La mayoría de los personajes que aparecerán en esta historia son creación de J.K. Rowling... el resto es mío! ;)

Capítulo 3. La Rutina quebrantada.

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Cada pregunta de cada respuesta de cada persona de cada planeta,
de cada reflejo de cada cometa de cada deseo de cada estrella...

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Abrió los ojos.

Su cabeza dio un millón de vueltas por segundo. Rápidamente volvió a cerrarlos... Los efectos de una botella completa de... ¿había sido vodka?... ¿whisky?... ¿o fue brandy? Ya no importaba ahora. Lentamente se incorporó.

Lo admitió, esta vez se había pasado. La cabeza iba a estallarle.

Dos minutos más tarde, consiguió reponerse del vértigo. Apartó la sábana y se sentó en el borde de la cama. Frotó sus ojos y miró hacia la ventana intentando distinguir un rastro de luz tras las cortinas. Pero no, aún no amanecía. Suspiró. Tenía que moverse.

Mareado por la resaca, logró levantarse. Una vez de pie, se volvió hacia la cama... Siempre era lo mismo. Siempre... La misma imagen que se le repetía día a día, desde hacía años... Una cama fría, vacía. Y la solitaria figura que dejaba su cuerpo entre las sábanas, que ya no reconocían más calor que el suyo.

Respiró fuerte... Sacudió su cabeza y se perdió en el baño.

La sensación del agua caliente mojando su piel cada mañana, era su recordatorio cada nuevo día para continuar con todo... con todo. Unos minutos después, salió escurriendo de la regadera. Enredó una toalla oscura alrededor de su cintura y caminó hasta el lavamanos. Frente al espejo, contempló la imagen borrosa de él mismo siendo deformada por el vapor del agua. Y aunque para su ánimo, su propia reflexión no cambió después de limpiar el espejo, se observó... Estaba pálido. Esas ojeras de las que tanto se quejaba Hermione cuando lo veía, se estaban haciendo más prominentes. Y su cabello... nunca había estado tan largo como ahora, incluso hasta podía atarlo. Su incipiente barba también había crecido un poco, aunque eso no le importaba.

Sin mucho qué hacer por él, terminó de vestirse.

Volvió a salir del cuarto de baño y una brisa fría recorrió todo su cuerpo. Miró hacia una esquina de la habitación donde se encontraba una ventanita que ahora estaba abierta. Hedwig había llegado de cazar.

Su pequeña gran amiga ululó para él. Harry intentó sonreír. Su lechuza siempre había sido su fiel compañera. Se acercó a ella y acarició sus plumas, el ave volvió a ulular.

Era una vieja rutina para entre ambos con la cual Hedwig parecía decirle "Sí, aquí sigo" y Harry parecía responder en silencio "Gracias."

Después del ritual de rutina, Harry miró el reloj. 7:45 AM, hora de salir.

Buscó la capa en el armario casi vacío, se la ajustó y con una última mirada de volveré más tarde, se despidió de su lechuza y salió. Llegó al ascensor y apretó el botón hasta el estacionamiento. Sacó las llaves del interior de su saco e hizo sonar la alarma del auto muggle que había adquirido un año atrás.

Y de esa forma empezó su nuevo día, como todos los días...

Salir del estacionamiento. Tomar a la derecha. Diez calles en sentido al norte. Girar después a la izquierda y tomar la salida al centro de la ciudad. Avanzar tres calles y detenerse en el crucero de Lexington Av, para comprar el periódico muggle. Cuatro calles adelante, estacionar el auto frente a la pequeña estación de café y entonces esperar a que la misma chica de piel morena llegara hasta él y le entregara su latte con dos de azúcar. Después él pagaba con un billete, casi siempre de la misma denominación, la chica entonces sonreía y le entrega el cambio. Él volvía a encender su auto y continuaba en línea recta seis calles más hasta el estacionamiento muggle donde guardaba su vehículo. Luego entraba al estacionamiento y dirigía su auto hasta el compartimiento No. 44 del segundo piso. Apagaba el motor, tomaba su vaso de café en una mano y en la otra sostenía el periódico y algunos pergaminos para su oficina.

Salía caminando del estacionamiento y recorría media calle hasta la cabina telefónica que era el acceso al Ministerio de Magia. Entraba, indicaba su nombre, tomaba su ID y esperaba a bajar hasta el piso del Cuartel General de Aurores. Saludaba a dos o tres personas con un movimiento de cabeza y continuaba hasta su oficina. Entraba en ella y esperaba hasta que la asistente de su jefe le informara las actividades del día.

Así, era el comienzo de todos los días en la vida de Harry Potter desde hace 4 años 2 meses y 18 días... Y ese día no comenzaría de diferente forma.

- Buenos días, Harry.- Saludó Neela, la asistente general de Kingsley Shaklebolt, Jefe del Departamento de Aurores, entrando al cubículo de Harry, unos minutos después de él.

- Buenos días...- respondió ausente como siempre.

- ¿Algo interesante?- Preguntó ella refiriéndose al diario muggle que observaba Harry distraídamente. Él sólo se encogió de hombros.

- ¿Por qué siempre prefieres leer diarios Muggles a los diarios mágicos? - Insistió la chica de origen hindú. Harry la miró un poco irritado.

- No es necesario leer el Profeta para que te enteres de todo lo que pasa por aquí, sólo tienes que preguntarles a una o dos personas para informarte. Además… no me gustan los periodistas.- y por el tono que utilizó, la chica supo que la conversación sobre ese tema había terminado.

- Bien, eh... bueno, yo...- la chica titubeó, - voy a preparar todo para la reunión de las 8:30...-

- ¿Reunión¿Qué reunión?- Esta vez fue Ron Weasley quien acaba de entrar a la oficina que compartía con Harry.

Neela, la asistente de Kinsgley, agradeció la interrupción. No era agradable, soportar el humor que caracterizaba a Harry durante casi todas las mañanas.

- Buenos días, Ron, tan temprano como siempre.- Ironizó ella mientras observaba el reloj, realzando la impuntualidad de Ron.

- Eeeh, sí... bueno ¿qué hay de la reunión¿por qué yo nunca me entero de nada?- dijo mientras se tiraba en su silla.

- Si leyeras todos los informes que llegan a esta oficina, podrías enterarte.- Harry movió su varita y una pila de pergaminos aterrizaron en el escritorio de Ron.

- Ah Harry¡estás aquí! Pensé que eras parte de la decoración.- Harry lo miró.- Como no hablas ni haces ningún ruido...- Neela ahogó una risita y Ron comenzó a leer el informe sobre la reunión.

Ron era el único que aguantaba el peculiar humor de Harry y también el único que lo enfrentaba. Aunque con esto, lamentablemente no había tenido mucho éxito.

A las 8:25, Neela los había dejado solos y Ron terminó de leer el informe e hizo un ruido con la garganta intentando llamar la atención de su amigo. Harry lo ignoró y Ron lo hizo otra vez.

- ¡Ya te escuché Ron¿No sería más fácil si me hablarás?- Harry lo miró exasperado.

- No lo sé... dímelo tú.- Ron respondió muy calmado mientras sacaba un sándwich de un cajón de su escritorio.

- Ya pasó la hora del desayuno, Ron.

- Mi estómago no sabe de horarios.- Harry rodó los ojos.

- ¿Y?- preguntó Harry.

- No sé, dime tú.- Ron dijo entre su bocado. Harry lo miró más irritado, tomó su varita y levitó un florero sobre la cabeza de su amigo.

- ¡Está bien, está bien! No hay porqué enojarse...- Ron se incorporó de su asiento sin soltar el sándwich. Harry regresó el florero a su lugar. - Sólo quiero saber cómo estás...

- ¿Cómo estoy de qué?

- ¡Pues de la borrachera que te pusiste ayer! - Esta vez fue Ron quien se irritó. Harry bajó la mirada.

- ¿Cómo supiste?- preguntó contrariado.

- ¡Vamos Harry, te olvidas dónde vivimos!- Dio la última mordida a su sándwich y tiró enojado la servilleta en el cesto. - ¿Estuviste con Seamus, Lee y Dean, no? - Harry asintió, admitiendo por enésima vez que no eran necesarios los molestos periodistas para que cada miembro de la comunidad mágica, tuviera los detalles de cada movimiento que él hacía.

Y era cierto. Con el pretexto de celebrar su cumpleaños, el cual sería en dos días. Seamus Finnigan, ex compañero de Hogwarts y quien trabajaba en la Oficina de Transportes Mágicos en el Ministerio, lo había convencido después de casi dos horas de ir a tomar unas cervezas, al Boggart Lounge, un club que se encontraba en el callejón Diagon, abierto un par de años atrás y propiedad de Terry Boot, también ex compañero de ambos en el colegio.

Harry sin mucho ánimo y sin nada más que hacer en casa, decidió ir. Pero una vez ahí se encontraron con Dean Thomas y Lee Jordan. En pocos minutos el alcohol comenzó a fluir exageradamente por la mesa y en unas horas, estaban completamente ebrios. Y Harry no fue la excepción.

- Hermione te envía esto...- Harry miró a Ron.- Es una poción para la resaca.- Él asintió y ambos se quedaron en silencio por un momento.

- Harry enserio... no puedes seguir así.- Ron dijo después de un momento. Harry no respondió. - ¡Mírate Harry¡Estás pálido¡No duermes, no comes...! - Harry seguía sin responder, ni mirarlo.- ¡Merlín no sé como tu cuerpo resiste, con todo el ejercicio que haces!

- ¡¿QUIERES DEJAR DE GRITAR?!- Por fin respondió Harry.

- ¿Quieren bajar la voz los dos? - Kingsley Shaklebolt había entrado a la oficina. Ninguno de los dos dijo algo.

- La reunión va a comenzar.- Y con una mirada fulminante se dirigió a Harry, abrió la boca intentando decir algo pero sólo movió la cabeza de forma negativa y salió.

Cuando la Sala de Reuniones del Cuartel General de Aurores, estuvo ocupada en su totalidad por todos los aurores requeridos, el Jefe del Departamento comenzó.

- Buenos días a todos.- Todos respondieron el saludo. - Gracias a todos por estar aquí, sé que muchos de ustedes tienen casos asignados y están muy ocupados, pero prometo no quitarles mucho tiempo.

- Bien - continuó.-..., como habrán escuchado...- Neela su asistente comenzó a tomar nota con un vuelapluma.-... en unos días se llevará a cabo una convención internacional de Ministros de Magia en la ciudad. Para ello necesitamos la colaboración de todos ustedes aquí.

- ¿De nosotros? Pero si...- habló John Carter un auror de la división de Harry.

- Si me dejas continuar puedo explicarlo.- lo interrumpió Kingsley.

- Nuestra participación dentro de la convención no será específicamente en los foros de debate, ni las audiencias.- Todos entendieron entonces.

- Esta reunión...- Kingsley Shaklebolt habló más fuerte para callar los murmullos que habían surgido.- Está reunión es muy importante para el Ministerio, no sólo porque somos la ciudad cede para este encuentro, sino porque es sabido que en toda Europa, Inglaterra tiene la mejor división de aurores, los más preparados y los más capacitados en situaciones de emergencia.

- ¡Sin contar con el hecho de que tenemos a Harry Potter!- dijo sarcásticamente John Carter, quien definitivamente no consideraba a Harry entre su grupo de amigos.

Harry no hizo ningún comentario, pero lo fulminó con la mirada. El otro auror ni se inmutó.

- Así es Carter, gracias por tu contribución.- puntualizó su jefe con un tono fuerte hacia él. - Ahora, si no tienes otra cosa más que decir¿puedo continuar?- el auror avergonzado, no dijo más.

- Como decía...- Kingsley se acomodó la capa-... el Ministro nos ha encomendado la seguridad de todo el evento durante los días que dure la convención... así que tendremos a nuestro resguardo no sólo la protección de todos los asistentes, sino también la de todos los Ministros de Magia que toquen suelo inglés.

- ¿Qué es lo que tenemos que hacer nosotros?- Preguntó Tonks, quien aunque hacía varios años estaba casada con Remus Lupin, nadie había dejado de llamarla así.

- Vamos a formar equipos - le respondió Kingsley - ... y cada equipo va a tener una asignación especial. Así que algunos tendrán que estar en los lugares donde lleven a cabo las reuniones y otros tendrán que resguardar a los ministros y a las delegaciones que los acompañen.

- ¡Perfecto! Ahora resulta que pasé 3 años en la academia, entrenándome para ser la niñera de un Ministro y su gente.- Expuso nuevamente Carter ofendido.

Kingsley entonces explotó.

- ¡ESTE ES EL TRABAJO QUE SE TIENE QUE HACER AHORA¡SI PARA TI NO ES SUFICIENTE O CREES QUE NO ESTÁ A TU ALTURA, ENTONCES LÁRGATE! - Miró a todos.- ¡QUIÉN SE CREA SUPERIOR PARA REALIZAR ESTE TRABAJO, ENTONCES LÁRGUESE, NO LO NECESITO!- Sólo las respiraciones se escucharon.

- ¡Bien! Neela les enviará a todos la formación de equipos y su función, no se harán cambios, ni voy a escuchar protestas... ¿entendido?- Todos asintieron.

- Vamos a tener aquí a más de 20 Ministros de las comunidades mágicas más importantes del mundo. ¡Y quiero que todo lo que sea nuestra responsabilidad salga más que bien¡No voy a tolerar distracciones de parte de nadie!- Esta vez miró a Harry disimuladamente.- Y quienes tengan que custodiar a los Ministros, quiero que no se les despeguen ni un momento ¡Conviértanse en su maldita sombra, si es necesario!

Kingsley se levantó de su asiento y comenzó a caminar entre sus aurores, masajeando sus sienes.

- ¿Alguna duda?- preguntó tras un momento de silencio.

- ¿Cuál es la finalidad de la convención?- preguntó Neela. Todos pusieron atención.

- Tomar whisky de fuego y alardear sobre la forma en la cual cada uno planea conquistar el mundo.- Dijo Luke Parker un auror de una división menor. Algunos aurores rieron.

Y aunque Kingsley estaba totalmente de acuerdo con la afirmación del auror, tenía que mostrarse serio.

- Bien...- volvieron a guardar silencio,- la reunión es para lograr un convenio de protección internacional entre estos países, con la finalidad de crear un fondo de ayuda económica y social, que podrá hacerse uso de ella en cuanto alguna de estas comunidades presente algún problema financiero o bien algún disturbio mayor, relacionado con la magia oscura.

- Es decir¿un convenio de colaboración mágica internacional?- puntualizó Neela.- Yo te apoyo si tú me apoyas y de esta forma todos estamos bien¿cierto? - los aurores silenciosamente apoyaron la moción de su colega.

Kingsley asintió.- Sí, Neela, esa es la idea.

- Ahora bien, en un rato más, Neela les enviará un memorando dónde se les informará la asignación de puestos y lugares... los equipos estarán formados por tres personas y tendrán que reportar conmigo o con mi asistente cualquier movimiento sospechoso por mínimo que sea ¿está claro?- todos asintieron.

- A trabajar en sus casos locales ahora, Neela les enviará más tarde la información.

Después de la hora de comer, Tonks se apareció en la oficina de Harry y Ron.

- Hola chicos ¿qué hay?- saludó relajadamente, ocupando una silla frente al escritorio de Harry. Él, quien se encontraba leyendo el informe de un caso, sólo se encogió de hombros. Pero diez segundos después, siguió sintiendo la mirada de Tonks sobre él.

- ¿Pasa algo?- le preguntó al percatarse de la forma en que lo miraba.

- Te ves mal Harry...- Ella lo soltó. Harry bufó.

- Mira Tonks...

- ¿Eh, nos traes nuestra asignación?- Intervino rápidamente Ron.

- ¡Ah, sí!- y colocó una carpeta azul y otra negra sobre el escritorio. Ron se acercó.

- ¿Y bien?- preguntó Harry.

- Ya saben... ¡somos equipo!- Respondió sonriente. Harry y Ron intercambiaron una mirada rara, pero no dijeron nada.

- ¡Wow! No me lo esperaba...- Dijo Ron fingiendo el mismo entusiasmo de Tonks. - bien... ¿qué tenemos que hacer? - Se sentó junto a ella.

- Scrimgeour...- dijo y miró a Harry.

- ¿QUÉ?... ¿POR QUÉ?... ¡QUÉ TIENE EN LA CABEZA KINGSLEY!... ¡TENGO QUE HABLAR CON ÉL!- Harry se levantó del asiento.

- Eh, Harry... yo no te lo recomendaría.- Indicó Tonks cuando Harry se dirigía a la puerta.

- ¡Ya sé que dijo que no quería protestas¡Pero a mí no me va a poner junto a ese hombre!- Tonks se levantó rápido y lo tomó del brazo.

- Harry yo entiendo... y creéme, él también.- Harry la miró.- Pero fue el mismo Scrimgeour quien le pidió a Kingsley que fueras tú quien lo custodiara.

-¿Qué...¿Por qué haría eso? Él sabe que no...

- ¡Ya sé, Harry!- lo interrumpió nuevamente Tonks. - Kingsley insistió en que no era una buena idea, pero no pudo hacer mucho... entiéndelo también es su trabajo y si Kingsley no hubiera hecho lo que Scrimgeour dijo, entonces él sería quien tendría problemas.-

Harry respiró. Miró a sus dos amigos y regresó a su asiento.

- Lo que hay que hacer está aquí.- Tonks extrajo de la carpeta azul dos sobres membretados a nombre de Harry J. Potter y Ronald B. Weasley respectivamente.

- La convención inicia el lunes a las 9:00 AM, pero nosotros debemos estar con Scrimgeour aquí en el Ministerio antes de las 8:00.- Harry tomó de mala gana el sobre y lo comenzó a leer.

- ¿Y esto?- Preguntó Ron señalando la carpeta negra.

- Tenemos un nuevo caso... - Harry miró a Tonks por encima de los papeles que leía.

- No tenemos mucha información todavía, pero para eso los necesito a ustedes. - Harry bajó los papeles.

- ¿De qué se trata?- preguntó Ron intrigado.

- No lo sabemos bien... Ayer el Ministro recibió una lechuza con esta información, parece que es sobre la desaparición de algunos magos y brujas ingleses que viven en una comunidad mágica en Suiza.

- ¿Viven ahí o estaban...? - preguntó Harry.

- Sí, parece que son miembros de algunas familias que se asentaron en esta comunidad por negocios o algo así. - Respondió Tonks.

- ¿Y qué mas se sabe? - Harry otra vez.

- En realidad no mucho, como les dije ayer los padres de algunos de los desaparecidos enviaron lechuzas al ministro, ya que las autoridades de Le Petit Satigny que es como se llama la comunidad donde vivían, no hicieron nada por ellos.

- ¿Hace cuánto desaparecieron?- Inquirió Ron.

- Hace casi tres meses.

- ¿Tres meses¡Es demasiado¿Porqué no se comunicaron antes con nosotros?- exclamó Harry contrariado.

- Al parecer esperaban a que el Ministerio Suizo les diera una respuesta.

- ¿Tendremos que ir hasta ese lugar?- Ron dijo mientras leía las cartas que venían adjuntas a la carpeta.

- No, por ahora no.

- La prioridad ahora es la reunión internacional de ministros de Magia de la próxima semana.

Genial. Pensó sarcásticamente Harry.

Rufus Scrimgeour y Harry Potter. Eran agua y aceite, todos lo sabían. ¿Por qué juntarlos?

- Si no consiguió de mí lo que quería antes, no veo por qué quiere que la gente nos vea juntos como si fuéramos amigos. No lo somos y jamás lo seremos.- Murmuró Harry, pero Ron y Tonks alcanzaron a escuchar.

- Es tu trabajo, Harry...

- ¿Lo harás?- Preguntó Tonks esperando que Harry explotara.

- ¿Tengo otra opción?

Harry salió malhumorado del Ministerio, tanto que ni siquiera se despidió de Ron. Caminó rápidamente hacia el estacionamiento para recoger su auto y encerrarse como cada tarde y noche en la oscuridad de su departamento.

Al salir, estaba lloviendo.

Llegó mojado al auto e hizo un hechizo para secar su ropa. Encendió el auto y salió rumbo a su casa. Y aunque la lluvia había cesado un poco, el asfalto seguía mojado y peligroso. Siguió avanzando.

Dobló en una esquina y sucedió en un segundo.

El semáforo marcó en rojo... Harry frenó, pero las llantas del auto se patinaron. Uno... dos... tres metros y escuchó un golpe.

Harry entró en pánico.

Bajó rápidamente del auto. Estaba aterrado. ¿Y si había matado a alguien?... Le dolía sólo pensarlo...

Una pequeña multitud se había arremolinado en torno a un cuerpo que yacía en el húmedo asfalto a un lado de la acera.

Corrió hacia ellos.

Mientras avanzaba, escuchó a varias personas gritar cosas en su dirección y señalarlo. Él no los escuchó... Sus ojos sólo podían centrarse en la persona que por su culpa talvez estaba... No. Tragó fuerte y llegó hasta ellos.

Un sentimiento de culpabilidad se apoderó rápidamente de él.

Un hombre mayor tomaba el pulso de una mano pequeña, en la cual se distinguía un anillo dorado en el dedo anular. Era una mujer.

- Yo... yo lo siento no pude frenar y...- la lluvia comenzó a hacerse más fuerte. El hombre que tomaba la mano de la mujer y las otras personas que se encontraban

alrededor lo miraron.

Harry se arrodilló con terror. Lentamente, sus ojos siguieron la trayectoria del brazo inmóvil... ¡No! gritó algo dentro de él en silencio. La frágil mano, el inerte cuerpo y el pálido rostro bañado por la lluvia que lavaba la sangre de la frente, pertenecían a Ginny Weasley.

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Y es por eso que ven que subo y luego vuelvo a bajar.
Lo que siento me toma tiempo y no lo puedo ignorar.
Ya llegará el momento... ese punto perfecto sin cambiar.

æ æ æ æ æ æ æ æ æ

1.- Mariposa, La Oreja de Van Gogh.

2.- Color Melancolía, Moenia.

Antes que nada... SIENTO MUCHO LA TARDANZA! Y MUCHÍSIMAS, MUCHÍSIMAS GRACIAS A QUIENES HAN LEÍDO ESTA HISTORIA Y DEJADO SUS REVIEWS, Y A QUIENES NO, PERO AÚN ASÍ LA LEEN, TMB GRACIAS!

Por fin estoy de vuelta después de una eternidad! Siento mucho haber tardado tanto... :( pero he tenido mucho trabajo últimamente, además de poner a trabajar a nuestra pequeña Amortentia! ¿aún no la conoces? Qué esperas! Jaja

Sí, hace tres meses ya mi horcruxa argentina Victoria (vicus riddle) y yop! Pusimos en marcha la primera página en español dedicada completamente a HARRY & GINNY! por supuesto que sabemos que aún nos falta muchísimo! Pero con el apoyo de los fans de esta hermosa pareja :P estamos seguras que lograremos mucho!

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Mis fics ya están publicados en mi página, claro que continuaré por aquí, pero a quienes quieran leer y dejar sus comentarios en Amortentia Fanfictions! Serán bienvenidos! Y otra vez gracias, gracias, gracias! a quienes continuan leyendo a pesar de mis demoras! My Wonderwall saldrá pronto, LO PROMETO! Solo estén pendientes sale?

MIL GRACIAS UNA VEZ MÁS Y LOS ESPERAMOS EN AMORTENTIA! OJALÁ LES HAYA GUSTADO EL CAPÍTULO! Y SI NO, TMB ESPERO SUS COMENTARIOS! Y como siempre gracias a Victoria por su paciencia y su beta jaja!

BESOS!

SANDRA!