Un objetivo cumplido: Segunda Parte.
Posibles Spoilers del Manga
Me encantan los días así, son templados y con pocas nubes. Aunque, los días nublados también me gustan. Han pasado siete años desde que me encontré a Sasuke en su casa y Seis años desde que mi ahora ya no tan bebé, nació.
Estoy sentada en el sofá del hospital, arrullando a Suzaku que se encuentra entre mis brazos dormido. Es Mayo y el clima está templado. Domingo, por cierto.
-Naruto… ¡¡Deja de moverte que me pones nerviosa!! – le grito a Naruto.
-Pero… Sakura-chan… ¡Estoy nervioso y los nervios me matan!
Suspiré. Sai solo nos observaba confundido y Kakashi-Sensei estaba leyendo un libro. Kiba estaba molesto porque Akamaru no se encontraba ahí, y, Neji está parado con los brazos cruzados delante de mí.
-Oye… Sakura… ¿No podrías entrar y decirme como va todo?
-Naruto… Cuando Hinata tenga al bebé, te van a avisar – le digo
-Pero… ¡¡Es que yo quiero estar adentro!!
-Pues entonces ¿qué haces vestido así?- le dijo Ino que acababa de llegar, vestida con una bata - ¡¡Ve a cambiarte que tu hijo no tarda en nacer!!
Naruto salió corriendo hacia donde Ino le había dicho mientras ella seguía su camino hacia la sala de partos, ya que sería quien le ayudaría a Tsunade y Shizune a recibir al hijo de Naruto. Ojalá y Sasuke hubiera estado conmigo cuando Suzaku nació. Hubiera dado todo por que Sasuke hubiera estado adentro cuando Tsunade-Sama recibió a mi pequeño. Pero estuve yo sola, y no me arrepentía por ello.
Ahora Naruto iba a tener a su primer hijo (o hija, no sé que será) y, yo, estoy en la sala de espera junto a mis compañeros de equipo apoyándolo, como si fuéramos su familia. Neji parecía de mal humor. Cuando se sentó a mi lado lo observé pensativo.
-Neji-kun… ¿Qué sucede? – le pregunté.
-Ten-Ten me acaba de decir que está embarazada… y no quiero estar igual de nervioso que Naruto cuando llegue mi hijo al mundo.
Ahora lo entendía. No estaba de mal humor. Neji solo estaba nervioso. Volteé mi cabeza a donde la cabeza de mi hijo estaba apoyada. Estaba durmiendo como un angelito.
-Sakura – preguntó Kakashi - ¿puedo hablar contigo afuera?
Asentí con la cabeza. Le pedí a Neji y me ayudara un poco con Suzaku y se lo pasé a sus brazos. Me levanté y me dirigí a los pequeños jardines del hospital.
-Sakura… ¿Estás segura de que quieres ir a esa misión?
-Kakashi-Sensei – le dije – solo yo estoy disponible como ninja medico. Ino tiene prohibido salir por su embarazo, y…
Kakashi suspiró. Volteó y me observó.
-Suzaku puede llegar a necesitarte.
Bajé mi cabeza para ver al suelo. Suzaku era un niño muy saludable, pero en la academia ninja era discriminado. Todos lo señalaban y le hacían sentir mal. Todos los días llegaba conmigo y yo le daba el cariño. Suzaku siempre lloraba porque le decían que no tenía un padre y muchas veces me había preguntado por él.
-Llevarlo a la misión puede ser muy peligroso, Sakura.
Comencé a llorar. No lo había hecho desde que había ido por última vez a la casa de Sasuke, siete años atrás. "Soy una mujer demasiado sentimental" me recriminé.
-Sakura… ¿Por qué sigues esperando a Sasuke? – me preguntó.
No supe qué responderle. Cuando Sasuke no me había respondido aquel día, yo pensaba que regresaría pronto. Dos o tres años cuando mucho.
-Yo lo sigo queriendo mucho, Kakashi-sensei – le dije.
Observé a Kakashi y me sentí mal porque le vi una cara de culpabilidad porque yo hubiera llorado. Así que, cambió de tema rápidamente.
-Konohamaru me ha dicho que Suzaku es un excelente alumno.
Konohamaru es el maestro de Suzaku en la academia. Cuando me ve, me felicita por las tremendas habilidades que mi hijo tiene con las armas ninjas. Me dijo que la favorita de Suzaku es la Shurinken. Limpié mis lágrimas y asentí con la cabeza a mi sensei.
-es un gran alumno y las habilidades las heredó de Sasuke – le dije.
-¡Mami! – escuché que me gritaron. Giré mi cabeza y observé que Suzaku venía hacia mí, corriendo. Lo abracé cuando llegó y lo besé –Tío Sai me dijo que estabas afuera, y… y yo quería pedirte un favor.
Lo que me pidió me sorprendió mucho. Me pidió que lo llevara a conocer el barrio Uchiha. Yo le asentí, pero le dije que lo llevaría a conocer el barrio después de que regresara de mi misión, puesto que esa tarde me iba.
Tsunade me dijo que ella cuidaría de Suzaku durante la semana que yo no estuviera. Suzaku se alegró mucho de estar con su "abuela" como le decía.
Mi equipo de misión era Kakashi, Neji y Shikamaru. Nos dirigíamos hacia la aldea de la arena porque Gaara nos ocupaba para respaldar a unos documentos que tenía que mandar hacia otra aldea.
Pero no llegamos ni a la mitad del camino porque nos atacaron. Una persona que se convertía en agua, atacó a Neji, y vaya que si le estaban dando batalla. Neji no podía golpear sus puntos de chakra porque cuando le golpeaba los puntos, salían gotas de agua. Shikamaru estaba batiéndose con un tipo robusto y de pelo azul. Y una mujer con lentes, atacaba a mi sensei.
Por mi parte, yo iba a atacar a la mujer de lentes. Era una gran oponente para Kakashi y yo le quería ayudar.
-Deténganse – dijo una voz. Los tres que nos habían atacado se quedaron tiesos al escuchar esa voz. Y para ser sincera, yo también.
No solo yo. Kakashi, Neji y Shikamaru estaban de piedra cuando vimos una sombra en una rama de un árbol. La figura que estaba ahí, me sorprendió.
-Sa… ¡Sasuke! – le grité y la mujer de lentes me observó con odio.
La figura bajó de entre los árboles y le vi. Estaba igual o más guapo que la última vez. Me llevé la mano a la boca para tapar mi sorpresa. Él no dijo nada. Me observó y luego observó a mi equipo.
-Que sorpresa encontrarlos – dijo, y luego sonrió – Parece que hemos encontrado a la presa que nos pidieron.
Me observó. Yo no supe que hacer. Di un paso hacia atrás y choque con un árbol. De repente, los tres tipos que nos habían atacado me acorralaron.
-¿Es ella? ¿Y con ella atraparán al kyubi? – preguntó la de lentes. Sasuke comenzó a caminar hacia donde estábamos.
-Si – respondió y luego su mirada se dirigió hacia mí – Me da gusto volverte a ver, Sakura.
Yo estaba temblando de miedo. Neji trató de ayudarme, pero el que se convertía en agua, lo atacó. Kakashi y Shikamaru también trataron de ayudarme, pero sus oponentes se los impidieron.
Yo me quedé congelada porque Sasuke estaba enfrente de mí. Como a unos cincuenta centímetros era lo que nos separaba.
-Sasuke… - dije de nuevo. ¿Cómo podría decirle la existencia de Suzaku?
-¡¡Sakura!! – escuché que me llamaron. Era una voz de mujer y era demasiado familiar para mí.
-¡¡Shizune!! – grité para que me escuchara ¡¡Aquí est..!! – Sasuke tapó mi boca con una de sus manos.
Estaba acorralada. Entre Sasuke y el árbol. Si mis piernas no me respondían cuando estaba Sasuke delante de mí, ahora que su mano tocaba mis labios, mucho menos.
Shizune apareció a mi lado derecho, varios metros alejada. Justo de donde venían las luces lejanas de Konoha.
-¡¡Sakura!! ¡¡Suzaku-kun está…!! – y se paró al ver la situación. Al ver a Sasuke tapándome la boca y a los desconocidos pelear contra el resto de mis compañeros.
Sasuke la observó atentamente. Después, su vista se fijó en mí. Shizune había dicho algo de Suzaku, y no terminó de decirme su frase. Mis manos tomaron un poco de fuerza y tomé la muñeca de Sasuke para tratar de alejarle de mi boca y preguntar qué le pasaba a mi pequeño, pero no fue necesario. Cuando tomé la mano de Sasuke, él la retiró y se quedó viéndome.
-¿Suzaku? – Preguntó - ¿Quién es Suzaku?
Yo no le respondí y le me dirigí a Shizune.
-¿Qué le pasa?
-Está en el hospital - Shizune bajó la cabeza – unos niños le desafiaron y él no quiso pelear. Lo golpearon y le dejaron daños en el estómago y le sacaron el aire.
Caí de rodillas. Debí haberle hecho caso a Kakashi. No debí de haber dejado solo a mi hijo. Suzaku era demasiado pasivo como para pelear. Pero… ¡¡Esos niños!! ¿Es que acaso no sentían el dolor de Suzaku al no tener a su padre con él?
Sasuke tenía una cara confundida mientras yo estaba en el piso. Me levanté. Apreté los puños y me dirigí a Sasuke.
-Suzaku es mi hijo. Se parece a ti, por si te interesa saber quién es el padre.
Corrí hacia Shizune y escuché a Sasuke dar la orden de no hacer nada. Shizune y yo nos dirigimos rápidamente hacia konoha.
Lo sentía. Sentía sus pasos detrás de los míos. No tardé más que una hora en llegar a Konoha, puesto que me dirigía hacia la villa con la mayor rapidez que pude. Llegué a la puerta y, corrí hacia el hospital. En la recepción me gritaron el número de cuarto y el piso donde estaba mi hijo, puesto que no me detuve a preguntar. Entré y lo vi en la camilla con un respirador. Tsunade estaba con él y cuando me acerqué salió, dejándonos a él y a mí solos.
Le tomé su mano y la puse en mi mejilla. Con mi mano libre comencé a acariciarle el rostro. Suzaku se despertó lentamente.
-Mami… - dijo débilmente – perdóname por traerte de regreso mientras estabas en una misión.
-No importa, ¿Qué sucedió cariño?
-Un niño comenzó a molestarme – dijo – y también dijo que mi papá era un sucio traidor de la aldea. Yo le dije que eso no era cierto, y, él me dijo que sí. Me dijo que si no era cierto lo que decía, ¿Por qué no se tomaba la molestia de conocerme? Y luego me dijo que yo era igual a él y que le repugnaba que yo viviera aquí. Después me dijo que me retaba, y que si yo le ganaba en taijutsu dejaría de molestarme. Yo le dije que no, porque él es mi compañero de clase. Se enojó y luego comenzó a golpearme. ¿Dónde está papá, mami? ¿Vendrá un día por nosotros?
Una lágrima comenzó a salir por uno de los ojos de Suzaku. Me dio mucha tristeza, y no sabía que responderle. Yo que le he educado para que no peleara sin ser necesario. Yo que le he dicho que su padre un día regresará y Sasuke…
-Suzaku.
La voz de un hombre sonó por la habitación. La ventana estaba abierta y una ligera brisa entraba por ella. Sasuke estaba parado al otro lado de la cama y había entrado por la ventana. Los tres que estaban peleando con mis compañeros de misión estaban afuera en una rama que estaba a la misma altura. La mujer de anteojos se veía bastante molesta. El que se hacía agua se estaba riendo y el robusto estaba observándonos con una mirada tierna.
Suzaku giró su cabeza hacia donde estaba Sasuke.
-Yo te puedo responder, hijo – le dijo Sasuke.
Lloré al ver la mirada de alegría que Suzaku dibujó en su rostro. Su mano libre la alzó y la dirigió hacia donde estaba Sasuke, quien la tomó.
-Papá… - dijo. Y sus lágrimas comenzaron a salir de sus ojos.
Yo me quedé sin habla. Suzaku se incorporó y, quejándose un poco, se sentó. Apartó de mi mejilla su mano, y alzó los brazos hacia Sasuke.
Él se acercó y se sentó en la cama, junto a él. Suzaku lo abrazó y, sorprendentemente, Sasuke le correspondió el abrazo.
Luego de unos minutos, Suzaku se quedó dormido entre los brazos de Sasuke, quien, lo levantó y lo acomodó en la cama para que durmiera.
-¿Por qué nunca me lo dijiste, Sakura? – me preguntó cuando cobijaba a Suzaku
-¿Por qué nunca regresaste? – le respondí con otra pregunta
-Aún no termino de hacer lo que tengo que hacer. Ahora respóndeme.
-Sasuke, ¿Cómo quieres que te lo diga, si no has vuelto desde aquel día?
-He regresado, Sakura. Te he visto entrenando con Kakashi. Te he visto trabajar en el hospital, y hasta te he visto preparar la cena. También te he visto hablando por teléfono y saliendo de compras con Hinata. Iban de tienda en tienda comprando ropa para bebé. Ella está embarazada. También te observé cuando regresabas con Naruto de la torre del Hokage, pero nunca he visto a Suzaku contigo.
Me ruboricé un poco al saber que Sasuke me vigilaba. En aquel momento entraron los compañeros de Sasuke por la ventana. Me alivié porque no sabía que decir.
-¿Acaso no se ven como una bonita familia? – dijo el de agua
-¡¡Cállate!! – le contestó la mujer.
El robusto puso una mano sobre mí, y yo, me giré para verlo.
-Es un lindo niño – dijo tiernamente y yo sonreí – perdón por lo de hace rato. Déjame presentarme. Me llamo Juugo. El es Suigetsu y ella es Karin.
-Ella es Karin "la fea" – dijo Suigetsu. Karin se enojó más y le dio un golpe en la cabeza que, como siempre, se convertía en agua y luego volvía a su forma original.
-¿Qué paso con la misión que nos mandó Pein?
-Olvidémosla – dijo Sasuke
-Hay fea, ¿No te has dado cuenta, verdad? Aparte de horrible, eres idiota.
La tal Karin y Suigetsu comenzaron a discutir. Suzaku se recuperó y al día siguiente ya estaba en casa. A partir de ese día, Sasuke venía una vez a la semana. Suzaku está encantado y yo también. Ni Naruto, Kakashi o nadie más supo lo que pasó ese día en el hospital. Tampoco saben que Sasuke viene cada sábado y que por eso Suzaku no quiere salir ese día. Todo por estar junto a su padre. Han pasado seis meses desde el incidente, y yo, estoy esperando a otro bebé, que, espero y sea niña y se parezca a mí. No sé que les diré a los demás cuando se comience a notar mi nuevo embarazo. Y tampoco sé qué sucederá después. Solo sé que Sasuke está feliz de tener a Suzaku junto a él, y también está feliz de que me encuentre de nuevo embarazada de tres meses. A veces, Suzaku va al barrio Uchiha los sábados, y yo le acompaño. Sasuke le cuenta maravillas de su familia mientras yo riego las plantas. Suzaku a veces entrena con Sasuke mientras yo hago la comida en la cocina de la casa Uchiha. Creo que el secreto de que Sasuke viene para verme a mí y a su hijo no durará mucho si las cosas siguen así.
¡Ah! Por cierto. La niña de Naruto, los hace muy feliz, aunque… Naruto se queja constantemente de que le despierte todas las noches.
FIN
¡¡Hola!! Bueno… muchísimas gracias por sus reviews, ¡Se los agradezco mucho! Bueno… yo tenía pensado en dejarlo como estaba, en one-shot, pero recibí varios reviews que me pedían el ¿qué sucedía si Sasuke regresara? Y… pues de repente dije ¿Y si Sasuke se entera cuando Sakura va en una misión? Y pues esto salió. No me gustó tanto como el anterior, pero, me gustó.
Espero y pueda seguir escribiendo más SasuSaku, porque de verdad que me encanta la pareja.
Espero opiniones, tomatazos y demás con los reviews, para saber si les gustó o no. ¿Sale?
Muchas Gracias y espero y poder continuar otro SasuSaku pronto =) ya que hasta ahora he escrito solo de Harry Potter (Draco/Hermione).
Di Black
