Novia de alquiler

Capítulo 24 - Una ayuda divina.

Aún mantenía su mirada fija en la puerta y curvó sus labios al recordar las palabras del joven, sentía como algo de incredulidad nacía de su interior y solo podía pensar que todo lo que había escuchado era bastante extraño. Se llevó una mano a su mentón y continuó examinando la puerta detenidamente, y solo hubo un motivo para que dejará de ejercer ese control contra ese objeto.

Y fue los gemidos de dolor de su pequeña.

Desvió su mirada para ver como se tapaba el rostro con las manos, temblaba y gimoteaba sin querer evitar ese gesto, podía ver el dolor reflejado en el rostro de su niñita y eso fue lo más cruel que había sentido, aspiró con fuerza y levantándose del asiento, decidió hacer algo por ella aunque tuviera que traicionar a alguien. Pasó fugazmente su mano por los cabellos de la joven y abrió la puerta.

-Okina..-nombre Sou dolido..-¿a dónde va?.

Pero el anciano entrecerró su mirada y mordiéndose los labios, le devolvió la mirada para fingir cariño.

-No importa..-su piel se erizó al seguir contemplando a su niña..-cuida de tu hermana Sou y llámame papá.

Sonrió al soltar las palabras y salió de la sala, dejando más perplejo a Soujiro. Kamatari meneó la cabeza con resignación mientras abrazaba con fuerza a su amiga del alma, definitivamente el anciano seguía diciendo tonterías aunque no fuera el momento indicado.

Nista y Kiotsu observaban como la joven sufría y comenzaron a sentir como los remordimientos de culpabilidad empezaban a acusarlo. Ellos habían seguido con el juego de los celos y aunque no tenía que acabar de esa manera, también existía esa probabilidad.

-Lo sentimos mucho Misao..-dijo Nista apenada.

-Debimos dejar el asunto en vuestras manos..-siguió Kiotsu que jugueteaba con sus dedos.

Los ojos de la joven Okashira les miró intensamente y aunque debía sentir algo de rencor por ellos, no podía experimentar ese sentimiento por que no solo ellos tenían la culpa, si no..todos. Habían jugado con los sentimientos del ex-Okashira y se habían aprovechado de eso, y al final, había explotado y había dejado de sentir amor por ella.

El camino hacía su destino se iba haciendo más difícil y con las manos detrás, su mirada se iba enfriando a cada paso. Definitivamente no podía dejar que todo su esfuerzo se viera truncado por un momento de orgullo masculino y dejará de lado lo que realmente sabía que había en el interior de ese joven. Y aunque en un principio no estaba seguro de ver esa luz, a medida que lo iba observando sin que se diera cuenta, podía ver con satisfacción que todos los esfuerzos de su nieta no habían sido en vano. Subió las escaleras y sonrió débilmente al escuchar los gruñidos de él.

Se frotó las manos y ampliando su sonrisa, se presentó enfrente de la puerta para comprobar con admiración como había sido redecorada la habitación del ex-Okashira, definitivamente no tenía mano para este tipo de trabajo, suspiró con desgana al saber que después de que acabará todo este asunto, habría que gastar dinero para volver a poner las cosas en orden y más cuando tuviera que compartir habitación con otra persona, curvó sus labios con frustración, por que su niñita no dormiría en la cueva de un animal.

Aoshi Shinomori no habría sentido a su visita y aunque eso era imperdonable para alguien de su nivel, en estos momentos se sentía de baja moral, sus puños estaban tan apretados de la furia que había dentro suya, que tenía la sensación de que se le partiría en dos. Le había costado mucho decir esas palabras, pero era la única forma de salir de una pieza. Sabía que era mentira, la amaba con locura y se tuvo que dar cuenta de esos sentimientos, desde que su rival había aparecido en escena. Se pasó las manos por su rostro para quitarse restos de algunas lágrimas que hubiera derramado en su huida y ante este gesto, suspiró con melancolía. Definitivamente la había perdido y más por haber dejado que su orgullo masculino saliera a flote.

-Me gusta..-soltó su visita con humor.

Todo su cuerpo se tensó al escuchar esa voz y aunque se maldecía por no haberlo sentido, también se culpaba por ser testigo de su humillación en secreto. Se giró sobre sí mismo y transformando su rostro a uno indiferente, le clavó la mirada con más frialdad. Y Okina al ver eso meneó la cabeza, se llevó un dedo a sus propios labios y guiñándole el ojo.

-Eso no sirve conmigo Aoshi..-comprobó como se quedaba sorprendido por sus palabras..-recuerda que soy un zorro viejo y he visto muchas cosas, pero tus sentimientos son muy fáciles de ver y más ahora..-avanzó hasta el joven y suspirando..-veamos como arreglamos este embrollo.

-¿De qué hablas?..-preguntó aturdido.

OKina aspiró con fuerza el aire y expulsándolo con desgana.

-En primer lugar deja de hacerte el machote conmigo y admite que tu farsa de abajo ha sido muy deprimente..-se llevó una mano a su mentón..-tus sentimientos siguen igual o mejor dicho, han aumentado de nivel, lo que pasa que tu orgullo masculino ha salido y al verte despechado..-curvó sus labios..-por que esa es la palabra adecuada, has decidido hacer daño..¿y cómo hacerlo?..-encogió los hombros..-negando aquello que siempre has albergado en tu interior, pero que no deseabas que saliera al exterior.

Aoshi se cruzó de brazos mientras escuchaba las palabras del anciano, aunque un temblor en su rostro era la prueba perfecta para saber que su "yerno" estaba admitiendo sus explicaciones.

-Y en segundo lugar..-se llevó las manos a la cabeza con horror..-¡¡¿QUE DIABLOS LE HAS ECHO A LA HABITACIÓN?!!..-se llevó un dedo al lado de su cabeza y comenzó a moverlo con sulfuro..-¡tú estás loco o que!, ¡si querías remodelar tu cuarto habérmelo dicho, pero no destroces parte de mi precioso hogar que me ha costado sudor, lágrimas, sexo, taquicardias, abandonos de esposas...!..-comenzó a explicar mientras le mostraba los dedos.

Y nuevamente el tic se hacía más visible en el rostro del joven, definitivamente no le gustaba como suegro. Estaba como una cabra, y tenía unos repentinos ataques extraños de comportamiento y podía ser en un segundo un viejo libidoso para transformarse al momento en un viejo sensible. Se descruzó y suspirando.

-Esta bien lo has adivinado..¿y qué vas a hacer?..-le amenazó con sarcasmo..-¿obligarme a decir la verdad?, sabes que no lo vas a conseguir y solo negaré lo evidente aunque tu sepas la verdad..-su mirada comenzó a bajar..-puedo soportar amarla en secreto, que sufrir al saber que ella conoce mis sentimientos pero esta con la persona inadecuada..-se llevó una mano a su pecho para golpearlo con fuerza..-por que la única persona adecuada para ella soy yo y nadie más, jamás podrá saber lo que es el amor sin mí y yo estaba dispuesto a dárselo, lo que ocurre que no me decía por una serie de circunstancias.

-¿Y entraba en esas circunstancias?..-preguntó con suavidad el anciano para ver la afirmación del ninja..-bien equivocado has estado, sé que tienes perjuicios al haberla criado pero..-avanzó hasta él y colocó sus manos en los hombros del ninja más joven..-fue solo durante una época y ella ha crecido para convertirse en una mujer hermosa..-sonrió con cariño..-no os une nada salvo la tontería que tú crees, yo estoy dispuesto a aceptarte por que hace tiempo que te veo como el yerno perfecto para mi niña, pero tú eres tonto y no sabías dejar de lado esos estúpidos perjuicios y seguir a tu corazón.

Aoshi sonrió ante esas palabras y dulcificando su rostro.

-Pero la he perdido..-comentó con fastidio.

Al momento de decir esas palabras agachó la cabeza con pesimismo y por culpa de ese gesto, no vio la acción de Okina. Y es que el anciano elevó su mano y la transformó en un puño para estrellarla en la cabeza de su antiguo ex-Okashira. Abrió los ojos con perplejidad ante ese ataque y levantando su mirada hacía la inocente del anciano, observó como tenía su rostro ladeado y fingía silbar.

-¡¿PERO QUÉ HACES?!..-le gritó ante el asombro del anciano que no se esperaba ese tono..-¡el loco eres tú, ¿por qué me has golpeado?!.

-Increíble, si sabes gritar..-comento más alegre..-pero este descubrimiento no es lo primordial..-escuchó el bufido de incoherencia del joven..-lo más importante es como vas a conseguir que Misao se tiré hacía tus labios y te los devore..-amplió su sonrisa al ver el tono rojo en las mejillas de Aoshi..-pero si en el fondo eres muy mono Shinomori, sigo sin entender la manía que tienes de parecer lo contrario..-le cogió del mentón ante la sorpresa de él..-creo que Kamatari tiene razón al verte tan guapo, que pena que seas hombre..¿no tienes una hermana gemela?.

-¡Basta!..-se apartó avergonzado por las palabras de Okina..-¡¡no menciones a ese engendro, todo es su culpa!!.

-¡Qué no chaval!..-le negó con el dedo..-ella te ha ayudado, ergggg bueno, mejor dicho ha liado más las cosas y después de eso ha venido Soujiro y luego siguen los padres, al final todos se han unido contra tí..-se cruzó de brazos mientras asentía a sus palabras..-en definitiva lo han echo para darte celos y mmmmm yo también he participado..-cerró los ojos para evitar ver el rostro contraído del joven.

No se podía creer lo que estaba escuchando, todos se habían unido contra él y encima se habían reído de su persona, le habían echo actuar de una forma totalmente distinta y encima...,abrió los ojos de golpe al taparse la boca con sus manos, le había dañado a Misao por culpa de esos estúpidos.

-Bueno ella también ha participado en darte celos..-sonrió con inocencia..-en conclusión todos estábamos fastidiándote.

-¡¿QUÉ?!..-gritó con más fuerza.

En la parte de abajo, todos levantaron sus miradas hacía arriba al escuchar esa voz tan extraña. Jamás la habían sentido y se sorprendían de hacerlo ahora, se miraron a los ojos y encogieron los hombros con resignación, tal vez...fuera alguien conocido.

Mientras tanto Okina estaba empotrado contra la pared de la habitación reformada del joven y sentía como la mano de su captor la apretaba con más fuerza en su cuello y ante este gesto, se le hacía imposible tragar saliva con normalidad. Vio en el filo de su Kodachi su rostro asustado y deseó que todo esto acabará de la mejor manera posible. Sin su muerte innecesaria, no podía irse de este mundo sin tener la firma de su nuevo hijo.

-Okina..-habló con seriedad..-cuéntame ahora mismo todo el lío que habéis organizado a espaldas mías, si no, tu vida no será larga.

-Vale..-suspiró con pena..-pero las amenazas no me sientan bien, recuerda que estoy mayor.

-Solo estás demasiado mayor cuando te conviene.

Y bajo coacción, comenzó a relatar todos los trapicheos que habían organizado y por supuesto, su boda.

Continuará.

Holas, actualización rápida.

Vaya la que se ha liado, al final Okina le cuenta toda la verdad bajo amenazas y Aoshi está que muerde con todo este asunto. ¿Saldrá con vida el anciano?, ¿se vengará Aoshi de todos los culpables?...¿habrá boda?.

Bueno, solo quiero recordar que había dicho que el capítulo 25 era el final de este fic, pero me temo que necesito dos capítulos más para finalizarla por completo, por que las cosas se han alargado más.

Muchas gracias por los reviews: sobretodo por los enfados hacía Aoshi al decir esas palabras, por proponer que Sou se case con ella, por sospechar de Okina, por adorar a Kamatari y sus divagaciones hacía otros mundos y por sufrir con Misao al descubrir que los sentimientos de su amado se habían anulado. Okashira Janet, Angeluz Yumi, Adrifernan19, Natsumi Niikura, Ailiniel de Ithilien, Yuki-Minyooki-chan, Misao91.

Nos seguimos leyendo. saludos.