Los personajes han sido creados por J.K. Rowling.
CAPITULO 4
Se alejó de mi vida de un solo golpe
se fue sin decirme adiós.
Me rompió la sonrisa, las ilusiones,
el alma y el corazón.
- ¿Ginny?
- Si te escucho –contestó Ginny.
- Bien, ya hice mi parte del trato, le he dicho a mi abogado que se ponga en contacto con el de tu padre para hacer todo el papeleo de la sociedad, pero antes tienes que cumplir con tu parte del trato.
- ¿Irme a tu casa? –preguntó Ginny.
- Aparte de eso, tienes que ir hablar con tu padre, o sino no me va aceptar como socio y todo sería en vano,
- Ok, voy ahora a la clínica hablar con él –dijo Ginny resignada.
- Ginny, antes de que se me olvide hoy vamos hacer nuestra gran aparición –dijo Draco.
Ginny se tensó
- ¿Qué quieres decir? –Pregunto Ginny insegura.
- Estoy invitado a una fiesta de uno de mis clientes, así que tienes que estar lista a las ocho en punto, Adiós.
- Adiós –murmuró Ginny.
Pero Draco no escuchó porque ya había colgado.
- ¿Qué pasó? –preguntó Harry atrás de Ginny.
Ginny se voltio para responderle:
- Me tengo que ir.
- Ginny¿Estas segura de que quieres seguir con esto?
- Si, y te pido por favor que no le cuentes a nadie lo que te conté sobre Draco, por favor –le pidió Ginny.
- Esta bien –Harry le tomo las manos-. Pero cuídate y prométeme que si te llegara a pasar algo, me vas a llamar y yo vendré inmediatamente a buscarte.
- Te lo prometo –Ginny le sonrió.
Harry le toma el rostro entre las manos y le da un suave beso en los labios.
- Adiós Ginny –murmura cerca de su boca.
- Adiós Harry.
Ginny salió de la consulta de Harry y de dirigió hacia la clínica donde estaba hospitalizado su padre.
oOoOoOoOoO
- ¿Papá estás despierto? –preguntó Ginny en el momento que abría la puerta de la habitación.
- Cariño pasa, tenía muchas ganas de verte –le sonrió su padre Arthur.
Ginny al ver a su padre tan frágil acostado en aquella cama, se dijo que había tomado la decisión correcta.
- ¿Cómo estas? –le preguntó Ginny, después de darle un beso en la mejilla.
- Mucho mejor, tu hermano se ha encargado de que me traten como un rey, y no sabes la última noticia que recibí, Bill me acaba de llamar diciendo que nuestro abogado recibió una llamada de un posible socio –le contó alegre Arthur.
Ginny respiró profundo. Era el momento indicado para dar a conocer la noticia, pero tenía miedo de que su padre se pusiera mal por lo que le iba a contar, sobre todo por lo de Draco ya que él no era santo de su devoción.
- De eso precisamente quería hablarte –dijo Ginny con cautela.
Arthur se sentó en la cama.
- Ginny¿Acaso sabes quien es el supuesto socio? –preguntó con evidente curiosidad.
- Si –Ginny juntó sus manos en su regazo para que no se notara que estaba temblando-. Es Draco padre, Draco Malfoy quiere ser tu nuevo socio.
Ginny vio como su padre palidecía y maldijo para sus adentros a Draco.
- Padre tranquilízate no te hace bien ponerte así –dijo Ginny haciendo que su padre se volviera acostar.
- Como quieres que me tranquilice si me acabas de decir que la persona que nos quiere salvar de la ruina, es la misma que destruyó tu vida –contestó Arthur furioso.
- Papá las cosas han cambiado –dijo Ginny tratando de tranquilizarlo-. Y si no te tranquilizas voy a llamar a Ron o Hermione para que te pongan un tranquilizante –le dijo preocupada.
Arthur suspiro y le preguntó:
- ¿Qué quieres decir con eso de que las cosas han cambiado?
- Yo… Draco y yo estamos juntos, desde hace un tiempo nos hemos estado viendo para ver si lo de nosotros podría volver a funcionar y hoy Draco me a pedido que me fuera a vivir con él y yo he aceptado.
Arthur la miro como si no entendiera lo que había dicho.
- ¿Has vuelto con Draco? –Arthur habló tan bajo que Ginny apenas lo escuchó.
- Sí –Ginny siguió hablando antes de que su padre la interrumpiera-, y no me preguntes que si me he vuelto loca, o si acaso no me queda un poco de orgullo, porque no cambiaré de decisión. Lo único que quiero es que aceptes la propuesta de Draco de ser tu socio.
- No –contestó Arthur duramente.
- Pero papá, se solucionarían todos tus problemas –dijo Ginny con la voz quebrada.
- Ginny –Arthur le acarició la mejilla-, quizás tú pudiste perdonarle todo lo que te hizo, pero yo nunca podría.
- Papá hazlo por mí, por favor –suplicó Ginny.
- Lo amas ¿verdad? –preguntó Arthur secando las lágrimas de Ginny.
- Sí –murmuró Ginny-. Y quiero empezar de cero, por eso es necesario olvidar los rencores. Draco también quiere empezar como si el pasado nunca hubiera existido.
Ojala fuera verdad todo eso, pensó Ginny con tristeza tratando de contener las lágrimas. Aunque quisiera olvidar a Draco por todo el daño que le hizo en el pasado, le era imposible.
Arthur vio los ojos de su hija, de su pequeña, y se dio cuenta de que Ginny seguía amando a Draco y quizás siempre lo amaría. Ginny merecía ser feliz, aunque dudaba de que Draco pudiera darle esa felicidad, pero si Ginny estaba segura de lo que hacía él la apoyaría aunque contra su voluntad.
- Ginny…
- Por favor papá –le volvió a suplicar Ginny.
- Esta bien –dijo Arthur resignado.
- Gracias papá –Ginny le sonrió entre lágrimas y se abalanzó sobre él para darle un abrazo-. Te quiero.
- Y yo a ti pequeña.
Ginny se volvió a sentarse en la silla que estaba cerca de la cama.
- Ahora se lo tengo que contar a Ron y a Bill, y no tengo ni idea de cómo hacerlo –le confió a su padre.
- Yo se lo contaré a los dos –Arthur sonrió al ver la cara preocupada de Ginny-. No te preocupes no le pueden hacer nada a un viejo que está en cama enfermo.
Ginny no pudo aguantar la risa y soltó una carcajada.
- Gracia papá, pero antes de irme tengo que pedirte un último favor –dijo seria Ginny.
- ¿Qué sería?
- Tienes que prometerme y hacerles prometer a mis hermanos que no le dirán a Draco nada sobre mi intento de suicidio.
- Pero por qué, el merece saber todo lo que te hizo sufrir –dijo enfadado Arthur.
Ginny soltó un suspiro, cada vez se le hacía más difícil mentirle a su padre.
- Como ya te dije, queremos empezar de cero, y eso quiere decir que el pasado no se interponga entre nosotros. Ya le inventare a Draco algo sobre lo que paso, papá prométemelo por favor, lo único que quiero es ser feliz con la persona que amo.
- Ginny yo quiero que seas feliz –tomó las manos de Ginny entre las suyas-. Le prometí a tu madre antes que muriera, que haría todo lo que estuviera a mi alcance para que volvieras a ser la niña alegre y feliz que eras cinco años atrás, y que nunca más en tu vida volverías a sufrir. No quiero que Draco vuelva hacerte daño.
- Papá estoy segura que esta vez será diferente –contestó Ginny tratando de sonar convincente.
- Bien –contestó su padre-. Te prometo que Draco no se enterará de nada, pero si vuelve hacerte daño le contaré todo lo que paso para que su conciencia, si es que la tiene –ironizó-, no lo deje vivir en paz.
Ginny sonrió, su padre no cambiaría nunca.
oOoOoOoOoO
Bill se dirigía feliz hacia la habitación de su padre estaba siendo un día espectacular. Los problemas económicos se solucionarían y su padre estaba saliendo delante de su enfermedad al corazón, eso significaba que pronto podría volver a los proyectos que había dejado estancados para ir ayudar a su padre.
Vio que Ron iba a entrar a la habitación de su padre y se apresuró para alcanzarlo.
- Ron –lo llamó.
- Bill¿Qué estás haciendo aquí¿papá también te llamo? -preguntó curioso.
- Si, seguro se trata de la noticia que recibí del abogado
- Bueno será mejor que entremos.
Entraron a la habitación de su padre, Ron se percató que su padre estaba con el ceño fruncido y mirando hacia la ventana, y de seguro que no tenía nada que ver con los negocios.
- Hola papá ¿Cómo estás? –preguntó Bill sin percatarse del semblante de su padre.
- Mejor, tenía que hablar con los dos sobre Ginny por eso los mande a llamar –dijo serio Arthur.
- ¿Qué hizo ahora Ginny? –preguntó Bill haciendo una mueca graciosa.
Ron lo miro con el ceño fruncido, ya que estaba casi seguro de que había pasado algo grave y Bill se lo estaba tomando como un chiste. Pero Bill no lo miro.
- Ginny vino a contarme quien era el nuevo socio.
Bill lo miró sorprendido.
- ¿Y como se entero antes que yo? –le preguntó Bill con falso enojo-. Que yo sepa el que está a cargo de los negocios por ahora soy yo.- dijo teatralmente.
- Por que ella lo conoce, y bastante bien –contestó Arthur
- ¿Papá nos vas a decir de una vez quien es o quieres que lo adivinemos? – Preguntó Bill en tono burlón
- Es Draco Malfoy.
Ron que se había mantenido callado hasta ese momento, se sobresaltó al escuchar el nombre de su ex amigo.
- ¿Qué? –Preguntó Ron furioso- ¿Como que Draco Malfoy?, con que cara ese bastardo se le ocurre hacer esa proposición, y sobre todo como se le ocurre volver a cruzarse en el camino de Ginny.
- Tranquilízate Ron –dijo Bill-. Yo estoy tan enojado como tú, pero no sacas nada con desquitarte con papá, deja que nos explique que es lo que esta pasando.
Ron no dijo nada y se limitó a sentarse en el sitio donde se había sentado Ginny horas antes.
- Antes de que les diga otra cosa más tiene que prometerme que van a pensar las cosas antes de hacerlas, por que podrían llegar a perjudicar a Ginny, y lo único que debería importarnos es su felicidad, si ella es feliz nosotros estaremos felices ¿esta claro? –Preguntó Arthur, aunque más que una pregunta era una orden.
- Si –contestaron los dos a regañadientes, ya que si el nombre de Draco entraba a la conversación no significaba nada bueno.
Arthur tomo un poco de aire para continuar.
- Ginny se ha ido a vivir con Draco…
- ¿Qué? –interrumpió furioso Ron parándose de un salto de la silla.
Pero Arthur miro fijamente y le dijo casi en un murmullo pero con la voz dura:
- Siéntate y déjame hablar.
Espero que Ron se sentara para continuar hablando.
- Ginny me dijo que ya llevaba algún tiempo saliendo con Draco, y que ambos estaban de acuerdo en empezar de cero sin que el pasado se interpusiera entre ellos. Y también me pidió que aceptara la oferta de él.
- Y por supuesto que no la aceptaste ¿cierto? –Preguntó rudamente Ron.
- Si acepte, lo hice por ella. Me dijo que lo único que quería era ser feliz con la persona que amaba y que nada ni nadie la iba hacer cambiar de decisión –miró a sus dos hijos esperando su reacción.
- Todavía ama a ese estúpido ¿cierto? –preguntó Bill resignado.
- Si –contestó su padre con tristeza-. Yo tampoco estoy de acuerdo con que ella tenga una relación con Draco, pero contra mi voluntad la voy a apoyar igual y espero que ustedes hagan lo mismo.
- Pero papá¿después de todo lo que paso quieres que lo aceptemos así como si nada? –Preguntó furioso Ron.
- Por supuesto que no te pido que lo aceptes con los brazos abiertos, por que ni yo podría hacerlo. Lo único que te pido es que apoyes a tu hermana ya que ella va a seguir con él estemos de acuerdo nosotros o no. Y otra cosa, Ginny me pidió que Draco no se tenía que enterar de su intento de suicidio.
- Eso es imposible –dijo Ron-, sus marcas en las muñecas la delatarían.
- Eso lo se –contesto pensativo su padre -. Pero yo creo que Ginny no quiere ocultar el hecho de que trató de quitarse la vida, lo que no quiere que se entere Draco es que lo hizo por él.
- Tienes mi palabra de que no diré nada, pero no confió ni en Draco ni en su ex esposa, así que estaré alerta a cualquier cosa que pase –contestó Bill.
- ¿Ron? –preguntó Arthur.
- Vale, la apoyare –contestó resignado-. Pero no estoy de acuerdo con todo esto.
- Bien, ahora será mejor que se vayan por que estoy un poco cansado y quiero descansar –les pidió Arthur
oOoOoOoOoO
- ¿Qué te parece todo esto? –le preguntó Bill a Ron una vez afuera de la habitación de su padre.
- No sé, es todo muy extraño.
- Sí, voy averiguar que se trae Malfoy entre manos, es rara la manera en que cambió de actitud de un momento a otro. Además todos sabían lo enamorado que estaba ese estúpido de la serpiente de su esposa –dijo con desprecio Bill.
- A ti nunca te pudo engañar Pansy -recordó Ron-. Engaño a todos con su pose de niña ingenua menos a ti.
- Es que lo artistas somos más perceptivos –contestó con burla Bill.
Ron miró la hora en su reloj.
- ¿Te puedo pedir un favor? –preguntó Ron cambiando de tema.
- Si claro dime.
- Luna fue al doctor pero estoy preocupado por que no tenido noticias de ella, y no puedo ir a verla por que el hospital está lleno. ¿Podrías ir a buscarla a la consulta de su doctor por favor?
- Si claro, dame la dirección.
Ron le dio la dirección a Bill, después esté se dirigió al estacionamiento en busca de su auto.
oOoOoOoOoO
Ginny estaba sentada en la sala de la casa de Draco esperando que éste la fuera a busca para ir a la fiesta. Al ver que Draco iba a tardar Ginny comenzó a recordar lo que había sucedido una vez que terminara de hablar con su padre.
Flash back
Después de salir del hospital se había ido a su departamento a recoger su ropa y a dejarle una copia de su llave a la vecina para que esta le regara sus plantas. De allí se dirigió a la casa de Draco. La casa era inmensa, era como una casa que estaba hecha para una familia numerosa pensó Ginny. Su propio departamento era del porte de la sala.
En la casa la estaba esperando el Ama de llaves la Señora Anderson No era una mujer muy alegre y Ginny notó en la manera en que la miraba, que no estaba contenta con su presencia. Bueno ella tampoco lo estaba, pensó rebelde Ginny. Tal y como se lo había dicho Draco le indicó cual sería la habitación que ocuparía durante su estancia.
Cuando vio su habitación quedo impresionada, decir que era hermosa era poco. Estaba decorada en tono pasteles, tenía una gran cama con dorsel al centro del dormitorio, en una de las paredes había una gran puerta de vidrio que daba a un balcón con vista a la piscina y otra puerta que daba a un baño inmenso decorado en tonos azules y celestes. Se notaba que Draco no había escatimado en gastos, pensó Ginny con ironía.
Después que el ama de llaves se fuera, Ginny se bañó y eligió el vestido que se iba a poner para la fiesta. Una vez arreglada y vestida se miró al espejo para ver el resultado final, decidió que se veía bastante bien ya que en él último tiempo había recuperado casi la totalidad del peso perdido, por lo que rellenaba mejor el vestido.
Decidió dejar su melena suelta, lo que producía un efecto de cascada en su espalda descubierta, además el rojo de su cabellera contrastaba con el blanco de su vestido que tenía un escote en forma de V por el frente que dejaba ver el nacimiento de pechos. La única joya que llevaba era un Brazalete y unos oros de plata y rubíes que le había regalado Harry en su último cumpleaños.
Fin Flash back
Ginny volvió a mirar el reloj que estaba sobre la chimenea, cada vez estaba más nerviosa, no sabía lo que podía pasar en la fiesta o como se comportaría con Draco.
En ese momento se escucho que abrían la puerta de la entrada y la voz de Draco preguntando por ella, Ginny se puso de pie para esperarlo.
Draco entró a la sala y Ginny se le quedó mirando, estaba espectacular con el traje de etiqueta, y comprendió por que nunca pudo olvidarlo, nunca lograría encontrar otro Draco, con el mismo poder que emanaba él y con la belleza ruda que tenía. Ginny no podía dejar de mirarlo, pero tuvo que hacerlo a regañadientes antes de que él se diera cuenta de cómo lo miraba.
Ginny esperaba que Draco le digiera algo de cómo estaba vestida, por último que le digiera que se había visto bien para la ocasión. Pero Draco lo único que hizo fue levantar una de sus cejas y decirle:
- Veo que estas lista, así que será mejor que nos vayamos porque estamos atrasados.
Ginny se reprochó por haberse disilucionado por que Draco no le había dicho nada. Tomó su abrigo y siguió a Draco hacia el Auto.
Una vez dentro del Auto ninguno de los dos hizo el esfuerzo por entablar una conversación, así que permanecieron en silencia todo el trayecto hacia la fiesta.
La fiesta se realizaba en una gran mansión propiedad de uno de los mejores clientes de Draco. Una vez que entraron Draco le puso la mano en la cintura a Ginny y no se la soltó en ningún minuto, presentándola a todos como su novia.
Ginny al sentir la mano de Draco por su cintura y su espalda desnuda, creía que sus piernas cederían en cualquier momento, ya que estas no dejaban de temblarle. Tuvo que hacer un gran esfuerzo para tranquilizarse y que así Draco no notara lo perturbada que estaba.
Mientras Draco charlaba con Ginny a su lado, ella comenzó a recorrer la habitación con la mirada y vio como todos se volteaban hacia la puerta para ver quien había llegado. Ginny hizo lo mismo y sintió que el corazón dejaba de latirle cuando reconoció de quien se trataba, era Pansy.
Estaba hermosa vestida con un ajustadísimo vestido negro amarrado al cuello y con un gran escote, al lado de ella se encontraba un hombre guapo y alto, que parecía un príncipe de cuento. Ginny supuso que era el hombre con el que estaba saliendo.
De pronto la mano de Draco que le estaba apretando la cintura cada vez más la hizo quitar la vista a la pareja para mirarlo a él. Lo que vio le partió el corazón, Draco observaba a su ex mujer con el rostro tenso y la mandíbula apretada, pero en sus ojos se podía ver reflejada la tristeza.
Ginny volvió a mirar a la pareja, prefería mirarlos a ellos que ver a Draco como sufría por Pansy
- Es hora de la función, cariño –susurro Draco en su oído.
Acto seguido se dirigió con ella hacia donde estaba la pareja.
- Pansy, Michael –Saludo Draco.
- Cariño, no te había visto – le sonrió Pansy a Draco.
- Draco Malfoy, no esperaba verte aquí –dijo Michael.
- Por que no, es la fiesta de uno de mis mejores clientes y por supuesto que no iba a faltar.
- No vas a presentarnos a la hermosa dama que te acompaña –Preguntó Michael interesado.
Pansy que no se había fijado en la acompañante de Draco palideció al ver a Ginny pero inmediatamente se recuperó y le dirigió una sonrisa falsa.
- Ginny, tanto tiempo querida –dijo Pansy.
- Si, ha pasado bastante tiempo –contestó Ginny con frialdad.
- Parece que estoy en desventaja ya que todos se conocen –le dirigió una encantadora sonrisa a Ginny-. Mi nombre es Michael Corner, encantado de conocerla –acto seguido le beso la mano.
- Soy Ginny Weasley –dijo Ginny devolviéndole la sonrisa.
Pansy al ver como Michael coqueteaba con Ginny se dirigió hacia Draco y le preguntó:
- Discúlpame querido por ser tan directa, pero lo que menos esperaba era verte con Ginny después de todo lo que pasó.
- Con Ginny hemos acordado olvidar el pasado y empezar de nuevo – le contestó Draco con tranquilidad.
¡Que bueno es para mentir!, pensó Ginny.
- Pues ojala que todo les resulte bien –dijo Pansy con una sonrisa falsa.-. Sería una pena que pasara lo mismo que la vez pasada –Dijo mirando a Ginny a los ojos.
Ginny sintió un escalofrió al notar la mirada llena de odio que le dirigió Pansy
- Draco –dijo Pansy enlazando su brazo con el de Draco-, necesito hablar contigo sobre unos papeles, por que no salimos a la terraza uno momento –al ver que Draco observaba a Ginny, se apresuró a decir-. No te preocupes por Ginny, Michael la entretendrá, además solo será un momento.
Draco enarco las cejas.
- Disculpa si no confió en tu Michael querida, pero la última vez que entretuvo a alguien termine sin esposa –contestó irónico Draco.
Michael soltó una carcajada
- Eso es cierto –contestó-. Yo que tú tendría cuidado con una belleza como esta –dijo mirando a Ginny.
- Será mejor que conversemos otro día en mi oficina Pansy. Ahora si nos disculpan –dijo soltándose del brazo de Pansy- quiero presentarle algunas personas a Ginny.
Dicho esto se dirigió con Ginny hacia unas personas que conversaban con los anfitriones de la fiesta.
- Parece que esta vez no salió todo como querías, cariño –le dijo con burla Michael a Pansy
- Eso lo veremos –murmuro Pansy mirando a Ginny y a Draco-. Recuerda que yo siempre consigo lo que quiero.
- Habrá que verlo –contestó Michael.
Ginny se dio vuelta y vio que Pansy y Michael la miraban intrigados. No sabía como iba a lograr sobrevivir a esa fiesta.
Gracias a todos que han dejado Reviews
Espero subir pronto el próximo capítulo
