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UN GIRO INESPERADO
Aquella mañana de lunes el sonido del despertador sorprendió a Steve con los ojos abiertos, no había podido conciliar el sueño en toda la noche nuevamente, todo lo vivido el día anterior había estado dando vueltas en su cabeza. Desganado, lanzo las cobijas a un lado y se levanto para de inmediato encaminarse al baño, miro su rostro reflejado en el espejo que yacía sobre el lavabo – ¡Te vez patético! – se dijo al ver las grandes ojeras bajo sus ojos, el cabello enmarañado y su expresión de hastío, se quito la pijama y entro a la ducha el tacto del agua caliente sobre su cuerpo lo relajo un poco de toda la tensión contenida desde el día anterior, quería que todas sus dudas y miedos se fueran por el caño, y así fue por un instante, hasta que sintió un leve dolor en la mano y un recuerdo cruzo por su mente devolviéndolo a la realidad, aquella marca era la prueba de que su vida no volvería a ser la misma y por un instante su imaginación le jugo una broma haciéndolo ver la sangre caliente y viscosa, bajando lentamente por su brazo, cayendo al suelo y disolviéndose con el agua pintándolo de un rojo brillante.
Steve salio de la ducha como impulsado por un resorte y miro nuevamente su mano dándose cuenta de que todo había sido su imaginación, rápidamente se vistió y tomo su mochila para salir de inmediato rumbo a la escuela, sin embargo su madre lo intercepto antes de que saliera.
- ¿Te vas sin despedirte? - pregunto la mujer mirándolo como si quisiera leer sus pensamientos.
- Lo siento… - se disculpo acercándose a ella para darle un beso – No quiero llegar tarde el primer día -
- ¿No piensas decirme a donde fuste anoche? – lo cuestiono.
- Yo… - Steve no quería mentirle a su madre pero tampoco podía decirle la verdad así que no supo que responder.
- Esta bien… - indico la mujer al darse cuenta de la renuencia del chico – Es mejor que te vallas o en verdad llegaras tarde – lo apresuro.
El chico salio de su casa, se sentía muy mal por tener que mentirle a su madre, pero no tenia otra alternativa, de inmediato se encamino rumbo a la escuela, que se encontraba a solo algunas cuadras da ahí. Al llegar Steve sintió que los ojos de todos se posaron en él, acusándolo – ¿Acaso sabían algo? – se pregunto – no, no esto a quedado solo entre Brandon y yo – pensó tratando de calmarse, repentinamente un grupo de compañeros se acercaron a el.
– Dinos... ¿Sabes algo de lo de Dany? ¿Es cierto que se suicido porque Thania lo dejo...?– lo cuestiono uno de los chicos curioso por saber lo que había sucedido.
Steve apresuro el paso sin prestar atención y entro a la escuela se dirigió de inmediato a su salón, sin embargo al cruzar por el pasillo observe una de las aulas, la puerta estaba tapiada con cintas amarillas y un letrero anunciaba que estaba prohibido el acceso
– Ahí fue donde lo encontraron… – dijo una voz a espaldas de Steve sobresaltándolo.
- Sandy… no te escuche llegar – dijo el chico tratando de lucir sereno - ¿Cómo te encuentras? – la cuestiono.
- Ayer te llame… - índico la chica sin responder a la pregunta de su amigo.
- Lo siento… - se disculpo Steve avanzando nuevamente con rumbo a su salón, lo que menos quería en ese momento era volver a hablar con Sandy acerca de lo que le había dicho en el cementerio.
- Steve… - La chica lo detuvo por el brazo para impedir que este continuara avanzando.
- Ahora no es buen momento Sandy… - dijo el chico soltándose y avanzando nuevamente.
Al llegar a su destino Steve se apresuro a sentarse en una de las últimas bancas del fondo, junto a Michael quien de inmediato se apresuro a saludarlo.
- ¿Cómo estas amigo? – lo cuestiono.
- Bien… - dijo Steve secamente, lo que menos quería en ese momento era hablar de su estado de ánimo.
Michael pareció entender y continuo con sus asuntos sin decir mas, a un costado de ellos, unas cuantas bancas mas adelante, Clark, otro de sus compañeros se encontraba con un grupo de amigos fanfarroneando, Steve y el no tenían muy buena relación, Clark era el típico junior, con auto del año y ropa de marca, su padre era dueño de una de las flotillas mas grandes de barcos pesqueros de South Port.
– Yo nunca seria tan estúpido para suicidarme, se necesita estar demente para hacerlo… – dijo el chico al resto de su grupo de amigos que lo escuchaban atentos.
El primer impulso de Steve fue levantarse y partirle la cara, sin embargo Michael lo detuvo antes de poder hacerlo.
– Es un idiota, no hagas caso – murmuro.
Steve volvió a tomar asiento haciendo caso de la recomendación de su amigo unos minutos después Tannia llego al salón, tenia una mirada triste y evidentemente llevaba varios días sin dormir, algunos de los chicos se volvieron a verla y de inmediato comenzaron a susurran, la chica no presto mucha atención y tímidamente saludo a Steve y a Michael desde lejos y se sentó a un par de bancas de ellos donde acostumbraba siempre hacerlo acompañada de Dany, al verla Steve se sintió muy culpable, imaginaba como debía sentirse su amiga sabiendo que la muerte de Jack era culpa suya, por un instante tubo el impulso de levantarse y hablar con ella, consolarla, pero no tuvo el valor ni las palabras para hacerlo, en ese momento la profesora Scott entro a la aula acompañada de Sandy quien de inmediato tomo asiento en su lugar habitual a un lado de Michael.
Steve miro a Sandy, no sabia hasta que punto podría seguir evitando hablar con ella, pero de lo que si lo estaba es que debía evitar a toda costa que la chica tratara de averiguar lo que en realidad le había sucedido a su hermano, solo de imaginar que ella pudiera descubrir que el y Brandon estaban involucrados le hacia sentir calosfríos, tenia que evitarlo a toda costa. Como cualquier día inicio su clase la profesora comenzó a dar indicaciones de la forma de evaluar y de los temas que verían a lo largo del semestre, y para alivio de Steve no menciono nada acerca de lo ocurrido, Steve casi no prestaba atención a las palabras de su profesora, su atención estaba fijada en los únicos dos asientos vacíos, uno de ellos el de su amigo Jack a lado de donde se encontraba sentada Tannia, pero lo que mas lo inquieto fue ver que Brandon no había asistido, tal vez – pensó – estaría en su casa, encerrado en su cuarto, preso de los remordimientos, o peor aun, quizás no había soportado la culpa y justo en ese momento se encontraba contándole todo a la policía como el mismo Steve había pensado hacerlo, sin embargo descarto aquella idea al ver que la puerta se abría dando paso a Brandon, quien de inmediato le solicito a la profesora hablar un momento con ella
y tras unos segundos con ella le dedico una mirada que Steve no supo como interpretar.
– Steve – dijo la profesora Scott dirigiéndose al chico – Acompaña a Brandon, el director quiere hablar con ustedes –
Brandon hizo una señal apresurándolo al ver que el chico se había quedado pasmado en su asiento, Steve se levanto y comenzó a caminar lentamente hacia la puerta mientras sus compañeros lo miraban con curiosidad, contrario a lo que había imaginado, Brandon lucia sereno, como si nada hubiera pasado, ataviado con el uniforme escolar, el cabello relamido echado hacia atrás y una mirada despreocupada. Miles de pensamientos cruzaron por su cabeza en un instante.
Los dos chicos abandonaron el salón y la clase continuo, una vez afuera Brandon inicio la marcha rumbo a la oficina del director pero fue detenido por Steve quien necesitaba saber que era lo que estaba sucediendo
– ¿Para que nos quiere ver el director? – pregunto.
– Para nada... le he dicho eso a la profesora únicamente para que te deje salir –
- ¿Para que? – pregunto el chico aun mas desconcertado.
- Cuando venia para acá, vi que unos agentes de la policía entraban a la oficina de Roberts – indico el chico.
- ¿La policía? – Steve sintió que un sudor frió escurría por su cuello al escuchar aquello.
- No estoy seguro, pero creo que tiene que ver con lo de Dany… - continuo explicando el chico.
– Pensé que las investigaciones ya habían terminado – indico Steve nervioso – Eso quiere decir... –
– Tranquilo... Josh me contó que su padre vendría a la escuela a hablar con el director... –
– ¿Josh? ¿El hijo del jefe de policía? ¿Para que? –
– Dice que el director Roberts llamo a su padre esta mañana, le pidió que viniera a verlo, al parecer quería hablar con el acerca de la muerte de Dany...–
– ¿Hablar? ¿Sobre que? –
– No lo se… pero lo vamos a averiguar... – dijo el chico encaminándose nuevamente con rumbo a la oficina del director Roberts
– ¡Estas completamente loco! – reacciono Steve indignado haciendo el intento de regresar al salón.
– ¡No! – Dijo Brandon deteniéndolo – ¡Estamos en esto juntos ! ¿Recuerdas? – indico enseñándole la herida que tenia en la palma de su mano.
Steve sintió que la una profunda ira ante las palabras del hico y sin pensarlo dos veces lo tomo por el cuello de la camisa lanzándolo contra la pared.
– ¡No necesito que me recuerdes que tu me metiste en esto...! - le reclamo soltando un puñetazo que impacto en la boca del chico, un delgado hilo de sangre comenzó a escurrirle, Brandon, quien había caído al suelo a causa del golpe no podía dar crédito a la reacción del chico.
- Cálmate Steve… - le pidió mientras se limpiaba la sangre con el dorso del brazo y miraba hacia todos lados preocupado de que alguien los escuchara tener aquella platica.
– ¿Qué me calme? todo esto es culpa tuya – lo recrimino - si quieres seguir metiéndote en problemas, adelante, pero a mi ¡déjame en paz! – le advirtió.
El sonido de unos pasos al final del pasillo obligaron a Steve a bajar la voz mientras que Brandon se incorporo nuevamente, un par de chicas aparecieron por el corredor, sin prestarles mucha atención los miraron fugazmente continuaron avanzando hasta perderse al dar vuelta en otro de los pasillos.
– Esta bien – dijo Brandon acomodándose el cuello – Entonces iré solo – indico.
Steve lo miro avanzar, por un instante pensó que lo mejor era regresar, sin embargo el saber que la policía estaba con Roberts lo inquietaba demasiado y sin mas hecho a andar tras de su compañero. Una vez que llegaron al lobby de la oficina del director para su suerte se dieron cuenta que Emma, la secretaria, aun no había llegado, por lo cual no tuvieron que dar explicaciones de su presencia, los dos chicos se acercaron a la puerta y guardaron silencio para poder escuchar, la exaltada voz del director resonó desde el interior.
– ¡Lo que me están pidiendo, es algo inaceptable! – vocifero el hombre visiblemente molesto.
– ¿De que están hablando – pregunto Brandon sin poder entender.
–!Shhssss! cállate – susurro Steve tratando de escuchar el porque de la molestia del Director Roberts.
Una voz desconocida le solicito al hombre que se calmara, Steve miro por la cerradura tratando de ver de quien se trataba, la imagen de un hombre corpulento ataviado en un traje color gris Oxford se vislumbro por la mirilla, sentado frente al director, era el comandante Simpson, padre de Josh, uno de sus compañeros de clase, al parecer había dos personas mas pero Steve no alcanzo a ver de quien se trataba.
– Comprenda, es necesario tomar esas medidas… de otra estaría exponiendo al resto de los alumnos… – prosiguió explicando el comandante.
– De ninguna manera – exclamo Roberts levantándose de su asiento - ¡No voy a permitir que interroguen a todos mis estudiantes solo porque ustedes tienen una absurda sospecha sin fundamentos! – les replico.
- ¿Sin fundamentos? – Aquellas palabras parecieron molestar a Simpson en sobremanera – Se lo explicare una vez mas… - recalco el hombre – aunque todo parezca indicar que la muerte de este chico fue un suicidio, mientras no aparezca el objeto con el que se causo las heridas no podemos darlo por sentado, por lo cual existen dos posibilidades, la primera es que alguien estaba con el muchacho cuando decidió quitarse la vida y se llevo consigo el cuchillo, navaja o lo que sea que fuere el objeto con el que se provoco las heridas que causaron su muerte o esto es un asesinato disfrazado… y hasta que no aclaremos lo que en realidad paso no voy a cerrar este caso ¿Me entendió? -
Brandon y Steve se miraron el uno al otro sorprendidos por lo que acababan de escuchar.
– Entiéndalo Roberts, dijo otro de los hombres que se encontraban en la habitación – Tal vez alguno de sus estudiantes pueda darnos información que nos ayude a aclarar lo que en realidad paso esa tarde, pero para hacerlo es importante que coopere con nosotros, la investigación continuara hasta las ultimas consecuencia, ¿O acaso quiere que se repita lo que paso con el incidente de hace unos años? – lo cuestiono - ¿O acaso ya se olvido del chico Brown? -
De no ser porque los dos chicos se encontraban fuera de la oficina de Roberts con las orejas pegadas a la puerta, hubieran podido observar la expresión del director al escuchar las palabras de aquel sujeto. Un silencio total invadió el interior del recinto, Steve solo podía escuchar su respiración y la de Brandon.
– Muy bien – se escucho decir al director – Permitiré que interroguen a todos los alumnos, pero les advierto que si esto no se aclara pronto tomare cartas en el asunto, no pienso solapar por mucho tiempo sus juegos ni aunque estén de por medio las influencias de los Summers – indico dirigiéndose al comandante – Además le advierto, si algo mas le sucede a uno de mis estudiantes lo haré directamente responsable – amenazo el director.
–¡No esta en posición de amenazar a nadie Roberts! - reacciono molesto el comandante ante las palabras del hombre - tanto usted como yo sabemos que con Sammuel Summers no se juega, tiene muchas influencias, así que si quiere conservar su empleo, es mejor que no nos de problemas y acate mis ordenes ¿Entendió?– indico el comandante Simpson.
- ¡Me importan un comino las influencias de Summers¡ – alego el director perdiendo nuevamente la calma – Estamos hablando de la muerte de un muchacho de 17 años Louis – dijo llamando al comandante por su nombre – Ya pase por esto dos veces y no pienso dejar que pase nuevamente- indico mas que molesto esta vez desconcertado.
Steve miro a Brandon quien a su ves lo miro a el, ¿acaso quería decir que antes que Dany había muerto otro chico en esa escuela?-
- No nos adelantemos… - Sugirió Simpson levantándose de su asiento - Tal vez esto no tiene nada que ver con lo que ocurrió con aquel chico… pero no esta por demás cerciorarnos ¿No lo crees? –
- ¿Cuándo empezaran con los interrogatorios? – Pregunto el director con un dejo de preocupación en su voz.
-Mañana a primera hora – indico Simpson un poco mas calmado.
- Esta bien, dispondré todo para que se den los avisos pertinentes a los padres y a los alumnos, solo te pido que me mantengas informado y que termines con esto lo mas pronto posible – solicito el director – Y por el bien de todos espero que descubras pronto la verdad de todo este asunto – agrego dando por concluida aquella platica.
- Ten por seguro que así será – dijo el comandante convencido extendiéndole la mano en señal de despedida.
El movimiento de las personas en el interior no permitió escuchar más, unos pasos con dirección a la puerta hicieron que Steve y Brandon salieran rápidamente hacia el pasillo para no ser descubiertos.
Los dos salieron como almas que lleva el diablo con dirección a los patios traseros de la escuela que a esa hora generalmente estaban casi desolados.
– ¿Has oído? – dijo Steve mirando a Brandon quien también parecía desconcertado por todo lo que acababan de escuchar.
Repentinamente la voz de una mujer los sobresalto.
– ¿Por qué no están en clase jovencitos? –
Era Emma, la secretaria quien al parecer acababa de llegar pues aun traía en la mano las llaves de su auto, al ver el sobresalto que había causado en los chicos sonrío dejando ver las arrugas propias de una persona de su edad, casi 59 años, y mas de la mitad trabajando en esa escuela, su cabello casi blanco recogido en un chongo y su vestido aseñorado la hacían lucir como un tierna abuela.
– ¿Qué es lo que están tramando par de pillo? – dijo riendo – ¿No deberían estar en clase? – pregunto nuevamente
– Si... – respondió Brandon – pero hemos llegado un poco tarde y la profesora no nos ha dejado entrar – mintió.
- Primer día y ya empiezan con problemas – dijo la mujer sin prestar mucha atención al detalle de que ambos chicos no traían consigo sus respectivas mochilas, evidenciando así que aquello era una mentira – Espero que el día de mañana se levanten un poco mas temprano… - agrego y sin decir mas retomo su marcha con rumbo a la oficina del director.
Una vez que estuvo lo suficientemente lejos, los dos chicos reanudaron la platica que habían interrumpido por la repentina aparición de Emma.
– No me gusta nada eso de que nos van a interrogar a todos – revelo Brandon preocupado – ¿Qué es lo que pretenden con eso? Dany se suicido y punto… - alego.
– ¿Acaso no te das cuenta? – lo recrimino Steve.
- ¿De que? – pregunto el chico sin entender a que se refería.
- El hecho de que no haya aparecido la navaja junto al cuerpo de Dany los ha hecho creer que quizás existe la posibilidad de que no se suicido, sino que alguien lo asesino… - explico Steve - nunca debiste regresar y llevarte la navaja, ahora piensan que el asesino se la llevo ¿Te das cuenta? –
– De no haberlo echo te habrían refundido en la cárcel – respondió Brandon tratando de justificarse – Tal vez tengas razón y lo mejor es ir con la policía y explicarles… - sugirió Brandon
- El problema es que ya es demasiado tarde para dar explicaciones… ya no tenemos la navaja ¿O acaso ya olvidaste que tu mismo fuiste el que la lanzaste al mar para deshacerte de ella? – le recordó el chico.
– Entonces ahora menos que nunca podemos abrir la boca – advirtió Brandon comprendiendo que se encontraban en un callejón sin salida – Nadie me vio entrar o salir esa tarde de la escuela, tu estabas en tu casa, así que nadie podrá culparnos de nada… –
Steve sabía que Brandon tenía razón, la única opción que les quedaba era callarse la verdad pues de lo contrario podrían terminar por culparlos de la muerte de su amigo. Los Dos amigos emprendieron la marcha de regreso a su salón, sabían que para esa hora la clase ya había concluido y no tardaría en llegar su siguiente maestro.
- ¿En que piensas? – lo cuestiono Brandon al ver la actitud del chico mientras continuaban avanzando.
- Nada… - índico Steve tratando de restarle importancia, lo cierto era que también le había llamado la atención lo que el otro hombre había mencionado sobre la muerte de un chico mas al parecer unos años atrás.
Steve había llegado a South Port solo un par de años atrás, su padre había conseguido el empleo como abogado de una de las mas grandes empresas farmacéuticas en el país por lo cual habían tenido que mudarse, por esa razón a diferencia de el resto de sus amigos que se conocían desde pequeños el solo tenia poco tiempo de haberse hecho amigo de ellos.
- Brandon… ¿Tú sabes a que se referían con lo del otro chico que murió? – lo cuestiono sin poder evitar sentir curiosidad.
Brandon lo miro desconcertado ante aquella pregunta.
- No… debió ser hace mucho tiempo porque no recuerdo haber escuchado nada sobre el asunto – índico sin prestar demasiada atención a la pregunta de su amigo pues la herida en la boca del chico comenzó a sangrar nuevamente - ¿Por qué lo preguntas?-
- Por nada en particular – indico Steve – Simplemente me ha llamado la atención – agrego – Por cierto… lamento haberme exaltado cuando hablamos hace un rato – se disculpo refiriéndose a la riña que habían tenido – toma – dijo entregándole un trozo de papel higiénico.
- No te preocupes… tienes mucha razón – admitió – Nada de esto estaría pasando de no haber sido por mi – se lamento.
Los dos chicos continuaron avanzando hacia su salón en silencio, no podían creer que sin querer habían ocasionado que toda la policía de South Port se movilizara en busca de un asesino que ni siquiera existía, todo era un error, un terrible error, Dany se había suicidado, en parte impulsado por las palabras de Brandon, pero aun así había sido el mismo quien se había quitado la vida, Steve no sentía exactamente gratitud hacia Brandon por haber hecho desaparecer la navaja que el mismo le había prestado, pero tampoco podía negar que se alegraba de que esta, no hubiera parecido junto al cuerpo de su amigo, aquello lo habría implicado directamente y quizás ahora, en lugar de estar en la escuela estaría en prisión purgando una condena, todo por un error, un error que no podían explicar pues de lo contrario corrían el riesgo de acabar sus días en prisión, sin embargo ninguno de los dos jóvenes sabia que aquel error, les podría costar aun mas que solo su libertad.
