que delataba satisfacción mezclada con odio.
― ¿Qué sucedió con usted Sr. Stevenson? ¿Acaso sus dotes aritméticas desaparecieron tan rápido como vinieron? ―
El viejo verdaderamente estaba disfrutando ponerme en evidencia, apreté los dientes tratando de evitar que una maldición escapara de mis labios.
Era preferible mantenerme callado y no decir nada que diera pie a más humillaciones.
Y entonces sucedió algo que ninguno de los presentes esperabamos.
Jason se levanto de su asiento y coloco el libro de aritmética sobre el escritorio frente a Carter.
― Yo si pude resolverlas y Mike hizo lo mismo ― dijo mirándome inexpresivo.
Esta ves por mas que lo intente no pude evitarlo y solté una maldición por lo bajo ¿Acaso aquella era su forma de vengarse de la forma en que lo había hechado de mi casa?, si no habia duda, aquello era su forma de cobrarse de cómo lo había tratado la noche que habia ido a verme a mi casa con el rpetexto de arreglar las cosas.
― Entrégueme su libro Sr. Stevenson ― ordeno el profesor mirándome con desden sin poder creer las palabras de Jason.
Aquella orden me tenso, imagine lo que diría Carter al ver todas las respuestas en blanco.
― No hice los deberes profesor Carter ― indique bajando la mirada nuevamente.
― Levántese y traiga el libro acá Sr Stevenson ― ordeno nuevamente.
Al ver que aquello no tenía salida tome mi libro y me encamine al frente.
Carter prácticamente me arrebato el libro de las manos mientras yo le dedicaba a Jason una mirada descarada de reproche.
― Si gusta puede revisar ― indico Jason adelantándose a Carter quien estaba apunto de decir algo ― Podrá creer que nos hemos copiado mutuamente pero como podrá notar los procedimientos que utilizamos para resolver cada uno de los ejercicios es diferente ― indico evidenciando aquel detalle que seguramente Carter utilizaria en nuestra contra.
Grande fue mi sorpresa al ver que Carter abría mi libro en las páginas que yo pensaba estarían en blanco, pero no, ahí se podía leer claramente los largos procedimientos de cada uno de los ejercicios, en una letra que por mucho era similar a la mía. Cualquiera hubiera podido jurar que aquellos ejercicios habian sido resueltos por mi.
La expresión de Carter se tenso aun más dejando atrás el goce que segundos antes mostraba.
― Siéntense ― ordeno Carter al ver que no tenia nada que decir al respecto.
No pude evitar sonreír satisfecho, a pesar de no entender como había sucedido aquello, pero estaba seguro que Jason había tenido algo que ver. El resto de la clase transcurrió con normalidad, Carter se limito a explicar el siguiente tema del programa, sin poder evitar lanzarnos miradas de odio de vez en cuando tanto a mí como a Jason.
Al sonar la campaña todos nos apresuramos a salir, Jasón avanzo con paso rápido y yo detrás de él, esta vez no hiba a permitir que se saliera por la tangente, tendria que explicarme como lo había hecho y no aceptaría otra de sus historias, esta vez estaba empeñado en sacarle la verdad y saber de una buena vez quien… o que era.
― ¡Parker! ― grite alcanzándolo en las escaleras.
Pude notar que Jason habia alcanzado a escucharme pero no se detuvo, al contrario, apresuro aun mas el paso. Llegamos hasta el patio y estaba a punto de darle alcance pero repentinamente alguien me tomo por el brazo deteniéndome.
― Mike tenemos que hablar ― Era Hanna quien al parecer me estaba esperando de pie en la entrada del edificio.
― Ahora no es buen momento ― indique tratando de seguir tras Jason.
Estaba seguro que trataría de explicar el porque había decidido inventarse lo de mi supuesta enfermedad para no invitarme a la fiesta que habia dado en su casa el viesner anterior.
Por favor Mike ― rogo Hanna suplicante.
No tube mas remedio que detenerme a escucharla.
― Yo… ― Mi amiga parecía verdaderamente apenada pero no iba a desaprovechar esa oportunidad, así que trate de fingirme lo mas ofendido posible.
― No tenemos nada de que hablar… ― indique mirandola con desdén.
― Mike… yo te puedo explicar ― dijo caminando detrás de mi.
― ¿Explicarme que? ― dije mirándola muy serio ― Diste una fiesta y no me invitaste, me lo merezco por ser un cabeza dura y dejarlos por ese… por Parker ― recalque aunque estuve a punto de llamarlo de otra manera.
― ¿Te peleaste con él? ― me cuestiono asombrada.
― Es un idiota ― fue lo unico que atine a decir.
Hanna sonrió al escucharme decir aquello.
― Entonces volveremos a ser solo los cuatro ― alego satisfecha.
Negué con la cabeza.
― Jack no me perdonara jamás haberlos dejado por… ―
― Por ese fenómeno ― escuche decir desde detrás de mi, era mi amigo quien venia acompañado de Ted, habían alcanzado a escuchar parte de la conversación que sostenía con Hanna.
― Si… es un fenómeno ― dije casi sin pensar.
Jack me ofreció el cigarrillo que venia fumando, supe que aquella era su forma de decirme que todo estaba olvidado. Di una bocanada, para sorpresa de todos tosí ahogándome con el humo ― ¡Que asco! ― exclame, aquel morro sabio asqueroso.
Mis tres amigos me miraron sorprendidos.
― ¿Y a ti que te pasa? ― me cuestiono Jack mientras recogía el cigarro del suelo.
― ¿Qué demonios es eso? ― dije escupiendo un poco ― ¡Sabe a rayos! ― alegue.
― ¿De que estas hablando? ― alego Jack soltando una profusa bocanada de humo gris.
Y entonces me quede helado recordando lo que unos días antes habían platicado con Jason Parker.
― Dame acá ― dije quitándole nuevamente el cigarrillo, lo examine detenidamente, era un cigarrillo común y corriente de la misma marca que Jack siempre acostumbraba comprar.
Los tres no dejaban de mirarme extrañados por mi actitud.
― Dos días con ese tipo y ya te empieza a comportar de forma extraña ― indico Ted divertido ― Te dije que debimos haberlo rescatado antes ― indico dirigiéndose a Jack.
― Ya déjenlo en paz ― me defendió Hanna ― Lo bueno es que ya estamos nuevamente juntos… ― dino contenta.
― Ahora cuéntanos Mike ¿Cómo es la casa Parker? ― dijo Ted muerto de la curiosidad. Sabía que aquello seria lo primero que me preguntarían. Casi lamente tener que quitarle la emoción, aquella historia era una de las pocas cosas interesantes que acontecían en West Hill.
― Es como cualquier otra casa ― dije sin demostrar demasiado interés en el tema.
― ¿Cómo son sus padres? ― esta vez fue Jack quien me cuestiono.
― Es huerfano ― indique recordando lo que Jason me habia contado ― Vive con su abuela y con su hermano pequeño, Eidrian ―
― ¿Cuántos años tiene? ― me cuestiono Hanna.
― Once o doce, no estoy muy seguro, no se lo pregunte ― indique.
Hanna parejo meditar sobre aquello un poco.
―- Que extraño ― comento ― ¿Sabes si va a la escuela? ― me cuestiono.
― Lo ignoro, aunque supongo que si… ― indique sin comprender ― ¿Por qué la pregunta? ―
― Mi hermano tiene casi la misma edad y jamás me ha platicado nada sobre la presencia del Hijo menor de los Parker ―
― ¿Acaso temes que sea un pequeño fenómeno como ese tal Jason? ― bromeo Jack al escuchar aquello ― Tu que opinas Mike ¿Podría serlo? ― me cuestiono.
Dude un poco antes de responder.
― No lo se, apenas y cruce un par de palabras con él ― indique ― aunque creo que es bastante retraído ― alegue recordando como se había escondido tras su hermano al conocerme.
― No lo culpo viniendo de esa familia de fenómenos… ― alego Jack encendiendo otro cigarrillo ― Deberían sacarlos de nuevo a patadas del pueblo ― alego con un dejo de odio en su voz.
Aquello llamo mucho mi atención.
― ¿De nuevo? ― dije sin entender ― ¿Acaso alguna vez han echado a los Parker de West Hill? ―
― Oh claro, tu no lo sabes ¿Verdad? ― indico Hanna entendiendo el motivo de mi pregunta.
― ¿Saber que? ―
― Los Parke han vivido en West Hill desde hace muchos años, mi aubelo dice que hace mucho eran una de las familias mas ricas de la region… ―
― Si eran dueños de la fundicion ― agrego Ted.
― Si, y por el mismo motivo jamas debieron dejar que ninguno de sus decendientes volviera a pisar este pueblo ― alego Jack molesto.
No era la primera vez que escuchaba a ami amigo dirigirse con tanto odia hacia la familia de Jason.
― ¿Por qué odias tanto a los Parker Jack? ― pregunto Ted adelantándoseme ― Tengo entendido que tu abuelo trabajo para ellos cuando era joven ― señalo.
― Si y lo dejaron en la ruina cuando desaparecieron y no solo a él, también a muchas de las familias que dependían directamente de sus trabajos en las industrias de esa gente ― revelo molesto.
― ¿Los arruinaron? ¿Por qué? ― Lo cuestione yo esta vez interesado en saber aquello, hasta entonces no entendía el porque la mayoría de los habitantes de West Hill detestaban tanto aquella familia, aquello parecía explicarlo.
― ¿Conoces la vieja fundición a las afueras de West Hill? ― indico Jack.
Asenti como toda respuesta.
― Era propiedad de esa familia, mi abuelo me contó que en ella había mas de 300 trabajadores, la mayoría de aquí, se dedicaban a fundir acero, mi abuelo decia que aquellos fueron los años mas prósperos de la región, pero después de lo que sucedio los Parker desaparecieron con lo cual todo se vino abajo ―
― ¿Aque te refieres con "lo que sucedió"? ― pregunte sin entender aquello ultimo.
― La fundición estallo ― señalo Ted.
Aquello me dejo pasmado.
― ¿Fue… un accidente? ― pregunte con temor de la respuesta.
― Algunos dicen que si ― prosiguió narrando Jack ― otros piensan que los Parker provocaron todo ―
― Valla… ― fue lo único que atine a decir.
― Desde entonces la Familia Parker ha sido repudiada por los habitantes de West Hill, los familiares de las victimas los sacaron del pueblo y nunca mas volvimos a saber de ellos… hasta ahora ― Agrego Ted a modo de conclusión de aquella macabra historia.
― ¿Como fue que tu abuelo sobrevivió? ― indague sin poder dejar pasar aquel detalle.
― Lo despidieron ― índico Jack.
― Un día antes de la explosión ― agrego Ted quien al parecer ya había escuchado aquella historia con anterioridad ― ¡Eso es lo que yo llamo suerte! ―
― Si no lo hubieran despedido toda esa gente aun estuviera viva… ― discrepo Jack convencido.
― ¿Por qué lo dices? ― Jack parecia muy convencido de aquello, asi que no quise dejar de preguntar el motivo de sus palabras.
― Mi abuelo era responsable de la seguridad ― explico mi amigo ― Durante todo el tiempo que es estuvo a cargo jamás ocurrió ni el mas leve accidente dentro y fuera de la planta, muchos incluso creyeron que… ― Jack se detuvo antes de concluir la frase.
― ¿Lo culparon del accidente? ― indique adivinando lo que seguía.
― Por un tiempo ― señalo Jack, aquello parecía afectarle demasiado y comencé a comprender el porque despreciaba tanto a Jason ― Muchos creyeron que habia probocado el accidente para vengarse de los Parker por haberlo despedido ― agrego.
― Por eso odias al chico Parker ¿No es así? ― lo cuestione.
― ¿Te parece poco? ― me cuestiono molesto.
― Honestamente me parece un poco injusto, Jason no tubo la culpa de lo que haya hecho su padre o su abuelo ― indique defendiéndolo, aunque de inmediato supe que había hecho mal pues Jack me miro con odio.
Hanna noto también aquello y decidió darle fin a la platica tendiendo que se provocara un nuevo altercado entre nosotros.
― ¿Podemos ya dejar el tema? ― sugirió la chica, lo que menos debíamos hacer en ese momento era hablar de cualquier cosa que tuviera que ver con ese chico o su familia.
― Mike tiene razón, ya olvidémonos de ese fenómeno y vámonos ― dijo Jack encaminándose rumbo a la salida.
― ¿Irnos? ¿A dónde? ― pregunte conciente de que aun teníamos ingles con Miss Meyer.
― ¿Cómo que a donde? tenemos que celebrar tu regreso al grupo ― indico Jack dejando de lado el tono sombrío que había adoptado al hablar de su abuelo y el accidente en la tundidora Parker, parecía muy feliz de que hubiera vuelto y me lamente por haber sido tan tonto por haber dejado a mis amigos por un completo extraño que apenas y conocía.
― Vamos entonces ― dije sin poder negarme aa ceptar su invitacion.
Los cuatro salimos de la escuela mientras los chicos me contaban las anécdotas de las fiesta en casa de Hanna, lo mas divertido fue Rob Dwglas, se había emborrachado y termino devolviendo la cena en los rosales de la madre de mi amiga, pero aquello no había sido lo peor, los vecinos se habían quejado tanto del escándalo que había armado que terminaron llamando a la policía, Ted jamás había visto tan enojados a los padres de nuestra amiga. Quien finalmente termino castigada por dos semanas.
― Pero valió la pena, nadie que no haya estado ahí opinaría lo contrario ― alego satisfecha.
El resto de la tarde la pasamos en el Hole, un café donde regularmente no reuníamos cuando no teniamos nada mejor que hacer, en realidad auquello sucedia con mucha frecuencia, sobre todo por los pocos sitios con los que contaba West Hill para distraerse. El Hole era un sitio lleno de cuadros de distintos pintores, un Dalí, un Picasso, algo de Goya, por supuesto todas eran copias pero aquello le daba un toque bastante interesante. La música había sido repartida en géneros, aquel día tocaban Grunge, que no era de mis favoritos pero aun asi me entretenía tarareando la música, Ted por su parte habia comenzado a flirtear con una de las camareras como siempre era su costumbre, Hanna bebía un cóctel de un color extraño mientras se movía al ritmo de la música y Jack por su parte seguía expulsando humo como una chimenea ensimismado en sus pensamientos, yo por mi parte jugaba con el popote de mi refresco pensando en Kelly, la chica nueva del trabajo.
― Mejor vámonos chicos ― dijo Hanna dando el ultimo sorbo a aquella bebida azul, saco la cereza y la lanzo dentro de su boca, un instante después saco un moño perfecto hecho con la pata de la fruta ― Si llego tarde mis padres me van a castigar hasta el año que viene.
― Vamos entonces dije levantándome del sillón donde nos encontrábamos los cuatro sentados ―
Y al hacerlo sentí un escalofrió, al darme cuenta de que Parker estaba sentado en una de las mesas de la planta baja del lugar.
Volví tomar asiento buscando una excusa para quedarnos un rato mas, lo menos que quería en aquel momento es que mis amigos se dieran cuenta de que el se encontraba ahí.
― Tomemos una ronda mas antes de marcharnos, yo invito ― dije nervioso sin ocurrírseme otra cosas y antes de que pudieran siquiera aceptar mi ofrecimiento le solicite a la mesera las bebidas.
― ¡Tú ni siquiera bebes! ― índico Hanna sorprendida de escucharme pedir cuatro cervezas.
― Pues creo que ya es tiempo de que empiece a hacerlo ¿No creen? ― indique mirando disimuladamente tratando de evitar que mis amigos se dieran cuenta de la presencia de Parker..
Jack, Hanna y Ted me miraron extrañados por mi conducta.
― Mis padres me van a asesinar… ― dijo Hanna tomando asiento nuevamente.
― Vamos mujer… no pueden molestarse mas de lo que ya están ― dijo Ed.
― Ted tiene razón ― secundo Jack ― Jamas los habia oido gritarte de esa manera ― dijo burlon.
Hanna frunció el seño conciente de que sus padres no estarían nada contentos pero permaneció sentada en su lugar dejando su bolso nuevamente a un lado.
― Me disculpan un segundo ― dije levantándome ― necesito ir al baño ― indique.
De inmediato me encamine a la planta baja con una sola idea en la cabeza, era mas que obvio que Parker estaba ahí para molestarme, no le había bastado con lo que había hecho en la clase de Carter, estaba seguro de que si los demás lo veían habría problemas así que tendría que persuadirlo para que se marchara o se atuviera a las consecuencias.
Pero para mi sorpresa mientras descendía por la estrecha escalera de metal, vi como se levantaba de su asiento y salía del local, tuve el impulso de gritarle pero sabía que eso podria llamaría la atención de mis amigos y eso era lo que menos quería en aquel momento, me dispuse a seguirlo. Una vez afuera me sorprendí al no verlo por ningún lado, apenas habían pasado unos segundos después de haber salido pero no había ni rastro de el, camine un poco mas allá esperando encontrarlo escondido pero nada, había desaparecido.
― ¿A quien buscas? ― Me pregunto Jack sorprendiéndome por su repentina aparicion.
― A nadie ― mentí tratando de disimular.
Pude notar que Jack parecia nervioso y trataba de decir algo pero no se atrevia.
― ¿Sucede algo? ― lo cuestione aquneu en realidad sospechaba que mi amigo estaba tratandode disculparse.
― Yo… bueno ― tartamudeo ― Lamento como te trate ― se disculpo finalmente.
― Me lo tenia merecido ― dije ― Aunque mi intención nunca fue dejarlos por Ja… por Parker ― corregí.
― Ese tipo me pone los pelos de punta ― indico Jack poniéndose serio ― No se, pero me inspira bastante desconfiada, además, tu quizás no lo sepas pero hay muchos rumores sobre esa familia ― advirtió
― Después de lo que paso en la fundición es más que natural…― indique sin querer hablar mucho al respecto.
― No es solo eso… ― alego ― También se dice que pasan cosas muy raras en la Mansión Parker, tu mismo conoces algunas de las historias que se cuentan ― agrego.
― Es una casa común y corriente ― dije, no tenia caso alimentar mas aquella superstición, además, yo mismo había comprobado que no era mas que eso.
― Aun así… se dicen cosas de esa familia ― repitió de nuevo.
― Cosas… ― aquello ultimo y el tono de voz de mi amigo encendió nuevamente mi curiosidad ― ¿Qué tipo de cosas? ―
― Bueno… mi abuelo decía que había conocido a Emmet Parker, studiaron juntos en la misma escuela en la que ahora vamos nosotros ―
― ¿Y eso que tiene de raro? ― indique sin comprender
― Mi abuelo decía que después de terminar la escuela los Parker se fueron de Wets Hill por una temporada y unos años después regresaron, para entonces mi abuelo ya estaba casado y mi padre tendria mas o menos la misma edad que nosotros… ―
― Sigo sin entender ― lo apresure
― Como sabes mi padre estudio también en West High ― prosiguió.
― Es la unica escuela de West Hill ― dije exasperado al no ver a donde quería llegar con aquel recorrido por la historia escolar de su abuelo y el abuelo de Jason ― ¿Cual es el punto? ―
― Mi papa tubo de compañero al hijo de Emmet Parker, su nombre era Charles Parker ―
― ¿Y? ― dije cruzándome de brazos ― ¿Llegaremos a algún punto o solo estas tratando de matarme de aburriemiento en cobro por haberlos abandonado por un fenómeno como Parker? ― alegue, mi semblante cambio al darme cuenta de la forma tan despectiva en que me había dirigido a Jason, trate de disimular.
― Mi abuelo decía que Emett Parker y Charles Parker eran el mismo sujeto ― dijo finalmente.
En mi cara se dibujo la incredulidad.
― Eso es imposible ― indique.
― Lo se ― admitió Jack ― Pero mi abuelo decía que no podía ser que padre e hijo fueran tan similares, tenían que ser la misma persona, además dice que jamás vio al padre después de que se marcho de West Hill, en su lugar aparecio el supuesto hijo quien fue el que se hizo cargo de la fundición ¿No te parece raro? ―
― Discúlpame pero tu abuelo debió equivocarse ― indique sin poder creer aquello ― Tal vez murió y era lógico que su hijo se hiciera cargo del negocio familiar… que hayan tenido cierto parecido no quería decir que tuvieran que ser la misma persona ― alegue tratando de dar explicación a aquello..
― Tal vez… pero mi abuelo aseguraba que eran completamente idénticos ―
Mediter aquel punto sin ocurrírseme nada esta vez con que debatirlo.
― Suponiendo que aquello fuera cierto ― dije tratando de indagar mas sobre las leyendas que corrían alrededor de los Parker ― ¿Cuál fue el veredicto de tu abuelo? ¿Cómo explicaba el hecho de que Emmet o Charles hubieran podido vivir tanto tiempo conservando la misma apariencia ― lo cuestione.
Jack permaneció en silencio unos segundo, parecía estar meditando si era prudente decir o no aquello.
― Mi abuelo decía… ― mi amigo hizo una pausa ― ¿Prometes no reírte? ― Me pidió antes de continuar.
― Dilo ya… ― lo apresure.
― Mi abuelo decía que la única manera de que alguien viviera tanto tiempo, que pudiera mantenerse de la misma edad era que fuera… ― hizo una pausa y miro hacia todos lados como revisando que nadie nos pudiera escuchar.
― ¿Qué fuera que? ― lo apresure.
― Un vampiro ― dijo finalmente
Sin poder evitarlo solté una carcajada reprimida provocando que mi amigo se pusiera colorado.
― Prometiste no reírte ― me recrimino molesto.
Yo luchaba por dejar de hacerlo pero aquello era verdaderamente ridículo ― ¿Un vampiro? ¿De verdad creían que el padre de Jason Parker era un Vampiro? ― aquello tenía que ser una broma.
― Deja de reír o te tiro los dientes de un puñetazo ― amenazo Jack visiblemente incomodo por aquella situación.
― Hermano, es que lo que me dices es verdaderamente ridículo ― indique tratando de no seguir riendo ― Jason es extremadamente extraño pero te puedo asegurar que no es porque sea el hijo de un vampiro, para empezar los padres de Jason murieron en un accidente ―
― ¿Qué conveniente no? ― indico Jack al escuchar aquello ― el padre vuelve a desaparecer y el hijo es es que vuelve nuevamente a West Hill ― alego.
Pare de reir al darme cuenta de que Jack tenía un punto a su favor. La historia se volvía a repetir.
― Tratemos de ser un poco coherentes ― le solicite a Jack tratando poner aquello en perspectiva ― Para empezar los vampiros no pueden salir durante el día ― indique recordando aquellos detalles que siempre se mencionaban en las películas o libros que hablaban de estos seres, no eran una fuente fidedigna de datos pero era lo único que teníamos ― hemos visto a Jason Parker infinidad de veces caminar bajo el sol durante las clases, en segundo lugar en todo este tiempo que he vivido en West Hill jamás he escuchado nada parecido a un ataque de vampiro y no creo que los Parker puedan aguantar tanto tiempo sin alimentarse si es que en realidad fueran una familia de chupa sangre ¿Cómo pretendes que no me ría? ― le recalque.
― Yo solo te cuento lo que mi abuelo me dijo ― indico Jack quien empezaba a creer que había sido una verdadera tontería contarle aquello a su amigo ― Incluso en su lecho de muerte me hizo jurarle que jamás seria amigo de un Parker y mi intención es no romper esa promesa ―
― ¿Así que por eso reaccionaste tan mal cuando me hice su amigo? ― dije sonriendo complacido ― ¿Creíste que me iba a chupar la sangre? ― alegue burlón.
― Nunca debí contarte todo esto ― se lamento Jack ― Olvida lo que te dije y te lo advierto, ni una sola palabra de esto a Ted o a Hanna o te juro que… ― amenazo.
― OK, OK… Ni una palabra ― prometí levantando la mano derecha en señal de juramente.
Regresamos al interior del establecimiento, me di cuenta de que Jack y yo debimos tardas mas de lo esperado, en la mesa había ya un par de botellas vacías y al parecer nuestros amigos se habían tomado la libertad de pedir una ronda mas mientras aguardaban por nosotros ― ni modo ― pensé, no podía salirles ahora con que no bebería, así que aprovechando decidi hacer un brindis.
― Por los cuatro fantásticos ― dije levantando la botella marrón, el resto de mis amigos hicieron lo mismo.
― Por los cuatro fantásticos ― repitieron mis amigos chocando sus botellas con la mía.
Todos le dimos un sorbo, aquel líquido agrio y espumoso me hizo hacer una mueca de desagrado, era la primera vez que mis papilas gustativas percibían ese sabor y no me agrado demasiado. El segundo trago supo un poco mejor pero aun así siguió sin gustarme demasiado.
― Hasta el fondo ― indico Ted manteniendo mi botella en alto mientras Hanna hacia lo mismo con la de Jack ― Van una ronda atrás y tienen que emparejarse ― alego. El liquido fluyo por mi boca mientras yo me apresuraba a beber lo mas rápido que pude, aun así un poco de la bebida se derramo sobre mi camisa sin poder evitarlo.
Una vez que la botella se encontró vacía los cuatro soltamos un grito en señal de ánimo.
― Miren quien lo viera ― dijo Jack dándole un sorbo a su segunda cerveza como si se tratara de agua, yo hice lo mismo.
― Beban ustedes también ― dije apresurando a Ted y Hanna ― Se hace tarde y hace mas de media hora que salimos de clase de Miss Meyer ― indiqueconciente de que ya debian de àsar de las ocho de la noche aunque en realidad no me preocupo demasiado ya ques nadie me esperaba en casa, aquella noche mi madre había quedado de cenar en casa de una de sus amigas, así que no importaba mucho la hora en que legara.
― Mike tiene razón, mis padres se van a volver a ponerse furiosos ― alego Hanna al recordar que estaba castigada.
Jack y Ted se apresuraron a terminar su bebida mientras que Hanna prefirió dejarla a pesar de las protestas de todos, alegando que no podía llegar oliendo a cerveza pues su padres terminarían metiéndola en un convento de monja, aquello fue suficiente para no dejarla de molestar, haciendo bromas de como se vería usando un habito o la reacción de la madre superiora cuando se diera cuenta de que la chica no podía siquiera rezar un padre nuestro de corrido.
Treinta minutos después finalmente nos decidimos a pagar la cuenta dispuestos a marcharnos del lugar, Ted y Hanna abordaron un autobús de inmediato en cuanto estuvimos a un par de cuadras del café. Jack y yo nos quedamos solos parados en la acera. La noche era fría, así que me dispuse a ponerme la chaqueta.
― ¡Maldición¡ ― Exclame de repente al darme cuenta de que había olvidado tomarla del respaldo del sillón en el que habíamos estado sentados toda la tarde.
― ¿Qué sucede? ― me cuestiono Jack al escuchar mi expresión.
― He dejado la chaqueta en el Hole ― indique.
― Si quieres hay que regresar, tal vez aun siga ahí ― sugirió.
― No te preocupes… además quizás ya la haya pillado alguien, es mejor darla por perdida ― indique pesimista.
― Nada se pierde con probar ― insistió Jack.
― Es muy tarde y si regresamos mi madre me va a reñir toda la noche, es mejor que nos vallamos ― lo apresure.
― Si quieres vete, yo regresare haber si la encuentro y si tengo suerte te la llevo mañana a la escuela ― ofreció.
― Esta loco, déjalo ya ― indique.
― De cualquier modo pensaba regresar, señalo, mis padres han salido esta noche y no llegaran hasta tarde así que no tengo supervisión paternal esta noche… creo que seguiré la fiesta un rato mas ¿Qué dices? ― me pregunto en señal de invitación.
Supuse que aquella era la verdadera razón por la cual insistía en que regresáramos, por un instante tuve el impulso de aceptar pero recordé las advertencias de mi madre, así que decidí que lo mejor era no tentar a la suerte.
― Lo siento ― me disculpe ― Ya te dije que mi madre me asesinara si vuelvo a legar tarde ¿Lo dejamos para otra ocasión? ― le pregunte esperando que no se molestara por mi negativa.
― Muy bien… entonces nos vemos ― índico sin evidenciar disgusto alguno ― Veré si encuentro tu chaqueta ―
― Gracias ― indique, aunque en realidad dudaba que tuviera suerte.
Jack se encamino de regreso hacia el Hole mientras que yo por mi parte después de despedirme me encamine rumbo a mi casa a toda prisa.
West Hill respetaba las reglas de todo pueblo pequeño, pues para esa hora las calles estaban prácticamente desiertas y eran pocos los autobuses que transitaban aun asi que prácticamente tenia toda la calle para mi solo. Unas cuadras mas adelante comencé a sentir los efectos de la cerveza sobre mi, un leve mareo me hizo comenzar a caminar en zigzag nublando un poco mi vista, aun así seguí caminado suponiendo que era un efecto normal en alguien que en su vida había probado una gota de alcohol. Seguí avanzando hasta llegar, justo a un par de cuadras antes de la casa Parker, estaba demasiado borracho y demasiado cansado para rodear por Madison Street y así evitar pasar justo frente a la casa embrujada, así que decidido seguí avanzando rogando por no toparke con Jason en el camino.
Un pensamiento vino a mi mente cuando comencé a sentir las arcadas, me sostuve de un buzón para no caer, definitivamente estaba ebrio ― Y con un par de cervezas ― me recrimine. Después de dejar mi almuerzo sobre la acera continué avanzando rogando por que nadie saliera en ese momento, seria demasiado bochornoso al día siguiente verle la cara a los vecinos. Pero para mi mala suerte escuche el sonido de un puerta abrirse y rogué por que me tragara la tierra en ese momento. A pesar de mi intento por avanzar me percate de que seguía aferrado al poste de un buzón escarlata, en el se encontraba con letras blancas escrito el apellido de la familia, lo leí con un poco de esfuerzo dado que mi cabeza daba tantas vueltas que por un segundo creí que sin querer me había subido a un tiovivo. Haciendo uso de la poca consciencia que aun me quedaba leí aquel apellido: Parker. Y entonces sentí una mano sobre mi hombro y nuevamente comencé a avanzar, pero en dirección contraria a donde me dirigía, por lo poco que pude captar estaba siendo conducido al interior de aquella casa del buzón rojo, una vez adentro me di cuenta de que aquel sitio no me era desconocido, ahí estaban los cuadros con lo paisajes, las paredes pintadas en color beige y la chimenea, aunque para entonces el fuego ya estaba prácticamente a punto de extinguirse, solo quedaban unas cuantas brazas que se resistían a morir, aquella sin duda era la casa Parker y ese que me conducía escaleras arriba no podía ser otro que Jason.
