Capítulo 23 - La noche anterior.
Sus pasos eran lentos y seguros, sabía que él la estaba observando y debía mostrar seguridad en sí misma, así que al girar la esquina y al momento de estar alejada de esos ojos tan azules y fríos. Se pegó a la pared y se llevó una mano a su pecho, mientras sus ojos se habían vueltos espirales y sentía como su cuerpo se estaba convulsionando por el terror. Tragó saliva y sintió como todos sus órganos querían salir de su cuerpo y acabar desperdigados en el suelo.
Definitivamente esta tensión no le venía nada bien a su piel.
Algo le tapó la boca y girando con terror su cabeza, vio como era la mano de Soujiro y como le mandaba a callar y detrás de ese joven tan calmado y pasivo estaba su prometida. Entrecerró su mirada y sintió que había estado a punto de desmayarse por el susto. El joven alejó su mano de los labios de la ex-juppongatana y sonriéndole con dulzura.
Y esta acción consiguió calmar la rabia que estaba brotando de su interior, si es que tenía una hermosa sonrisa que daba ganas comérselo a besos.
-¿Cómo ha ido?..-preguntó Sou..-no te vemos en mal estado.
-¿Pensabas qué no iba a salir con vida?..-entrecerró su mirada.
Nuevamente volvió a brotar la rabia de su interior.
-Teníamos nuestras dudas..-siguió Misao.
Curvó sus labios con amargura y colocándose los cabellos que se había soltado de su peinado, se cruzó de brazos para mirarlos con resentimiento. Eso le pasaba por ser tan buena.
-Me ha dicho que no quiere ir..-comentó fríamente.
-¡Vaya!..-chasqueó Sou sus dedos con rabia..-sin él, la boda no será posible..-se cruzó de brazos..-¿dónde se ha visto qué el novio no asista a su propio enlace?.
Misao encogió sus hombros y asintió a las palabras de su amigo, mientras tanto Kam alzó un dedo para llamar la atención.
-Normalmente es la mujer quién no viene al enlace pero..-vio como los ojos de Misao se abrían de espanto..-cariño hay que recordar que el propio novio desconoce que mañana será su boda y además es duro de mollera..-se llevó las manos a su cadera..-deberías buscarte a uno más fácil de manejar y de pensamientos más abiertos..-se llevó una mano a su mentón..-¡como Sou!..-le guiñó el ojo al pasar su lengua por sus labios..-¿quieres casarte con Misao mañana, corazón?.
Soujiro y Misao se quedaron petrificados y con el rubor en sus rostros, comenzaron a reír nerviosamente para quitar la tensión del aire. Se miraron a los ojos y estallaron a carcajada limpia, mientras las gotas de sudor resbalaban por sus cabezas. Mientras tanto Kam meneó la cabeza con negación, que ella supiera no había dicho nada gracioso.
Los muebles de su habitación estaban siendo despojados de su forma. Una kodachi pasaba velozmente por ellos para dejarlos más descompuestos, varias astillas caían al suelo y las cortinas estaba siendo agujereadas con brutalidad. Se detuvo en el centro de ese asesinato y bajando la Kodachi a un lado, bajo su rostro para mirar el suelo fijamente. No podía ser cierto, él no podía haber perdido con ese engendro de persona, suspiró con resignación y doblando sus rodillas, clavó su Kodachi en el suelo con brutalidad.
-La he perdido para siempre..-susurro melancólicamente.
Se levantó del suelo y se acercó a la ventana para clavar su mirada y ahí vio a la dueña de su desesperación. Sonriendo y abrazando compulsivamente a su prometido, a ese tipejo disfrazado de mujer. Arrugó su nariz al ver esas demostraciones de amor y sintió como en su interior hervía el odio. Deseaba destrozarlo con sus propias manos y secuestrar a Misao para hacerla entrar en razón. ¡No se podía casar con Kamatari!. Era lo opuesto a él, era sensible y afeminado y un verdadero hombre tenía que mantener su orgullo masculino.
Apretó con fuerza su Kodachi y volvió a descargar toda su rabia con los muebles de su habitación.
Sintió como la mano de Soujiro se apoyaba en su hombro y desviando ligeramente su vista, vio la sonrisa de su compañero de batallas.
-¿Sabes qué tienes un boleto de primera clase para la muerte?..-preguntó con una sonrisa..-por que si las miradas que te lanza Shinomori fueran suficientes para morir, serías la ganadora.
-Gracias..-susurro entre dientes..-por tus palabras tan halagadoras.
Soujiro levantó su mirada hacía la ventana y curvando sus labios, contempló como la mirada asesina del ex-Okashira había desaparecido y ahora solo estaba el vacío en su lugar, se cruzó de brazos y dirigió su mirada hacía su amiga, debía vigilarla de cerca para intervenir en la pelea que estaba a punto de producirse, no era conveniente ver sangre cuando no era necesario la muerte de nadie.
La noche se hizo en Kioto y en el comedor todos estaban reunidos para tramar el plan para el gran día. Se escucharon varias opciones pero Kamatari negaba con la cabeza, si iba a ser el conejillo de indias de todos, por lo menos tenía que estar segura de que su bienestar no estaría en peligro.
-No te preocupes Kam..-dijo Sou..-yo te protegeré.
Los ojos de Kam se llenaron de lágrimas y juntando sus manos, dirigió su mirada de "dama en apuros" hacía su salvador y futuro marido, sonrió cruelmente ante estos pensamientos.
-Claro Kam..-siguió Sou..-no podemos permitir que maten a nuestra cobaya..-se cruzó de brazos, sin percatarse del estado petrificado de su amiga..-eres una pieza importante.
-Maldito adoptado..-murmuro al apoyar su espalda en la pared y poner morros..-no quiero saber nada de ti, me has defraudado como futuro marido.
Todos carraspearon antes esas palabras y Kiotsu extrajo un plano del interior de su Gi, lo colocó encima de la mesa y comenzó a relatar todos los acontecimientos de mañana. Okina deberá llevar a Misao al altar y allí estaría esperándole Kamatari..
-¿Y cómo vendrá que Aoshi?..-preguntó Misao.
-Lo ataremos para arrastrarlo hacía ti..-soltó Nista.
Misao curvó sus labios no muy conforme con esa idea. Sería una batalla perdida para ellos, teniendo en cuenta que iban a secuestrar al antiguo Okashira de los Onis, se cruzó de brazos y levantó su mirada hacía el techo para pensar en otra opción, mientras tanto Okina se había acercado a Sou y esté alzando una ceja con curiosidad.
-Hijo mío ya tengo los papeles de tu adopción..-soltó felizmente el anciano.
Un tic abordó a Sou que mordiéndose los labios se cruzó de brazos para olvidarse del anciano. Aspiró con mucha fuerza el aire que sentía que faltaba en su interior y evitó descargar la rabia contra el viejo, después de todo, a esas edades la gente chocheaba. Pero de ninguna manera iba a ser el hijo adoptado de Okina.
La incomodidad rodeo a todos los presentes y carraspeando con fuerza, Kamatari atrajo nuevamente la atención hacía ella, se levantó y asintiendo a todos los presentes.
-¿A qué hora es la boda?..-preguntó con interés..-lo digo por que en estos eventos hay que arreglarse mucho y ponerse hermosa..-sus ojos soltaban chiribitas de emoción.
-Perdona bonita..-habló Okina..-no puedes ir más guapa que la novia en su gran día.
-¿Que insinúas?..-soltó Misao con las manos en la cintura..-¿qué Kamatari se puede poner más hermosa que yo en mi gran día?.
Kamatari comenzó a reír estrepitosamente y tapándose los labios, le guiñó el ojo a su amiga.
-Es que soy más guapa que tú y por lo tanto sé arreglarme..-le miró de arriba a abajo con orgullo..-a ver si al final Aoshi se casará conmigo.
-¡¿Qué?!..-gruñó Misao con rabia.
Soujiro se colocó en medio de ambas y tragando saliva.
-Por favor chicas no discutáis por eso..-suplicó con pena..-es una boda, no un concurso de belleza.
Las mujeres se miraron con ferocidad y apretando fuertemente sus dientes, se sentaron de golpe para darse la espalda y así evitar la tensión de sentirse menos importante bajo la apariencia de la otra. Soujiro suspiró con alivio y sonriéndoles a sus chicas, cogió las manos de ellas.
-¡Muy bien chicas mías!..-exclamó feliz..-¡sois muy buenas!.
Los calores comenzaron a invadir a Kamatari y su mente pervertida comenzó a funcionar, deseó empotrarlo contra el suelo y comerle a besos con posesividad. Cerró los ojos al imaginar sus labios pegados a los suyos, sentir el aroma de su cuerpo impregnado con el suyo y sobretodo, deseó experimentar esa sensación de mujer deseada y amada por un hombre bien formado.
Okina acercó su mano a la vista ausente de Kamatari y moviéndola de un lado a otro, advirtieron que la chica no se encontraba con ellos y estaba vagando por sus sueños más tórridos y eróticos. El anciano se llevó una mano a su mentón y desviando su mirada hacía sus padres, meneó la cabeza con negación.
-¿En qué estará pensando?..-se preguntó Kiotsu.
-No lo sé..-respondió Nista.
-Yo si lo sé..-murmuró Okina con el rostro ensombrecido..-seguro que quiere atacar a mi nuevo hijo, si le mira con esos ojos de depredador atroz.
La puerta de la sala se abrió con brusquedad y alzando todos la mirada hacía el origen de la extraña sensación de frío, curvaron sus labios al ver al culpable de todo. Kiotsu agarró el plano que había sobre la mesa y Aoshi percibió este movimiento, pero entrecerró más su mirada.
-Por fin te vemos..-dijo Okina..-¿qué has echo hoy?.
-Reformar mi cuarto..-soltó bruscamente y bajando su mirada hacía la comadreja, vio como se tensaba y jugueteaba con sus manos..-¿de qué tienes miedo?..-preguntó fríamente al ver como ella le miraba de reojo ante esa pregunta y tragaba saliva..-tranquila sabes que no te haré nada, además he venido para desearte una feliz boda..-soltó con asco.
Misao volvió a bajar su mirada hacía el suelo, al percibir el tono de repulsión de su amado ninja.
-Es lo mejor para ella..-dijo Soujiro con malicia..-después de todo, esperar a alguien que no se lo merece llega a cansar.
Aoshi alzó una ceja al escuchar esas palabras.
-¿De qué hablas?.
Soujiro acarició los cabellos de su amiga y levantándose, se acercó hacía el ninja para encararlo con orgullo.
-De que la esperanza se puede apagar si el sujeto en cuestión no es digno de ese sentimiento que tanto se le ha profesado..-señaló hacía Kamatari que seguía ausente de todo..-y a veces la persona más extraña puede robar aquello que tanto se había mantenido oculto.
Y por fin entendió a que se refería el joven, se apoyó en la pared y cruzándose de brazos, sonrió con crueldad.
-¿Hablas de los sentimientos de Misao?..-se divirtió al ver el rostro enrojecido de la joven..-¿ella me amaba, verdad?..-la determinación en la mirada de Sou volvió a alegrarle..-¿os creíais que desconocía eso?..-y ahora la sorpresa los englobó a todos..-sabía sus sentimientos por mí, no soy ajeno a lo que ocurre a mi lado, pero una cosa es parecer tonto y otra evitar dañarla con mi personalidad.
Misao abrió los ojos de golpe al escuchar las palabras de su amado y devolviéndole la vista, vio como sonreía con.."¿crueldad?", e incluso Kamatari había vuelto a la vida real para ver la reacción de su no-novia, tragó saliva al ver la victoria reflejada en el rostro de Shinomori.
-¿Piensas que eras la única que sentía eso Misao?..-soltó con dureza Aoshi..-te equivocas niña, por que esa sensación era más fuerte de lo que te podías imaginar, pero ahora..-chasqueó sus dedos con más frialdad que antes..-se ha esfumado.
-¿Cómo?..-soltó Sou con terror..-¿quieres decir qué...?
Se separó de la pared y agarrando el mentón de Misao para que estuviera a poca distancia de sus labios. La besó con ferocidad ante la perplejidad de todos y la maravillosa sensación que estaba dominando los sentidos de la propia víctima. Se dejó embargar por ese amor fiero y cruel y deseó que jamás se separará de ella.
Pero como siempre ocurría, sus labios se alejaron de ahí y clavándole la mirada con maldad.
-Lo siento Misao pero has perdido mi amor para siempre.
Y tras decir eso, les dio la espalda a todos y salió de la sala. Las pulsaciones de todos estaban acelerados y la mirada de Misao se había humedecido ante esas palabras. Había perdido a Aoshi.
Okina entrecerró su mirada pensativamente, su vista no se había alejado de la puerta y se llevó la mano a su mentón.
Continuará.
Holas, actualización....
Las cosas se están complicando más de lo debido y Aoshi ha confesado sus sentimientos por Misao, pero...¿de verdad se han apagado?.
Más giros va dando la historia y..¿habrá Boda?.
Muchas gracias a : Natsumi Niikura,misao91,Angeluz Yumi,Okashira Janet,Yuki-minyooki-chan,adrifernan19 por sus reviews. saludos.
