Ohayo tomodachis!! Muchísimas gracias a todos los que habéis llegado hasta aquí, a aquellos que siguieron la obra de sus inicios y, especialmente, a quienes me brindaron sus ánimos para seguir escribiendo aun en los peores momentos. A todos vosotros, y también a ti, que estás leyendo esto... GRACIAS, gracias de verdas.

Y sin más preámbulo, os dejo con este nuevo el capítulo, él último de este fic, y con el que acaba la saga que empecé hace ya varios meses con "El inicio de un amor". De nuevo muchas gracia a quienes hayas llegado hasta aquí y... ¡disfrutad del capitulo!


Semanas, meses, años... lentamente fueron pasando ante mis ojos, hasta que perdí la cuenta. Bella continuaba dormida, y yo a su lado, sin intención alguna de marcharme. Mi amor... ¿cómo hacerlo? ¿cómo alejarme de ella cuando ella me pidió que permaneciera a su lado? Imposible... Ya lo hice una vez y por poco la pierdo... No cometeré el mismo error dos veces.

Continua abrazándola, estrechándola entre mis brazos, ajenos al tiempo y al especio... únicamente aspirando su aroma... sintiendo el tacto de su piel sobre la mía.

Al principio fue más difícil... al caer en la inconsciencia su poder dejo de funcionar, y mi mente tuvo acceso a sus pensamientos. Pesadillas horribles mezcladas con fragmentos de su propio pasado... fuego, sangre, dolor... agonía. Todo lo sentí como si fuera yo quien lo estuviera viviendo, pero no quise romper la conexión y aislar su mente de la mía. Por el contrario, jamás la abandonaría, ella necesitaba sanar y quizá prestándole mi fuerza le fuera más fácil hacerlo.

Así pues nuestras mentes se volvieron una; yo escuchaba lo que ella escuchaba y veía lo que ella veía, aun si nada fuera real... o únicamente escenas del pasado. De algún modo, lo llegue a considerar mi propio castigo por abandonarla, vivir en propia carne las consecuencias de mi acto... si, justicia divina.

Pero con el tiempo, mucho tiempo, las pesadillas se suavizaron, el sufrimiento en ellas ya no era tan palpable, e incluso llegaban a contener escenas distintas, prados verdes iluminados por él sol, recuerdos de su infancia, de nuestros primeros días juntos...

Si, gracias a esos sueños pude sentir como Bella se recuperaba; el vacío por la perdida de su bebe permanecía presente, probablemente nunca desaparecería del todo... pero ella volvía a sonreír, su corazón dañado se recuperaba, y su mente, completamente rota debido al continuo y abusivo uso de su poder, se reconstruía lentamente... Si, gracias a esos sueños supe que todavía había esperanza para Bella y para nuestro futuro juntos, pero aunque no la hubiera habido... tampoco me habría separado de ella.

El sueño que ahora vive es hermoso... parece el paraíso, el clímax de su existencia.

Bella se encuentra dentro de un maravilloso paisaje, un prado verde lleno de vida y un cielo azul resplandeciente. No es la que única que se encuentra allí, hay otras personas con rostros borrosos, pero ella sobre sale por encima de todas, vestida con ese maravilloso traje de seda azul, con su piel fulgurando bajo el sol, como pequeñas piedras preciosas.

Me doy cuenta de que lleva a un pequeño niño cogido de la mano, un niño muy similar a ella, pero con los ojos verdes... Ambos juegan y ríen, pero con el tiempo el rostro de Bella se torna melancólico. Sus ojos enfocan a una brillante luz que, de pronto, ha surgido de la nada y de nuevo se dirigen al niño. Tristes, nostálgicos, pero aun así, cargados de luz y esperanza.

El niño ríe y deposita un suave beso en su mejilla; después, corre hacía a luz con fuerza. Pero a mitad de camino se detiene y da la vuelta, con una feliz sonrisa curvando sus doradas mejillas.

- Nos veremos pronto mamá – grita – No me olvides.

Después, sin apartar los ojos de su madre – de Bella – continua corriendo hacía la luz, riendo, diciendo adiós con la mano. Aun con los ojos bañados en lagrimas Bella también sonríe e imita su gesto. Segundos más tarde, el niño llega hasta la luz y se introduce en su interior, siendo elevado al cielo lentamente... hasta desaparecer por completo.

Las lagrimas se deslizan por las mejillas de Bella al ver partir a su hijo, no obstante, continua sonriendo. Su mano se mueve hacía un lado y me sorprendo al comprobar que ahora ha atrapado la mía. ¿Estaba antes yo ahí?

No importa; al fin y al cabo, esto no es más que un sueño.

Sujeto la mano de Bella con fuerza, deseando retenerla a mi lado para siempre... su sonrisa se ensancha casi imperceptiblemente, y sus labios se mueven...

- Es la hora Edward... – dice con emoción contenida – La eternidad nos espera.

Yo sonrió a sus palabras con el corazón ensanchado, deseando que este sueño no acaba nunca; sin embargo, tal y como siempre ocurre, se que no durará mucho más.

Lentamente, el paisaje que me rodea desaparece y vuelvo a estar tumbado sobre la cama, rodeando con mi brazos el cuerpo de Bella. Tras contemplarla por unos instante, me pregunto cuanto tardará en comenzar u nuevo sueño... pero extrañamente eso no ocurre.

Preocupado, tomo el rostro de Bella con mis manos y lo examino con cuidado... es entonces cuando me percato del pequeño temblor que inunda sus párpados; ¡su primer movimientos en más de cincuenta años! Absortó, tardo en percibir como también su mano se aferra con fuerza a la mía, al igual que el sueño... Sus labios se tuercen levemente, en una pequeña sonrisa...

Finalmente sus ojos se abren y, con el corazón embargado por una extraña sensación, no soy capaz de reaccionar cuando sus hermosas vista se posa sobre la mía; ahora sus ojos no son de color chocolate, sino negros... aun así, son los ojos que me amaron, jurándome un amor que yo siempre correspondí.

- Bella... – susurró tiernamente. – Bella...

Siento la emoción corriendo por mis venas... mis ojos desean llorar aunque no les esté permitido y, por primera vez en más de doscientos años, el responsable de ello no es la tristeza. Sino la alegría, la eterna felicidad que me embarga al saber que Bella ha despertado y que ahora, nadie podrá impedir el transcurso de la eternidad a su lado.

- Edward... – susurra, y mi nombre en sus labios es como piel de esperanza – Edward... lamento haberte echo esperar.

Yo no soy capaz de hablar, apenas soy consciente de mi mismo; únicamente la abrazo, muy fuerte... deseando que el momento dure para siempre.

- Edward... – repite, acariciando con una mano mis cabellos.

Emocionado yo alzó la vista hasta dar con la suya, pero son sus labios quienes me reciben, cálidos, amorosos... simplemente perfectos.

Como si el tiempo no hubiera pasado, ambos nos acoplamos con absoluta facilidad... yo acaricio su boca y reparto cálidos besos por todo su rostro... pero como siempre, ella quiere mas, e introduce su lengua entre mis labios, acercando el cielo a mi corazón y a mi alma.

- Bella... – no puedo dejar de pronunciar su nombre... me es imposible... – Bella...

- Edward... te amo – declara, mientras sus manos acarician mi cuello, mientras las mías abrazan su espalda. – Te amo... Edward....

El tiempo parece detenerse, caricias, besos... todo aquello que no puede otorgarle siendo ella humana, por miedo a perderla, se lo ofrezco ahora... Todo... incluso mi alma.

- Edward... por favor... suplica – retirando el cabello de su delicado cuello, y yo no le hago rogar más; la necesito. Aun nivel muy diferente al humano, la necesito a ella... necesito fusionar su alma con la mía... su sangre...

- Tú también – suplico, mientras mis dientes se acercan peligrosamente a la blanquecina piel de su cuello, mientras mis manos reparten caricias por todo su cuerpo.

- Ambos – me contesta.

Y en el mismo instante en que mis dientes atraviesan su piel y boca se llena de ese líquido rojizo llamado sangre... siento como ella misma pasa a formar parte de mi, a beber de mi existencia. Ahora ambos estamos conectados, para siempre... somos uno.

De nuevo percibo a sus manos acariciar mi pecho, mientras yo mismo le brindo todo tipo de caricias, y mi cerebro se nubla lentamente, fusionándose con el de ella... siendo uno, únicamente uno. El éxtasis me alcanza y la cordura desaparece de mi mente... Finalmente, con una gran fuerza de voluntad, logró separar mis dientes de su piel, al tiempo que siento como ella sale de mi... y con un último gruñido originado en lo mas profundo de mi cargante... dejo caer la cabeza sobre su pecho, que respira agitado.

Sus brazos me rodean tiernamente y yo abrazo su espalda... después, dejamos espacio al tiempo mientras nos recuperamos.

- Edward... – susurra ella al cabo de unos minutos... ¿o quizá horas? No estoy seguro, pero inmediatamente alzó los ojos hasta contemplar los suyos, esperando sus palabras – Es hora de irnos, Edward – dice, y yo no puedo contener una expresión de angustia en la cara. ¿Tan pronto?

Como respuesta a la pregunta no formulada ella se ríe, con aquella risa que creí haber perdido hace ya tanto tiempo y, de nuevo, siento como algo muerto renace en mi interior... Bella... Me quedaría con a su lado eternamente, aun sin salir de esta habitación, simplemente a su lado... pues ella es todo lo que ansió... y todo lo que necesito para continuar viviendo.

Como si supiese de mis pensamientos, ella vuelve a sonreír, y alza una mano con la que acaricia suavemente mi frente.

- Edward...- dice de nuevo dulcemente, y yo observó como sus ojos brillan esperanzados... a la espera de un nuevo futuro... No, a la espera nuestro futuro... de las cosas que están por venir, de las cosas que siempre debieron ser... de las cosas que ya comienzan a hacerse realidad. Nosotros. Nosotros y...

- ¿Bella? – pregunto dudosa, a lo que ella asiente con una sonrisa infantil y traviesa.

- Alice nos está esperando.

FIN


Bien, mi últma nota de autor... al menos por algún tiempo. Quizá hayais encontrado este final un tanto extraño, o poco acorde con los libros de Meyer... diré que un principio pensaba hacer lemon tras su "reencuentro" y todo eso... Sin embargo, para seguir el carácter trágico que sin duda lleva este fic, me pareció más indicado hacer otro tipo de unión entre ellos... Cuando dos vampiros comparten sangre, el vinculo que los une es mucho más profundo que el físico, en cierto modo, fusionan sus almas y crean entre ellos un lazo irrompible, por muchos que pasen los años... Por eso motivo... tras todo lo vivido, decidí que eso sería lo que harían Edward y Bella al despertar... dejando el lemmon, si lo hubo, a la imaginación de cada cual...

Y hasta aquí hemos llegado... sugerencias, preguntas, quizá la petición de un epilogo diferente... para todo ello... y por última vez...

¿reviews?

4