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EL ÚLTIMO ADIOS

El domingo por la tarde Steve y sus padres salieron de su casa rumbo al funeral Dany, la tarde anterior después de explicarle a su madre lo que había sucedido su primer impulso fue salir y dirigirse a la casa de su amigo, sabia perfectamente que Sandy, hermana del chico estaría muy afectada a causa de aquello y quiso ir con ella para apoyarla y estar a su lado, sin embargo antes de poder salir de casa el padre de Steve regreso y a pesar de sus ruegos no le permitió hacerlo alegando que no seria lo mas prudente, Steve cedió de su empeño al darse cuenta de que en realidad no sabría que hacer en el momento en que estuviera frente a ella y decidió que era mejor esperar y hacer caso a la recomendación de su padre.

Aquella noche a pesar de intentarlo Steve no pudo conciliar el sueño y se la paso dando vueltas en la cama tratando de entender porque Dany había hecho semejante tontería – ¿Por qué… porque? – se pregunto una y otra vez hasta que por fin el cansancio lo venció y finalmente callo en un profundo sueño.

A la mañana siguiente, su primer impulso fue llamar a Liz, se levanto de la cama y tomo el teléfono, al hacerlo miro el reloj que se encontraba junto a el – 6:37 – demasiado temprano – pensó – dejo el aparato en su lugar y nuevamente regreso a la cama, a sabiendas que no podría conciliar nuevamente el sueño así que simplemente cerro los ojos y trato de no pensar en nada, sin embargo los recuerdos lo hicieron presa y no pudo evitar sentir un hueco en el estomago al pensar en su amigo Dany y recordar las palabras de Liz.

Las calles de South Port jamás habían parecido tan grises y tan tristes, a pesar de que los rayos del sol golpeaban su cuerpo a través de las ventanas del viejo Auto familiar Steve sentía un frió interior que le calaba hasta los huesos. Al llegar al cementerio fueron recibidos por una pequeña multitud de personas ataviadas en serios trajes negros, unos cuantos minutos después todos rodeaba el féretro con los restos de quien fuera uno de sus mejores amigos, miro a su alrededor, a unos cuantos metros se encontraba Chad quien acompañaba a Liz y a Tania que no paraba de llorar al igual que la madre de Dany quien desecha, se aferraba a su esposo quien a pesar de también encontrarse visiblemente triste trataba de confortarla, a su lado estaba Sandy, mirando el féretro con la mirada en el infinito mientras Michael, su novio, la abrazaba.

El servicio funerario duro unos cuantos minutos mas, el padre dio la bendición mientras la caja descendía lentamente al interior de la fosa, por unos momentos Steve no resistió y tuvo que dejar de mirar, se alejo unos cuantos pasos de la gente que había asistido al funeral y se recargo sobre una de las lapidas del cementerio observando desde ahí a todos los que habían asistido al funeral, en ese momento se percato de que Brandon no había asistido, por un momento imagino que estaría igual o en peores condiciones que el, repentinamente la sensación de una mano tocando su hombro lo saco de sus pensamientos, al volverse se dio cuenta de quien se trataba, era Sandy.

– ¿Estas bien Steve? – pregunto mirándolo.

– Si... si estoy bien – contesto tratando de sonar tranquilo.

– Te agradezco que hayas venido... mi hermano estaría feliz de saber que hasta sus últimos momento estuviste con el – dijo complacida.

– No entiendo como pudo…– Steve hizo una pausa antes de continuar –Nunca creí que Dany fuera capaz de hacer algo así… –

Sandy permaneció en silencio unos segundos y se mostró visiblemente consternada ante las palabras de Steve.

– Steve… – dijo atrayendo al muchacho unos cuantos metros mas lejos de donde el resto de la gente se encontraba – Hay algo que creo debes saber… – agrego con un dejo de misterio.

– ¿De que se trata? – pregunto el muchacho intrigado ante la actitud de su amiga.

– Tienes que prométeme que esto quedara solo entre nosotros… – se apresuro a decir la chica antes de continuar, Steve estaba cada vez mas intrigado, nuevamente trato de cuestionar a la chica pero esta lo interrumpió.

– ¡Promételo Steve! –

Steve guardo silencio, no entendía a que se debía esa extraña actitud.

– Te lo prometo… no diré nada a nadie – dijo al fin.

– La muerte de Dany… – Sandy Lucia visiblemente preocupada – Dany no se suicido Steve… lo asesinaron – revelo finalmente.

Las palabras de Sandy lo tomaron por sorpresa.

– ¿Qué estas diciendo? – Steve no cabía en su asombro, por un momento sintió nuevamente un hueco en el estomago.

– Por mas que intento no puedo creer que Dany fuera capaz de quitarse la vida Steve… tú conocías muy bien a mi hermano… el seria incapaz de cometer semejante tontería – índico Sandy como si tratara de convencerse ella misma de aquellas palabras.

- A mi también me cuesta mucho trabajo creerlo… pero es mas difícil imaginar que alguien quisiera hacerle daño a tu hermano… es se llevaba bien con todo mundo – alego Steve.

- Lo se… - acepto la chica sin poder debatir aquel razonamiento.

– ¿Entonces? - alego Steve - ¿En que te basas para decir semejante disparate? – la recrimino.

– No es ningún disparate… - se defendió la chica tratando de contener el llanto - Ayer por la tarde fue un agente de la policía a mi casa, estuvo hablando con mis padres un buen rato, por lo que alcance a escuchar, la policía también cree que mi hermano no se suicido Steve – revelo Sandy visiblemente consternada.

– ¿Qué los hace creerlo? – pregunto Steve sin aun comprender bien que era lo que estaba sucediendo.

– En el lugar no encontraron nada con lo que Dany pudiera cortarse las venas… – respondió Sandy – ¿Te das cuenta Steve? – Continuo – la policía asegura que quien lo hirió debió llevarse el arma con la que ataco a mi hermano… –

Steve no supo que responder asombrado por aquello que acababa de escuchar.

- ¿Estas completamente segura de lo que estas diciendo? – la cuestiono.

- Si… yo tampoco podía creerlo -

– ¿Aparte de mi quien mas sabe esto? – pregunto Steve tratando de asimilar todo aquello, le parecía imposible que fuera verdad.

– Solo mis padres y yo – respondió Sandy asombrada ante la pregunta del chico.

– ¿Tania no lo sabe? – pregunto.

– No… – contesto Sandy un tanto apenada.

– ¡Tienes que decírselo! – Alego Steve – ¿Te imaginas como se debe sentir pensando que por culpa de ella Dany se quito la vida? – reprocho el chico imaginando el sentimiento de culpa que estaría sintiendo su amiga.

– Tienes razón… pero… – la chica dudo un poco.

– ¡Pero nada! Tannia tiene derecho a saberlo – señalo el chico y decidido se encamino al lugar donde se encontraba Tannia, sin embargo Sandy lo detuvo sujetándolo por el brazo.

– Me prometiste que no lo dirías… – le recordó visiblemente consternada.

- Tiene que saberlo… ¡Mírala! – Dijo Steve señalando a la chica quien lloraba desconsolada a pocos metros de ellos – Es tu amiga… tienes que decírselo -

- No puedo hacerlo… - argumento la chica limpiando un par de lagrimas que escurrieron por su mejillas – Primero tengo que descubrir quien es el culpable de la muerte de mi hermano, pero por ahora no es lo mas prudente… tienes que comprenderlo Steve… - alego la chica en su defensa.

- ¿Entonces porque me lo has dicho? – pregunto el chico sin entender la actitud de la chica.

- Porque necesito que me ayudes… - indico Sandy mirando a Steve.

- ¿Ayudarte? – reacciono este aun mas desconcertado.

- A descubrir al culpable… -

- ¿Te has vuelto loca? – Steve pareció horrorizado ante aquella confesión - Eso es asunto de la policía… - indico avanzando nuevamente hasta donde se encontraba el resto de la gente. Sandy lo detuvo nuevamente.

- Era tu amigo Steve… - le recordó tomándolo del brazo deteniéndolo nuevamente.

- Y por ese mismo motivo no voy a permitir que te metas en problemas… ¿Qué no te das cuenta? – le recrimino - Te estarías arriesgando a que tu también… - Steve sintió que un escalofrió recorría todo su cuerpo al siquiera suponer que algo pudiera sucederle a su amiga - ¿Acaso quieres que te maten? – la recrimino tratando de hacerla entrar en razón.

- No… lo que quiero saber es porque mi hermano esta muerto… y lo haré, con o sin tu ayuda – sentencio alejándose de Steve antes de que este pudiera decir algo mas.

- Sa… ¡Maldición!- reacciono enfurecido.

Durante el resto del servicio funerario Sandy evito siquiera cruzar la mirada con Steve, este a su vez la observaba mientras comenzaban a bajar el féretro dentro de la fosa y no pudo evitar pensar en lo que segundos antes le había revelado su la chica, aquello lo había dejado muy desconcertado, por un segundo tubo el impulso de hablar con los padres Dany para contarles lo que acababa de suceder, pero no pudo, sabia que Sandy jamás se lo perdonaría, mas por otro lado tampoco quería que la chica se involucrara en algo tan peligroso.

- ¿Estas bien? – pregunto Liz acercándose a el preocupada al darse cuenta de su actitud.

Steve no respondió, simplemente la tomo de la mano y dándole un tierno beso la abrazo – discúlpame – fue lo unico que se le ocurrió decir, como toda respuesta la chica se limito a responder aquel abrazo, quería a Steve mas que a nada en el mundo y sabia que por mas que quisiera no podría continuar molesta con el, mas aun con lo que acababa de suceder.

- Prométeme que tu nunca harás algo así… - dijo la chica casi en un susurro.

Steve se pasmo ante aquella sugerencia y rompió el abrazo que lo mantenía unido a la chica.

- ¿Me crees capaz de…? – Steve enmudeció al solo pensar en la posibilidad de hacer algo así.

- Solo promételo… - indico la chica tomándolo de la mano.

- Te lo prometo… - dijo este mientras pensaba en lo que Sandy le había revelado.

La gente comenzó a marcharse una vez terminado el servicio, Steve se encamino detrás de sus padres acompañado de Liz, por un segundo se detuvo y observo la tumba de su amigo y nuevamente vinieron a su mente las palabras de Sandy, saber que su amigo no se había quitado la vida lo hacia sentir un tanto aliviado pero considerar que alguien hubiera sido capaz de asesinarlo lo perturbaba aun mas.