Los personajes han sido creados por J.K. Rowling.

CAPITULO 6

No quiero tener que sufrir por su piel

No quiero morirme de pena por él

No quiero dejarme caer en su red

No quiero tener que esperar más por él


Ginny no logro dormir nada en toda la noche, no dejaba de darle vuelta por la cabeza las palabras de Draco

"Tuve la suerte de descubrir tu teatrito antes de casarme contigo, tus mentiras, tu traición. Pero sabes que, todo eso trajo algo bueno. Descubrí una mujer buena y hermosa a la que amo como nunca pensé amar a nadie, así que por lo visto tengo que agradecerte que me engañaras por que de esa manera pude enamorarme de Pansy."

Ginny sintió que le rodaba una lágrima por la mejilla, y se la secó con rabia.

- No volveré a llorar por ti Draco Malfoy, nunca más –murmuró Ginny.

Él no se merecía ninguna de sus lágrimas, él no la merecía. Pero tenía que averiguar que es lo que había pasado hace cinco años, y empezaría hacerlo esa misma mañana.

Cuando bajó al comedor a desayunar no había nadie, es eso llegó el Ama de llaves la Señora Anderson.

- ¿Y Draco? –preguntó Ginny.

- El Señor Malfoy se va temprano a trabajar todas las mañanas y siempre ha desayunado solo ya que la señora Malfoy acostumbraba levantarse más tarde

- ¿Pansy vivió aquí? –preguntó Ginny curiosa, ya que no había pensado en eso antes.

- No, cuando se separaron, el señor compró esta casa y le dejó a ella la casa en la cual vivían.

- ¿Usted desde cuando trabaja para Draco? –preguntó Ginny mientras tomaba asiento para desayunar.

- Desde que estaban recién casados

- ¿Y... y se querían mucho? – preguntó casi en un murmullo.

- Por supuesto –contestó duramente la Señora Anderson-. Los señores se amaban demasiado, el señor Draco adoraba el suelo que pisaba la señora, así que no se haga muchas ilusiones.

- ¿Perdón? –preguntó Ginny desconcertada por la forma brusca en que le hablaba la Señora Anderson.

- No se haga ilusiones con el Señor Draco, ya que él sigue amando a la señora y usted… señorita –dijo mirando a Ginny con desprecio-, no es más que un pasatiempo mientras se reconcilia con la señora.

Ginny ya sabía todo eso, pero de igual manera le dolía cada vez que escuchaba que Draco seguía amando a su ex esposa.

- Voy a salir y no tengo tiempo para desayunar, adiós.

- Que tenga buen día –dijo la Señora Anderson sonriéndole irónicamente.

- Igualmente –respondió Ginny que no se había dado cuenta de la sonrisa del Ama de llaves, después salió rápidamente de la casa.

oOoOoOoOoO

- Luna al fin llegas me tenías preocupada, parecías muy nerviosa cuando me llamaste –dijo Hermione.

- Si lo se Hermione –respondió Luna sentándose frente a su amiga.

Minutos después pidieron un café para tomar, después que se fue la camarera, Hermione siguió hablando.

-Ahora dime que es tan importante como para que nos juntemos tan temprano –dijo Hermione bostezando mientras levantaba la taza hacia sus labios.

- Me bese con Bill.

A Hermione casi se le cayó la taza de las manos cuando escuchó la confesión de Luna.

- ¿Qué dijiste? –preguntó cada vez más enojada.

- Me…me bese con Bill –Dijo Luna con nerviosismo.

- ¿Pero como pasó¿Cómo pudiste hacerle algo así a Ron, sabiendo que él te ama? –Preguntó Hermione casi gritándole.

Luna se quedó sorprendida por la reacción se su amiga, sabía que Hermione reaccionaría mal, pero no de esa manera.

Hermione esta furiosa, como fue capaz Luna de hacerle algo así a Ron, Hermione pensó que si ella estuviera en el lugar de su amiga, nunca hubiera sido capaz de traicionar así a Ron ya que lo amaba demasiado.

Pero al ver lo pálida que estaba Luna y a punto de ponerse a llorar, Hermione trató de tranquilizarse.

- Discúlpame Luna no tenía por que ponerme así, ahora cuéntame que fue lo que paso.

- Bueno, yo me sentía triste por que el Doctor me había dicho que no estaba embarazada, en eso me encontré con Bill ya que Ron le había pedido que me fuera a buscar a la consulta, en eso al verme tan nerviosa Bill me llevó a su departamento para que me tranquilizara un poco. Bebí más de la cuenta y… -Luna tomo aíre-, y pasó lo que ya sabes.

Hermione se quedó con la mirada fija en su amiga, preguntándose como Luna pudo ser tan estúpida, acaso no se daba cuenta de lo afortunada que era al estar casada con Ron.

- ¿Qué vas hacer? –preguntó finalmente.

- No lo se –dijo Luna mientras retorcía una servilleta con sus manos-. Por eso te pedí que nos viéramos, quería que me dieras un consejo para ver que podría hacer.

Hermione negó con su cabeza y esbozo una sonrisa triste¿por qué justamente a ella tenía que pedirle un consejo? Hermione sabía que a ella le convenía que Ron se separará de su esposa, de esa manera él al fin estaría libre. Pero ella nunca sería capas de desearle algo así a su amiga.

Hermione suspiró y le preguntó:

- ¿Quieres a Ron?

- Por supuesto –contestó Luna-. Lo amo como el primer día.

- Entonces no le digas nada y has borrón y cuenta nueva.

- Pero…

- Créeme es lo mejor, se que Ron te ama demasiado y por eso puede que te llegara a perdonar lo que pasó, pero nunca lo olvidaría, y nunca llegaría a mirarte con los mismos ojos.

- Lo se –contestó Luna secándose las lágrimas.

- Y no te preocupes por Bill ya que dudo que hable con Ron sobre lo que pasó, a él tampoco le conviene que él se entere.

- Si, tienes razón eso es lo que voy hacer –respondió Luna con resignación.

- Pero ¿Qué sientes por Bill?

Luna pensó que responder, no estaba muy segura que era lo que sentía por Bill. Siempre había pensado en él como un hermano, pero después de años de no verlo, cuando lo volvió a ver sintió una atracción tan fuerte como nunca la había sentido antes, y eso la asustaba. No quería sentir eso por él, no quería arruinar su matrimonio con Ron.

- No lo se –respondió finalmente-. Realmente no se lo que siento por él –dijo mirando a Hermione a los ojos.

oOoOoOoOoO

- Y tú ¿Qué haces levantada tan temprano?

- Tengo cosas que hacer y no pueden esperar –le contestó.

- Pansy no juegues con fuego te puedes quemar, acuérdate del trato que hicimos, tu cumples tu parte y yo te doy el dinero –dijo Michael.

- No te preocupes que no se me ha olvidado, pero eso no quiere decir que no me pueda divertir un rato –le dijo cínicamente.

- Esta bien –dijo tranquilamente Michael-. Pero mantente alejada de Malfoy ese fue nuestro trato, tú te alejas de Malfoy para hacer que ese estúpido sufra y yo te doy el dinero prometido.

De pronto Michael suelta una gran carcajada y Pansy lo mira desconcertada.

- ¿Pero sabes que?

- ¿Qué? –preguntó Pansy indiferente.

- Por como estaba ayer Malfoy parece que me equivoqué de mujer.

- ¿Qué quieres decir? –preguntó Pansy indignada.

- Pansy –dice Michael negando la cabeza con una sonrisa burlona-. Acaso no te diste cuenta de cómo Draco miraba a Ginny, si incluso tuviste que rogarle para que te acompañara al jardín.

- ¿Nos viste? –preguntó sorprendida.

- Pansy, yo siempre se todo lo que haces, así que ten más cuidado para la próxima.

- Lo tendré –le dice con una sonrisa-. Y ten por seguro que Draco me sigue amando a mí.

- Yo no estaría tan seguro si fuera tú.

- Estúpido – le contestó Pansy saliendo del comedor.

Michael solamente soltó una gran carcajada.

oOoOoOoOoO

Ginny miraba el papel que tenía en las manos, le había costado casi toda la mañana conseguirlo pero lo había logrado. Al fin tenía la dirección de la galería de arte que dirigía Pansy, y según le dijeron cuando llamo por teléfono, Pansy estaría todo el día en ese lugar.

Ginny tomo aire para tranquilizarse había llegado el momento de saber la verdad, esta segura de que Pansy le diría que paso hace cinco años, aunque se lo digiera solamente para hacerle daño.

Salió del coche y se dirigió hacia la puerta principal de la galería, una vez dentro vio a una joven que estaba enderezando unos cuadros fue hacia ella y le preguntó por Pansy.

- La señora Malfoy se encuentra en su oficina, sígame yo la llevo

- Gracias –contestó Ginny.

Una vez que llegaron a la puerta de la ofician la joven se detuvo y le preguntó a Ginny:

- ¿Quiere que la anuncie?

- No gracias –Ginny le sonrió

Ginny esperó que la joven se marchara para entrar a la oficina.

oOoOoOoOoO

Draco no estaba prestando atención a la reunión en que se encontraba, sus pensamientos en esos momentos estaban dirigidos a dos mujeres, o mejor dicho a una en especial. Hacia apenas dos días que se había encontrado de nuevo con Ginny, pero parecía como si nunca hubieran dejado de verse.

Se estaba comportaba como la Ginny que él creía conocer hace cinco años atrás, esa Ginny frágil y tímida, pero estaba mucho más hermosa que hace cinco años, ya que ahora tenía toda la madurez de una mujer de su edad. Cuando anoche la vio vestida de blanco, se preguntó como se hubiera visto con su vestido de novia. Ese pensamiento lo dejo helado y por eso no había sido capaz de hacerle ningún cumplido por como estaba vestida.

Draco frunció el ceño

No podía dejar que Ginny de nuevo entrara a su vida lo que él tenía que hacer era reconquistar a Pansy y no volver a enamorarse de Ginny como hace años atrás, ya que estaba seguro que eso le arruinaría la vida. Por Pansy valía la pena luchar y no por una mujer como Ginny.

De pronto se le ocurrió una idea, iría a ver a Pansy.

Draco miró su reloj. Lo más seguro era que todavía estuviera en la galería. Se paró de su sillón y se dirigió hacia los presentes en la reunión.

- Van a tener que perdonarme pero seguiremos mañana, ahora tengo algo importante que hacer.

Y sin esperar una respuesta se dirigió hacia la salida.

oOoOoOoOoO

- Ginny, que sorpresa más agradable –dijo irónicamente Pansy

- Si, por supuesto –dijo fríamente Ginny.

- Pero toma asiento querida, y dime que te trae por aquí.

Ginny tomo asiento, y se preguntó como pudo ser amiga de alguien como Pansy, era tan fría, tan ambiciosa, pero sobre todo siempre fue una gran actriz. Supo engañar a todo el mundo inclusive a ella, se comportó como la mejor amiga ayudándola a planear la boda y a elegir su vestido de novia. Pero todo lo hacia con un propósito. Conseguir a Draco.

Cuando despertó en la clínica después de su intento de suicidio, trató de encontrarle una explicación de por que Draco se había ido con Pansy, y llegó a la conclusión más lógica, que ellos se habían enamorado y no habían sido capaces de enfrentarse a ella. Aunque no era una respuesta que la aliviara del dolor, por lo menos no se sentía como si la hubieran traicionado, ya que aunque le doliera ella sabía que en el corazón no se podía mandar y lo más seguro era que tanto Pansy como Draco también estuvieran sufriendo por como pasaron las cosas.

Pero todo eso cambió radicalmente al volver al departamento y encontrar la carta, en ese momento supo cual era la verdad…

- Ginny dime a que has venido –le dijo Pansy exasperada.

Ginny se dio cuenta de que se había dejado llevar por los recuerdos, era mejor dejar de pensar en ellos ya que eran demasiado dolorosos.

- He venido a que me cuentes que pasó hace cinco años.

Pansy levantó una de sus perfectas cejas.

- Tú sabes muy bien que pasó hace cinco años.

- No, no lo se –dijo Ginny negando con la cabeza-. Lo único que se es lo que me escribiste en la carta, pero hay muchas cosas que no concuerdan.

Pansy se puso rígida

- Vamos al grano Ginny¿Qué quieres saber? –le preguntó Pansy rudamente.

- Ayer hable con Draco y me dijo que yo lo había traicionado y que le había mentido todo el tiempo –Ginny se detuvo un momento para calmarse-. Pero tú sabes muy bien cuanto lo amaba y que había sido incapaz de traicionarlo.

Se hizo un silencio por un momento, hasta que Pansy la miró a los ojos, y lo que vio la dejó helada, Pansy la miraba llena de odio, de desprecio.

- Por supuesto que lo sé, la santa de Ginny es incapaz de mentir y menos de traicionar a alguien –le contesto Pansy con burla.

- Pero entonces que…

- ¿Quieres saber que es lo que pasó realmente Ginny? –la interrumpió Pansy bruscamente.- Pues bien aquí te va la verdad, total Draco nunca te creerá si se lo cuentas, él te odia. –Dijo con una sonrisa.


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