DULCES SUEÑOS
CAPITULO 2: No Intentes Atrapar a Un Astuto
La carcajada de Itachi se escuchó en todo el piso. Estúpido hermano. A estas alturas ¿Por qué lo había llamado a él? Ah… claro se suponía que Itachi era un buen detective. Pero para variar se había equivocado con Itachi, tal y como se había equivocado con aquel rubio, demonios primera vez en su vida que se dejaba llevar por sus impulsos y le pasaba esta idiotez… pero se las iba a pagar ¡oh si! Como que se llamaba Uchiha Sasuke se las iba a pagar.
-es que eres un imbécil Sasuke- las carcajadas del Uchiha mayor fueron cesando hasta convertirse en risas y luego terminar en una plácida sonrisa -¿tan bueno estaba?-
-no hables de esa manera idiota-
-pero es una pregunta de interés ¿lo estaba?-
-no te interesa-
-es para la investigación, debes colaborar-
-púdrete- el timbre en el departamento de Sasuke resonó con fuerza, pero él lo ignoró por completo no iba a recibir a nadie y menos en el estado en el que se encontraba en estos momentos, pero antes de que se pudiera dar cuenta Itachi ya se había levantado y había abierto la puerta
-gracias por venir Deidara- el rubio asintió y observó el lugar con una mirada analizadora como si comparara los patrones del robo.
-él es Deidara y esta a cargo de la banda Dulces Sueños- Sasuke asintió todavía molesto con toda la situación, lo que menos quería era a mas gente metida en su apartamento y enterándose de todo
-quisiera que me respondas a unas preguntas ¿bien?- el Uchiha menor apenas asintió –de acuerdo, dime ¿cuál de estos muchachos estuvo contigo anoche?- Sasuke tomó la carpeta que le entregó el rubio y ojeo entre los rostros dibujados ¿tantos eran?
-es él-
Itachi y Deidara se acercaron a la imagen y observaron al sonriente muchacho que aparecía en ella –oh vaya…-
-es muy apuesto- Sasuke miró de mala manera a Itachi este lo ignoró completamente mirando a Deidara -¿saben algo de él?-
-no, pero suponemos que es el líder de la banda, perfecto enseguida llamare a unos detectives para que vengan a hacer el peri…-
-no- los dos mayores observaron a Sasuke –no quiero a nadie aquí-
-pero ¿y tus pertenencias?-
-me tienen sin cuidado, no quiero a nadie más aquí y mucho menos que esto se divulgue-
-pero…-
-déjalo Deidara-
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Camino con tranquilidad con una toalla colgando de su hombro ignorando por completo a las personas que se encontraban a su alrededor, le gustaba el gimnasio, era su lugar preferido, el ejercicio le sacaba todo el estrés de encima e incluso lo ayudaba a olvidar, de vez en cuando hacía tanto ejercicio que se acostaba en la cama y se quedaba dormido de inmediato. Por eso le encantaba el gimnasio no solo mejoraba su cuerpo, que por el momento era su arma de trabajo sino que lo mantenía saludable.
-Hey Naruto…- observó a Kiba doblando sus brazos con una de las máquinas y sonrió para saludarlo, las únicas personas a las que les dirigía la palabra dentro del gimnasio eran sus amigos
-¿ya terminas?-
-no, recién comienzo… ¿oye podemos abolir esa regla de no seducir a gente del gimnasio?-
-¿por?-
-acabo de ver a una mujer increíble y…-
-olvídalo- esta vez la voz de Sai quien había permanecido recostado alzando unas pesas los distrajo –con una vez bastaría para que la policía sospechara, y nosotros venimos todos los días-
-Sai tiene razón, lo siento Kiba- el castaño solamente suspiró y asintió con la cabeza volviendo a sus ejercicios
-¿y las muchachas?-
-creo que en las caminadoras-
-Sai voy a donde las masajistas ¿vienes?-
-te alcanzo en unos minutos-
-de acuerdo- continuó caminando con tranquilidad y tan solo por distracción miró por el ventanal del lugar y se agachó de improviso al divisar a Sasuke caminando por la vereda "¿Qué demonios hace aquí?"
Era cierto que muchas veces corrían el riesgo de encontrarse con sus victimas pero nunca hasta ahora se los habían encontrado –demonios…- murmuro con molestia al verlo entrar a gimnasio por lo que permaneció agachado mientras lo veía charlar con un castaño de pelo largo, seguramente amigo suyo
-¿Naruto-kun?-
-¡Hinata!- respondió un tanto asustado al notar la presencia de una bella pelinegra detrás suyo, siempre le había parecido una niña linda, pero a ella sería incapaz de hacerle lo que le había hecho a muchos, ella era demasiado dulce, y por eso mismo había marcado distancia con ella por que era conciente de que Hinata estaba enamorada de él.
-¿Qué haces en el piso?-
-es que… se me calló algo, pero no importa- sonrió un poco, levantándose algo temeroso y observando de reojo a Sasuke –Hinata… ¿Quién es ese muchacho que está hablando con tu primo?-
-con Neji-niisan…- la pelinegra dirigió su mirada hacía la entrada –ah… es Uchiha Sasuke-kun, son amigos desde la infancia pero no viene muy seguido-
-desde la infancia- aquella información le cayó como un balde de agua fría "¡demonios!" amaba ese gimnasio pero lastimosamente su dueño era Neji y si él era amigo de Sasuke, tendría que marcharse.
-¿te pasa algo?-
-si, me voy a tener que ir Hinata, despídeme de Neji-
-pero ¿Por qué no te despides de él?-
-no tengo tiempo, nos vemos- le dio un corto beso en la mejilla a la muchacha que solo lo vió alejarse y sonrió tímidamente ante el gesto del ojiazul.
Naruto camino de inmediato hacia los lockers mientras marcaba el número de Sai, si algo les había ordenado a los chicos es que SIEMPRE tuvieran su celular encendido y estuvieran atentos a él -¿Naruto?- la extrañeza en la voz de Sai no lo sorprendió después de todo acababan de encontrarse
-Sai habla con todos los muchachos y salgan ahora mismo del gimnasio, pero ¡ya!- cortó la llamada y sacó sus pertenencias de inmediato.
Salió del gimnasio con cuidado, mirando de un lado a otro y abrió su descapotable esperando a que sus amigos hicieran acto de presencia –Naruto…- los cuatro muchachos caminaban aparentemente tranquilos pero aún así de forma rápida -¿que sucede?- Sakura observó al rubio y todos subieron de inmediato al auto, sin siquiera cambiarse de ropa, y aun con su atuendo deportivo, ni el mismo Naruto había tenido tiempo de cambiarse.
-no podremos volver al gimnasio- todos lo miraron extrañados mientras empezaba a conducir –resulta que el tipo al que robamos ayer es amigo de la infancia de Neji-
-¡maldición!- Kiba golpeó el asiento con su puño –y de paso es comienzo de mes, acabamos de pagar la mensualidad-
-pues ese dinero se perdió muchachos- Naruto giró en una esquina aún nervioso por lo sucedido, nunca en todo este tiempo se había encontrado con alguna de sus victimas.
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-¿nada?-
-nada- confirmó Deidara al ver a Itachi sentarse junto a él en el comedor –es inútil, nunca dejan una sola pista-
-creo que deberías comer algo- Deidara negó de inmediato y continuó leyendo la información en su laptop –el comedor como su nombre lo dice es para comer, no para trabajar-
-pues este caso me quita el apetito-
-no estás tras un asesino, así que no exageres-
-pero es un mes ya, y no sabemos ni tenemos nada de ellos-
-eres un gran detective Deidara se que lo conseguirás-
-oye y a todas estas ¿tú por que no estás ni un poco preocupado por tu caso o más que sea por que tú hermano? Que ya es parte de las estadísticas de esa banda-
-Sasuke es un idiota- el rubio no pudo evitar sonreír un poco, sintiendo el peso de su trabajo un tanto disminuido –y mi caso pues hay que tomarlo con calma, ahora es hora del almuerzo y no quiero amargarme la hora, yo pienso que tu deberías hacer lo mismo- Deidara solamente suspiró y cerró su laptop aceptando una manzana que le estiraba el pelinegro, tan solo serían unos minutos después de todo.
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Sasuke movía constantemente sus dedos sobre el mesón del bar. Tomó otra copa y por la hora que le mostraba su reloj supo que el rubio no era ni un poquito idiota, aunque también había que ser muy estúpido para creer que Naruto se volvería a aparecer por el mismo bar, pero al final de todo nada perdía con intentar. Suspiro cansado y pagó la cuenta, se subió a su coche que por suerte no había pasado por el mismo destino que sus otras pertenencias, no es que no le importara.
Los muy malditos deben estar muy felices, sus pertenencias de seguro sumaban varios miles de dólares, pero el dinero nunca había sido un problema para él y muchos menos su familia, tenía una cuenta bancaria amplia. Pero era su orgullo lo que el rubio se había llevado con él y estaba dispuesto a recuperarlo a como diera lugar, se detuvo en la zona de discotecas tan conocida en la ciudad y pensó que a lo mejor con un poco de suerte la vería.
Miró diversos lugares con diferentes números, con mucha gente haciendo cola, con diferentes colores, pero sobre todo mucho ruido, odiaba esos lugares tan ruidosos, una pequeña idea se le cruzó por la cabeza y sonrió buscó la discoteca más visitada, la más juvenil y ruidosa de todas, si justamente ayer lo habían asaltado, seguramente hoy estarían celebrando.
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La música resonaba en el lugar y Naruto cerraba los ojos cada vez que su cuerpo se movía con sensualidad conciente de las miradas que su cuerpo tenía en ese momento, la canción aumento de velocidad de forma que su cuerpo se movía cada vez con mas fuerza, el lugar se lleno de gritos ante la canción que en estos momentos era la que estaba de moda y la que cualquier adolescente quería bailar, la voz del cantante resonaba casi hasta dejarlos sordos, pero a pocos le importaba.
Abrió los ojos moviéndose un poco más lento y divisando a sus amigos que estaban dispersos por todo el lugar, aunque Naruto era el menor del grupo sentía una enorme necesidad de vigilar que siempre estuvieran bien, eran como hermanos y Naruto eso lo apreciaba, observó a Sai bailando con una pelinegra que le seguía muy bien el ritmo y que obviamente le estaba coqueteando, hoy no habrían planes, así que por la mirada de Sai supo que hoy no llegaría a dormir al departamento que compartían los cinco muchachos.
La canción cambió y del mismo modo giró para divisar a Kiba sentado en una de las mesas con una rubia entres sus piernas prácticamente devorándose la boca. Kiba tampoco llegaría a dormir esa noche, miró a Ino y la rubia bailaba con movimientos lentos con otro chico, pero eso era parte de la naturaleza de la ojiazul, aún así no veía ese brillo en los ojos de la muchacha al parecer, más que sea llegaría con uno de sus amigos al departamento.
Luego buscó a Sakura y la vió hablándole al oído al DJ, sus miradas se cruzaron y Naruto no pudo evitar sonreír mientras el hombre asentía y Sakura empezaba a bajar las escaleras la música que sonaba en esos momentos empezó a bajar de volumen y una mucho mas sensual y lenta comenzó a sonar mientras Sakura se acercaba a él con una sonrisa plasmada en su bello rostro, las manos de la pelirosa pasaron por su cuello antes de que su cuerpo comenzara a moverse lenta y provocadoramente.
Naruto posó sus manos en las caderas de la ojiverde empezando a seguirle el ritmo a la muchacha, bajando lentamente y subiendo del mismo modo, cruzando miradas de coqueteo que para Naruto era un juego que habían entre ellos, pero que para Sakura hace mucho había dejado de serlo. Naruto creía que esto era solamente para que los demás los envidiaran y así había sido desde un principio hasta que Sakura se vió encerrada en un juego del que no podía salir por que Naruto la trataba siempre como una hermana.
-¿una bebida?- Naruto susurró lentamente y Sakura tan solo asintió mientras este sonreía y se alejaba durante unos segundos, la pelirosa tan solo suspiró podría haberlo besado y Naruto jamás se hubiera dado cuenta de nada. El rubio se arrimó un poco en la barra pidiendo dos cócteles y moviéndose un poco esperando que a que les sirvieran las bebidas.
-¡maldito demonio!- sintió como lo agarraban de la camisa y luego lo hacían girar, sus ojos se abrieron en demasía y por un momento sintió que todo dejaba de existir
-Sasuke…-
-ah… veo que recuerdas mi nombre- la voz de Sasuke sonó molesta y a la vez irónica mientras taladraba con la mirada al ojiazul, su pecho latía con violencia, por unos momentos se había olvidado de lo que le había hecho su rabia se había disparado al verlo bailar con aquella muchacha. Y eso lo desconcertaba.
-pues tienes suerte, por que nunca lo hago- Naruto se aflojó del agarre intentando parecer desentendido y mirando de reojo a sus amigos para evitar que se acercaran y Sasuke pudiera verlos
-¿sabes que en este momento puedo llamar a la policía?-
-pues hazlo-
-no- Naruto alzó sus cejas sorprendidas –primero me las vas a pagar- sintió la mano de Sasuke jalarlo de un brazo.
-suéltame-
-¿quieres a la policía?- Naruto se mordió la lengua para evitar hablar, Naruto era muy astuto y sabia como manejar estas situaciones y estúpidamente el Uchiha había decidido primero sanar su orgullo a llamar a la policía
-como quieras- se dejó jalar por el pelinegro hasta la salida de la discoteca en la parte posterior que se encontraba casi desolada. Por lo menos sus amigos no los habían visto.
-idiota- lo lanzó contra una pared y Naruto emitió un leve gemido
-¿Cómo es que alguien como tú me ha encontrado cuando la policía tiene un mes buscándome?-
-¿suerte?- Naruto se rió con ganas ante la dura mirada que le envió Sasuke y apenas sintió la mano de este en su cuello sus risas bajaron de nivel
-pues parece que ayer esa suerte no estuvo contigo-
-pero hoy si lo está- la mirada de Naruto se desvió a la calle y Sasuke arrugó el entrecejo confuso
-¡policía!- Sasuke se extraño de lo que estaba diciendo el rubio ¿acaso estaba loco? -¡POLICIA AYUDEME!-
-¡baje las manos en este momento!- un uniformado que se encontraba a unos pasos de la calle lo apuntó con un arma y Sasuke fue la indignación en persona en ese momento
-¡¿Qué demonios esta diciendo?!- Naruto sonrió al ver el gesto de Sasuke, ¡oh si! A Sasuke le faltaba mucho para alcanzarlo.
-suelte a ese muchacho ahora- el policía se acercó a pasos lentos a los dos
-¡no lo voy a hacer! Este es…-
-¡por favor ayúdeme me sacó a la fuerza de la discoteca y no se que me querrá hacer este pervertido!-
-¡¿Qué?!- Sasuke regresó su mirada a Naruto y de inmediato sintió la mano del policía doblándole un brazo y esposándolo de manera automática -¡¿pero que hace?! ¡Suélteme! Se va a escapar…-
-¡guarde silencio!- el policía golpeo ligeramente la cabeza de Sasuke haciendo que la agachara mientras veía al rubio toser con las manos en su cuello y con unas lagrimas en sus ojos como si el aire le hubiera faltado por varios minutos
-muchas gracias…- Sasuke vio el rostro de Naruto de reojo y observó la imagen que emitía en esos momentos como de un niño desamparado ¡demonios! ¿Cuán manipulador podía llegar a ser? –De verdad muchas gracias-
-¡¡idiota suéltame!! ¡Es un ladrón, un maldito demonio!-
Sasuke se movió frenéticamente y el policía volvió a apoyarlo contra la patrulla mientras su compañero salía del auto -¡no sean idiotas!- Sasuke se volvió a mover con fuerza dispuesto a lanzarse sobre el rubio pero este de inmediato se colocó detrás de uno de los policías mientras el otro uniformado agarraba a Sasuke de los brazos para que se calmara -¿Qué no lo reconocen? Se supone que le han dado a todos los policías una imagen de la banda de esos cinco imbéciles- el policía que sostenía a Sasuke sacó unas hojas que guardaba en el bolsillo.
La cara de Naruto se endureció de inmediato, agachó su mirada y sonrió ligeramente al notar que aún se encontraba tras el otro policía, sacó el arma del mismo y lo apuntó de inmediato, sus horas en el gimnasio servían de algo, así que antes de que este girara lo pateó con fuerza en la cabeza logrando que cayera al piso de inmediato –demonios eres tú- el otro policía soltó de inmediato a Sasuke y este solamente bufó exasperado al notar la situación en la que se encontraban.
-saca tu arma y mató a Sasuke- el policía no pudo evitar sorprenderse al notar la frialdad que tenían ahora los hermosos ojos azules, miró a su compañero y lo vió en el piso completamente inconciente ¿Qué tanta fuerza tenía ese muchacho? El pelinegro a su lado que suponía era Sasuke solamente tenía una cara de querer asesinar al rubio, que sabia no cooperaría mucho en estos momentos –tu pañuelo-
-¿que?-
-dame tu pañuelo-
El policía por demás extrañado le entrego un pañuelo que guardaba en uno de sus bolsillos –ahora tus esposas- el hombre volvió a obedecer pasándole las esposas por el piso, pero al ver como el rubio las tomaba con el pañuelo en mano supo que ese muchacho era demasiado astuto, no iba a dejar huellas, no iba a dejar señas de su presencia. Sacó el arma del bolsillo del policía y juego apresó una de las esposas a un pequeño tubo que había y sonrió al ver a Sasuke –bueno ahora aprésate- Naruto chasqueó el arma indicándole al policía que ahora tan solo faltaba apretar el gatillo, en contra de sus deseos el policía se apresó sabiendo que no podía hacer nada más -las llaves- estiró una de sus manos y el hombre se las lanzó por lo que el rubio las atrapó en el aire, botándolas muy lejos de donde se encontraban.
-mira en que incómoda situación me has puesto Sasuke- habló Naruto sonriente y mirando a un Sasuke que permanecía sentado en el piso, se acunclilló frente al pelinegro y lo tomó de la quijada –de verdad que eres una molestia- lo besó con fuerza siendo conciente de la mirada sorprendida del policía que permanecía apresado, la boca de Sasuke se resistió por lo que Naruto se separó con una gran sonrisa –no me vuelvas a buscar- lo golpeó con la pistola en la cabeza sabiendo que lo dejaría inconciente y se marchó a paso lento con el pañuelo y la pistola en mano. Burlándose del único que quedaba conciente.
Una vez se halló lo suficientemente lejos sacó su celular aún con la pistola en la mano y el entrecejo arrugado ese Sasuke le estaba trayendo demasiados problemas, guardó el pañuelo en uno de sus bolsillos y sacó su celular de inmediato, escribiendo un mensaje, lastimosamente hoy sus amigos no podrían divertirse: 'salgan ahora, nos tenemos que ir'
FIN CAPITULO DOS
Muchas gracias por su reviews y espero que les guste este capi. Disculpen por lo escueto del mensaje pero no tengo mucho tiempo.
