6.- Mike/Alice
Risas
Ella ríe.
Mike la observa, allí, en silencio. Mike no es callado ni se esconde, pero de pronto se ve en la necesidad de hacerlo porque es una chica muy guapa (menudita, con el cabello en picos, parece un duende de navidad y él adora la navidad), tanto que no parece real, porque va de la mano con ese otro joven que tiene cara de sufrimiento y le susurra cosas en el oído, suelta risitas, da saltos. Parece la misma reencarnación de la alegría.
De pronto no sabe porque pero le interesa, ella es extraña y le agrada. Pero no puede acercarse porque es parte de las raritas (o tal vez, porque muy en el fondo sabe que lo va a rechazar) y el es popular. No se vería bien. Para ello sale con Lauren o Angela, incluso Jessica (sobretodo Jessica).
Está en la cafetería y Jessica le habla y le hace mimitos pero él no se da cuenta, sólo ve al grupo de chicos extraños sentados (siempre en la misma mesa, siempre hablando, siempre sin comer), incluyéndola a ella. Lleva rato viéndola medio embobado medio comiendo, aunque de pronto no tenga hambre y sus ojos dorados le parezcan curiosos.
Entonces ella se queda quieta.
Parece mirar y no mirar, ver hacia la nada y Mike puede fantasear con que lo observa a él. El chico joven, Edgard o algo así, le dice algo a los demás y la rubia lo mira (con furia, muy enojada), haciendo que Mike aparte la vista tras la fuerza de sus ojos. El chico fuerte y enorme ríe y Mike quisiera reír también.
Ella reacciona, les dice algo y todos se ponen de pie, se van en grupos. La rubia con el gigante, ella diciendo cosas por lo bajo, el con una sonrisa que hasta es contagiosa. Edgard habla con el mártir y ella bota la comida en la basura, de pronto esa mirada dorada se clava en la suya y Mike se siente desnudo e indefenso, vuelve a parecer un chiquillo de once años. Es un segundo (o medio, o dos, incluso puede que tres, no sabe) y el estómago del humano se descompone.
Ellos siguen caminando, como si fueran al fin del mundo o a la aventura más maravillosa, Mike se queda allí, en silencio (como pocas veces) y de pronto siente ganas de ser un Cullen. No le dura mucho, pero no lo olvida.
Hace un ruidito con la lengua y vuelve a fijar la atención en Jessica, que le hace caídas de ojos pero Mike cree que tiene algo en las pestañas.
A Jime (sí, de nuevo), por soportarme cada día en el msn y elegirme combos cada vez que se lo pido, aunque ella sea una loca fan del slash y yo no sepa escribirlo :D
