Bueno pues aki esta mi segundo capitulo, lo publique antes por que tengo algo que hacer todo el fin de semana y no iba a poder subirlo hasta el martes entonces aki esta tatan!!
entonces que lo disfruten y nos vemos abajo!!
Capitulo II
La Srita. Higurashi y El Sr. Taisho
El automóvil comenzaba a adentrarse a una de las zonas mas exclusivas del distrito de Tokio, en donde vivía gente bastante bien acomodada. Unos que había hecho sus fortunas con arduo trabajo, otros solo lo heredaron, y otros mas por ser corruptos.
El taxi se estaciono en frente de una casa bastante grande pero no tanto como para ser una mansión, era de estilo un poco antiguo pero la fachada estaba impecable y con un poco de hiedra que adornaba la barda. Kagome se dirigió al interior de la casa que fue abierta por una muchacha bastante amable de cómo 27 años.
-H a! buenas tardes señorita Higurashi-se dirigió la muchacha-como le ha ido en su paseo? Pero por Kami esta usted empapada, valla a cambiarse antes de que se resfrié- dijo esta muy preocupada
-Hola Erin si me moje un poco pero estaré bien. Mis padre están?- pregunto Kagome
-No los señores salieron hace un rato dijeron que iban a un cóctel- dijo Erin con un tono bajo- solo esta su hermano. Desea que le prepare la cena?- pregunto
-No solo tomare un baño y me iré a descansar. Gracias Erin- Respondió Kagome
-Por cierto la señorita Kobayashi le hablo y dijo que luego vendría para ponerse reacuerdo con usted con algo relacionado ala universidad- le informo la chica
Kagome lo había olvidado por completo, en menos de una semana entraría ala universidad y había quedado con su amiga de ir al centro comercial a hacer una compras para el dormitorio del campus.
- Creo que será mejor que le llame antes de que me duerma o lo olvidare- dijo Kagome tomando la bocina del teléfono y marcando. Del otro lado de la línea, otra joven contestaba el teléfono.
-Buenas tardes me puede comunicar con Sango por favor-rápidamente la comunicaron con su amiga.
-Si diga?-La voz de Sango se oía bastante calida casi como la de Kagome.
-Hola Sango, soy yo. Oye podríamos dejar las compras para otro día? Es que no me siento muy bien hoy-dijo Kagome con un tono de mucha pesadez.
-Pero si llevamos posponiéndolo por casi un mes!! Además en una semana entramos y no tenemos nada preparado-dijo Sango
Kagome hizo una clara cara de cansancio y se resigno, además no podía negarle nada a su mejor amiga de toda la vida.
-Deacuerdo solo me cambiare y ya.-dijo Kagome
-Gracias amiga, sabia que terminaría convenciéndote. No te preocupes paso por ti en una hora, aprovecho que Kohaku quiere ver a Souta-
-Te espero entonces. Adiós- seguido de estas palabras se oyó el tono que indicaba que la comunicación había sido cortada.
Kagome se dirigió hacia su habitación en el camino se encontró con su hermano que como siempre se encontraba frente ala televisión jugando con uno de sus tantos videojuegos nuevos, le aviso que su amigo Kohaku vendría en una hora y siguió avanzando hasta que llego a su destino. Se metió ala regadera. Luego de un rato salio y se vistió todavía faltaba algo para que Sango llegara, se tumbo en la cama. No podía dejar de pensar en todas las cosas que últimamente estaban pasando en su casa, quería huir de todo esa actuación de "familia perfecta". Todo marchaba bien en su hogar pero una serie de problemas en la empresa de su padre, además de constantes peleas entre sus padres sobre asuntos que parecían tontos, como que su papa llegaba tarde de la oficina o no iba ala casa a comer, hacían sospechar a su madre que talvez la estuviera engañando.
Pero no había sido todo, su padre varias veces había intentado golpear a su madre por que esta le reclamaba todo lo anterior, sino fuera por que ella y su hermano se interponían, la hubiera abofeteado un par de veces. Pensaba en todo esto cuando de repente empezó a recordar a aquel joven que la había atropellado, que por cierto ya se le estaba formando un moretón a causa de la caída, aquel joven de dorado mirar, debía aceptar que era bien parecido, aunque algo malcriado. De pronto el sonido de la puesta que era tocada con gran insistencia, la hizo regresar ala realidad.
Era su amiga Sango.
-Oye amiga, que cara tienes, no era broma eso de que te sentías mal-dijo con un todo gracioso. Sango era más o menos de la complexión de Kagome, pero con el cabello más largo y de color café, un poco más alta, ojos del mismo color y piel clara. Llevaban siendo amigas desde la escuela primaria. Sango siempre defendía a Kagome de sus compañeros mas grandes que la molestaban. Desde ese entonces no se habían separado.
-Ha, hola Sango- dijo Kagome recordado aquellos tiempos.
-Estas bien? Que te paso?-dijo un poco preocupada. Sango era bastante perspicaz tenia un sexto sentido, nunca se le escapaba nada y ella bien sabia de lo que pasaba con su amiga estos días.
-Si. Solo tuve un accidente, es todo. No tuve cuidada al cruzar la calle- dijo como si fuera algo de todos los días.
-Enserio? Pero estas bien? No te paso nada?-dijo con un tono bastante preocupado
-Si no te preocupes. Buenos nos vamos?-dijo Kagome tomando su bolsos y tratando de desviar e tema de conversación.
-Esta bien- Sango entendió la indirecta de su amiga.
El clima comenzó a ponerse a su favor, unos pequeños rayos de sol se habrían camino por el congestionado cielo de Tokio, unos rayos de sol que esperaba que pronto llegaran a su vida, para que todo fuera como antes. Había algo entre sus padres, algo que sabia que la involucraba de una manera, nunca había escuchado que sus padres la metieran en alguna de sus discusiones, pero era un presentimiento en parte también por como su padre últimamente la trataba, era frió, distante y casi indiferente. A como diera lugar descubriría de que se trataba esto ya la estaba cansando, sino se lo decían sus padres lo haría por su parte. Ya no era una niñita, era una mujer toda una Higurashi.
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Una tranquilidad bastante inusual se disfrutaba en ese departamento Inuyasha se encontraba recostado en el sillón donde hace algunas horas se encontraba recostada esa chiquilla chillona bastante relajado, disfrutando de un poco de música y de un clima cada vez mas agradable, y como no estar tranquilo si era la primera vez en días que no estaba su querido primo Miroku, la oveja negra de la familia por parte de su madre. El joven era alto, de una mirada azul muy coqueta cabellos cafés obscuros y una linda sonrisa. En una noche de juerga había decidido hacerse dos perforaciones en una oreja que complemento tiempo después con otra perforación en la otra oreja, sus particulares las carcajadas lo hacían aun más irresistible para las mujeres que cortejaba. El aparte de ser su primo era su mejor amigo. Era un tipo de gran corazón pero con una debilidad, las mujeres. Habían tenido infinidad de problemas por que este siempre quería andar de tras de alguna mujer no le importaba si fuera soltera, comprometida o casada además de que había tenido que huir de varios bares gracias a que el siempre trataba de cortejar a alguna joven y los novios no les parecía muy bien que digamos, pero como fuera, siempre se apoyaban en los momentos mas difíciles. Eso estaba cuando la puerta se abrió, y pudo imaginar de quien se trataba cuando oyó su "melodiosa voz".
-Primito, siempre de flojo, que estas haciendo aquí aplastado?-dijo Miroku lanzándosele encima a Inuyasha.
-Ya se me hacia raro que no hubieras venido. Donde estuviste?- pregunto con un tono de una molestia leve .
-No te enojes Inu- dijo en todo burlón, sabia que Inuyasha no soportaba que le dijeran ese diminutivo.
-Ya, y bueno que haces aquí tan temprano? Que yo sepa no es ni hora de dormir, y la hora de comer paso hace ya un rato- dijo Inuyasha mirando su reloj
-Aquí vivo no? A demás vine para hacer mi acción buena del día, te conseguí un cita para hoy en la noche- le dijo Miroku poniéndose de pie. Ya se le había hecho costumbre a Miroku tratar de conseguirle novia a su primo y este siempre rechazaba la idea diciendo que no le interesaba por el momento.
-No estoy de humor-dijo tumbándose en el sofá sabia que clase de mujeres les conseguía Miroku, chicas fáciles, caza fortunas e interesadas.
-Huuu! Que aburrido eres te pasó algo o que estas más gruñón que de costumbre. Pero que es esto-dijo con tono gracioso y tomando la credencial que Inuyasha le había quitado a Kagome.
-Es tu nueva conquista? Es muy linda- dijo
-Dame eso. No es lo que piensas. Hace un rato tuve un accidente y le pegue a esa chica con el auto.-dijo Inuyasha recordando lo ocurrido
-Ha! Es muy bonita. Oye no he comido vamos al centro comercial por algo?- pregunto no dándole mucha importancia a lo que su primo le había contado.
-No tengo ganas, mejor pide algo para comer.-respondió cansado
-Anda vamos. Además tenemos cosas que comprar para la habitación del campus.-dijo como si ir ala escuela fuera una penitencia.
Inuyasha lo había olvidado por completo. No recordaba que en menos de una semana tendría que reincorporarse al curso que no había terminado en la universidad. Luego de que su madre enfermo gravemente se dedico a estar con ella. Sentía que no estaría con ella por mucho tiempo así que decidió dejar la escuela aun en contra de lo que su padre decía. Poco después su madre murió. Inuyasha cayó en una depresión por el vacío que había creado su muerte. Dejo indefinidamente la escuela, esto le provoco que su padre casi lo desheredara, si no fuera por la intervención de su hermano, que insistió en que dejara que pensara bien las cosas. Pero luego de 2 años de no ir ala escuela su padre lo presiono diciendo que si no estudiaba, la empresa quedaría ala deriva cuando el se retirara y que además le haría falta a su hermano. Muy a su pesar se volvió a inscribir en administración de empresas no era de su total agrado pero en la escuela a donde iría se practicaban gran variedad de deportes y artes marciales, su gran pasión.
-Es cierto. Deja que me cambie y nos iremos-dijo con un dejo de pesadez.
-Esa es la actitud Inu-dijo Miroku tratando de hacer enojar a Inuyasha.
-Ya deja de decirme así Miroku o juro que te romperé la cara –dijo Inuyasha bastante molesto.
-Ok, ok me calmo, pero me puedes decir por que te molesta tanto que te digan así- dijo Miroku recordando todos los golpes que se habia ganado por su comentario.
Inuyasha gurdo silencio recordando ala única persona que le decía de esa formas, su voz era tan dulce cuando oía su nombre en sus labios, y por desgracia era de la única persona que jamás volvería a oírlo decir.
-Mi madre, me decía así- Inuyasha bajo la mirada y se dirigió a su cuarto para cambiarse. Miroku comprendió lo doloroso que era no tener a una madre ya que el era huérfano desde hacia ya varios años por culpa de un accidente de autos. La mamá de Inuyasha lo crió luego de eso, por lo cual le guardaba un especial cariño convirtiéndose en su segunda madre, por lo que cuando murió también le afecto bastante pero no tanto como a Inuyasha. Desde el principio adopto a sus primos como sus hermanos.
Parecía que había pasado solo un instante desde que había empezado a reflexionar de este asunto, pero en realidad había pasado cerca de 15 minutos. La voz de Inuyasha lo trajo de vuelta ala realidad.
-Hey! Deja de perder el tiempo pensando en tus futuras conquistas no que te estabas muriendo de hambre? Apúrate o acabaremos con las diligencias que tenemos que hacer nunca!-dijo Inuyasha dándole un golpe en la cabeza a su primo
-Ha? Cierto tendré que cancelarle la cita a esas hermosas chicas-dijo con un tono de acongojado bastante fingido-Bueno que se la va a hacer-agrego
-Nunca cambias-pensó Inuyasha
Bajaron del edificio y se montaron en el lujoso automóvil italiano. Ese auto se lo habían regalado de cumpleaños sus padres, hacia varios años. A el no le importaba que fuera carísimo, sino que fuera veloz, porque cuando lo manejaba sentía que era libre, libre de todas las ataduras que la sociedad le había impuesto por ser una persona "influyente" el no quería ese titulo que su padre tanto se había labrado, y a su familia como consecuencia. Solo quería ser el, empezar de cero, no recibir preferencia por ser hijo de una persona importante, pero lamentablemente no podía negar que el era todo un Taisho.
Bueno que les parecio? espero que algo pasable. tengo 3 notas de autor que hacer:
1.- apartir de aqui la historia es una colaboracion mu muy importante, mis hermanos menores uqe me han dado una infinidad de ideas y todas ellas vienen apartir de aqui ( claro menos el lemon de eso me encargo yo jejeje aun no quiero pervertirlos) y les agradesco mucho a esos chamacos.
2.- la relacion que tienen Inuyasha y Miroku es basada en una historia real, entre mi primo y yop jejeje
3.- y la mas importante!! Muchisismas gracias al esas dos personitas que me dejaron sus reviews ya saben que eso me encanta aprte de que me animos para continuar y bienvenidas sean al fic y ojala y esten conmigo durante toda la historia
Inujocelyn: muchisimas graxias por tu comentario amiga de veras que me da gusto contar con tu presencia en esta historia como en todas las demas. Sientete con la entera confianza de pedirme o darme ideas para la historia que hare lo posible por adaptarlo enserio muchisimas graxias hasta pronto!!
elizita-kag-lu: muchas gracias por tu comentario es muy importante para mi saber su opinion, cualquier sugerencia estoy a tu dispocicion, y tu no sufras aun que demora un porco en saber por que Kagome esta asi de triste no doy datos por que es sorpresa y espero que te guste, bienvenida ami fic! y garxias de nuevo!
Bueno eso era todo las veo la semana que viene Ciao!
La AvIa-san
