Capitulo 6. El llamado de la Neo Reina Serenity

En el lugar con neblina 3 figuras se acercan a la puerta del tiempo.

– ¿Sailor Pluto estas hay? – pregunto Uranus un poco preocupada, mirando a Neptune.

– Me parece que no esta.

– Y como haremos para entrar, solo ella nos puede permitir la entrada.

– Talvez yo pueda – hablo Saturn mirando su báculo.

– No vayas a destruir la puerta Saturn – Uranus miro con un poco de recelo a Saturn.

– No como crees si no eso dificultaría más nuestro camino – se acerco a la puerta, le apunto con su báculo y pronuncio unas palabras que las otras dos chicas no pudieron entender.

– ¿Que fue lo que dijiste?

– Bueno eso no puedo decirselos, lo siento; pero he conseguido abrir la puerta.

– Bueno y que esperamos entremos – interrumpió Neptune.

Las 3 chicas desaparecieron tras la puerta y esta se volvió a sellar tras ellas, de pronto aparecieron en un túnel, que parecía no tener fin.

– Tomémonos de las manos, no hay que soltarnos – sugirió Saturn y comenzaron a caminar, hasta que después de un par de horas, que fue lo que les pareció a las chicas, vieron una luz al final del túnel; y al salir se encontraron con nada más y nada menos que Tokio de Cristal.

– Vaya así que este es Tokio de Cristal – contesto una asombrada Uranus al ver la imponente ciudad frente a ellas.

– Creo que debemos ir hacia el palacio que esta allá – sugirió Neptune señalando el palacio que se levanta en medio de la ciudad.

Las 3 chicas salieron corriendo con dirección al palacio hasta que alguien las detuvo, obstruyendo su camino.

– Disculpen pero que hacen ustedes aquí, saben que no deberían estar aquí – Júpiter les dijo en tono autoritario y mirándolas detenidamente.

– Pues es que tenemos algo importante que comunicarle a la Neo Reina – le informo Neptune.

– ¿Se trata de un nuevo enemigo?

– No exactamente – contesto la Uranus.

– ¿Entonces de que se trata?

– Por favor Sailor Jupiter es urgente que hablemos con la Neo Reina.

– Pero que pasa aquí, ustedes no son las mismas – mirando a Sailor Saturn.

– No, venimos del siglo XX por que la Neo Reina nos ha llamado.

– Oh entonces síganme – se gira para indicarles el camino.

Las 3 chicas comenzaron a seguir a Sailor Jupiter hasta el palacio, hasta que se detuvo frente a una gran puerta.

– Permítanme avisar a la Neo Reina, pasen y tomen asiento enseguida vendrá.

– Gracias – contesta con cortesía Neptune.

Las 3 chicas entran en un gran salón con sillones, Saturn y Neptune toman asiento pero Uranus camino hacia la ventana.

– Saben Jupiter se porto muy ruda no lo creen.

– Si, eso mismo note.

– Pero cambio cuando le dijimos que veníamos del siglo XX, ¿por que será? – se cuestiono Saturn.

– Si eso es extraño – reflexiono Uranus.

En eso se abrió la puerta y por ella entro Sailor Pluto.

– Así que estabas aquí.

– Veo que pudieron pasar – mirando a Saturn.

– Era una emergencia – tratando de defenderse.

En eso entra la Neo Reina y las 3 Sailors la miran.

– Me alegra ver que están bien, espero que Jupiter no haya sido muy dura.

– Su majestad – todas hacen una inclinación.

– Para que nos llamo, ¿acaso ocurrirá algo malo? – pregunto un poco ansiosa Uranus.

– Pues de hecho lamento informarles que si.

– Es un nuevo enemigo al que tendremos que enfrentar – pregunto con un poco de temor Saturn.

La Neo Reina le indica a Pluto y Uranus que tomen asiento y comienza a decirles que ellas y las otras 4 Sailors tienes que ayudar a Serena para alcanzar su ultima transformación.

– ¿Pero que no su transformación de Eternal Sailor Moon era la última? – un poco intrigada pregunta Uranus ante lo que acaba de escuchar.

– Si como Sailor, pero ahora ella deberá transformarse en la princesa la heredera del legado de la luna, tiene que regresar a su forma original al Cristal de Plata y tiene que dominar completamente el poder su poder.

– Y nosotras que es lo que tenemos que hacer.

La Neo Reina comienza a explicarles que es lo que deben hacer y en que momento lo deben hacer, también les dice que la princesa en 8 meses va a pasar por un momento muy oscuro y duro en su vida y que deberán ayudarla a superarlo ya que de lo contrario no podrá dominar el poder del Cristal de Plata; ella les explica en que consiste esa fase, así como otras cosas que podrían ocasionar que la princesa no domine el Poder del Cristal, y así termina de explicarles todo, cuando por la puerta entra la Pequeña Dama.

– Chicas hola – saludando a todas y abrazando a Saturn.

– ¡Hola! – le contestan todas.

– Pequeña Dama, que te he dicho sobre tocar las puertas antes de entrar.

– Lo siento mamá pero cuando Jupiter me dijo que estaban aquí… yo…

– Esta bien, no hay problema, además ya termine de hablar con ellas.

– Entonces puedo llevarme a Saturn un momento.

– Si pero que no sea mucho ya que tienen que regresar.

– No mamá – toma la mano se Saturn y la saca del salón.

– Bueno pues eso era todo, lamento haberlas alarmado – mirando a Uranus.

– No se preocupe Neo Reina.

– Gustan tomar algo antes de irse.

– Te por favor.

– Igual yo – contesta Uranus caminando hacia la ventana nuevamente.

– Lo mismo por favor – finaliza Pluto.

En ese momento por la puerta entra Sailor Jupiter seguida de Mars, Mercury y Venus.

– Es un gusto verlas de nuevo – saluda la Venus.

– Hace tiempo que no nos veíamos – habla Mars.

– ¿Y como han estado? – pregunta Mercury

– Lamento haber sido un poco dura – mientras coloca una charola con 8 tasas de te.

De nuevo empieza una charla en el salón, mientras que en una habitación del palacio.

– Ay Hotaru no sabes cuanto te he extrañado, desde que se fueron.

– ¿Desde que nos fuimos?

– Si, ustedes son las encargadas de proteger a la tierra de los enemigos que vienen fuera del Sistema Solar, por lo que solo vienen aquí cada 6 meses a entregar un informe a mi mamá y después se vuelven a ir; aunque tú eres mas joven que la otra Hotaru.

– Pues creo que si, o ya se te olvido que vengo del siglo XX.

– No, eso lo se, bueno déjame mostrarte el palacio antes de que te vayas.

– Esta bien.

Ambas salen y comienzan a recorrer el palacio, hasta que se topan con el Rey Endymion.

– Pequeña Dama no distraigas a las Sailors, sabes que tu mamá las mando llamar para encomendarles una misión.

– Su majestad – Saturn hace una inclinación.

– También me da gusto verte Saturn.

– Papá ya le pedí permiso a mamá, además ya han terminado de hablar.

– Esta bien pero no la retrases mucho recuerda que tienen que regresar.

– Su majestad – Artemis se acerca al Rey y saluda a la Pequeña Dama y a Saturn.

– ¿Me imagino que ya se durmió?

– En efecto y no se preocupe Luna y Diana están con el.

– Muy bien entonces, y en cuanto a ti jovencita – mirando a su hija.

– Si no te preocupes papá, no la distraeré mucho – y sigue caminando con Saturn.

– "¡Dormido!, me pregunto a quien se habrá referido Artemis" – pensó para si la pequeña guerrera.

Después de haberle mostrado el palacio ambas regresan al salón, y cuando entran al salón.

– Creo que ya es hora de regresar.

– Si es una despedida temporal – Venus mira a Saturn.

– Muchas gracias por el te – mirando a Jupiter.

– No hay de que Neptune.

– Gracias de nuevo por haber venido.

– No tiene que mencionarlo majestad, y no se preocupe cumpliremos la misión que nos ha encomendado – de manera firme le dice Uranus.

– Las acompaño.

– Si yo también las acompaño – le dice Mercury a Mars.

– Gracias Rini – mirándola – oh lo siento Pequeña Dama – corrigiéndose.

– No importa, además me gusta que ustedes me digan Rini.

Todas las Sailors salen del salón y se despiden antes de marcharse; ya de nuevo en el lugar por donde llegaron, Pluto hace aparecer una puerta y todas entran y de nuevo se topan con el pasillo.

– Ay no de nuevo.

– No se preocupen, déjenmelo a mí – mira unos instantes a Uranus y luego camina enfrente a las 3 y les pide que se tomen de la mano, después pone su báculo al frente y todas son envueltas por una luz brillante que se apaga inmediatamente.

– ¿Y que fue eso? – pregunta Uranus, pero al abrir los ojos se sorprende porque se encuentran fuera de la puerta del tiempo.

– Pues fue una forma más rápida de llegar.

– Que bueno, por que ya no quería volver a recorrer ese pasillo.

– Creo que desde aquí comienza nuestra misión.

– Si tienes razón Neptune.

– Solo permítanme sellar la puerta del tiempo y comenzaremos – se acerca a la puerta, levanta su báculo y dice unas palabras que las demás chicas a excepción de Saturn no pudieron entender.

Se pusieron en círculo y de pronto aparecieron en medio de la sala de la casa de Haruka y Michiru.

– Bueno pues ya estamos aquí.

– Si – corrobora Uranus.

Fin del capitulo 6.