Capítulo 9 - Un alumno muy peculiar.

Durante el camino hacía el maravilloso hogar de Seijuro Hiko, el silencio reinaba en el bosque y de vez en cuando, nuestro espléndido maestro tenía que detenerse para observar de reojo a su alrededor, su instinto SUPER desarrollado le estaba alertando de una invasión hacía él. Sentía como una mirada llena de una lujuría incontrolable se estaba comiendo su cuerpo a medida que avanzaban. Esto era inaguantable, él era un maestro, no el niñero de los amiguitos de su estúpido alumno.

Mientras Hiko seguía pensando en esa mirada tan atemorrizante, Misao giraba su rostro hacía su "esposo" y su amado, si de algo estaba segura, es que Aoshi Shinomori estaba cabreado con algo, su expresión más muerta que de costumbre, solo dejaba ver un brillo de muerte. Que ella supiera, no le había echo nada, curvó sus labios ante ese pensamientos...¿entonces de quién estaba enfadado?.

Un chasquido de lengua resonó en sus oidos y mirando de reojo a su "esposo" vio como seguía lanzándole miraditas llenas de amor hacía Hiko, sus manos residían en su pecho y estaba seguro que ahora mismo, solo tenía en sus ojos a Hiko. Suspiró de resignación.

-Kamatari no pienses en él de esa forma, Hiko es alguien...

-Un tio BUENARRO...-puntualizó. Consiguiendo un tembleque en la espina dorsal del maestro...-aunque no estaba así por él...-vio la cara de circunstación de su "esposa"...-vale, tiene algo que ver, pero es que...-alargó su mano para enseñarle una cosa.

Ante este gesto Aoshi dio un paso más largo que el otro, para ver que le estaba enseñando a su protegida. Entrecerró su mirada. Y Hiko miro por encima de su hombro para saber el gran misterio. Y ahí, ante tanta intriga, Misao se llevó ambas manos a la cabeza, no podía ser cierto. Abrió un ojo para ver como Kamatari le enseñaba una foto de Makoto Shishio.

-¡¡Mira que guapo!!..-exclamó...-¡se la quite a Yumi y decidí quedarme con ella!...-comenzó a acunarla...-¡era tan maravilloso!

Todos menearon la cabeza con resignación y Kamatari seguía embelesada con esa foto, da igual el tiempo que pasará, era su amuleto y lo necesitaba, menos mal que había sido más lista y se la había pegado al pecho, por que seguro que Misao se la hubiera quitado.

Después de mucho tiempo de caminata, en donde gruñidos, suspiros de placer y demás ruidos con la boca se habían escuchado, llegaron al espléndido hogar de Seijuro Hiko. Justo en ese momento, el maestro de los maestros, se giró hacía sus visitas y con los brazos cruzados, les miro con rabia, consiguiendo que temblarán, incluso los pelos de Aoshi se levantaron.

-¿Y bien, de qué va está estúpida idea?..-preguntó toscamente...-¡no me toquéis las narices con vuestras tonterías, para eso está el inútil de mi discípulo, yo paso de todos vosotros!.

-Eres un ermitaño..-soltó Misao con las manos en la cadera...-hemos venido a que nos ayudes..¿no eres un Gran maestro?.

Seijuro Hiko sonrió ampliamente.

-Y lo soy...-dijo orgullosamente...-pero no quiero enseñar nada a una panda de tontos, sois como mi discípulo..

-¿Enserio?..-preguntó Kamatari ilusionada...-¿en qué nos parecemos a Kenshin?.

-En vuestra apariencia...-les señaló.

Tanto Misao como Kamatari se observaron detenidamente, no entendían nada de esa palabra.

Mientras que Aoshi emitió una sonrisa. La ninja se giró hacía su amado y...

-¿De qué se rie Aoshi-sama, usted lo sabe?.

Y asintió sonrientemente.

-¿Entonces...?...-puntualizó Kamatari.

Entrecerró su mirada al escuchar hablar al ex-juppongatana y una mirada retorcida sucumbió el semblante del Gran maestro. Si lo que había visto era cierto, podría aprovecharse de eso.

-Sois flacuchas, enclencles y tenéis menos peso que una mosca...-soltó el maestro...-¡es simple!

Los ojos de ambas mujeres se llenaron de lágrimas, se había metido con su constitución física.

-No te pases con Misao, Hiko...-habló Aoshi.

El maestro sonrió ampliamente.

-¡Por fin hablas, ya era hora!..-exclamó con una sonrisa...-pensé que te habían comida la lengua cierta persona.

Las mejillas del ninja se volvieron de un color rojizo, mientras que Misao se sorprendió por ese acto, no podía ser que su Aoshi estubiera con otra. En cambio Kamatari entrecerró su mirada al ver la cara de tristeza de su amiga.

-¡Se acabó!..-alzó la voz Kamatari asombrando al personal..-¡basta de tonterías, quiero que me enseñes a ser un hombre, por que dentro de unos días vienen mis papis y ellos no saben que yo soy alguien evolucionado!.

-¿Evolucionado?...-repitió con curiosidad...-¡si tu eres un...!

-¡Soy una mujer!..-exclamó con defensa...-simplemente mi cuerpo es distinto, amo como una mujer y soy como ellas, fin de la historia.

Kamatari paso una mano por la mejilla de su "esposa", consiguiendo un gruñido a sus espaldas y una mirada bastante interesante del maestro.

-No estés triste Misao...-le susurro...-me gustas más cuando eres más feliz.

-Kamatari..-murmuró con un tono esperanzador...-es que...

La energía del ninja iba subiendo a grandes raudales y Hiko asentía a la escena. Esto le estaba gustando.

-Schhhh...-colocó un dedo en sus labios...-ya te he dicho que yo me encargaría de todo, déjalo en mis manos.

Y una sonrisa espléndida sucumbió el rostro de la joven, consiguiendo que los celos de Aoshi siguieran aumentando de intensidad.

-¿Solo es por tus padres?..-habló esta vez Hiko...-¿nada más?..-alzó una ceja con sarcasmo...-¿no tienes nada más en mente, qué yo sepa ahora?.

Tanto Misao como Aoshi miraron a Kamatari y está, se sorprendió por esa pregunta tan directa. Si no fuera tan lista como era, ya podía deducir que se había dado cuenta del comportamiento del ninja y aunque siempre había sido un joven bastante serio y frío (Aoshi). Ahora mismo estaba dejando ver sus sentimientos, aunque cierta persona no se hubiera dado cuenta.

-Solo lo hago por mi y por una promesa que he echo..-le respondió...-sé lo mismo que tú sabes.

-¿Cómo?..-abrió los ojos de golpe la ninja...-¿habláis con algun código?.

-Perfecto Kamatari...-comentó Hiko...-en ese caso, eres bienvenida pero quiero que sepas que ese plan que tienes en mente me parece fantástico y yo voy a participar a cambio de formarte como un hombre.

-Me parece justo.

Hiko volvió a andar hacía su casa y les hizo una señal para que lo siguieran, Misao estaba algo curiosa con esa actitud, había sido muy sencillo convencer a Hiko y la forma de lanzarse esos comentarios le había dejado con muchas dudas. En cambio Aoshi entrecerró más su mirada, al ver como Hiko le miraba de reojo y sonreía. Si no fuera perro viejo, podía pensar que Seijuro Hiko era alguien bondadoso, pero no era tonto y estaba convencido que aceptar a Kamatari como discípulo había tenido una con consecuencia. Y mentalmente deseó que él no fuera el premio.

-Jamás seré el peluche de Kamatari y mucho menos no quiero saber nada de sus tonterías...-murmuro seriamente.

Primero entro el Gran maestro, cerrando la puerta tras su paso y cerrandósela a sus "visitas", sonrió ante ese echo y se sentó en el suelo con los brazos cruzados, esperando ver a ese trío en el interior de su casa.

La ninja abrió de golpe la puerta con un humor de perros.

-¿Se puede saber qué hace?...-le gritó furiosa...-¡¡nos has cerrado la puerta en las narices!!..-le señalo con más rabia...-¡¡lo has echo a drede!!.

Pero Hiko no se inmutaba, sus ojos cerrados solo mostraban lo aburrido que estaba ahora mismo.

-¡¡Le estoy hablando a la pared!!..-exclamó con más ganas...-¡es increíble!.

-No te molestes Misao...-habló Aoshi, para alegría de la jovencita que se giró hacía él con los ojos llenos de purpurina, pero no fue la única mirada atenta...-lo ha echo por que le ha dado la gana, no debes gastar energía inútilmente.

Misao asintió a las dulces palabras de su adorado amado. Y Hiko volvió a cerrar los ojos con más alegría.

Cuando ya estaban todos dentro, el silencio volvió a sucumbirlos a todos y carraspeando, Kamatari tomó la palabra.

-¿Y bien, cuando empiezan las clases?..-insistió con ganas.

-Mamaña..-respondió con indiferencia...-ahora tengo hambre y quiero que me hagas la cena.

Una mirada mortal lanzó Kamatari a ese Adonis, pero..¿quién demonios se creía que era?.

-¡Machista!..-exclamó Misao furiosa, pero Aoshi negó con la cabeza...-¿pero es qué usted está favor?.

-No..-soltó..-pero es su discípulo y debe hacerle caso...-finalizó con una sonrisa victoriosa.

-¡Es un abusón!..-exclamó Kamatari furiosa...-¡no puede obligarme a cocinar!

-Todos mis discípulos conocinan, tu no eres la excepción...-puntualizó.

Kamatari comenzó a llorar, esto era cruel. Ella solo cocinaba comida sana, era vegetariana que carnívora, ya que había descubierto que las frutas y verduras y demás cosas creadas por el campo eran más saludables para el cuerpo que toda esa grasa. Sus pucheros iban en aumento.

-Tranquila Kamatari yo te ayudo...-propuso Misao...-no voy a dejar a mi "esposo" sola ante el peligro.

-¡Oh que buena!...-cogió de las manos a su "esposa"..-eres magnífica.

Las mejillas de la jovencita ganaron más colores y entre esas sensaciones, ambas mujeres salieron a la calle, dejando solos a los hombres.

Seijuro Hiko alzó una ceja con humor y hablando directamente.

-Veo que te ha salido un duro competidor ¿no Shinomori?.

Aoshi no respondió, pero su mirada era lo suficientemente clara.

-Creo que se irá con Kamatari, es más atento que tú...-colocó una mano en su mentón...-además cuando le vuelva a recordar que es un verdadero hombre, no podrá resistir la tentación de tener a Misao con él.

Un tic abordaba la expresión del ninja.

-Ir a esa velocidad Shinomori no sienta bien a nadie..

-¿Y por eso estás solo verdad?..-le preguntó...-¿por eso eres un máldito ermitaño?...-se levantó de golpe...-¡¡métete en tus málditos asuntos y déjame tranquilo con los míos!!.

Seijuro Hiko sintió orgullo por su victoria.

-Tienes una boca muy sucia, normalmente es Saito quién habla así...-se levantó...-pero no te estoy diciendo nada del otro mundo, solo la verdad.

-A mi no me tienes que enseñar de nada...-comentó con rabia...-ya sé lo que tengo que hacer y no necesito los consejos de un viejo como tú.

¿Viejo? esa palabra hizo trizas el orgullo del Gran Maestro, él no era un viejo era un chavalín..al lado de todos esos pañales con espadas, él era el más poderoso. Más sabio y más guapo, su aspecto físico era increíble y su destreza con la espada era envidiable...entonces...¿qué rayos le estaba contando ese criajo?.

Apretó con fuerza los puños y Aoshi apretó su mandíbula, estaba cansado de todos los que se estaban metiendo en esa relación que tenía con su protegida, si él no se metía con la vida de nadie, que le dejaran tranquilo con la suya. ¡¿FÁCIL NO?!.

En lo único en lo cual podía estar a su nivel, era en su belleza. Eso mismo, el ninja era guapo pero...¡no tanto como él!.

Continuará.

Holas! vemos como hay una pequeña riña entre Hiko y Aoshi...¿Se solucionará?¿Cúal es el verdadero motivo por el cúal Hiko ha aceptado enseñar a Kamatari a ser un hombre? jejejejejjeje.

Ante todo, siento el retraso he tenido la visita de una vieja amiga y he estado...MUY AUSENTE, así que no aparecia por aqui ni de casualidad, pero ya he vuelto con un nuevo capítulo de este alocado fic y pronto vendrán las actualizaciones de los demás, solo tiempo al tiempo.

Muchas gracias por los reviews a

Mi buena amiga Okashira Janet (Si eres el nª40, te gustan los números redondos ¿eh?jeje) Angeluz Yumi (la foto de Shishio lo he echo pensando en ti, hacía tiempo que no aparecia el nombre de Makoto jejeje) Epsi Shinomori (gracias por que te esté gustando la historia, me alegra saberlo) Aynatcristal (ya mismo veremos el método de Hiko para enseñar a Kamatari a ser un hombre de verdad) Ailiniel (se preocupa por su nietecita y como su "esposo" está como una cabra, no quiere que se le pegue a su flor de loto jejeje) hikaruhiwatari (pero aguantará todo lo que pueda, aunque su paciencia se le está agotando y eso que es tranquilo y pasota jejeje). Gabyhyatt (¿resolviéndolo o apoyando a Kamatari? por que parece que va a disfrutar más con todo esto de lo que pensaba jejeje).

nos vemos y saludos a todas, chao y hasta el próximo.