Los personajes han sido creados por J.K. Rowling.

CAPITULO FINAL

Mi amor te espero tantos años
lo supe cuando te vi
Mi amor te soñó en tantos sueños
y estas aquí.


Era un día perfecto, el sol brillaba en lo alto como cualquier día de verano, toda su familia y amigos más cercanos estaban presentes para acompañarla y darle su apoyo, el día era simplemente perfecto.

Un llanto la sacó de sus pensamientos, se acercó rápidamente hacia la cuna que estaba al lado de la cama en la cual ella dormía. Levantó delicadamente con sus manos el pequeño bulto que lloraba desesperadamente por un poco de su atención.

Lo acunó entre sus brazos y lo meció para así tranquilizarlo. Cada vez que miraba a su hijo se acordaba de Draco; el pequeño Nicolás era igual a su padre. Siempre estaba pendiente de todo lo que pasaba a su alrededor y le gustaba tener a todos a disposición de él, era demasiado despierto para tener apenas cuatro meses.

- ¿Estás lista?

Ginny acomodó a Nicolás entre sus brazos y asintió con la cabeza.

- Si, estamos listos.

- Entonces será mejor que nos vayamos –le dijo una Hermione que apenas se le notaba su embarazo de tres meses.

- Me dijeron que estabas un poco mareada, ¿te encuentras bien como para acompañarlos? –le preguntó Ginny preocupada a su cuñada.

Hermione soltó una gran carcajada.

- Primero que todo nunca pensaría en dejarte sola en este momento y además no era yo la que estaba mareada, era tu hermano. Parece que a él le dieron todos los malestares del embarazo, porque yo no he sufrido ninguno.

Las dos amigas se rieron.

- ¿Y Luna?

Hermione hizo una mueca.

- Esta desesperada por culpa de Bill.

- ¿Qué hizo ahora? –preguntó Ginny frunciendo el ceño.

- No la deja ni respirar tranquila a la pobre. Te juro Ginny, que si Ron se pone así de insoportable cuando yo tenga siete meses de embarazo me divorcio de él –dijo Hermione con exasperación.

Ginny le sonrió

- Mentirosa, no serías capaz de separarte de mi hermano.

- Es verdad, lo amo demasiado –dijo Hermione con los ojos brillantes y llenos de amor.

- Me alegro porque él también te ama.

- ¿Qué estabas haciendo antes que llegara? –pregunto curiosa Hermione.

- Leía la carta de Harry.

- ¿Y que decía?

- Me contaba que su trabajo en Suiza está cada vez mejor y que conoció a una Psicóloga con la cual esta saliendo.

- Que bueno, él merece ser feliz.

- Sí, siempre me apoyo cuando yo más lo necesitaba. Bueno será mejor que dejemos de hablar y bajemos, o sino nos van a venir a buscar –dijo Ginny.

- Si, vamos.

Las dos mujeres bajaron hacia la entrada de la casa en la cual estaban los hermanos de Ginny, su padre y Luna.

Ron se dirigió hacia su hermana.

-¿Ya no tienes más mareos? –le preguntó Ginny tratando de contener una sonrisa.

Ron hizo una mueca.

- Si, ya me encuentro mejor –miró a su sobrino que estaba en los brazos de su hermana-. ¿Estás segura de querer ir al cementerio?, sabes que te podría poner mal estar en ese lugar –dijo su hermano ya mirándola con una expresión de preocupación en su cara.

Ginny le dirigió una sonrisa triste.

- Sabes que necesito ir a ese lugar, para empezar de nuevo con mi vida.

Ron asintió sin estar muy convencido, pero si su hermana quería ir él la iba apoyar.

- Entonces vamos, yo te acompañare.

- Pero ya pensaba ir sola y después encontrarme con ustedes en…

- No –Ron la interrumpió con firmeza-. Si quieres ir te voy acompañar por cualquier cosa que pueda pasar.

- Esta bien –Ginny no tuvo otra opción que aceptar la compañía de su hermano.

- Yo también iré

Ginny se volteo para ver a su otro hermano detrás de ella.

- Supongo que no sacaré nada con decirte que quiero ir sola –le dijo Ginny resignada.

Bill le sonrió.

- Sabes que no.

- Bien, entonces será mejor que nos vayamos antes que se haga más tarde –dijo Ginny encaminándose hacia el auto.

oOoOoOoOoO

Ginny caminaba entre las lápidas del cementerio buscando la perteneciente a la persona que iba a visitar. Había decidido ir sola ha depositarle la flor que llevaba en la mano, sus hermanos la estaban esperando unos pasos más atrás para así respetar un poco su intimidad. Nicolás se había quedado con Hermione y Luna, ya que Ginny sabía que ese no era un buen lugar para un niño tan pequeño como él, además a Draco no le hubiera gustado que llevara a su hijo a un sitio como ese.

Ginny se arrodillo en el césped al frente de la lápida depositando la rosa que levaba.

Se quedó unos minutos en silencio tratando de ordenar las ideas en su cabeza, hasta que finalmente hablo.

- Sé que te debe de sorprender que éste acá, a todos les sorprende. Pero tenía que hacerlo –tomo aire para poder seguir hablando-. Tenía que venir para poder dejar el pasado atrás, y poder hacer una vida nueva sin que los fantasmas del pasado me impidan ser feliz. A pesar de todo lo que me hiciste te perdono, porque ya no quiero guardar ningún rencor en mi corazón, no quiero que eso amargue mi futuro ni el de mi familia. Ojala que estés donde estés, te hayas arrepentido de todo el daño que hiciste y puedas descansar en paz.

Ginny se paró y miró por última vez la lápida.

- Adiós Pansy.

Ginny se acercó adonde sus hermanos la esperaban.

- ¿Estás bien? –le preguntó Bill pasando un brazo sobre sus hombros.

- Si –Ginny le sonrió-. Siento como si me hubiera sacado un peso de encima.

- Todavía no entiendo como Pansy se pudo quitar la vida, aunque haya hecho tanto daño no le deseaba la muerte.

- Nadie lo hacía, pero había perdido la razón, estaba desquiciada y no sabía lo que hacía –explicó Ron.

Se quedaron unos minutos en silencio hasta que Ron volvió hablar.

- Bien, entonces será mejor que nos vayamos hacia la Iglesia, porque Draco se debe se estar subiendo por las paredes, al ver que no llegas –Ron se quedó un minuto callado y sonrió con malicia-. Aunque saben, no creo que sea mala idea ponerlo más nervioso y demorarnos todavía más.

Bill le sonrió.

- Hermano, estoy totalmente de acuerdo contigo. Debemos dejar que Malfoy sufra un poco más, aunque sería una pena no poder ver como lo hace.

Ron sonrió todavía más si eso podría ser posible.

- No te preocupes Chris, le dije a Hermione que grabara todo el sufrimiento

de Draco.

Ginny se soltó del brazo de Bill y miró a sus hermanos con reproche.

- Saben, deberían madurar un poco. Draco ya ha sufrido bastante, estuvo más de tres meses hospitalizado, y por poco se pierde en nacimiento de su hijo, menos mal que el parto fue en el mismo hospital en el que él estaba internado.

Ambos hombre se encogieron de hombros.

- Pero yo todavía pienso que deberíamos demorarnos un poco más –dijo Bill, pero ante la mirada enojada de su hermana decidió quedarse callado.

- Ok. Entonces será mejor que nos vayamos –dijo Ron.

- Bien –dijo Ginny, pero antes de subirse al auto miró a sus hermanos y les sonrió-. Los quiero chicos.

- Y nosotros a ti preciosa –dijo Bill dándole un beso en la mejilla.

- Sí, y nosotros a ti –afirmó Ron sonriéndole.

oOoOoOoOoO

- Draco quédate quieto, me estás poniendo nervioso –le dijo Blaise a su amigo.

- Como quieres que me quede quieto si Ginny todavía no llega ¿Y si se arrepintió? –preguntó Draco afligido.

Blaise trató de contener su sonrisa para que Draco no se enojara.

- No creo que se haya arrepentido, ya que tu hijo esta aquí.

Draco miró a Luna que tenía en sus brazos a Nicolás, todavía no podía creer que era padre y que al fin tendría una familia junto a la mujer que amaba. Al pensar en todo lo que había tenido que pasar para poder al fin estar juntos le daba más fuerza.

De pronto se comienza a escuchar en la Iglesia la melodía que indicaba la entrada de la Novia. Draco sintió como alguien se paraba tras él y le hablaba.

- Llegó la hora Malfoy.

Draco se dio vuelta para mirar a su amigo.

- Si, al fin voy a estar con la mujer que amo, y te lo debo a ti. Gracias Ron –dijo Draco sinceramente a su amigo.

- No tienes que agradecérmelo, se que Ginny sería feliz solamente contigo. Pero te advierto que si mi hermana vuelve a sufrir por culpa tuya, no vivirás para contarlo.

Draco sonrió.

- No te preocupes Ron no volveré hacerle daño a Ginny, la amo demasiado como para soportar verla sufrir.

Ron asintió con la cabeza.

- Bien, entonces que seas feliz con Ginny. –le dijo Ron abrazando a su amigo.

La voz de Bill los interrumpió.

- Siento interrumpir el bello momento, pero deberían dejarlo para más rato, ya que está entrando la novia –dijo con voz burlona.

Los dos hombre se separaron rápidamente, Draco miró hacia la entrada de la Iglesia en la cual se encontraba Ginny con su padre.

Nunca había visto a Ginny más hermosa, llevaba un vestido blanco de seda que realzaba toda su belleza y un velo cubriéndole el cabello. Parecía un ángel, "su ángel", se dijo Draco.

oOoOoOoOoO

Ginny tomo fuertemente el brazo de su padre y comenzó a caminar hacía Draco, todavía no podía creer que al fin se estaba haciendo realidad lo que había deseado por tantos años.

No podía quitar la vista de Draco, se veía realmente guapo con el esmoquin que llevaba, además había recuperado todo el peso que había perdido durante su rehabilitación.

Al fin llegó a su lado, se quedaron frente a frente, no era necesario las palabras, ya que solamente con mirarse podían demostrarse todo el amor que sentían él uno por él otro.

- Te estoy entregando al mayor tesoro que tengo, espero que esta vez lo protejas, pero sobre todo que la ames como ella se lo merece –dijo Arthur a Draco tendiéndole la mano de Ginny.

- Ten por seguro que lo haré –dijo Draco dejando de ver a Ginny, y mirando a los ojos a su futuro suegro.

Draco tomó la mano Ginny y se voltearon hacia el altar.

- ¿Nervioso? –preguntó Ginny.

- Ya no –dijo Draco sonriéndole-. Ahora que estás junto a mi, todo está bien.

oOoOoOoOoO

Fue una ceremonia sencilla pero hermosa, Draco no dejaba de mirar a Ginny, ni Ginny a Draco, todavía no podían creer que al fin estaban llevando a cabo lo que debían haber hecho hacía casi siete años, pero como dice el dicho más vale tarde que nunca. Fue el momento de decir los votos, y ambos había acordado de escribirlos ellos mismos.

Primero fue el turno de Draco mirándola a los ojos le dijo:

- Hace algún tiempo atrás creí haberlo perdido todo, a ti y a mi hijo, se que muchos no tiene la posibilidad de tener una segunda oportunidad como la tengo yo, de remendar todos los errores que cometí en el pasado y que estos fueran perdonados, aunque creo que es más de lo que realmente merezco. Te amo Ginny, más que ha nada en esta vida y te prometo que haré todo lo que este a mi alcance para que seas feliz. Prometo serte fiel y respetarte pero sobre todo demostrarte cuanto te amo todos los días de mi vida.

Ginny se secó las lágrimas que comenzaban a rodarles por las mejillas.

- Desde el primer momento que te vi supe estábamos hecho el uno para el otro, se que para llegar aquí hemos tenido que pasar por mucho, pero si eso era necesario para tenerte a ti y a Nicolás junto a mí, no cambiará absolutamente nada. Prometo amarte cada día como si fuera el último. Prometo respetarte y serte fiel. No es necesario que te diga que te entrego mi corazón porque te pertenece desde hace años y ni siquiera cuando estuvimos separados dejo de latir por ti y para ti. Te amo Draco.

Draco se acerco a ella y le tomo el rostro con las manos.

- Te amo –le susurró junto a sus labios.

Ginny le sonrió con ternura.

- Te amo –le respondió

El beso que se dieron después era el sello de todas las promesas que se habían hecho, era el inicio de una vida juntos, sin mentiras, sin engaños, pero sobre todo sin dolor.

El amor no muchas veces es un lecho de rosas, hay que luchar por él con todas nuestras fuerzas, porque al final la recompensa de ser feliz y amar y ser amado por la persona que queremos no tiene precio.

FIN


Gracias a todas los que leyeron mi historia y tambien a las que se dieron su tiempo dejando algún Reviews...