Disculpen la tardanza, teníamos problemas técnicos!

que lo disfruten!

EL SLYTHERIN HUFFLEPUFF

By: Cheryl Dyson

CAPITULO 9

La habitación de Al

Miró esperanzado cuando la puerta se abrió, pero se cerró con nadie entrando. Frunció el ceño. Estaba harto de ser pinchado, puyado, cuestionado y hechizado. Todo lo que quería era ir a casa. Sintió una mano en su rodilla y casi se le salen los huesos de la piel, hasta que la mano invisible se deslizó y rozó ligeramente su entrepierna.

Soltó un suspiro de alivio.

-Score, me diste un susto de muerto.

-¿Cómo sabes que no soy un fantasma?-preguntó una voz profunda.

El moreno se rió entre dientes.

-Si lo eres, entonces desaparece. Pero si eres Scorpius Malfoy, entonces acércate. Y sigue tocándome.

El aire parecía haberse separado ligeramente y la hermosa cara de Score fue revelada, luciendo extraño flotando en el aire. La cama se hundió cuando el rubio se sentó y Al rápidamente estiró la mano para tocarlo. Sus manos se encontraron como imanes y sus dedos exploraron hasta que Score comenzó a reírse.

-Detente Al, eso me da cosquillas.

Su mano fue firmemente apartada de las no visibles costillas de Scorpius y fue colocada en su muslo.

-¿Por qué no te quitas la capa y me dejas ver lo que estoy tocando?- preguntó Al. Lo escuchó jadear y sonreír malvadamente. No había querido sonar sugestivo, pero… Los labios de Score estuvieron sobre los suyos de repente, firmes e intensos.

-Maldita seas, Al, Sabía que no debí haberte besado nunca. Ahora parece que no puedo detenerme- Su voz sonó dura cuando se apartó en busca de aire.

La puerta se abrió y Score desapareció bajo la capa. La cama perdió el extra peso y la mano de Al cayó. Esperó que solo se haya movido al otro lado de la habitación y no se hubiese marchado.

Teddy Lupin entró y arrastró una silla cerca de la cama de Al. Su expresión era seria y Al sintió una oleada de pavor apoderarse de él. Teddy tomó su mano, aún tibia por el calor del muslo de Score.

-¿Mi… Mi padre?- tartamudeó. Sintió que algo tomó su otra mano y la levantó lo suficiente para que su amigo la tomara por debajo de la capa y la sostuviera con firmeza. Se sintió más seguro de esa forma, consciente de que su mejor amigo estaba con él. Apretó la pálida mano en señal de agradecimiento.

-Tu padre está al final del pasillo-dijo Teddy- fue golpeado con un hechizo y no están seguros de cómo revertir los efectos, o si quiera cual fue el hechizo usado.

Se dio cuenta que estaba apretando demasiado fuerte la mano de Score y la soltó un poco.

-Draco y Hermione… ¿Dónde está Scorpius?-el tonó de voz fue afilado y se puso de pie luciendo asustado.

Se escuchó una ráfaga en el aire y Score apareció al lado de la cama. Teddy se sentó con una explosiva exhalación.

-Maldita sea, me has quitado seis años más de vida. Pensé que habíamos perdido a otro.

-Lo siento- dijo sonriendo y se sentó en la cama, aún sosteniendo la mano de Al- No me dejaban entrar a menos que fuera un "familiar cercano" o una mierda así. Les dije que éramos primos, lo cual es cierto si te vas varias generaciones atrás…

-Mencionaste algo del señor Malfoy y tía Hermione- interrumpió Al.

Teddy asintió.

-Están buscando el hechizo. Ya sabes lo mucho que le gusta a Hermione investigar.

-Igual que Rose-le explicó Albus a Score, quien asintió en entendimiento.

-A mi padre también. Ama su biblioteca.

La puerta se abrió nuevamente y la medibruja se paró en seco cuando vio a Scorpius. Teddy la miró de una forma que fue realmente intimidante. Se preguntó si aprenden a hacer eso en la escuela de Aurores. Ella se estremeció y continuó caminando.

-El joven Potter parece estar bien. Hemos hecho pruebas en los residuos de ambos viales y encontramos que son compatibles con el veneno y el antídoto. El señor Potter estará muy cansado y requiere de descanso por un par de días. Tal vez experimente ataques de nausea, dolores de cabeza y mareos. Estos son efectos secundarios y pasaran después de un tiempo.

Se preguntó porqué ella le hablaba a Teddy y actuaba como si él no estuviera presente. Tal vez era una de esas personas que odia a los niños.

-Ya puede ir a casa- continuó diciendor10; varias pociones le están esperando, así que asegúrese de comprobarlas con el medimago de turno en este piso antes de que el señor Potter se vaya. Su varita le será de vuelta en ese momento.

Miró altaneramente a Score como clara muestra de que desaprobaba su presencia no autorizada. El joven Malfoy le devolvió la mirada con una tan fría arrogancia que Al tuvo que sonreír. Él podía practicar esa expresión por meses y nunca llegaría a estar ni remotamente cerca de hacerla igual. Ella resopló y se fue.

-Iré a buscar tus pociones y tu varita, Al. Vístete y te llevaré a la mansión Malfoy.

Fue extraño ver a tía Hermione y tío Ron en sala de visitas del la casa de Score. Sabía que los adultos Weasley y el señor Malfoy no se llevaban bien. Score había tratado rencilla con Rose en la escuela, hasta que un día su prima comenzó hablar sobre una teoría compleja de Aritmancia. Score se encendió como árbol de navidad y después de eso él y Rose pasaban aburridas incontables horas discutiendo cosas que hacían que el cerebro de Al doliera. Y era imposible odiar a Hugo. Incluso los bravucones de la escuela cuidaban del pequeño Weasley.

Lily estaba sollozando fuertemente en los brazos de tía Hermione. Sintió como sus propias lágrimas llenaban sus ojos. Su tía estiró una mano y se tiró hacia el abrazo de ella. Sosteniendo un poco a Lily de paso.

James había elegido quedarse en el hospital con el tío George y esperar por un cambio positivo en la condición de su padre.

Su momento de dolor pasó rápidamente, pero lo dejó tan cansado que casi no se podía mover. Teddy lo levantó y casi se caen.

Maldición, Al, ciertamente ya no eres un niño ¿ah?- invocó un hechizo peso-pluma y el chico recostó su cabeza en el pecho del Auror, demasiado cansado para sentir vergüenza por ser cargado. Teddy siguió a Score a la habitación de Al, o mas bien la habitación que siempre usaba cuando se quedaba en la Mansión Malfoy. Estaba adjuntada a la de Score.

Se puso las pijamas que siempre dejaba en el armario y se metió a la cama. Scorpius le dio las buenas noches y se retiró a su propia habitación mientras que Teddy se quedó arropándolo. El auror le dio un rápido abrazo y un beso en la mejilla.

-Buenas noches, Al. Estaré aquí en la mañana.

Cuando Teddy se fue, Al peleó contra el cansancio que quería arrastrarlo a la inconsciencia. Esperó, pero la puerta que se abrió no fue la que daba para la habitación de Score. Lily se acercó a su cama cautelosamente.

-¿Puedo dormir contigo?- preguntó con voz rasposa por las lágrimas. Sin decir nada tiró de las sabanas y ella se trepó en la cama y se acurrucó en su pecho. Sus lágrimas le mojaron la camisa del pijama rápidamente.

-No puedo creer que ya no esté, Al-dijo suavemente.

-Lo sé- acarició el cabello de su hermana algo incómodo.

-Quisiera no haber peleado con ella tanto. Quisiera haber sido una mejor niña.

-No digas eso. Eres una gran niña, Lily-dijo- Se que ella estaba orgullosa de ti.

La otra puerta se abrió y Score caminó hacia un lado de la cama. Casi no podía verlo en la pálida luz que venía de la ventana. Estiró la mano y tomó la de Score.

-Lo siento, ella…

-No hay problema- dijo Score subiendo al otro lado de Al. Una mano estaba enterrada entre los dos y la otra descansaba en el abdomen del moreno. El aliento de Scorpius llegaba como bocanadas a su sien.

-¿Crees que papá estará bien?- susurró Lily.

-Mi padre va ayudarlo- dijo Score en su tono de confianza suprema- ya verás. Ahora a dormir, los dos.

Lily suspiró. Al puso su mano sobre la de Score y enganchó sus dedos. Suspiró contento y obedeció a la orden de su amigo.

El amanecer de un nuevo día

Albus se despertó un poco después de que el señor Malfoy se llevara a Lily. Casi había escuchado la suave conversación y apenas abrió sus ojos. Notó que aún estaba oscuro. El señor Malfoy había mencionado algo de ir a San Mungo ayudar su papá. Score se pegó más a su cuerpo y todas sus preocupaciones por su padre desaparecieron. El señor Malfoy lo arreglaría todo. Estaba seguro de eso.

Se acurrucó más a Score y volvió a dormirse.

Tiempo después, un delicioso toque en su piel lo trajo de vuelta a la consciencia. Gruñó ligeramente y siguió flotando entre la realidad y el sueño. Su atención se enfocó rápidamente en los dedos que se deslizaban por su pecho, haciendo diseños en espiral y dejando su piel de gallina ante el contacto. Sintió un cálido aliento en su oído y unos dientes jugando con su lóbulo, haciéndole cosquillas. De repente estuvo muy despierto.

La mano se deslizó hacia abajo y dibujo círculos en su ombligo con una infinita lentitud.

-Albus- la voz de Scorpius era un susurro silbante, dibujando su nombre y mandándole un escalofrío por toda la espina dorsal- ¿Ya estás despierto?

Su habilidad para hablar quedó ahogada en la avalancha de deseo. Los pálidos dedos se movieron más abajo, explorando debajo de la cinturilla del pijama.

-Oh. Así que estás despierto- ronroneó Score y Al tuvo que invocar recuerdos de Elladora Greengrass para evitar correrse en ese momento. Esta era su primera vez desde que Score admitió sus sentimientos por él, y mierda que no quería joderlo.

Giró su cabeza hacia la voz sexy y tomó los labios de Score en un apasionado beso. Estiró la mano para repetir las encantadoras caricias que le estaban dando a su polla y se encontró con solo piel.

Jadeó, lo cual fue casi imposible considerando que tenía la lengua de Score en su boca, pasó sus manos con curiosidad por todo el cuerpo del rubio. Scorpius estaba completamente desnudo. Sollozó ligeramente, sorprendido de descubrir que habían un nivel mas allá de estar duro.

Rompió el beso.

-Joder, Score, estás…

Finalmente tocó el duro miembro de Score, tan familiar y a la vez tan nuevo. Score rió sobre sus labios.

-Sí, me desperté hace un rato, necesitado de ti. Te deje dormir tanto como pude soportarlo-la pálida mano abandonó su erección y jaló firmemente su ropa- tu turno.

Al casi no podía sacar palabras de su garganta seca.

-Quieres decir… ¿Quieres….

Los ojos de Scorpius eran plata líquida y su sonrisa le dio extraños retorcimientos a sus adentros.

-Si, Albus. Lo quiero hacer.

Tragó duro, lo cual no hizo nada para desaparecer el desierto que se había instalado en su garganta. Soltó a Score y rápidamente se desvistió, preguntándose cómo le había desabotonado la camisa sin haberlo despertado.

Tembló cuando estuvo desnudo. Se buscaron al mismo tiempo, besándose y acariciándose hasta que la incomodidad desapareció en una avalancha de lujuria. Score se sentía… tibio y suave e increíble. Sus manos estaban por todos lados. En Hogwarts habían mantenido unos límites estrictos, sus pajas mutuas habían sido casi automáticamente agarradera de pollas. Esto era mucho mejor. No podía dejar de tocar a Score.

Amaba los músculos en la espalda del rubio, la línea angular de su caderas, el fino vello que cubría sus muslos. Y Score sabia mejor de lo que se sentía. Besó y lamió su garganta, su cuello, sus pezones los cuales provocaron una reacción interesante, su abdomen plano… e incluso… Creyó que Scorpius se partiría en dos cuando levantó su espalda en una posición casi imposible cuando cerró su boca sobre la polla de su amigo.

Una mano agarró su oscuro cabello y Score gritó.

-¡Mierda, Al!

Apartó su boca de la erección de Scorpius y lo miró consternado.

-¿Te lastimé?

-¡Merlín, no! Eso ha sido lo mejor que he sentido en mi vida, pero… ya no puedo soportarlo más.

Una increíble sensación de poder llenó a Al, el cual sonrió con pura maldad. Inclinó su cabeza y tomó nuevamente la polla de Scorpius en su boca, tragándolo tan profundo como podía y chupó.

Score se arqueó nuevamente. Casi le arrancó una buena cantidad de cabello y explotó en su boca. Se ahogó un poco, aunque lo había estado esperando. Tragó lo más rápido posible, principalmente para quitarse el sabor de la boca. Definitivamente no era jugo de calabaza. Aún así, era Scorpius, así que lo aceptó.

La mano en su cabello se relajo y lentamente soltó la polla de Score y comenzó a subir sonriente hasta estar a la altura del rubio. La mano de Score se deslizo de su cabeza hacia su mentón. Lucía algo aturdido y… feliz, algo que nunca había visto en la cara de su amigo antes. Decidió que esa cara así le gustaba bastante.

-Maldita sea, Al. Eso fue increíble.

Albus sonrió y asintió estando de acuerdo.

-No… nos hemos encargado de ti, aún- murmuro Score y Al se sonrojó.

-Um… Yo más o menos me corrí cuando tú lo hiciste.

-Oh Al, eso no está bien.

Albus se rió, porque para él se sintió muy bien.

-No me estoy quejando.

-Te compensaré más tarde- dijo envolviéndolo para darle un beso.

-No puedo esperar- soltó en un suspiro.

Los besos de Score eran dulces y gentiles. Al finalmente rompió el beso y colocó su cabeza en el pecho de Score antes que su corazón explotara. Apretó fuertemente a Score y suspiró. Mientras que su amigo acariciaba sus cabellos.

-¿Qué pasa?

-No me debería sentir así de feliz cuando mi mamá está… mi mamá está muerta y mi papá está en el hospital- tragó duro ante el regreso del nudo en su garganta. Unos suaves dedos tocaron su quijada y levantaron su cabeza para encontrarse con los ojos grises.

-A ella no le gustaría que estuvieras acostado llorando ¿cierto? ¿No crees que ella prefiere verte feliz?

Score probablemente tenía la razón. Sabía que a su mamá no le gustaría verlo miserable.

-Tu papá tampoco-añadió Score y Al rió.

-No estoy seguro de que la idea de felicidad para ellos sea besarme y hacer… otras cosas con mi mejor amigo.

-No estoy seguro- dijo Score de forma misteriosa.

Pasó sus dedos por la quijada de Score. Siempre le había gustado la forma que tiene.

-¿A qué te refieres?- preguntó

-Temprano, cuando no estabas, la amiga de mi papá, Pansy dijo que mi papá estaba enamorado de tu papá.

Sus dedos dejaron de moverse y sus ojos se abrieron ampliamente.

-No lo creía al principio, pero ahora que lo he pensado… creo que es verdad. ¿Por qué crees que mi papá de a milagro pestaño cuando nos vio besándonos?

Retrocedió el tiempo en su mente algo sorprendido, pensando en todas esas veces en que su padre y el señor Malfoy habían estado juntos. Al principio habían estado o peleando o siendo fríamente amables, pero últimamente… recordó aquella vez cuando el señor Malfoy los recibió en la entrada de la Mansión. Se habían casi abrazado, con las manos y las frentes tocándose. De repente todo cobraba sentido y parecía más claro.

-Mi mamá tenía una aventura con el hombre que me raptó.

-Lo sé. Estaba allí bajo la capa invisible ¿Recuerdas?

-¿Me preguntó si mi papá está enamorado del tuyo? Pensé que amaba a mi mamá, pero ahora no estoy seguro. Discutían tanto. Creo que dejaron de amarse hace mucho tiempo.

-Tal vez mi papá le robó a tu mamá su esposo y por eso buscó consuelo en los brazos de otro hombre. Nosotros los Malfoy somos irresistibles, y tú lo sabes.

Albus lo mordió ligeramente en la quijada y se rieron.

-Supongo que en todo caso, tienes razón en esa última parte.

-Por supuesto, que tengo la razón- Scorpius se inclinó para darle otro beso y Albus dejó de preocuparse sobre las posibles vidas amorosas de sus padres. Después de un buen tiempo rompió el beso a duras penas.

-Será mejor que nos vistamos. Lily podría entrar en cualquier momento.

Score asintió y le dio un breve beso en los labios antes de bajarse de la cama y colocarse el boxer amarillo que se había quitado. Admiró su esbelto cuerpo por bastante tiempo.

-¿Te vas a quedar en la cama hoy?- preguntó Score mientras se ponía los pantalones.

Salió del calorcito de las sábanas y se colocó sus propios calzoncillos después de haberlos invocado de la gaveta. Se puso un pantalón y sacó una camisa del armario. Se distrajo con la vista de Score colocándose una camisa amarillo pálida. Scorpius vistiéndose era casi tan erótico como Scorpius desvistiéndose.

-¿Quieres que abotone la camisa por ti?- se ofreció y notó que no había hecho eso desde hace muchos años. Se habían abotonado las camisas cuando eran niños, para evitar que alguno pusiera los botones en el hueco incorrecto.

Se acercó y comenzó con el botón de arriba. Estuvo sorprendido que con solo pararse cerca del rubio hacía que su corazón se acelerara y su dedos temblaran.

Cuando terminó, pasó sus manos por la cinturilla del pantalón de Score para meter el borde de la camisa. Score gruñó ligeramente cuando Albus se inclinó sobre él para llegar a la parte de atrás. Apretó cariñosamente el trasero del rubio. Merlín, se estaba poniendo duro nuevamente, y por lo que podía sentir, Score también.

La puerta se abrió de un tiro y los labios de Score se apartaron de su despreocupada exploración por el cuello de Al.

-¿Qué hacen?-exigió saber Lily.

-Vistiéndonos- respondió su hermano calmadamente y terminó de acomodarle la camisa a Score, para después apartarse.

-Parecía como si se estuvieran besando-dijo sin gracia. Se tiró en la cama y se sentó con las piernas cruzadas mientras observaba a Albus colocarse su camisa negra.

-La tía Hermione envió un mensaje. Ella y el papá de Score invocaron un hechizo que detuvo el que papá tenía, pero aún no ha despertado. El papá de Score todavía está allá con James.

Miró a Scorpius con alivio y su amigo le devolvió la sonrisa a su clásica manera de te lo dije.

-Oh, si, vine para darte esto, Al. Tienes que tomártelo- sacó un vial y se lo tiró. Al lo atrapó en el aire y lo miró por un momento, sin querer recordando el veneno que Zabini le había forzado a tomar. Score se acercó a él y le pasó una mano por la toda la espina dorsal.

-Mejor que te la tomes o te la haré tomar a la fuerza- le murmuró.

Tomó la poción obedientemente y se estremeció.

-¿Acaso todas las pociones medicinales tiene que ser hervidas con el equipo usado de Quidditch?r10; se quejó. Score pasó un brazo por su hombro.

-Vamos a comer. Me muero de hambre.

En el momento en que mencionaron comida, se dio cuenta que no había comido desde el día anterior. Score lo arrastró fuera de la habitación y Lily se bajó de la cama para seguirlos.

TBC....

Notas finales:

Dos Capis mas y se acaba!!!

No olviden pasar por el SlyGry!

gracias por leer.... y mil gracias a Nande-Chan por betearme estos capitulos!!

BESOTES!
Krispy