Capítulo 2 - ¿Quieres ser mi novia?
Misao abrió sus ojos para encontrarse con esa persona que
le había secuestrado, gruñó al pensarlo. Se
movió para darse cuenta de que no estaba atada, si no, tapada
con una manta, ¿que extraño?, se levantó del
suelo, giró su mirada hacía su izquierda para
encontrarse con la mirada fija de esa persona.
-Buenas Misao...-le
dijo la persona con una enorme sonrisa.
-Tú..-le señalo
y le enseñó los dientes...-¡maldita!..-sacó
sus kunais y...-¡¡¿Por qué me has
secuestrado Kamatari?!!
Kamatari se tapó los oidos, ese
chillido le había pillado desprevenida, cerró los ojos
y al volver a abrirlos..
-No deberías gritar Misao, que la
piel joven de una chica es muy delicada...-sonrió...-¿Quieres
alguna cremita?
-¡NO!..-se tiró hacía su
cuello y lo zarandeo...-¡solo quiero saber por que estoy aquí
contigo!
Kamatari
agachó la cabeza y jugueteo con sus dedos, esto no era propio
de ella y además hacer lo que tenía pensado realidad
tampoco lo era, su única pasión eran los chicos, los
adoraba en especial a uno, pero ahora mismo no podía estar
juntos. Levantó su mirada y mordiéndose los
labios.
-Verás...-se detuvo en su explicación...-lo
que tienes que saber, lo sabrás cuando venga él.
-¿Él?¿quién
es él?...-abrió los ojos confundida.
-Tu caballero,
tu amor, tu amante, tu...bueno, todo lo tuyo...-dijo con picardía
y guiñándole un ojo.
Misao abrió sus ojos,
humedeció sus labios y saltando estiró sus manos hacía
el techo.
-¡AOSHI!mmmmmmm ¿vendrá mi
Aoshi?...-preguntó más emocionada y ruborizada.
-Si,
el maravilloso y sexy ninja frío de mirada perturbadora..
La
comadreja se llevó las manos al pecho, sus ojos miraban el
techo soltando estrellitas doradas y una suave brisa llegaba hasta su
cuerpo, transportándola al país de la felicidad, del
deseo...del amor. Kamatari no se quedó atrás y copió
a su amiga, tenía que reconocerlo, ese ninja tenía ese
"sex-appel" que le hacía enloquecer de lujuría
alguna.
Mientras las dos mujeres estaban divangando sobre sus
fantasías. El protagonista de ellas estaba caminando entre la
muchendumbre totalmente serio, sin mostrar preocupación
alguna, aunque en el fondo estuviera nervioso y ansioso por llegar al
templo y rescatar a su protegida, observó de reojo como Okina
se apartaba las lágrimas que caían de sus ojos.
-Mi
flor de loto..-susurró...-espero que no te hagan daño,¿estará
bien verdad Aoshi?.
-Si...-respondió
tajantemente.
-¿Seguro?..-alzó una ceja...-no quiero
que me respondas por hacer, quiero que estes seguro que mi niñita
estará bien.
Aoshi
Shinomori se detuvo en seco, se giró sobre sus propios pies y
clavando su mirada fría en el hombre que tenía detrás,
le gruñó con fuerza.
-Vale...-Okina levantó
sus manos enfrente suya para defenderse de ese posible ataque...-solo
comentaba en voz fuerte, ya sé que tú no puedes saberlo
todo.
Entrecerró su mirada y volvió a caminar,
haciéndolo con más rapideza, se estaba retrasando por
culpa de este viejo.
Kamatari llegó con una bandeja con té
y algunas pastas.
-¿Cómo va lo tuyo con
Shinomori?...-preguntó al beber un poco.
-¿Lo
mío?...-se sonrojo...-lento, vamos lentísimo.
-¡Oh
ya veo!...-exclamó con humor, consiguiendo que la mirada de
Misao se volvería fría...-¿qué he
dicho?
-El tono de esa frase...-apretó con fuerza su puño
y mostrándole el dedo, sin delicadeza por parte de una
mujer..-¡cómo te acerques te arrepentirás de
quitarme a mi Aoshi-sama!.
-¿Yo?..-se señaló...-¿cómo
podría fijarme en un hombre frío pero actractivo,
distante pero misterioso, seco pero cautivador...¡oh!?..-su
pecho bombeaba con mucha fuerza y Misao lo taladradaba con la
mirada...-vale, tu amor está buenísimo pero no es el
único.
-Es único para mí, así que
manténte alejada de él ¿entiendes?.
Kamatari
asintió, no por que le diera miedo las amenazas de la
comadreja, si no, por qué ella no quitaba los novios a sus
"amigas" aunque..ella no tenía amigas. Vio como
Misao tragaba un poco más de té, las únicas que
podían llevar ese nombre eran la mapache y la comadreja, son
las únicas que conocía. Ya que había tenido la
oportunidad de luchar contra ellas en el pasado, cuando su Shishio
vivía...eso si que era un hombre.
Comenzó a babear
con ganas, consiguiendo que Misao entrecerrará más su
miraba.
Aoshi suspiró, allí delante tenía el
templo y dentro de el estaba Misao, Okina se apoyo en el hombro del
joven y comenzó a coger más bocanadas de aire, sus
piernas le dolían mucho.
-Después de esto, quiero un
masaje...-murmuro.
-No haber venido...-fue la única
respuesta que obtuvo el anciano por parte de él.
Se apartó
la mano de Okina de su hombro y comenzó a subir a zancadas las
escaleras, quería llegar cuanto antes y cargarse a ese inútil
por haber tenido la osadía de secuestrarla a ella. Justo
delante de él estaba la puerta, y pegándole una patada,
se abrió, mostrándole una escena un tanto
subrealista.
Allí delante de él estaba las dos
mujeres tomando el té y riendo, ¿Dónde quedaba
el secuestro?.
Misao y Kamatari se giraron a la vez para
encontrarse con los ojos del ninja mirándolas como si fuera
una broma, con sus ojos abiertos de la sorpresa y una ceja alzada,
vieron como la sombra de alguien se acercaba con cuidado, Okina se
apoyó nuevamente en su hombro y cogiéndole del
brazo...
-¿Por qué tanto silencio Aoshi?...
Siguió
su mirada para ver a las jóvenes sonrojadas y soplando en
repetidas ocasiones el humo que salía de su
taza.
-¡¡MISAO!!..-gritó de alegría
y...-¡Kamatari¿también te han secuestrado a tí?,
¿por qué?!...-preguntó
extrañado.
-Abuelo..-murmuró Misao.
-Hola
Okina...-saludó Kamatari...-y no, a mi no me han secuestrado
he sido yo quién ha secuestrado a Misao.
-¿Cómo?...-dijo
Aoshi curioso.
-¿Lo has escuchado Aoshi?!...-le preguntó
directamente Okina...-Kamatari ha secuestrado a mi niñita,
¿por qué?.
Kamatari
se levantó y carraspeando, giró su rostro hacía
otro lado. Su tensión subía a miles de décimas
con solo ver el rostro del ninja fijo en ella. Suspiró,
llevándose una mano a su pecho y comenzar a masajearlo. Misao
cogió una pasta y se la tiró..
-¡¡Ni se
te ocurra Kamatari, ya lo sabes!!..-le gritó con posesión.
-Ya
lo sé..-le dijo al enseñarle la mano para que se
tranquilizará...-pero ver a un chico guapo como él, no
ocurre todos los días..
La espina dorsal del ninja tembló
muy furiosamente, este personaje le estaba tirando ¿los
trastos?, su rostro se azuló, no le gustaba eso. Todos sabían
perfectamente que Kamatari era un mmmmmm hombre, aunque ella dijiese
que era una mujer, no estaba en contra de eso, al contrario él
sabía que era muy "buena" luchadora, simplemente que
los hombres le volvían "loca".
Cuando Kamatari
estaba a escasos centímetros del ninja, esta le guiñó
el ojo sensualmente, con lo que nuevamente su piel se
erizó.
-¡Uy!...-exclamó Okina...-¿has
secuestrado a Misao para retener a Aoshi bajo tu control?...-sus
piernas se doblaron haciéndole caer al suelo...-¿Quieres
que sea tu peluche mimoso no?¡pobre Shinomori!
-¡NO!..-gritaron
Aoshi y Misao sonrojados.
Los
observaron cautelosamente y la mente de Kamatari comenzó a
recordar la frase del anciano, no hubiera sido mala idea, hacerse con
el ninja pero...¡no! ahora mismo eso no podía ser, tal
vez en un futuro.
-Lo siento Okina pero no he secuestrado a Misao
para eso...-tragó saliva...-lo he echo para pedirle permiso a
Aoshi para que ella sea mi novia.
-¿QUE?...-ahora la
sorpresa inundó el rostro de todos.
-La novia de...-murmuro
Aoshi.
-Kamatari...-siguió Misao.
-¡Esta chica
está fatal de la azotea no hay quien la entienda!...-exclamó
Okina con los brazos cruzados.
continuará...
holas! ¿entenderán los motivos de esa peticiónn?¿como se lo tomara Misao?
gracias por los reviews a Gabyhyatt, Okashira Janet y naty-chan
