"DETRÁS DE UN GRAN HOMBRE, HAY UNA GRAN FAMILIA"

"DETRÁS DE UN GRAN HOMBRE, HAY UNA GRAN FAMILIA"

Embajada de Japón de Ciudad Gótica: un alto edificio que por fuera tenía la arquitectura de un edificio del tipo barroco, tan común en Gótica, pero adentro, la cosa era muy diferente, altos biombos decoraban las esquinas del edificio, las paredes, tenían tapices diversos, tanto de pinturas que aunque fijas, simulaban un movimiento, de aves, brisa y pastizales de arroz, las pinceladas eran ligeras, como de un artista fuera de este mundo, casi etéreo, otros tapices tenían escritos en kanji, donde se plasmaban algunos versos de aiku. Ryu se maravilló, no esperaba encontrar un lugar así por aquí, Batman también se sorprendió por el lugar, nunca había tenido la oportunidad de venir a ver este lugar, era casi místico, al llegar un hombre reconoció a los visitantes y de inmediato los hizo pasar al salón principal, nadie se hallaba ahí parecía que la conversación que se iba a realizar no debía ser escuchada. Un silencio se hizo en la casa, una fusuma se corre y un hombre aparece, de edad avanzada, como 50-60 años, parece un hombre común a simple vista pero para Batman y Ryu no hay nada de normal en él, pese a su edad parece lleno de energía, sus pasos suenan marcados y vigorosos pese a estar descalzo, su mirada demandaba respeto y Ryu y Batman saludaron con una pequeña reverencia.

-Así que ha llegado, Ryu-Sama… me alegra conocerlo finalmente, y a usted también Batman-san, ¿o prefiere Bruce-San?

Batman sudó frío – ¿Pero cómo es que usted sabe…?

-Uno de sus maestros fue Kirigi, ¿no es cierto? …l es uno de mis mejores amigos, me habló de un chico muy prometedor, pero con serios problemas internos, veo que ha sabido al menos canalizar su furia hacia objetivos nobles, y lo respeto por eso.

-Me alegra ver que tenga amigos fuertes, pero eso a mí no me importa, ¿quien es realmente? ¿Por qué me conoce y que quiere de mí?

-Es usted impetuoso, Ryu-Sama, pero su preocupación es justificada, mi nombre es KOGORO, y soy nieto de GOTETSU…

-S… Santo Dios… eso no es posible.

-Pero lo es, y no soy la única persona relacionada con él, cuando los arqueólogos descubrieron la estatua de Ashura fuimos alertados de inmediato por algunos amigos que tengo en el gobierno, eso no importa ahora, Ashuraichi, no es una persona común, tal vez ni siquiera pueda ser considerado humano, cuando…

-Un momento señores, antes de que sigan, díganme, ¿quién es Gotetsu? –Preguntó Batman, antes de que las cosas se complicaran más, Ryu le respondió su pregunta.

-Gotetsu, fue la primera persona que hizo del Karate Hado-Shotokan una técnica de combate no mortal, mi escuela surgió como un método de asesinato, creí que Gouki, hermano de mi maestro y mejor conocido como Akuma, lo había matado, y con él al maestro, creí que ya solo quedábamos tres personas que usaban esta escuela, pero ahora veo que no es así…

-Eso no es del todo cierto, Ryu Sama, usted, su amigo Ken y ese… hombre, Gouki, son los únicos que usan el Hado actualmente, nosotros ya no podemos seguir con la escuela, de lo contrario podríamos morir por la cantidad de energía que se usa, a decir verdad el poder que usted usa es mayor al de cualquiera de nosotros, es un orgullo para su maestro y para nosotros también.

Ryu se siente algo triste por recordar al viejo Gouken, pero le reconforta oír las palabras de Kogoro, mas ahora no le parece que sea la ocasión para pensar en eso. Batman lo sabe y empieza a desesperarse.

-Bueno, todo lo que dice es enternecedor, PERO NO AYUDA, diga de una vez que pasa aquí, que tiene que ver ese hombre Gotetsu y el tipo ese Ashuraichi.

-La razón por la que mi abuelo quiso cambiar el Hado a una forma de combate no asesino fue tras enfrentar a Ashuraichi, hace 170 años, en ese entonces, pudo encerrarlo en una cueva cerca de Kabo Souya, su poder, que era imposible, quedó atrapado en una estatuilla, que Gotetsu enterró en…

-Los cimientos del castillo Sujaku, ¿no es cierto?

-Cierto, pero al parecer el poder de la estatua lo ayudó a liberarse de su encierro, ahora, con la estatua en su poder, la recuperación de su fuerza es cuestión de tiempo.

-Lo que me dice es increíble, pero si lo que dice es cierto esta cosa no es humano, nadie puede vivir tanto tiempo… -dijo Ryu, Batman no sabía que creer.

-Crean lo que mas les convenga, ero solo les diré una cosa: la tarea exige que se quiten cualquier duda de su mente, esta es una batalla contra seres que no son humanos, los secuaces, si quieren llamarlos así son cuerpos sin alma de gente que como Akuma, ambicionaron un poder que al final los destruyó, y si quieren salir vivos de esto, deberán ir mas allá de la victoria…

Ryu no entendía lo que estaba oyendo, pero Batman sí, y la idea le molestaba.

-Suficiente, todo lo que nos dice me ha fastidiado, ignoro que cree que pueda lograr, pero yo no tengo nada que ver en esto.

-Mucho, fue la excavación que usted patrocinó lo que hizo que la estatua despertara al demonio, y se ha adentrado demasiado en esta lucha, no puede salirse ya. Hasta que esto acabe, usted y Ryu tendrán que luchar lado a lado.

Batman, hizo un gesto de molestia, no había marcha atrás, y si eso era lo que había que hacer, que así fuera.

-De acuerdo, si eso ha de ser, que sea, que así son los tiempos.

-Ambos deben irse ahora, la ceremonia se llevará a cabo en cuatro días en algún lugar de Osaka, deben de apresurarse a llegar, si podemos, los alcanzaremos, deben prepararse para lo peor, la batalla no será fácil.

-Le agradezco profundamente su ayuda, Batman, pero me siento mal de que esté involucrado en un problema que le debía ser ajeno. –dijo Ryu.

-Despreocúpese, Ryu, esta es una lucha que no puedo rehuir, marchemos a Japón, mis contactos allá nos darán soporte.

El viaje se inició casi de inmediato, tras unas horas, ambos ya se hallaban en Osaka lo primero fue encontrar hospedaje, lo cual fue resuelto por Ryu, quien llevó a Batman a un viejo Dojo que se hallaba a las afueras de la ciudad, perdido en las montañas.

-Es un lugar muy peculiar, parece que ha estado abandonado un tiempo.

-Este es mi antiguo hogar…

-Ya veo, ¿Pero por qué hemos venido aquí?

-Porque hemos de entrenar para la batalla, es usted fuerte pero no está acostumbrado a pelear con gente que maneja ataques de chi.

-No esté tan seguro, he peleado con tantos meta humanos que no podría imaginarlos.

-Bien, eso lo veremos…

La pelea de entrenamiento inició, Ryu se esforzó por superarse a sí mismo, y dejar que la energía en su interior fluyera libre, Batman no quería admitirlo, pero se estaba divirtiendo, era la primera vez en muchísimo tiempo que peleaba con alguien tan fuerte sin tener la necesidad de reprimirse y sin el odio de por medio. Sí, esto era la belleza de la pelea.

El primer día llegó a su fin, y ambos estaban cansados, Batman estaba un poco cansado de traer la mascara, no tenía caso si sabían quien era bajo ella, por lo que se la quitó un rato. Ryu se sorprendió un poco por la acción, por lo que él sabía un "superhéroe" jamás se quitaba su mascara, pero tampoco era algo tan importante.

-Bueno, señor… ¿debo decirle Bruce, o Batman?

-Llámame como creas correcto, quizá ninguno de los dos nombres te signifique nada, así que no importa.

-En eso se equivoca Batman, respeto su habilidad y veo por su mirada que este es su verdadero ser, ni uno ni otro, sino la mezcla de ambos, eso es lo que es usted.

Las palabras de Ryu llenaron de sorpresa a Batman, y le alegró que por primera vez alguien lo llamara por su verdadera identidad, aún conociendo su nombre.

-Sus palabras me sorprenden y me alegran Ryu, veo que es una persona interesante, dígame, ¿qué lo mueve, por qué pelea? Es evidente que no por dinero o fama, de ser así ya lo hubiera conseguido.

-Busco una respuesta… y un adversario fuerte.

Batman asintió en señal de entendimiento y tras una cena fresca y ligera se fueron a dormir.

Dos días habían pasado desde que Ryu y Batman llegaron a Japón al amanecer del día en que sería la ceremonia, Ryu despertó y buscó a Batman, pero no lo encontró. Un ruido afuera le dio una pista de donde podría estar, Batman se hallaba entrenando, su estilo de combate se había desatado al máximo para la pelea, y con sus manos extendidas, se hallaba preparando su último movimiento, un golpe fue dirigido al muñeco de madera que estaba afuera, un golpe que lo cortó como si hubiera sido golpeado con un hacha.

-"La palma vibrante" esa técnica es para destrucción, ¿eso fue lo que le enseñó el Maestro Kirigi?

-Sí… –La mirada de Batman se veía fría, más que de costumbre.

-Sabía que no era un hombre ordinario, creo que ha llegado la hora, alguien nos visita.

A toda prisa un hombre se dirigía hacia ellos, su apariencia era muy graciosa, como un cartero aunque algo despistado, una sonrisa bobalicona se marcaba en su rostro, y unas gruesas gafas se ceñían frente a sus ojos.

-Saludos señores, hemos descubierto el lugar donde se esconde Ashuraichi, los datos están aquí. –dándoles un sobre, el hombre se marchó, su carrera era rápida, sin duda un gran mensajero con una excelente constitución física.

-¿Que dice? –preguntó Ryu.

-Es en el castillo Sujaku, bajo él, más bien dicho; evidentemente ese castillo tiene muchos secretos.

No había más que decir, el momento había llegado.

Ryu –Es hora, marchemos.

Batman –De acuerdo pero antes…

Batman sacó el jet de atrás del Dojo, en él habían unas ropas nuevas. Un traje de Batman, mas ligero y resistente, y de capa mas corta, sujetada a los guantes metálicos, sus botas tenían espolones como los guantes pero estos eran afilados como cuchillas, parecía que parte del uniforme que creó Azrael cuando fue Batman sería útil para la pelea.

-Te has preparado bien, eso me parece adecuado.

-He traído algo para ti también.

-Lo agradezco, pero yo no uso armas ni nada por el estilo, además no me sentiría cómodo con un traje tan estrafalario.

-Descuida no es nada tan "estrafalario" solo que esta vez no vas contra un solo hombre, sino contra una secta.

Batman le dio a Ryu un par de guanteletes de un material ligero pero con unas placas en las protecciones duras como el acero. Y un Karategi, igual al que usaba siempre, blanco, pero se sentía diferente, suave como la seda y más resistente que el Kevlar, producto de las investigaciones de las ropas del Erradicador; además de unas especies de botines, como de ninja, con la misma resistencia que los guanteletes. A Ryu le agradó el regalo, aunque si que se sentía raro con la idea de jugar al superhéroe.

-Supongo que ya no hay nada que decir, ¡VAMOS!

El camino hacia el castillo era corto y para no hacer escándalo, decidieron ir corriendo por el bosque, serviría de calentamiento. La entrada estaba limpia sin un solo guardia a la vista, parecía el lugar más tranquilo del mundo, salvo por una cosa: no había un alma cerca de ahí, cosa rara para ser un lugar tan turístico. No había razón para esconderse, con paso firme se acercaron al lugar, el castillo era imponente: tan viejo como el tiempo y sólido como una roca, con el atardecer a sus espaldas, parecía hecho de oro, su alta presencia parecía custodiar sus secretos y conocer los futuros acontecimientos, nada en él podía ser malvado, cuando llegaron a los pies del castillo vieron una caverna cercana.

-Esto es raro, en todos los años que llevo de vivir aquí nunca había visto esa cueva.

-Entonces es ahí donde debemos buscar.

Avanzaron hacia el lugar, pese a ser poco más de las cuatro de la tarde cuando entraron, dentro del pasadizo donde se encontraban la oscuridad era profunda, apenas mitigada por la pálida luz de unas antorchas, la luz era poca, pero el aire era aún menos, costaba trabajo respirar, un calor sofocante los invadió, parecía que las antorchas consumían el poco oxígeno que había en la habitación. Largos fueron los minutos que pasaron Batman y Ryu en el pasaje, cuando una puerta les cerró el paso.

-Parece que a partir de aquí empieza el verdadero reto.

Al unísono ambos se lanzaron contra la puerta, que cedió al instante, la visión que se desplegaba era increíble, una enorme arena, con antorchas alrededor se extendía frente a ellos, los muros estaban saturados de tapices antiguos, evocaban una época antigua, violenta; además de estos, las estatuas de ogros japoneses en múltiples posiciones de combate sostenían el techo, curiosamente muchos de ellos tenían un notable parecido con Gouki, en los ojos, sádicos y sin una pizca de humanidad en ellos; el suelo era áspero y estaba manchado con sangre, al parecer semi-fresca, el techo no se distinguía, como si la caverna fuera alta como el cielo mismo. Todo el lugar emanaba maldad y muerte, muy adecuado para el levantamiento de un asesino antiguo, no cabía duda este era el lugar; de repente una corriente de aire helado se sintió, y con ella, Ashuraichi y sus esbirros.

Ashuraichi –Al fin llegan, los esperaba con ansia, parecen preparados para la batalla, veamos si es cierto…

¿? –Espera un momento Ashura, aún no es el momento…

Batman –Esa voz… no puede ser…

¿? –Pero lo es… DETECTIVE.

Ryu – ¿Lo conoces?

¿? –Claro que me conoce, y ha llegado el momento de terminar con el juego.

Junto a Ashuraichi se encontraba un hombre que Batman jamás hubiera imaginado encontrar aquí, EL GENIO CRIMINAL MAS PELIGROSO QUE HA ENFRENTADO, el hombre que en su afán de controlar el mundo estaría dispuesto a matar a la mitad de la población en el proceso, la Cabeza del Demonio… RA'S AL GHUL.