Capítulo 7 - La herida en la yaga.

El reloj de la sala comenzó a sonar ruidosamente y los chicos se observaban mutuamente, habían estado callados mientras se escuchaban a las chicas y a Kamatari hablar de algo que no entendían. Las mujeres estaban en un círculo con Kamatari en medio y en ese momento, Aoshi se crujió los dedos ruidosamente, estaba hasta las narices de estar cerca de ese esperpento de persona. Se levantó del suelo ante la mirada de los chicos y se acercó al círculo. Clavó su mirada fría en el susodicho joven y este, parecía inmune a su presencia.

-¿Enserio Kamatari?..-preguntó Okon...-¿resultará?.

-¡Ay!..-se llevó una mano al pecho...-claro que si preciosa.

Osamu y Okon se cogieron de las manos y se sonrieron copiosamente, estaban muy orgullosas.

-¿Y quién te ha enseñado ese truco?..-preguntó Misao que se acercó a su "esposo".

-¿Quieres saberlo?..-le guiñó un ojo con cariño...-alguien muy especial para mi bombón.

Cuando Misao iba a volver a preguntar, escuchó un gruñido y todas las chicas junto con Kamatari alzaron sus rostros para ver como el cubito de hielo estaba parado enfrente de ellas, con un tic en el ojo y una mirada mortal. Dirigieron sus miradas a Kamatari, pero ella se ruborizo y le giró el rostro.

-¡Que vergüenza Shinomori, tu mirada me está penetrando el alma!...-jugueteo con sus dedos...-esas miradas me vuelven loca.

Aoshi tembló y entrecerró su mirada, ya estaba otra vez con sus tonterías sexuales.

Lo agarró con brusquedad del brazo, ante la alegría de Kamatari y los celos de Misao.

-Nadie me quita lo que es mío...-susurro con rabia...-y menos la tonta de Kamatari.

-¡Ay, estoy en un sueño!...-exclamó felizmente...-¡que fuerza tienes Shinomori, seguro que también eres fuerte para otras cosas ¿eh?!..-le guiñó un ojo.

En ese momento la soltó y clavando su dedo en el pecho de su "amigo".

-¡Basta ya!..-exclamó con enfado...-¡¡no digas más disparates Kamatari!!.

Kamatari soltó un bufido de pena. Snif.

Al cabo de unos momentos todos se volvieron a sentar, se observaron fijamente y Okon y Osamu apuntaban cosas en un trozo de papel. Justo en ese momento Misao se acercó más a Kamatari y susurrándole.

-Kamatari quiero recordarte...-la mano de su amiga le cortó las palabras, tapándole los labios.

La observó fijamente y sus ojos se llenaron de purpurina.

-¡Shinomori me ha tocado!..-exclamó encantada...-¡¡me a tocado a mi!!..-se señaló...-¡no me voy a lavar el brazo nunca más!.

Kamatari sonrió y se llevó las manos al pecho, mientras su mirada estaba fija en el techo. Todos dirigieron su vista a la zona donde miraba, sin ver nada. Misao gruñó y Aoshi maldició al ex-juppongatana. Su vida había dejado de ser tranquila desde que apareció este tío.

Okina carraspeó atrayendo la atención de todos.

-Déjemos de hacer el indio y vayamos al grano..-explicó ante la atenta atención de todos...-es hora de que te enseñemos como actua un hombre...-lo miró de arriba a abajo para ver como esos calcetines de colores resaltaba demasiado con su vestimenta y suspiró de impotencia, iba a ser una dura tarea...-así que Kuro y Shiro te enseñaran.

Kamatari arrugó la nariz y se encogió de hombros, ante el asombro de todos.

-¿Qué pasa?...-preguntó Okon.

Y la ex-juppongatana habló.

-No me caéis mal..-explicó...-pero no me pueden enseñar a ser un hombre verdad si ellos no lo son...-dijo con naturalidad.

Tanto Kuro como Shiro gruñeron y apretaron sus puños, mientras que Kamatari se exponía al ridículo.

-Veréis sois guapetones..-dijo al momento de levantarse y plantarse enfrente de ellos...-pero no habéis salido de estas paredes y estáis algo chafados a la antigua y dudo mucho que me podáis enseñar...-se inclinó y les cogió de la mejilla a cada uno...-me encantaría que me enseñaráis otra cosa, pero modales de hombres no es vuestro fuerte.

Y estiró la mejillas de los jóvenes ante la rabia que seguía creciendo dentro de ellos. Este tío les había rechazado por no ser lo suficientemente hombres..¿y él qué? él si era raro que actuaba y se vestia como una mujer. Okina asintió a las palabras de Kamatari, sus chicos no eran lo suficientemente hombres para enseñarle y él era viejo para aguantar las tonterías de Kamatari, así que solo quedaba...

Los ojos del anciano se encontraron con los de Aoshi y en esos momentos estalló una sangrienta batalla de poder visual. Okina tragaba saliva y mentalmente le suplicaba a Aoshi que aceptará, pero el ninja tenía un gran muro y era imposible penetrarlo. Los ojos de Okina se llenaron de estrellitas de súplica e iban hacía la mirada congelada del ninja, pero justo al llegar se congelaban y caían al suelo, como bloques de hielo. El anciano curvó sus labios para darle más pena, pero nuestro apuesto ninja no daba su brazo a torcer.

-¿Qué les ocurre?..-preguntó Kamatari que se había acercado hasta Misao...-estan callados.

-Están luchado..-soltó Misao.

-¿A qué?...-preguntó con interés.

Misao lo miró y suspiró, seguro que era por culpa de su "esposo".

-Al poder de convicción...-respondió ante la intriga del ex-juppongatana...-si Kamatari, luchan por ti.

Y nuevamente estalló de alegría. Jamás habían luchado por ellas dos hombres, aunque uno era muy viejo y podría ser su abuelo, pero el otro...lo observó fijamente y lamió su labio, estaba para comérselo. Recibió un codazo de la comadreja advirtiéndole de que no tuviera pensamientos impuros delante de ella sobre su Aoshi.

Kamatari se acercó a ellos y colocando su mano en los hombros de ambos ninjas, estos le devolvieron la mirada, consiguiendo que su atención solo se centrará en ella.

-No quiero que luchéis por mi...-dijo con pena..-sé que soy irresistible, pero si es por estar conmigo puedo aceptaros a los dos...-miró al anciano...-bueno, a tí no, eres viejo y no me gustan tan mayores.

Aoshi cogió la mano de Kamatari y la apretó con fuerza, provocándole dolor.

-¡Yo no lucho por estar contigo, al contrario es para quitarte de mi vista y de Misao!..-rugió con fuerza...-¡y no te pienso enseñar a ser un hombre por que no lo eres!

-Shinomori...-los ojos de Kamatari se nublaron de lágrimas.

-Aoshi-sama...-dijo Misao con dolor...-ha sido muy cruel con ella.

El ninja la miro y volvió a gruñir.

-Me da igual, estoy cansado de sus payasadas y a vosotros os da igual...-apretó con más fuerza la mano de Kamatari, dejandósela roja...-es un indeseable, no sirve para nada.

Justo en ese momento, Kamatari ribalizó con el ninja con fuerza. Consiguiendo que el antiguo Okashira se sorprendiera por la actitud del joven. Pero este encleque no iba a poder con él, así que aflojo el agarré y lo tiró al suelo.

-¡Paso de ti Kamatari y manten tus manos lejos de Misao!..-le amenazó...-¡por que no responderé!.

Y se separó del grupo para alejarse de esa sala, donde Kamatari estaba. No lo aguantaba más y deseaba que se fuera de su hogar y de la cercanía de Misao.

La comadreja se fue corriendo hacía su "esposo" y le abrazó fuertemente.

-Lo siento tanto Kamatari, no sé por que lo ha echo Aoshi...-cogió su rostro con sus manos, para mirarlo fijamente...-él no es así, normalmente se mantiene alejado de todos los que odia, jamás les ataca de esta manera.

Kamatari sonrió dulcemente, él si lo sabía. Levantó su mano a la mejilla de su amiga y la acarició suavemente.

-No te preocupes Misao, tú no tienes la culpa..-susurró cariñosamente y acercó más sus labios a los de ella, para estar a escasos centímetros...-a veces la gente actua así en base a la propiedad, él es como has dicho, pero se siente atacado y actua de esta manera, defendiendo lo que le pertenece.

-¿Atacado por qué?..-preguntó con algo de nerviosismo.

Cuando Kamatari estaba tan cerca de ella, se sentía intranquila. Realmente era un hombre y aunque actuará como mujer, no dejaba de ser hombre, simplemente era distinto o como él había dicho, había evolucionado. Tragó saliva mientras su pulso se aceleraba, sin notar como la persona que había abandonado la sala volvía a entrar y se quedaba paralizado por la cercanía de ambos jóvenes.

Okina y los demás vieron a Aoshi y luego dirigieron sus miradas a esos dos que estaban a escasos centímetros de probar los labios del otro. Ahora solo estaban fijos en la mirada de la persona que tenían justo delante. Y como si el miedo los invadieron, salieron sin hacer ruido y pasando cerca del ninja que no se había inmutado de la partida de sus amigos. Solo tenía la mirada pérdida en esa escena, tenía miedo y deseaba impedir el siguiente acto, pero sus piernas no respondían, su voz no salía de su garganta y solo podía estar ahí quieto, sin desear estar.

-Por mí...-respondió, después de tanto tiempo y rozó los labios de Misao.

Misao y Aoshi abrieron los ojos, pero por motivos bien distintos. Si la ninja era de sorpresa, el ninja fue de terror. Después de que Kamatari rozará los labios de su amiga, Misao se llevó las manos a sus labios y se los tapó, mientras su corazón bombeaba con más energía que antes, ¿cómo era posible?¡le había besado Kamatari! por dios..¡¡ERA KAMATARI!! siempre pregonando su amor a los chicos y ahora había echo lo que todo hombre hace, besar a una mujer. Estaba realmente confundida con todo esto.

Pero no era la única, Aoshi estaba destrozado. Se llevó una mano al pecho y lo notó roto, se le había partido el alma con este beso, ahora solo deseaba volver a la normalidad, donde Kamatari no estaba presente. Sus ojos estaban humedecidos y no sabía la razón, su garganta estaba seca y no había manera de mojarla, y sus ojos no podían apartarse de esa imagen. Su mente seguía removiendo el beso.

Los demás Onis suspiraron de horror, observaron el cielo fijamente y...

-El cataclismo se está avecinando..-murmuro Okina

El ninja dio dos pasos hacía atrás, deseando alejarse de ahí. Ahora mismo no podía estar, el miedo y el dolor se habían adueñado de su cuerpo y solo deseaba estar solo y pensar en lo que había pasado. Kamatari sonrió para sí mismo, lo había conseguido. Hacer una gran herida en la yaga que estaba abriendo desde hace mucho tiempo.

Kamatari cogió las manos de la ninja y mirándole amorosamente.

-Tranquila mis sentimientos por ti no han cambiado, me siguen gustando los hombres con una locura increíble..

-Pero...-tembló.

Pasó su mano por el cabello de Misao y le sonrió.

-Lo he echo por una buena causa Misao querida...-besó la frente de su amiga..-y te aseguro que algun día lo comprenderás.

-¿Me has besado?.

-Si...-afirmó...-son muy suaves tus labios, pero no son los que yo estoy buscando..-la ninja alzó su mano y le golpeó.

-¡¡SERÁS IMBECIL KAMATARI, NO PUEDES IR DANDO BESOS ASÍ COMO ASÍ!!..-se cruzó de brazos...-¡¡lo estaba guardando para alguien especial!!.

La ex-juppongatana afirmó mientras sentía su mejilla arder, tal vez se había pasado, pero había conseguido llamar más la atención del ninja y eso era para ayudar a su buena amiga, aunque ahora mismo estuviera enfadada. Kamatari le puso morritos.

-No te enfades conmigo por favor Misao, eres mi amiga...-la ninja seguía mirándole mal...-te prometo que no volverá a pasar aunque...-levantó un dedo al aire...-si tenemos que fingir cuando estén mis padres, ha sido una pequeña prueba, ¿o no Misao?.

Y ella se quedo parada, la verdad es que tenía razón. Había sido una prueba ya que al estar los padres de su "esposo" debían darse algun beso y eso le había ayudado a no estar nerviosa.

-Tienes razón..-vio la alegría de su "esposo"...-pero podías haberme avisado y no actuar tan impulsivamente.

-Si te lo digo pondrías pegas..-dijo sonriente...-ha sido una sorpresa.

Y nuevamente volvieron a sonreir.

Mientras tanto Aoshi llegó a su cuarto y destrozó todo lo que tenía a su alcance, ese energúmeno había besado a su protegida, se había atrevido a mancillar sus labios inocentes por los suyos corruptos. Ahora estaba más convencido de que debía destruirle.

Continuará.

Holas! definitivamente Kamatari se está ganando a pulso el odio de Aoshi. Y puede que reciba algo malo a cambio. ¿Y después de eso como actuará Aoshi?.

el juego de celos empezado por el ex-juppongatana esta dando resultados positivos...