Notas de la autora: Y se acabó (aunque queda un epílogo cortito). Les advierto que hay un poco de lime en al final del capítulo, igual suave porque no quise cambiar tan drasticamente el tenor de la historia. Espero les guste y hayan quedado conformes con el final.
Mas notas abajo...
Si te he dado todo lo que tengo
Hasta quedar en deuda conmigo mismo
Y todavia preguntas si te quiero...
Buscando amor
Capítulo XIV: Enmienda
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Ya habían pasado más de tres meses desde el día en que Riza había expuesto sus condiciones para volver con Roy. Si bien al moreno no le había agradado del todo la idea de seguir alejado del amor de su vida, pronto comprendió que era la única forma en que podrían hacer las cosas bien.
Fue por eso que se armó de paciencia para viajar cada fin de semana desde Central a East City y poder estar aunque fuese un par de horas con la rubia y su pequeño hijo. Esperaba poder encontrar alguna solución al problema, ya fuese trasladándose a East o logrando que Grumman le permitiera casarse con la rubia y llevarla a la capital.
"¡¡Papá!!"
Aquella palabra seguida de una sonrisa de parte de Riza hacían que todo malestar o cansancio desaparecieran al instante. Roy había aprendido que todo valía la pena con tal de estar con su familia, esa que recién estaba empezando a formar y que anhelaba nunca más tener que estar sin ella.
"¿Cómo va todo en Central?" siempre Riza preguntaba lo mismo, mientras le entregaba el pequeño al hombre.
"Bien, todos te han enviado muchos cariños, en especial Gracia. Está ansiosa de que vuelvas a Central"
Aprovechaba cada ocasión para recordarle a Riza el más profundo de sus anhelos: que accediera a volver a Central junto a él. Ella siempre sonreía y le decía que no era tiempo para ello. Excepto aquella vez en la cual le respondió con una pregunta.
"¿Aún quieres casarte conmigo?"
El moreno la observó sin entender del todo, con el ceño fruncido "¿Bromeas? Es lo que más deseo"
"Entonces acepto"
"¿A…aceptas qué? ¿Casarte conmigo? ¿Volver a Central?"
La lluvia de preguntas del hombre fue reflejo de su nerviosismo.
"Las dos cosas, Roy. Pero con una condición…"
Ahí era donde todo se tornaba complejo: las condiciones de la rubia. Ya lo había tenido esperando por ella meses, a tal punto que ni siquiera lo atendía si no era en la casa de Grumman y con este presente. Ahora, de seguro no era distinto.
Pero no importaba lo difícil que fuera reconquistarla, Roy estaba seguro que lo conseguiría.
"Lo que quieras, Riza."
"Júrame que nunca más te irás sin avisar. Si alguna vez quieres alejarte de mí, prefiero que me lo digas a la cara"
El semblante de Roy se tornó serio y dejó a su hijo en el pasto. Al diablo Riza y sus condiciones, ya no aguantaba más. Sin darle tiempo a reaccionar, la cogió por la cintura y la besó con fiereza. Le sorprendió encontrar la ansiosa respuesta de ella, que no vaciló en echarle los brazos al cuello y profundizar la caricia.
"Pensé… que te había quedado claro que no pienso alejarme de ti nunca más" espetó el hombre, entrecortadamente sin dejar de besar a la mujer que tenía entre sus brazos
Ella le sonrió con liviandad mientras le acomodaba un mechón de cabello. "Sólo quería asegurarme, Coronel Mustang. Aunque debo reconocer que ha sido muy paciente con respecto a mi"
"Supongo que merecía ese castigo… Es el precio de no haber obrado bien"
La de ojos ámbar depositó un dulce beso en los labios del hombre. "Te he perdonado, Roy, y espero que tu a mi también. Quiero que empecemos de nuevo sin rencores ni mentiras… Sólo tú, yo y nuestro hijo"
"Dalo por hecho, querida. Mientras dependa de mi, serás feliz"
La aprisionó mas contra su cuerpo, necesitaba sentirla y mostrarle lo que ella le provocaba. Hundió la cabeza en el ángulo que formaba su cuello y aspiró el aroma que emanaba de ella, disfrutando las sensaciones que le provocaba. Riza no tardó en caer bajo el efecto de las caricias de Roy.
"Entremos"
Era una invitación a seguir con el encuentro, que el moreno no dudó en aceptar. Sin embargo reparó en un detalle.
"¿Pero tu abuelo…?"
"Tranquilo, lo llamaron del cuartel. No regresará hasta tarde"
La sonrisa en el rostro de él no se hizo esperar. Cogió a su hijo que jugueteaba en el piso y se apresuró a entrar en la casa junto a la rubia.
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Se dirigieron sin desviarse a la habitación que ocupaba Riza en la vieja casona del General Grumman. Roy depositó a su pequeño hijo en la cuna y volvió toda su atención a la rubia. La estrechó contra su cuerpo como había hecho hace unos minutos.
"Pequeña… no tienes idea cuánto te deseo" le murmuró al oído haciendo que ella se sonrojara.
"Yo igual te extrañaba, Roy. Tenía que luchar conmigo misma para no acariciarte o lanzarme a tus brazos"
"¿Ya no te reprimirás más?" la mujer negó con una sonrisa "Entonces ahora puedo hacer esto sin sentirme culpable"
En un rápido movimiento, el pelinegro le quitó la traba del cabello a Riza, dejando caer la espesa melena rubia en una cascada brillante. Acto seguido, deslizó sus manos hasta la cremallera del vestido de ella y la desabrochó con delicadeza. El vestido cayó al piso, dejándola casi desnuda ante la mirada escrutadora de Mustang.
"Te amo, Riza. No quiero que lo vuelvas a dudar."
La rubia le acarició el rostro de Roy y bajó sus manos por el cuello de él hasta los botones de la camisa. Los desabrochó lentamente hasta quitar la prenda por completo. Siguió bajando sus manos hasta la hebilla del cinturón y sonrió ante la expresión del hombre. Volvió sus manos al masculino rostro y lo besó.
"Ey, querida, no juegues así conmigo"
"Paciencia, Roy, vamos con calma…"
"¿Calma? Por Dios, mujer, te necesito ahora…"
Roy no esperó respuesta de la joven y se despojó de la ropa que aún llevaba encima. Cogió a Riza en sus brazos y se acomodó en la cama junto a ella. Le acarició las blancas piernas y aprovechó de paso para quitarle la unica prenda que aun llevaba puesta. Ella creyó que Roy se apresuraría a hacerla suya, pero él le acarició el cabello y le besó con dulzura el rostro, el cuello y se detuvo en sus pechos henchidos. La boca de él le quemaba la piel, de tal manera que fue ella la que no resistió y dejó escapar sonoros gemidos.
Fue entonces cuando ella deslizó sus manos por el cuerpo del moreno, hasta la parte más sensible de él. No tardó en acomodarse a horcajadas sobre él y empezar por fin el ansiado reencuentro.
"Te amo, Roy. Tu tampoco lo dudes"
Fue la última frase cuerda que resonó en la habitación por un buen rato, hasta que la pareja terminó de amarse hasta la saciedad.
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FIN
Notas Finales de la autora:
Se acabó.... ahora sí es cierto... waaaa!! _...
Les doy mis sinceros agradecimientos a todos quienes pasaron a leer y más aún a quienes se animaron a dejar uno (o mas) reviews. Son mi motivación para seguir en esto, pese a todos los contratiempos de la vida.
Si les gusta el Royai, les cuento que tengo dos fan fics en progreso aún sin publicar: Cautiverio y Compartiéndote. Espero avanzar mas en cada uno antes de publicarlos y terminar la aun pendiente "Malos Entendidos"
Por cierto, la estrofa de canción del comienzo corresponde al coro de "Tu de que vas" del gran Franco de Vita. Muy buen inspirador para mi... jeje
Cariños para todos y todas. Me da pena terminar esta historia pero en fin... nos veremos en alguna nueva muy luego.
Les quiere, Lovely Flower
Fan fic finalizado el 09 de Enero del 2009. Publicado después... ^^
