Los personajes han sido creados por J.K. Rowling.
CAPITULO 9
Estuve con otra queriendo olvidarte
Y me fue imposible de mi mente arrancarte
Era tan hermosa, perfecta, buen amante
Que no dude un minuto con ella enredarme.
Ginny estaba acurrucada en su cama, ya no le quedaban más lágrimas para poder llorar, se sentía vacía como si le hubieran arrancado algo de su interior hasta dejarla sin vida.
Necesitaba salir de esa habitación, salir de esa casa, huir… Pero no podía tenía un trato con Draco y lo iba a cumplir, además antes de irse tenía que dejar su nombre limpio de tanta mentira.
Entre las cortinas de las ventanas comenzó a filtrarse los primeros rayos del sol, estaba amaneciendo y Draco todavía no regresaba.
Había escuchado su coche partir una hora después de que abandonara la habitación. No tenía ni idea adonde había ido, pero sabía que se encontraba afectado por enterarse de que ella nunca se había acostado con Javier.
No sacaba nada con seguir despierta esperando que llegara Draco, se dijo. Así que intentó dormir aunque solamente fuera un momento.
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Cuando Draco despertó sentía como si le estuvieran martillando dentro de su cabeza, la última vez que se había sentido de esa forma fue cuando se enteró que Ginny lo había engañado. De pronto se acordó de todo, fue como si una película se reproduciera dentro de su cabeza, se acordó todo lo que había pasado, se había acostado con Ginny y enterado que ella era virgen, después se había ido a un bar a beber y por último había ido al departamento de Pansy.
Esa última parte la tenía borrosa, no se acordaba a que había ido al departamento de Pansy o lo que había pasado después.
En ese momento sintió como algo se movía al lado de él, se dio vuelta y vio que estaba acostado con Pansy.
Draco se tapo la cara con las manos, se sentía un desgraciado ya que no tenía que ser un genio para darse cuenta que Pansy estaba desnuda y que eso significaba que se había acostado con ella después de haber estado con Ginny.
Se levantó con cuidado para no despertar a Pansy, se vistió rápidamente y salió del departamento sin mirar atrás.
Cuando llegó a su casa, se dirigió rápidamente a la habitación de Ginny, necesitaba explicarle que es lo que había pasado, pero al abrir la puerta cambió de decisión, Ginny se encontraba dormida, y tenía los ojos hinchados, se notaba que había estado llorando.
Draco se dijo que era mejor dejar la conversación para más tarde y con esa determinación salió da la habitación de Ginny
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Luna se encontraba en la puerta del departamento de Bill, tratando de encontrar una excusa que pudiera explicar que es lo que hacía en ese sitio, pero la verdad era que había ido porque necesitaba verlo, desde la última vez que lo había visto no había dejado de pensar en él, además que cada día se iba alejando más de Ron.
Iba a llamar a la puerta cuando por ella apareció una mujer rubia y alta, se notaba que era una modelo.
- ¿Buscas a Bill? –preguntó la rubia.
Luna notaba como los celos se iban adueñando de ella, pero trató de disimularlos.
- Si, pero si está ocupado puedo venir más tarde –contestó tratando de sonar indiferente.
- No, no te preocupes –la rubia le sonrió y le señaló la maleta que llevaba en la mano-, como puedes ver yo ya me voy. Bueno será mejor que baje el taxi debe estar por llegar, adiós.
- Adiós.
Luna se quedó mirando el departamento desde la entrada, no estaba segura de querer entrar, después de haber visto a la rubia salir con una maleta se sentía como una tonta. Nunca debió creerle a Bill todas las cosas que le dijo, y pensar que por él estuvo apunto de cometer una locura, se dijo negando con la cabeza.
Luna nunca había sido una cobarde, así que decidió entrar al departamento, y decidió llamar a Bill.
- Luna¿qué haces aquí? –preguntó una vez que entró a la sala Bill.
Bill llevaba una toalla un sus caderas, y tenía el pelo mojado, se notaba que recién había salido de la ducho. Luna no podía dejar de observarlo, pero hizo uso de todas sus fueras para apartar la mirada.
- Si se, debería haber llamado antes de venir –dijo Luna sarcásticamente.
- ¿Llamar y para que?, tu sabes muy bien que puedes venir cuando quieras –dijo Bill sonriéndole como él solamente sabía hacerlo.
Luna que nunca había sido una persona violenta quería borrarle esa sonrisa con una cachetada. Pero trató de serenarse.
- ¿Para qué?, para no encontrarme con una escena comprometedora, pero por suerte no llegue tan temprano ¿cierto?
Bill dejo de sonreír y frunció el ceño como se estuviera tratando de acordarse de algo, pero de pronto soltó una gran carcajada.
- Tengo que suponer que conociste a Lola
- Si así se llama la mujer que salió con una maleta de aquí, entonces sí, conocí a esa tal Lola –dijo Luna cada vez más enojada.
Bill enarcó una de sus cejas y le dijo.
- Estas celosa.
- Claro que no, no seas estúpido no tendría porque estarlo, ya que no tenemos nada –mintió Luna.
Bill se acerco y le puso las manos en los hombros.
- Lola es la esposa de uno de mis amigos, así que no tienes porque pensar que entre nosotros hay algo, porque no es así –Bill le acaricio la mejilla a Luna-, además tu sabes que a la única mujer que amo es a ti, y sería incapaz de estar con otra mujer amándote como te amo.
Luna lo miró con los ojos llenos de lágrimas, sabía que no debía estar ahí, pero lo que sentía por Bill era más fuerte que la razón y supo que al escuchar a Bill decir que la amaba estaba perdida, y ya no había vuelta atrás.
Al ver que Luna no decía nada Bill la beso, ese beso suave se hizo cada vez más apasionado, hasta que Bill la levanto en brazos y dejo de besarla para ver si quería que se detuvieran, pero Luna le dio un beso suave en los labio haciendo entender que quería estar con él.
Bill le sonrió para tranquilizarla y se dirigieron al dormitorio.
oOoOoOoOoO
Hermione ya sabía para que la había llamado Ron a su oficina, era seguro que ya había visto la carta que le había dejado temprano en su oficina y ahora estaría esperando una explicación del porque de ésta.
Golpeó la puerta y espero escuchar la voz de Ron para entrar.
Ron estaba apoyado en su escritorio y tenía la carta en las manos, tenia el ceño fruncido.
- ¿Me quieres decir que significa esto? –preguntó tratando de sonar tranquilo pero se notaba que estaba enojado.
- Ahí lo dice claramente es mi carta de renuncia –dijo Hermione serena.
- ¿Pero porqué?, si alguien te trató mal dímelo inmediatamente y yo lo arreglaré –dijo Ron con arrogancia.
- No es nada de eso.
- Entonces conseguiste un trabajo mejor ¿es eso, cierto?
Hermione pensó en decirle que era cierto y así no decirle la verdad de su renuncia, pero se dijo que ya era hora de decirle la verdad, total no perdía nada, ya que al hacerse efectiva la renuncia se iría de la ciudad esperando no volver en mucho tiempo.
- No, no es eso.
- ¿Entonces? –preguntó Ron cada vez más intrigado.
Hermione respiró profundamente y se dio fuerzas para decirle la verdad.
- Estoy renunciando por ti, por ese amor que siento y cada día me hace más daño. Por saber que tú le perteneces a otra y que esa mujer es mí amiga. Por eso renunció.
oOoOoOoOoO
- ¿Qué pasa? –le preguntó Bill a Luna mientras la abrazaba.
- Ron no se merece esto –le murmuró junta a su pecho.
- Lo se, es mi hermano y lo quiero, pero te amo y se que tu también sientes algo por mi, o sino no estarías aquí.
- Yo te quiero, pero estoy tan confundida y no se que hacer –le dijo con tristeza en la voz.
- Vámonos.
Luna levantó la cabeza para mirarlo a la cara.
- ¿Qué dices? –preguntó desconcertada.
- Vámonos de aquí, huyamos.
- No puedo, Ron…
- Serás infeliz y lo harás infeliz si te quedas aquí. Sabes que te amo, y aunque no quieras reconocerlo se que tu también me amas. Si ya no amas a Ron, él merece encontrar a una mujer que lo quiera y lo haga feliz.
- Yo… necesito tiempo para pensarlo –dijo nerviosa.
- No hay tiempo, tengo una exposición en el extranjero y tengo que partir mañana, El marido de Lola es el dueño de la galería y ella vino a proponerme ese negocio. Así que tienes que decidir ahora ¿Te vas mañana conmigo?
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Ya era tarde y todavía no podía hablar con Draco, aunque en realidad no sabía si era capaz de mirarlo a los ojos después de lo que paso la noche anterior. Ginny caminó inquieta en el dormitorio, no había sido capaz de probar bocado en todo el día al estar tan angustiada, y ahora su cuerpo le estaba pasando la cuenta, ya que el estomago no paraba de sonarle protestando por comida.
Ginny se puso su bata y decidió bajar a la cocina y comer algo.
Estaba bajando por la escalera cuando vio que la puerta de entrada se abría y por ella aparecía Draco.
Ginny se quedó paralizada en el último peldaño de la escalera sin saber que hacer, escapar no era una posibilidad ya que Draco no le quitaba los ojos de encima, pero tampoco podía hablar ya que aunque lo intentaba las palabras no le salían de la boca.
- Hola –la saludó Draco.
- Ho… hola –murmuró nerviosa Ginny.
- Que bueno que estés despierta necesito hablar contigo –le dijo Draco metiéndose las manos a los bolsillos del pantalón.
- Iba a la cocina hacerme algo para comer, conversemos ahí –sugirió Ginny.
- Bien, vamos.
Una vez en la cocina Ginny se dedico hacer algunos sándwich, no quería quedarse quieta escuchando lo que le quería decir Draco, necesitaba hacer algo para que así no notara lo nerviosa y avergonzada que estaba.
- Dime de que quieres hablar –le dijo Ginny mientras cortaba el pan.
- De lo que pasó anoche –dijo Draco que estaba sentado en un taburete viendo como la espalda de Ginny se ponía cada vez más rígida.
- No hay nada de que hablar –dijo Ginny consiguiendo sonar indiferente.
- ¡Claro que sí¡ -le espetó Draco intranquilo, respiró profundo para tranquilizarse-, yo… yo nunca imagine que fueras virgen.
Ginny sentía como la sangre subía a su cabeza y su corazón palpitaba más fuerte.
-Eso no tiene importancia –dijo Ginny.
- Por su puesto que la tiene, si me lo hubieras dicho…
No alcanzó a terminar la frase porque Ginny se dio vuelta para enfrentarlo.
- No me hubieras creído –le dijo con la poca dignidad que le quedaba.
Se hizo un silencio incómodo, ninguno quería apartar la mirada del otro estaban en una especie de hechizo.
Ginny trato de contener las lágrimas, pero no pudo y estas rodaron por sus mejillas.
Draco se sintió un canalla al ver como lloraba Ginny, se paró y fue hacia ella para abrazarla.
Ginny se tensó al sentir el abrazo de Draco, pero de a poco lo fue abrazando hasta apoyarse completamente en él y esconder su cabeza en su pecho.
- Tranquila –le susurró Draco acariciando su espalda.
Cuando Ginny se tranquilizó se separó de él y se disculpó.
- No tienes porque disculparte, si alguien tiene que pedir perdón aquí ese soy yo –dijo Draco y en su voz sonaba lo arrepentido que estaba.
- ¿Porqué? –preguntó Ginny secándose las lágrimas con un pañuelo.
- Por dejarte anoche sola, independiente de los problemas que tengamos no debí hacerlo.-Al ver que Ginny iba a negarlo se apresuró a seguir hablando-, te tengo una propuesta.
- ¿Cuál? –preguntó Ginny con curiosidad.
- ¿Qué te parece que intentemos que lo de nosotros funcione, pero esta vez de verdad? –preguntó un poco nervioso.
Ginny abrió los ojos, su corazón comenzó nuevamente acelerarse, pero antes de alegrarse la cruda realidad volvió a presentarse.
- ¿Por qué te sientes culpable de lo que pasó anoche? –preguntó dolida.
- No, no es por eso. Es verdad que lo de anoche me sorprendió, pero también me ayudo a comprender que no todo lo que creía puede ser cierto –dijo seriamente.
- ¿Y Pansy? –preguntó con incertidumbre, ya que de la respuesta que le diera Draco, dependería lo que pasaría con ellos-. Todo el montaje de que nosotros estamos juntos es para que vuelvas con ella, yo ya te dije que no quiero ser su sustituta.
Draco sabia que de su respuesta dependía todo.
- Ya es hora de mirar hacia el futuro, no te voy a negar que Pansy fue importante en mi vida, pero ella ha decidido seguir con su vida y eso es lo que yo haré desde ahora. No quiero que seas una sustituta de Pansy, quiero que seas tú misma.
Draco rogó para que Ginny nunca se enterara de que la misma noche que estuvo con ella también estuvo con Pansy, aunque no se acordara de lo que pasó en su departamento, estaba seguro de que se había acostado con ella.
Ginny estaba tentada a aceptar la proposición que le estaba haciendo Draco, pero todavía había algo que los separaba.
- Sobre lo que paso hace cinco años… –comenzó a decir Ginny pero Draco la interrumpió.
- No, no vamos hablar de eso, mas adelante lo haremos.
- ¿Pero cuando? –preguntó afligida Ginny.
- Cuando sea el momento, confía en mí Ginny –dijo Draco.
No le dijo que había contratado a un investigador privado para encontrar a Dean, y que el momento perfecto sería cuando éste apareciera. Draco cada vez estaba más seguro que Dean junto a alguien más planeo todo para separarlo de Ginny y que ella era inocente de todas las cosas que la culpó. Y si eso era cierto sabía que no merecía ni el perdón ni el amor de Ginny, pero lucharía por él como debió hacerlo en el pasado.
Ginny se dijo que si no aceptaba se arrepentiría toda la vida, ya encontraría la manera de que Draco la escuchara.
- Esta bien acepto –dijo Ginny.
Draco le sonrió con ternura.
- ¿Qué te pareces si empezamos saliendo mañana al cine? –le preguntó Draco.
- Como cuando éramos novios –afirmó Ginny sonriéndole.
- Sí –Draco asintió-, como cuando éramos novios.
Draco se acerco a ella y beso con infinita ternura.
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Dos meses después…
La noche estaba oscura, no había estrella alguna el cielo y la lluvia caía cada vez más fuerte sobre la ciudad.
Una mujer se bajó del taxi y se dirigió hacia la entrada de la mansión, pero antes de anunciarse se toco el vientre y con una sonrisa en los labios susurró:
- Volverás a ser mio Draco Malfoy.
Gracias a todos los que dejaron Reviews, me encanta leerlos.
Les adelanto que en el próximo capítulo Draco se entera de la verdad
¡¡¡¡¡Se acerca el Final!!!!!
Dejen Reviews...
