Disclaimer: El Copyright y la Marca Registrada de todo lo referente a Harry Potter, es propiedad de la escritora J.K. Rowling. La frase que está entre comillas en el summary, pertenece a Paul Geraldy.
Dedicatoria: A Sirenita. Porque siempre está ahí para mí y porque ella desde hace mucho quería una viñeta feliz de Teddy. Gracias por todo, te amo Gabby :) y aquí tienes esta viñeta para ti solita escrita con todo mi cariño.
Secreto.
La luna en cuarto creciente se encontraba en todo su esplendor aquella noche. Eran pocas las nubes que había en el cielo en ese momento, pero aun así, el frío que se sentía en el ambiente recordaba a los londinenses que todavía seguían en inverno.
Y ahí, recostado en el pasto húmedo por la brisa y con las manos detrás de su cabeza, se encontraba un chico con cabello turquesa mirando fijamente el cielo como si fuera lo más interesante del mundo.
Aunque a simple vista parecía que solamente veía las estrellas, lo cierto era que el se encontraba pensando. Pensaba, recordaba y añoraba a sus padres. Otra vez. De nuevo y con más fuerza.
Era conciente de que ya habían pasado más de quince años, pero él seguía su tradición de ir a aquel pedazo de tierra, acostarse, mirar el firmamento y recordarlos. Porque aunque nadie entendiera, muchas veces se sentía fuera de lugar en aquel ambiente tan familiar en el que había crecido, y que le recordaba, de nuevo, que ellos no estaban para recibir junto a él un nuevo año.
Tan sumido estaba en sus pensamientos, que no se dio cuenta de que una rubia lo había estado observando desde hacía un buen rato. Sigilosamente y tratando de no hacer ruido, Victoire se acercó más y cuando estuvo a su lado, se tiró en el pasto, imitando la posición de su acompañante.
-Hola Vic ¿Qué haces aquí?-cuestionó el metamorfomago sin dejar de mirar el cielo.
-Vengo a hacerte compañía.-contestó la chica mirándolo fijamente con sus ojos azules.
-No tendrías que haber venido-dijo Teddy volteando a verla por primera vez-Puedes coger un resfriado con este frío que hace.
-Lo sé, pero quiero estar aquí.-aclaró la rubia sonriendo cálidamente y tomando su mano entre las de ella.
Teddy le devolvió la sonrisa realmente agradecido. Tomó ambas manos de la chica y las apretó suavemente antes de atraerla hacia sí y darle un cariñoso beso en la frente. Se quedaron algunos minutos en silencio, solamente escuchando los sonidos de la naturaleza y uno que otro grito proveniente de la casa.
-Los extrañas mucho.-habló Victoire y era una afirmación, no una pregunta.
El metamorfomago solamente asintió, pero no habló. Tenía un fuerte nudo en la garganta y sentía que sus cuerdas vocales no podían articular ningún sonido sin que las lágrimas corrieran por su rostro. La chica giró la cabeza hacia él y con delicadeza le acaricio el dorso de la mano mientras se arrastraba un poco por el pasto y se acomodaba en el pecho del chico que, por instinto, comenzó a acariciarle el cabello.
-¿Te digo un secreto?-preguntó Victoire volteando hacia arriba para encontrarse con sus ojos castaños.
-Dime.
-Te quiero mucho.
Teddy la miró fijamente y le sonrió a la vez que tomaba la cara de la chica entre sus manos y le plantaba un beso en los labios. Ambos sintieron pequeñas descargas en sus cuerpos y Victoire, sin dudar ni un segundo, continuó con el beso. Ese beso tan especial y tan deseado por los dos desde hacia varios años.
-¿Y yo te digo otro secreto?-preguntó Teddy separándose suavemente de la chica para mirarla directo a los ojos.
Victoire asintió sin despegar su mirada, totalmente embelesada por los castaños ojos del metamorfomago.
-Estoy enamorado de ti.-confesó el chico mientras su cabello se volvía de un rojo intenso. Cuando se dio cuenta de ese hecho, frunció levemente el entrecejo y murmuró un apenas audible "Demonios, odio estos cambios".
La rubia solamente rió y se levantó de un salto del pasto. Tomó la mano de Teddy para ayudarlo a levantarse y cuando ambos estuvieron de pie, se besaron de nuevo, como si no creyeran que eso realmente estaba sucediendo. Fue entonces, cuando escucharon las voces dentro de La Madriguera:
-Cinco, cuatro, tres, dos, uno… ¡Feliz año nuevo!-gritaron todos a coro y desde afuera, los chicos pudieron escuchar las risas y las felicitaciones.
-Feliz año, Vic.
-Feliz año, Teddy.
Se sonrieron mutuamente y observaron cómo los ojos del otro brillaban de forma especial. Victoire se acercó a él y dio un tierno beso en la mejilla para después delinear el contorno de sus labios con uno de sus dedos. Teddy cerró los ojos ante el contacto y tomó la mano de la chica entre las suyas, para luego depositar un beso ahí.
Tal vez sus padres no estuvieran con él para celebrar el ingreso de un nuevo año, pero el metamorfomago sabía que ellos, desde donde estuviesen, estarían sonriendo al comprobar que, por primera vez en su vida, su hijo había recibido el año de forma especial y sin derramar lágrimas por su ausencia.
N/A: Ok, la viñeta no me terminar de convencer. Llevo días escribiéndola y en verdad me costó mucho trabajo y no tengo la menor idea de porqué. Algo tarde llega la historia de fin de año, pero llega y eso es lo importa ¿no:) Pido disculpas por la tardanza, pero es que estuve enferma durante las fiestas, mis musas se fueron de vacaciones al Caribe, etc.
Pero ya tendrán sus viñetas puntualmente los domingos (o los lunes, depende) porque estoy de vacaciones y aprovecho para escribir. Tengo muchas viñetas planeadas para este fic, solo es cuestión de escribirlas xD.
Nos leemos y muchas gracias por los reviews que me dejan en este tributo a Ted Remus Lupin Tonks.
Atte. Bianca
