LOS AMOS DEL PUÑO

ENCUENTROS INESPERADOS Y UN COMBATE

El día aún no llegaba a la mitad, pero Ryu, cansado por el viaje, y pensando que lo mejor sería buscar pistas por la noche, se durmió. Cuando la noche llegó a Ciudad Gótica, Ryu se preparaba para a partir, se vistió con la casaca de su Karategi, pero con un pantalón negro de mezclilla holgado y tenis en la parte de abajo, sin duda no podría andar con el traje completo en medio de la ciudad sería demasiado llamativo, aunque tampoco era muy normal la ropa que llevaba.

Tras un rato de andar por la ciudad se adentró a la zona peligrosa de ella, lo que casi todos los policías llamaban "La zona de guerra" (Batman prefería llamarla "El infierno"), sin embargo, si en algún lugar podía encontrar pistas sobre la estatua sería ahí, no había avanzado tres calles, cuando fue interceptado por una banda de pandilleros.

-¿Pero que cosa tan rara tenemos aquí? Dime Karate Kid… ¿A donde te diriges?

-Busco algunas respuestas, quizá puedan ayudarme, señores.

Uno de los pandilleros, del barrio japonés de la ciudad, reconoció el acento del "Karate Kid".

-Vaya, estás algo alejado del terruño, ¿no? Pero hablas bien el inglés, dime ¿Qué quieres saber y por qué habríamos de ayudarte?

-Hubo un robo recientemente, alguien tomó la estatua de Ashura, y mi deber es encontrarla, y me dirán lo que saben, O LOS OBLIGAR….

Ryu no parecía ser el mismo de siempre, parecía un poco desesperado, y los pandilleros se miraron entre ellos y se empezaron a reír, tras de lo cual sacaron sus armas, casi todas navajas, pero al menos dos de ellos tenían revólver, Ryu no se inmutó, y con los músculos en completa tensión se lanzó contra ellos, como si las pistolas no le inmutaran ni un poco, los tipos de las armas de fuego dispararon sorprendidos de la estupidez del "amarillo", pero casi de inmediato se amedrentaron al ver que el tipo se escurría entre las balas, acercándose a ellos y doblándolos de un solo golpe. Los otros no daban crédito, solo habían visto a una persona lograr hacer eso: Batman, pero sin dejarse llevar por el pánico se lanzaron al ataque. Las acciones se desarrollaban tan rápido que la vista no era suficientemente rápida para seguir todas las escenas, Ryu golpeaba, pateaba y derribaba a los sujetos, el crujir de huesos era audible incluso a dos calles de distancia, aunque como era un barrio tan peligroso a nadie le importó.

Tras unos segundos solo un vago quedaba, armado con solo un bat con clavos, se sentía empequeñecido ante este misterioso y fuerte oriental.

-Ahora si me dirás que sabes de eso…

-Oye hermano, espera… yo no sé nada sea quien sea que haya robado esa cosa que dices no tenemos nada que ver, nadie aquí se interesa en esas mugres artísticas, créeme, ¿por que te mentiría?

Ryu veía al tipo con ojos que dudaban, parecía que efectivamente no sabía nada, quizá era una perdida de tiempo, el seguir ahí, se había equivocado, era lógico que no supieran nada, dio media vuelta y se dispuso a marcharse, pero el pandillero no lo iba a dejar irse tan fácil, lanzándose al suelo tomó una de las pistolas que yacían ahí, y apuntó con ella al guerrero; Ryu sabía que pasaría, así que dándose media vuelta disparó una carga de chi, la luz emanaba del golpe en esas calles oscuras, solo un flashazo y el vago estaba derribado, con sus ropas echa jirones.

Ryu se preparaba para irse cuando de repente una sombra, como un enorme ser de ultratumba, le tapó el paso, del tamaño de un hombre, parecía una especie de murciélago de gran tamaño, si no fuera por sus encuentros con Akuma, Bison, o todos sus oponentes, pensó que estaría aterrorizado. Tras una breve pausa, la figura habló:

-Tú… ¿quien eres, que haces aquí? –La voz sonaba sorda y profunda, Ryu se sintió algo intimidado, pero de inmediato recuperó el ánimo.

-Soy Ryu, y busco la estatua de Ashura ¿Quien o qué eres tú?

-SOY BATMAN, cuido esta ciudad, y tú no eres bienvenido, vi. tu pelea y reconozco el estilo de los ladrones en tus movimientos, sospecho de ti, y te voy a interrogar.

-Lo lamento pero no tengo tiempo para eso, esa estatua es más de lo que parece y no dejaré que me quites el tiempo.

-No estoy pidiéndote permiso. –Batman se lanzó al ataque de forma que su cuerpo se perdía en las sombras, Ryu se sorprendió, pudo ver que los movimientos del ser eran los de un ninja, se puso en guardia y se preparó para el primer golpe, una patada recta al plexo, seguida de un recto de derecha, un gancho, un upper, patada de giro en reversa, seguida de un salto mortal hacia atrás; Ryu estaba atónito, era una mezcla perfecta de tres, puede que cuatro estilos de lucha diferente; una patada en la mandíbula, Ryu no pudo evitar ese último golpe, su boca le sabía a cobre.

Batman por su parte se sorprendió, su salud era perfecta, no tenía ni un solo dolor, y nadie, NADIE nunca había podido esquivar tantos de sus golpes, estando él en esas condiciones físicas; no tuvo mucho tiempo para pensar en eso, el tipo del karategi inició el contraataque, golpe recto, upper, una patada en giro seguida de una recta hacia el costado; su velocidad era imposible, un golpe al rostro y un codazo en el estomago, Batman se sacudió y se hizo hacia atrás ante los dos últimos golpes, el arte del hombre era Karate, eso era evidente, pero había algo más, era diferente, como si fuera mas completo, más agresivo.

-¿Qué técnica es esa?

-Hado-Shotokan, veo que eres un hombre, puedo verlo al notar que te falta el aire, te saqué de ritmo, ¿no? Sin embargo, no eres un hombre cualquiera, has usado contra mí: boxeo, capoeira, jeet-kun-do, incluso sabes Savate francés ¿no es cierto?

Batman se sorprendió, eso era exactamente lo que había sido, obviamente no era un hombre común él tampoco, sin saber del todo por qué, hizo una reverencia, Ryu se sorprendió gratamente ante esto y respondió al saludo inclinándose también, Batman adoptó una posición diferente, sus manos parecían una serpiente, y con gran velocidad se dirigió contra su oponente, Ryu apenas y pudo esquivar los primeros ataques, las manos de su rival se movían como aspas, y con una precisión que se colaban entre su defensa, en no menos de cuatro ocasiones sintió las mordeduras de un dolor punzante, sin embargo de nuevo recuperó su ritmo y contraatacó, un golpe con la rodilla en el plexo, un codazo a la nuca y una patada ascendente, los peleadores se separaron, con moretones en todo el cuerpo, y resoplando como si agonizaran.

Ryu empezó el siguiente round, corriendo hacia Batman, en un brinco largo, su cara estaba al frente, pero en un giro de enorme velocidad empujó su pierna al frente, la patada era limpia, de una manufactura perfecta, capaz de desmayar a cualquiera, infortunadamente, Batman pudo leer ese movimiento y saltando hacia atrás esquivó sin dificultad el golpe y con su propia técnica contraatacó, un golpe directo a la base de la espalda, Ryu gritó de dolor, sintió que su espalda casi se rompía, pero sin desanimarse saltó a la espalda de su rival, y con un gancho castigó los riñones de Batman, quien volteó de inmediato solo para recibir una patada voladora que lo derribó lanzándolo dos metros atrás.

Batman empezaba a cansarse de este juego, no podía creer lo que estaba pasando, ni siquiera el Rey Cobra, autoproclamado maestro en todas las artes marciales; le había podido superar tan aplastantemente, sin embargo aún no estaba acabado, dando un gran salto se apoyó en la pared a espaldas de Ryu y con ello se proyectó en contra de Ryu, Batman chocó su cráneo contra la quijada del oriental, un tope; no era una técnica muy elegante, pero si efectiva, Ryu se sintió mareado por el golpe, poco faltó para que cayera inconsciente, sin embargo, sobreponiéndose al mareo, se puso de nuevo en posición de combate, Batman no podía creer la resistencia del hombre, y al ver que no lograría nada a base de solo golpes, hizo uso de su arsenal personal, una bomba de gas, y el batarang, Ryu se sorprendió por la acción pero esquivó con facilidad el arma de lanzamiento, lo que no imaginó es que solo era una finta, el golpe a su nariz le nubló la vista, la patada a las piernas casi lo tumba, el golpe Kenpo al cuerpo le sacó el aire y un derribe ishi-goshi lo lanzó por los aires hasta unos botes de basura.

Batman sonrió satisfecho, parecía que al final había ganado, aunque no sin sufrir serias heridas, iba a acercarse al hombre para ver su identidad cuando de pronto de entre los botes Ryu salió de un salto poderoso, y enfocando su espíritu combativo, lanzó un Hado-Ken contra Batman, el golpe, de una mezcla de luz, fuerza bruta y carga eléctrica, reventó a Batman contra una pared, casi no podía respirar, no digamos moverse, Ryu tampoco estaba en las mejores condiciones, siendo honestos; la pelea había sido extenuante y se sentía incomodo de haber usado una técnica Hado en un hombre que no tenía habilidades del tipo disparo de chi.

Ambos estaban para el arrastre, pero estaban dispuestos a seguir hasta donde les alcanzaran las fuerzas, sin embargo cuando estaban por atacarse de nuevo, un grito a sus espaldas los detuvo.

-¡INTERPOL! Deténganse donde están, soy la detective Chun-Li, y quedan arrestados –apuntando con un revolver .38 Chun-Li se presentaba ante los rijosos.

-¿Chun-Li? ¿Qué haces aquí?

-¿Ryu? Yo debería preguntar lo mismo… usted debe ser el vigilante… Batman, ¿no es cierto?

-¿Qué hace aquí señorita? Esta zona es muy peligrosa, ningún policía de Ciudad Gótica entraría aquí solo, a menos que quiera morir.

-Ella no es una mujer normal, no debe preocuparse por ella.

-¿Acaso debo tomar eso como un halago, Ryu? De cualquier forma, estas arrestado, los ladrones que se llevaron la estatua dejaron huellas de sus ataques en el hotel, pude reconocer la marca del Shun-Goku-Satsu, solo dos personas he visto que son capaces de realizar esa técnica al nivel que se veía, uno es Akuma, el otro eres TÚ…

La voz de Chun-Li sonaba algo entrecortada, parecía que le costaba trabajo pronunciar esas palabras, como si estuviera decepcionada y triste, pero, celosa de su deber, debía arrestar a Ryu por ser un sospechoso.

-Es la segunda vez que me dicen eso en este día, veo que Akuma tenía razón, los ladrones deben ser estudiantes de Hado-Shotokan, pero… no es posible, creí que Ken, Akuma y yo éramos los últimos…

-Me parece que usted sabe algo… Ryu ¿verdad? Bien, ya que no podemos movernos mucho, sugiero que me explique que sabe.

-Hey, no puede llevarse al detenido, "señor Batman", mi deber es capturarlo como sospechoso.

-Lo siento señorita, pero ahora no hay tiempo…

Batman oprimió un botón y el Batimovil apareció de forma repentina, interponiéndose entre la oficial y los hombres.

-Usted, Ryu, suba. –Aunque no muy convencido Ryu se subió al auto para emprender el escape.

-Lo siento Chun-Li pero esto no está en tus posibilidades, en cuanto todo acabe te explicaré…

El auto salió como bólido, tras unas calles de distancia, Batman redujo la velocidad, Ryu desconfiaba del hombre disfrazado, pero sintió que no era un hombre malvado, de pronto empezó a sentirse adormecido, sin razón aparente, tras un rato se desvaneció. Horas después despertó, en un camastro, sus moretones y demás golpes habían sido tratados, al voltear a su alrededor, se vio en una cueva, con diferentes trofeos, y maquinaria avanzada, no entendía del todo que había pasado, de pronto un hombre, elegantemente vestido con un frac negro, y corbata de moño le ofreció un poco de té verde, para su sorpresa.

-G… gracias, ¿d… donde estoy?

-Esta es la Baticueva, y mi nombre es Alfred, es un gusto servirlo, si no le molesta mi señor lo está esperando…

-¿Quien? Ah, si, creo saber quien es, de acuerdo, guíeme por favor.

El educado y singular sujeto lo llevó hasta donde estaba un enorme tablero de control computarizado, frente a la consola, un sillón, y sentado en el se encontraba Batman.

-Saludos, disculpa por haber tenido que sedarte en el auto, pero la ubicación de este lugar es un secreto, espero que te sientas mejor de tus heridas.

-Si, me siento mejor, y espero que usted también se encuentre bien, aunque puedo ver que es de rápida recuperación, yo soy…

-Ryu Hoshi, peleador callejero, sin mayor ocupación que derrotar a un oponente fuerte, participó en la destrucción del sindicato de crimen organizado conocido como Shadow Law, además de ser el hombre que venció al "emperador del Muay Thai" Sagat…

En esos momentos una voz joven se oye al fondo.

-¿Esa torre de músculos es Sagat? –Preguntaba Robin al tiempo que señalaba a la pantalla.

-Cielos, ¿Cuándo dejaran por la paz el asunto de Sagat? No me extraña que me guarde tanto rencor, se lo deben recordar a cada minuto.

-Disculpe la interrupción, este es Robin, mi joven e INOPORTUNO colaborador, veo que no es de las personas que les agrade hablar demasiado de asuntos pasados, eso no me importa, lo que me interesa es que me diga que sabe del robo de la estatua de Ashura, ¿como se enteró y por qué la busca también?

A grandes rasgos Ryu les explica al hombre murciélago y al joven maravilla la situación, Robin no se muestra muy convencido de las palabras del japonés, pero no niega que él de veras cree en lo que dice, Batman a su vez decide decirle lo que él vio, tras unos minutos ambos se quedan callados tratando de asimilar lo que su contraparte les dijo.

-Hm.… no estoy muy seguro de creer lo que dice, Ryu, pero creo que por ahora lo importante es encontrar a los ladrones.

-Estoy de acuerdo, pero me parece que también sería importante saber quien contrató a la mujer de la que me cuenta.

-Eso será algo difícil, Gatúbela no es tan fácil de encontrar. –dijo Robin al tiempo que se rascaba la cabeza en señal de contrariedad. -Pero tampoco es de las personas que se rinden fácilmente, lo mejor será encontrarla, es seguro que ella se encuentra también tras la pista de los ladrones, y no podrá enfrentarlos sola, por su seguridad, y nuestro interés debemos encontrarla.

-Tienes razón Robin, pero esta vez tú te quedas.

-¿Pero por qué…?

-Esta es una situación simple, pero peligrosa, además en caso de que me tome mas tiempo del que supongo, alguien deberá cuidar de la ciudad, esa es tu misión: cuida la ciudad hasta que regrese.

-¿Acaso estas protegiéndome? No necesito protección.

-Pero la ciudad sí, obedece, muestra que no eres un niño obedeciendo esta orden, dejo en tus manos una gran responsabilidad sabiendo que puedes sacarla adelante.

Robin decide aceptar aunque un poco de mal talante la orden, tras reabastecer su cinturón, Batman y Ryu se lanzan a las calles en busca de Gatúbela.