disculpenme la existencia por favor pero esk de verdad no habioa tenido tiempo de publicar la continuacion esk entre la emocion del final de Inuyasha, el fin de curso y todo lo demas ya no c ni donde tengo la cabeza jejeje pero les prometo aunk sea actualizar.
dejenme presumirles k oficialmente ya estoy graduada de la preparatoria!! (urra por mi) y me siento super feliz por esta nueva etapa en mi vida. asi k como estoy de vacaciones tendre mas tiempo de escribirles publico querido.
bueno pero no todo es felicidad ya k me siento medio mal por k ya no voy a ver a mi "guardian angels" pero en fin.
bueno luego de tanta charla sin sentido, me retiro para dejarlos con la lectura
enjoy it!!
Capitulo VIII
Hello, I Love You
Había pasado una semana desde aquel "incidente" y las cosas no se veían muy bien. Kagome todo el tiempo lo evitaba, cuando tenían que ir alas prácticas, ella siempre se iba por su lado y evitaba a toda costa hablar con el más de lo necesario, esa mocosa no estaba ayudando mucho. Pero tenia que seguir intentándolo no la iba a dejar ir tan fácilmente no señor. Y ahí estaban un nuevo día encerrados en la bodega de las oficinas de la empresa, el silencio era totalmente abrumador, las medias miradas que se lanzaban eran insoportables.
-Kagome?.-dijo Inuyasha casi en un murmullo.
A Kagome este gesto le erizo todos los vellos de su cuerpo, el solo oírlo pronunciar su nombre la hacia estremecerse. Se quedo en silencio hasta que reacciono que la estaba llamando.
-Mmm?.-murmuro ella conteniéndose lo mas que podía y reflejando indiferencia, aunque esto no se le daba muy bien.
-Tenemos que hablar.-dijo secamente Inuyasha. Demonios había estado tratando de evitarlo por una semana perfectamente y ahora esto. No quería que le dijera que había sido un error, que ella no significaba nada, solo un simple juego. Le dolía en el alma pensar solamente en que de su boca emanaran esas palabras.
-Tu y yo no tenemos nada de que hablar.-dijo Kagome poniéndose de pie y dirigiéndose ala puerta, pero un fuerte agarre le impidió continuar.
-Claro que si tenemos de que hablar pequeña.-dijo al fin.-sobre lo que paso el otro día lo recuerdas?.-dijo el tratando de refrescarle la memoria un poco.
-Ah eso.-contesto ella mostrándose desinteresada. Claro que lo recordaba, cada día había soñado con volver a beber de esos hermosos labios masculinos, pero no quería ser lastimada, no lo soportaría de el.-No tenemos nada de que hablar. Tu mismo lo dijiste, no debimos haberlo hecho.-murmuro ella bajando la mirada.
-Yo nunca dije eso.- respondió tomándola de la barbilla para mirarla sus ojos estaban cristalinos por unas traviesas lagrimillas que estaban a punto de ser derramadas. Sus rostros comenzaron a acercarse peligrosamente ante la mirada casi atónita de la muchacha que no hacia nada más que dejarse llevar.
De nuevo las suplicas fueron escuchadas, ambos se fundieron en un desesperado y calido roce entre sus bocas. Era muy perecido al anterior, solo que esta vez había un poco mas de seguridad en ellos. Eran tan calidos que a Inuyasha el simple roce ya no lo satisfacía, quería más y estaba dispuesto a obtenerlo.
Con su lengua comenzó a hacer presión sobre los labios de la joven a lo que ella respondió con un respingo pero gustosa acepto la invitación, los besos ahora eran una danza entre sus lengua que dejaban al descubierto cuan hambrientos estaban el uno del otro.
La falta de aire los hizo separarse de su ensueño, se miraron unos instantes, estaban ambos sumamente sonrojados. Inuyasha recargo su frente en la de ella y la beso con suma ternura.
-Hello, I love you.- murmuro Inuyasha con los ojos cerrados dejándose embriagar por el dulce aroma que emanaba de esa joven.
Kagome estaba sumamente sorprendida, era eso cierto? Podría haber encontrado a su persona ideal se separo de el con los ojos inundados en aguas salinas. Lo miro en esas lagunas de oro fundido que el muchacho tenia como orbes, era cierto sus ojos expresaban una pureza inigualable jamás vista por ella. Solo atino a lanzarse a sus brazos con esta declaración la hacia sumamente feliz.
-Yo también te amo Inuyasha.-contesto ella observando como la mirada del joven de iluminaba por completo. Nuevamente siguieron sus instintos y se rindieron ante una nueva ronda de besos, hubieran seguido así de no ser por que la puerta se abrió de golpe seguido de una voz burlona que los estremeció a ambos.
-Pero jóvenes, mejor consíganse una cuarto de hotel. No vienen a noviar aquí si no a trabajar no?.-dijo notablemente molesto Kouga
-Disculpe señor Izumi, no volverá a ocurrir se lo aseguro.- dijo muy segura Kagome.
-Eso espero no creo que el señor Taisho este muy contento si le contara de este asunto. O usted que opina joven Taisho?.-dijo con una sonrisa sumamente burlón que provoco que a Inuyasha le hirviera la sangre.
-No se preocupe.-contesto Kagome ante en repentino cambio en el ambiente, estaba mas tenso que antes.
-Muy bien. Por cierto, la naviera necesita que den el visto bueno a unas exportaciones, necesito que firmen algo.- dijo Kouga. El mocoso se le había adelantado, pero lo haría pagar caro.
Kagome estaba a punto de firmar los papeles, cuando de pronto Inuyasha le arrebato el bolígrafo y plasmo la firma en el.
-Necesitas solo la firma de uno, no? Pues ahí esta.-dijo casi botándole el bolígrafo en la cara a Kouga.
-Si con una esta bien. Los dejo y no quiero encontrarlos como hace rato o el señor Taisho se enterara.-amenazó Kouga mientras se dirigía a la puerta.
-Por que hiciste eso?.- pregunto Kagome una vez solos.
-No se el tipo no me da buena impresión. Y no me gustaría que mi novia se viera involucrada en algo a si.-dijo esperando alguna reacción de parte de la joven.
Kagome solo se quedo viendo estaba hablando enserio? Esta era la forma menos romántica de declarársele a una mujer, pero pensó que era tierno y decidió jugar un poquito con el.
-A si? Y de que novia hablas? Va al instituto? Tal vez la conozca.-dijo ella mientras le daba la espalda.
-Si creo que si la conoces, es mas se parece mucho a ti.- dijo el acercándose lentamente.
-Eso si que no. Por que yo soy única, soy una en un trillón de personas, no me compares nunca.-dijo finalmente ella.
-Claro que eres única.-respondió Inuyasha tomándola por la cintura para girarla hacia el ante la absorta mirada de la joven.- por eso he decidido pedirte que seas mi novia. Claro si tú quieres, no podría obligarte a hacer algo, claro que tu no quieras.- termino de decir Inuyasha con una media sonrisa en su rostro.
A Kagome se le subieron todos los colores al rostro, era tan atractivo.
-Si, si quiero.-dijo dejándose llevar de nuevo por las emociones que sentía y continuando donde se quedaron antes de que el Lobo rabioso viniera a estarlos fastidiando.
Al fin todo estaba mejorando en sus vidas, la escuela iba de mil maravillas, las amistades abundan, y lo mas importante habían encontrado a una persona con al corazón lastimado que los ayudara a completar lo que estaba incompleto. Nada podía estar mal o si?
&
La noche ahora se había cernido ahora por toda la ciudad. En uno de los departamentos más exclusivos de Tokio, se encontraba un hombre sumergido en sus pensamientos, totalmente enajenado hasta que oyó el timbre la puerta. Se giro para ver quien era, un joven de mirada celeste y cabellos negros como la noche de allá afuera entraba con una caja llena de papeles.
-Buenas noches señor Nakamura.-dijo aquel joven ofreciéndole una cordial reverencia.
-Buenas noches, señor Izumi. A que debo el honor de su visita?- dijo Naraku ofreciéndole una copa de whiskey.
-Le traigo lo que me pidió.- respondió el joven dándole un bonche de papeles a lo que Naraku respondió con una macabra sonrisa.
-Esto es perfecto.-dijo fijando su mirada en uno de los papeles.- Inuyasha Taisho?-pregunto intrigado.
-Si. El mocoso estará en la sección de la naviera por varios meses. Y pensé que podíamos incluirlo en el plan.-contesto el.
Excelente no podía pedir más, tenía al hijito del jefe en sus manos, si se descubría, ellos podían salir airosos del embrollo. Acaso al mocoso nunca lo enseñaron a leer algo antes de firmarlo, pobre estúpido pensó, no sabia en que se había metido.
Ambos hombres esbozaron una enorme sonrisa ante este pequeño pirueta del destino y brindaron chocando sus bebidas. No notaron que alguien los estaba observando muy de cerca, que demonios estaba planeando el imbécil de su marido en contra del magnate Takeshi Taisho? Una vez que Kouga salio del departamento ella se dispuso a salir de su escondite.
-Hola, mi amor.-dijo Kykyo irónicamente.
-Que quieres Kykyo?- pregunto el borrando la sonrisa de su rostro.
-Que genio. Te preguntare algo.-dijo ella posándose a espaldas de su esposo.
-Ya que.-dijo el dejando que su mujer masajeara su espalda. Algo quería, solo se portaba así con el cuando necesitaba lago.
-Que intentas hacer en contra de los Taisho?.-pregunto directamente Kykyo
Naraku se quedo un poco impresionado. Se suponía que era un secreto, la maldita de seguro los espió mientras hablaban hace un rato. Por eso aun estaba con esa mujer. Amaba su astucia.
-Nada que sea de tu incumbencia.-dijo fríamente el.
-Me incumbe por que soy tu esposa!.-bramo ella
Esposa era solo un estúpido adjetivo que la sociedad había creado para llamarle aun par de personas que estaban unidos bajo sus leyes.
-Lo único que debes saber es que lo que hago es para que sigas viviendo como hasta ahora.-dijo el tomándola por la barbilla y plasmando sus labios en los de ella. Luego de unos instantes se separaron.
-Regreso al rato.-murmuro el saliendo del departamento.
Como detestaba que Naraku hiciera eso. Primero la besaba y luego la dejaba sola en ese frió y solitario lugar. Porque demonios estaban aun juntos. Fácil ambos detestaban la soledad, además que el le daba todo materialmente pero nuca le dio siquiera una pizca de amor.
Lo que había llevado a ambos a una especie de búsqueda por su propia parte. El lo hacia con una que otra prostituta en las calles, mientras que ella con los socios de su esposo y no se avergonzaba. Gracias a ella Naraku tenía muchos de los contratos de los que se vanagloriaba.
Seguía un poco intrigada por los comentarios que había escuchado. Que se traían este par entre manos? Estaba dispuesta a averiguarlo. Costara lo que costara. Se giró hacia el gran ventanal que instantes atrás había estado contemplando su esposo observo en espectáculo de luces que la ciudad ofrecía. Se sentía tan sola necesitaba a alguien a quien amar alguien con quien sentirse segura. Solo tenia que buscar a ese alguien que se encontraba tal vez muy bien escondido en esa gran multitud.
bueno y k les parecio yo c k no es la gran cosa pero es mejor k nada no? bueno esto ya esta llegando ala parte buena espero k sigan conmigo hasta el final.
les agradesco a todas aquellas k leen mi hiostoria y a kienes me dejan sus reviews en verdad k las estimo chavas
me retiro, no sin antes informarles k tengo preparado un nuevo oneshot k pienso publicar el dia de mi cumpleaños osease el 17 de julio y contiene lemon ya saben pa' la banda
bueno pues no me keda mas k decirles
see U next time!!
La AvIa-san
