No los molestaré mucho aquí, abajo encontraran mas notas. Solo gracias por estar leyendo el fic :)


Buscando amor

.

Capítulo XIII: Tiempo

-...-...-...-...-...-...-...-...-

.

Se había levantado temprano y se había puesto su mejor vestido. Aquel día tenía muchas cosas que hacer y lo primero era llevar a su pequeño con el médico.

Fue mientras volvía de la consulta del médico que se topó de lleno con Madame Christmas en una tienda de abastos.

"Veo que te has levantado de buen ánimo hoy" la mayor comentó al analizar el aspecto de Riza "Aún hay mucho que hablar, supongo que lo sabes"

La rubia asintió con la cabeza mientras le entregaba un poco de dinero a la dependiente del lugar. "He tomado una decisión pero antes de comunicársela a Roy debo hablar con mi abuelo"

"Entiendo" la morena sonrió por primera vez desde su llegada "Le diré a Grumman que lo necesitas. Nosotras nos veremos más tarde"

Riza le devolvió la sonrisa antes de alejarse del lugar. Apenas llegó a su casa, Grumman hizo aparición.

"Madame Christmas ha dicho que querías verme" anunció luego de que Riza atendiera la puerta con el pequeño Roy en los brazos.

"Así es. He tomado una decisión y necesito saber si cuento con tu apoyo o no"

Grumman entró pasivamente al hogar y se acomodó en el sillón. Le hizo un ademán a Riza para que le colocara al pequeño en sus brazos. "Sabes que siempre tendrás mi apoyo, nieta. Tu y el pequeño son lo único que tengo"

Ella respiró tranquila ante las palabras, pero se podía entrever un dejo de nerviosismo en su actuar. Inhaló profundamente antes de hablar.

"Abuelo… quiero que nos lleves a vivir contigo a East City"

-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-…-

El Coronel se revolvía nervioso desde hacía varias horas.

Luego de salir de casa de Riza la noche anterior, había partido a la hospedería junto con Grumman y su madre. Por suerte, habían bastantes cuartos desocupados y se habían podido instalar sin complicación.

"Cálmate, ¿quieres?"

La voz de su madre lo sacó de su ensimismamiento. Pero simplemente le era imposible cumplir con la petición de la fémina.

"Lo siento, no puedo"

La morena suspiró. Desde que había regresado a la hospedería y le había anunciado al General Grumman que su nieta deseaba verlo Roy había quedado en ese estado de intranquilidad, y las profundas marcas bajo sus ojos eran señal inequívoca de que no había logrado dormir ni un segundo… La ansiedad estaba haciendo mella de su hijo y ella no podía soportar verlo así.

"Toma tu abrigo, Roy. Vamos a poner fin a todo esto"

El pelinegro la observó con gesto confuso "Pero… ¿a dónde?"

"A casa de Elizabeth, donde más. El pequeño es tanto tuyo como de ella, no puede disponer de su vida como le plazca"

Roy sonrió levemente mientras cogía su abrigo con parsimonia.

No tardaron mucho en llegar a la casa de la rubia ya que habían apurado el paso hasta su destino. Fue la mujer quién llamó a la puerta con un casi imperceptible dejo de temor.
Riza acudió al llamado, sin sorprenderse de encontrar a la pareja esperando por ella y su abuelo.

"Adelante, Madame Mustang… Roy"

El militar le sostuvo la mirada por unos segundos y no le gustó lo que encontró en los ojos ámbar de ella. Un escalofrío lo recorrió desde la cabeza a los pies.

La dueña de casa tomó la palabra nuevamente "Le he pedido un favor a mi abuelo y él ha accedido"

Todas las miradas se clavaron en el hasta aquel momento silencioso General Grumman, quien prefirió soltar la noticia de una vez.

"Riza y mi bisnieto se van conmigo a East City"

Mustang sintió como la sangre escapaba de su rostro ante la frase proferida y como su respiración se agitaba. "No, no puede ser… ¡No puedes hacerme esto, Riza! Sabes que debo regresar a Central"

Su madre le apoyó una mano en el hombro para tranquilizarlo "Cálmate, Roy, deja que Elizabeth termine de explicarse"

La rubia carraspeó antes de hablar, sin poder mirar a Roy a los ojos "No estoy preparada para embarcarme en una relación contigo, Roy. Necesito tiempo para pensar en mí, en mi hijo… Necesito saber si de verdad lo nuestro tiene algún futuro."

El azabache pareció entender la intensión de Hawkeye al instante. "Quieres ponerme a prueba…"

No se escuchó ningún sonido en la habitación y la aludida tardó unos segundos en asentir.

"¿Qué es lo que tengo que hacer?" Roy no vaciló al formular la pregunta ante la mirada atónita de Riza.

Al ver que ella no respondía, Grumman respondió. "Podrás visitar a mi nieta y mi bisnieto cuando quieras, siempre que yo esté presente. Esta vez harán las cosas bien hechas"

Chris Mustang le sonrió al anciano. Estaba completamente de acuerdo con la resolución tomada por la madre de su nieto y no dudó en hacérselo saber a los presentes.

"Creo que… has tomado una buena decisión, Riza" la rubia observó a su suegra con una sonrisa, era primera vez que la llamaba cariñosamente por su diminutivo. La mujer mayor se volvió a mirar a su hijo. "Y en cuanto a ti, Roy, sabes lo que tienes que hacer… ahora solo depende de ti ser feliz"

Por primera vez en días, los cuatro presentes lograron sonreír todavía con cierto nerviosismo latente. Lo peor ya había acabado, pero a Roy y Riza aún les quedaba un largo camino por recorrer para alcanzar la felicidad.


Estoy muy agradecida por la paciencia y los reviews. Espero les haya gustado este penultimo capítulo pero no se preocupen, estoy trabajando en un epílogo para la historia. Espero subir el último capítulo en un par de días, ya está terminado asi que la espera no será tanta.

Gracias por todo y Nos vemos!!

Saludos de LovelyFlower

Terminado hace mucho tiempo y subido el 09 de Enero 2009