Hola a todos, como ven aka les traigo el siguiente capitulo.

Agradecimientos a blakikabla (quería que supieses que si deseas leer el libro de amanacer y no puedes consegurlo yo lo tengo en el pc, así que podría pasártelo), MiitzukoO-chan, mary-loki, Sweet-Sugar-894, HeRiAn.De.LioNcoUrT, C-Marian-T-H-Cullen, Yuliss, shie-san, nonblondes, threenames, montse, Geila Potter-Weasley, Samanta-m, The little Cullen, pilikali.

Ya se que todas están muy confusas, pero les aseguró que poco a poco se irán resolviendo las cosas, y se llevarán un par de sorpresas!! Por el momento, les adelanto el capitulo. By


Me dirigí al comedor con paso raudo, al menos dentro de la categoría humana. Había decidido que era el momento de poner sobre aviso a mi familia, especialmente porque necesitaba la ayuda de dos de ellos – Carlisle y Alice.

No obstante, antes de atravesar la puerta trate de serenarme. Las imágenes antes vistas atravesaban mi mente una y otra vez, demacrándome. Estuve seguro sin necesidad de contemplar mi reflejo que me hallaba aun más pálido que de costumbre; además mis ojos se habían tornado negros, semejantes a dos abismos sin fondo. Pero no tenía sed, al menos de nadie que no fuera ese... cabrón, hijo de puta mal nacido, que se había atrevido a tocar a Bella, a mi Bella, lastimándola, haciéndola suya de la peor manera posible.

Porque Dios, cómo seguir existiendo, cómo esperar un nuevo amanecer, tras enterarte que el amor de tu vida, aquel de quien tu mismo te alejaste con afán de protegerlo, de que fuese feliz, no solo no había logrado ese objetivo, sino que había sufrido una vida mil veces peor de la que tu le hubieras ofrecido – por mala que esa hubiera sido.

Porque yo nunca hubiera podido ofrecerle una vida, jamás un corazón latiente, ni hijos, ni arrugas, ni canas..., pero si habría podido entregarle todo mi amor, mi comprensión, mi cariño. Conmigo nunca hubiera tenido una vida, pero si una existencia al lado de alguien que la amaba – y la ama – más que a nada en el mundo.

¿Qué sentido tenía ahora mi sacrificio, mi condena – tantísimos años sintiéndome morir, tantísimos días deseando morir – si ni siquiera había logrado una mínima parte de su objetivo?

No. Yo no podía lidiar con eso. Y tampoco podía aceptarlo, porque si lo hacía, desaparecería todo lo que yo era y todo lo que había sido durante los últimos ciento treinta años.

Bella no podía haber muerto después de una vida de maltrecha existencia. No podía. Ella había muerto siendo feliz, con un buen esposo, con sus hijos, sus nietos... incluso sus bisnietos. Bella había amado la vida, y no podía ser de otro modo.

Trate de serenarme lo más posible antes de cruzar las puertas del comedor, y a pesar de no quedar muy satisfecho con el resultado, sería suficiente para que los humanos no sospechasen nada.

Rápidamente me dirigí a la mesa de mis hermanos. Alice estaba pensando en Jasper, y en como convencerle para que la acompañara de compras esa tarde. Jasper se preguntaba de donde provenía la entusiasta emoción que sentía Alice. Emmet meditaba sobre el temprano despertar de los osos en esa región, y Rosalie contemplaba su reflejo en una cuchara repitiéndose lo bonita e irresistible que era.

Ignoré sus pensamiento, y en menos de un segundo llegué a su lado.

- ¡Ah! – me sobresalte del repentino gemido de Jasper, mientras este se encorvaba hacía la mesa tratando de hacer frente al dolor que sentía. No tarde en sentirme culpable.

- ¿Jasper que te ocurre? – Rápidamente Alice se había inclinado a su lado, dejando de lado cualquier estúpido pensamiento preocupada por la seguridad de su "marido". Rosalie y Emmet también parecían confusos, como lo indicaban sus mentes.

- Díselo a él – fue la única respuesta de mi empático hermano.

- Lo siento – me disculpé, a la vez que trataba de serenar mis emociones. No estaba bien que nadie sintiera el dolor y el sufrimiento que yo portaba en ese momento.

Edward, ¿qué diablos ocurre? ¿has asesinado a alguien? Pensamientos de Emmet.

¿Y ahora qué? ¿Acaso has vuelto a soñar con ella, o has encontrado a alguien que se le parecía mucho? Rosalie no tenía idea de lo cerca que estaba de la verdad. Por favor Edward, madura. Acabaras matándonos a todos antes de hacerlo tu mismo.

Edward, por favor contrólate. Jasper esta sufriendo mucho, hacía tiempo que no lo veía tan mal. Acaso es tan grave. ¿Qué te ha ocurrido? No he visto nada en mis visiones. No será que... lo has encontrado? Esa era Alice.

Edward, tanto dolor... debes olvidarla, o terminaras destruyéndote a ti mismo. Y si no la olvidas, al menos consérvala en el pasado, como algo lindo de recordar, no como algo perdido. Jasper; siempre tan perceptivo, pero esa vez no tenía ni idea.

- ¿Qué ocurre Edward? – preguntó Alice en voz alta. Una vez Jasper estaba a salvo yo era su máxima preocupación. - ¿Qué a ocurrido?

- Tan solo un nuevo ataque de histeria, hermanita, ¿qué va a ser sino?

Ignore a Rosalie y me dirigí directamente a Alice.

- Alice, necesito que hagas algo por mi – lo necesitaba, y esta era la única forma. Tome aire, dispuesto a rebelar mi secreto. No pude reprimir el deseo de que Rosalie no se hallara presente en esta ocasión, pero éramos una familia y ella estaba incluida en el termino. – Necesito que mires su futuro. – pedí - Necesito saberlo, Alice – insistí.

Miles de dudas llenaron la cabeza de mis hermanos, pero yo las ignoré todas. Necesitaba una respuesta, y la necesitaba ya.

Alice me enfocó el rostro seriamente, y supe que me ayudaría antes incluso de que ella hablará. Le sonreí agradecido. Decididamente no era difícil recordar porque ella era mi hermana favorita, o porque había sido la mejor amiga de Bella... cuando aun estábamos con ella.

- ¿A quién quieres que examine, Edward? – preguntó simplemente, y yo volví a expirar. Era ahora o nunca.

- A ella. – señalé, y mi brazo indicó rápidamente el camino, mientras mis ojos estaban fijos en su rostro, esperando su respuesta.

No. No es posible. Es... pero no puede serlo. Imposible. ¡Dios míos Bella! Pero si ella debió fallecer hace tiempo... mucho tiempo. ¡Joder! Son casi idénticas. ¿Quién es ella, Edward? ¿Desde cuando la conoces? ¿Por qué no me dijiste nada?

A pesar de que los pensamientos del resto de mis hermanos – Emmet, Jasper y Rosalie – no diferían mucho de los de Alice, ella era sin duda la más alterada. No en vano, volví a recordarme, ella había sido la más afectada con nuestra repentina marcha. Incluso me trato con resentimiento durante varias décadas – tanto por su propio dolor al separarla de quien había sido una hermana para ella, como por el sufrimiento que, suponía, esa decisión infundiría en Bella – aunque finalmente mi propio dolor – mil veces superior al suyo, que tampoco era débil – le obligó a perdonarme.

En seguida comprendí que ese no había sido el mejor modo de dar la noticia – sin aviso o advertencia previa – no obstante, el dolor de las imágenes que todavía torturaban mi mente, por mucho que me obligaba a no recordar, me habían hecho perder cualquier tipo de control o planificación de la que antes dispusiera.

Necesitaba respuestas. Necesitaba saber si lo que yo había visto era real. Necesitaba averiguar si realmente Bella había sufrido ese infierno en su vida, porque si así había sido, yo no dudaría en quitarme la vida, lo que es más, lo haría gustoso y sin importarme las consecuencias.

Pero antes necesitaba calmar a Alice para que me ayudara.

Miré a Jasper suplicante, y con un imperceptible – aunque innecesario – movimiento de cabeza, me hizo saber que me había entendido.

En menos de tres segundo el ambiente se relajo – inundado por una falsa calma – y hasta yo mismo logré relajarme levemente, repitiéndome que no había forma de que esa "visión" – o lo que fuera que fuese – hubiera sido real, verídica.

Alice dejo de aturrullarme a preguntas, y el resto de mis hermanos también se relajaron, hasta el punto de dejar sus mentes en blanco. Agradecí a Jasper con la mirada, pero en seguida me dirigí a mi hermana predilecta.

- Alice, por favor – no pude haber usado un tono más suplicante – necesito que me ayudes. Necesito saber su futuro.

Por un momento cerró los ojos, abatida, y yo analice su mente en busca de respuestas.

Esta bien , Edward, lo haré.

Sonreí agradecido, pese a su tono algo resignado. Al fin alcanzaría respuestas; al fin sabría toda la verdad. Porque yo no pensaba descansar hasta conseguir que ella me contase todo, al menos todo lo que ella sabía o podía estar relacionado con Bella. Y del mismo modo que sabía que ella llegaría a confesar, intuía que Alice podría ver esa confesión en una de sus visiones, acelerando así mi trabajo y refrenando mi angustia. Era un plan simple, pero efectivo.

Edward, examinaré su futuro y te permitiré ver el resultado en miente, pero cuando lleguemos a casa tú deberás decirme todo lo que esta ocurriendo. ¿Entendido?

Sus ojos dorado oscuro se posaron en los míos, y yo asentí, al mismo tiempo que liberaba un suspiró de alivio.

Si la visión de Alice era positiva y rebelaba que en realidad aquella joven era una chica común y corriente, con un pasado normal y un futuro por delate, cuyo único defecto – o don, a mi modo de ver – era parecerse demasiado a Bella, yo no tendría inconveniente en contarle a Alice todo lo que sabía desde el principio, que no era mucho, e incluso podría relatarme mi pequeño lapsus de locura.

Luego estaba la otra posibilidad, la que yo temía a pesar de ser la más incomprensible.

Que aquella chica fuese "algo" – pues no hallaba otra forma de describirla – y que realmente si tuviera relación con la que antaño había ocupado su cuerpo.

Tenía varias teorías al respecto – y todas ellas igual de inverosímiles, ¿pero acaso no era yo lo que los humanos denominaban un mito de leyenda, imaginario, irreal, imposible desde todos los puntos de vista? - Quizá esa joven era la reencarnación del cuerpo de Bella, conservando inconsciente – o conscientemente – algunos de los recuerdos o emociones de su yo pasado; o quizá simplemente fuera un ángel que había tomado su forma y había acudido a la Tierra con afán de torturarme y castigarme por mis pecados.

No lo sabía. Lo único de lo que estaba completamente seguro, era que si una mínima parte de la visión que yo había tenido al tratar de leer sus pensamientos, llegaba a ser cierta, mi existencia no sería lo suficiente larga como para poder dar a Alice cualquiera de las explicaciones que ella deseaba.

Esa parte me hacía sentir culpable, a la par de aliviado por ser yo el único capaz de leer los pensamientos ajenos. Solo en esos momentos llegaba a entender con exactitud lo molesto que debía ser para el resto de mi familia no poseer ningún resquicio de privacidad mientras yo estuviera cerca. Tampoco era el momento para fijarme en ello.

Examiné a Alice, quien tenía los ojos fuertemente cerrados y un rostro sumamente concentrado. Aun así, por más que trataba de encontrar algún resquicio de visión en su mente, no hallaba nada, solo la frustración creciente.

¿Cómo es posible? ¿Acaso perdí mi don? Imposible. No soy yo, es... ella. Pero esto es nuevo, es decir, a Bella si podía leerle el futuro... bueno, algo quedo claro después de esto, no son la misma persona. Pero ¡Joder! Son idénticas.

- ¿Estas segura de eso Alice? – pregunte, sin importarme la creciente curiosidad y confusión de mis hermanos, y la evidente frustración que les producía no escuchar más que una parte de la conversación.

Bueno, si. Es decir, seguiré tratando de leer su futuro, pero ahora mismo estoy viendo que eso no va a ser posible. Tal vez mucho más adelante... pero hemos de tener clara una cosa, Edward, ella no es Bella. Se lo costoso que es creerlo, incluso a mi me pareció haber recuperado a mi amiga por un momento. Pero no es así. Incluso si olvidáramos las reglas de tiempo y espacio, a Bella si podía leerle la mente, y a ella no puedo. No son la misma persona.

La cara de Alice se contorsionaba mientras hablaba en su mente. Esto también estaba siendo doloroso para ella. Por ese motivo trate de ocultar mi aspereza por su fracaso y asentí levemente. Después giré mi cuerpo y me encamine hacía la salida.

- Edward ¿a dónde crees que vas? – Rosalie fue la única que habló, pero el resto de mis hermanos la apoyaron.

¡Ostia! Aun no puedo creerlo, Edward, ¿es ella? Emmet se mostraba entusiasmado.

No puedes marcharte aun, nos debes una explicación, Edward. Por favor, tenemos derecho a saber que esta ocurriendo.

Asentí con la cabeza, aun sin volverme, mostrando mi acuerdo con el pensamiento de Jasper. Les debía una explicación, pero ahora no era el momento, ni tampoco el lugar adecuado para ofrecérsela. Además, había algo que debía hacer, y mi tiempo se agotaba.

Recuerda tu promesa, Edward... El too roto de mi hermana fue el que logró convencerme.

- Lo se – dije – no lo he olvidado. Pero no ahora. – pause, por el volumen de sus pensamientos supe que no estaban de acuerdo. – Os veré en casa, y estaré listo para el interrogatorio.

Sin una palabra más que decir, e ignorando por completo sus mudas pero agresivas propuestas, me dirigí a la salida del comedor, tras ella. Necesitaba esas respuestas o me volvería loco, y si el don de Alice y el mío no bastaban para conseguirlas, me tocaba intentarlo a la manera tradicional.

Atravesé velozmente ese pasillo, y guiándome por instinto gire a la derecha, en dirección a los jardines posteriores – aquello que nadie usaba porque estaban llenos de melaza y demasiado próximos al bosque y las montañas.

Mi intuición no falló, allí estaba ella, tumbada sobre la hierba, con los ojos cerrados y el rostro entristecido. En un principio temí que estuviese llorando, pero no había lagrimas. Permanecí contemplándola.

Cualquier atisbo de la frialdad u el odio que solía acompañarla la había abandonado. Ahora parecía un ser indefenso, triste, cálido, necesitado de protección e increíblemente hermoso.

Por un instante sentí deseos de acercarme a ella y estrecharla entre mis brazos. La imagine contemplándome, con los ojos rebosantes de amor mientras nuestros labios se juntaban. Sacudí la cabeza horrorizado. Jamás había sentido esos deseos por nadie que no fuera Bella, y consideraba un insultó a su memoria hacerlo ahora, a pesar de que la joven en cuestión fuera idéntica a ella.

Yo amaba a Bella, y la seguiría amando por la eternidad, aunque eso equivaliese a una eternidad de soledad y tristeza, y jamás, nunca nadie ocuparía su lugar, ni siquiera en mis pensamientos.

Tome aire, había llegado el momento de obtener mis respuestas.


Hola a todos!!

Espero que hayan disfrutado del capitulo, y ya saben, si desean leer el encuentro entre ambos, más les vale mandarme muchos, muchos reviews, xD o se quedaran con las ganas y no pulicaré hasta el próximo fin de semana. Chantaje puro, lo se, solo que esta semana retomo el trabajo a petición de mi jefe que esta haciendo inventario y me necesita, un trabajo horrible si quieren mi opinión, pero el dinero es bienvenido, además como decirle que no a tu jefe si el mismo es tu padre.

Jjaja, mal asunto!

La cosa es que tendré poco tiempo para escribir, y si quieres que me apresure pues la motivación siemre cuenta o no?

Besos a todos hasta pronto, By

5