Disclaimer: El Copyright y la Marca Registrada de todo lo referente a Harry Potter, es propiedad de la escritora J.K. Rowling. La frase que está entre comillas en el summary, pertenece a Paul Geraldy.
Dedicatoria: A Piby Weasley. Por haber sido mi review número 100; como no se pudo en el fic de "Tentaciones" lo conseguiste en este :) Ya sabes que te quiero un montón socia y gracias en serio por siempre leerme y darme tu apoyo.
Crisis.
-Harry, tenemos que hacerlo.
-Lo sé, Ron, lo sé-admitió el pelinegro-Pero es que no sé cómo…y las chicas no nos dejaron muchas instrucciones que digamos.
-¿Qué no nos dejaron instrucciones, dices¡Pero si el bebé hace más cosas que yo en un día!-dijo el pelirrojo mirando con incredulidad a su amigo.
-Vale, si nos dejaron instrucciones pero no sobre esto.
-No puede ser tan difícil.-agregó Ron encogiéndose de hombros a la vez que tomaba al pequeño y lo colocaba en la cama.
-Tienes razón,-dijo Harry acercándose a su ahijado con una sonrisa en la cara-Vamos, es un pañal…no puede ser mas difícil que derrotar a Voldemort.
Ronald asintió más animado y se alejó un poco de donde se encontraba el metamorfomago.
-Te concedo el honor.-dijo con voz burlona mientras estiraba su brazo hacia el niño y le hacía una pequeña reverencia a su amigo.
-Pero…
-Harry, es tu ahijado, por lo tanto es tu obligación.
El chico suspiró y con cuidado le quitó el pantalón a Teddy que miraba a ambos hombres con los ojos abiertos y de vez en cuando daba palmaditas de alegría.
-Vamos a ver…-murmuró el pelinegro mientras desabrochaba la cinta del pañal y en cuanto lo abrió, un olor fuerte inundó la habitación.
-Mierda-dijo Ron, para luego comenzar a reírse por lo oportuna que había resultado su frase-Vaya, que gracioso soy.-continuó quitándose una lágrima ficticia aun con la sonrisa en su cara.
-Oye tú gracioso, ven aquí y ayúdame con esto.-reclamó Harry mirándolo con el entrecejo fruncido y levantando las dos piernas del bebé en el aire.
Ron se acercó con una mueca de disgusto en su cara.
-¿Qué puedo hacer por ti?
-Podrías detener las piernas de Teddy mientras yo voy por las toallas, el pañal nuevo, el talco, la crema…-comenzó a enumerar a la vez que se dirigía al mueble donde todo eso se encontraba.
-Por Merlín ¿todo eso necesita solo para ponerle un puñetero pañal?-agregó el pelirrojo con incredulidad, y después dirigió la vista al pequeño que lo miraba atentamente-Que complicado eres, amigo.
Por respuesta, una risita escapó de la boca de Teddy mientras observaba a su padrino y a su amigo descifrar el difícil enigma de cómo abrir el pañal nuevo de forma correcta.
Una hora después…
-Joder, recuérdame jamás tener hijos.
-Jamás. Nunca.
Ambos hombres tenían cara de haber pasado recientemente por una crisis nerviosa y en parte era verdad porque descubrieron que cambiar un pañal, no era una tarea fácil. Los chicos se acercaron al sillón y se sentaron. Harry tomó a su ahijado entre sus brazos y lo colocó en su regazo mientras encendía la televisión para ver un partido de fútbol. Así pasaron varios minutos, hasta que de repente Ron se levantó de un salto y corrió a la cocina; y antes de que Harry pudiera preguntar qué demonios estaba haciendo, el pelirrojo llegó con un biberón en su mano. Harry lo miró con una ceja alzada.
-¿Qué?-preguntó el chico encogiéndose de hombros-Acabo de recordar que en el itinerario de Teddy venía darle de comer a esta hora.
Y sin decir nada más, tomó al pequeño entre sus brazos y comenzó a alimentarlo. Cabe decir que el pelinegro lo miraba con semblante preocupado y hasta se podría decir que estaba asustado, y no era para menos: A simple vista se notaba que Ron nunca había tenido un bebé entre sus brazos. Se levantó rápidamente y le quitó el niño a su compañero.
-Deberías aprender a cargar bebés y luego hacerlo.-dijo Harry contestando a la muda pregunta de Ron, que se había quedado con las cejas alzadas cuando su amigo le había quitado al bebé.
El pelirrojo agitó una mano en el aire, dando a entender que eso no tenía mucha importancia.
-Como ya dije antes, no pienso tener hijos, así que no tengo porqué preocuparme.
-Eso díselo a Hermione.
Ron se atragantó con la cerveza de mantequilla que estaba bebiendo.
-Harry, ni siquiera tenemos veinte años y tú ya me quieres ver con hijos.
El chico se encogió de hombros; luego le quitó el biberón a Teddy -que daba signos de querer tomar una siesta- y se sentó en el sofá aun con su ahijado en brazos. A su lado, Ron miraba el techo con un gesto pensativo en su rostro.
-¿Sabes? Creo que tienes razón.
-¿Sobre qué?-cuestionó el pelinegro.
-Creo que tengo que hablar con Hermione y decirle que no quiero tener hijos-continuó él girando la cabeza hacia tu amigo-Y por tu propio bien, espero que estés pensando decirle lo mismo a Ginny. No quiero que tus sucias manos de pervertido la toquen.
-No son las manos lo que crean a los niños.
-Harry…
-Esta bien, lo que tú digas.
Ron asintió no muy convencido y miró al pequeño.
-Es tierno.
-Sí, lo es.
-Pero es muy complicado.
-Lo es.
-Me pregunto ¿habrá heredado la torpeza de su madre?
Harry no pudo evitar reír.
-Esperemos que no, pero a lo mejor y sí. Aunque igual también tiene los genes de Lupin y bueno…Tonks y Lupin no es que fueran muy parecidos, así que se va a equilibrar.
El pelirrojo dejó que por su cara cruzara una sonrisa y por más que lo intentó, no pudo separar la vista de aquel pequeño. Y es que, aunque tuviera la variedad de emociones de una cucharilla de té, sentía pena por Teddy. Porque él había nacido en medio de una guerra y ésta, cruel y encarnizada, le había arrebatado a su familia. Trató de alejar esos pensamientos de su mente y levantó la mirada en cuando escuchó el timbre de la puerta.
-¡Llegaron!-gritaron ambos levantándose precipitadamente del sillón.
Hermione, Andrómeda y Ginny ingresaron a la casa y dejaron sus abrigos en el armario del recibidor.
-¿Y cómo les fue con el pequeño?-preguntó Hermione sentándose a un lado de su novio que la miró con una sonrisa.
-Pues, ha sido una mi…-comenzó Ron hablando con sinceridad pero fue interrumpido por Harry.
-Misteriosa experiencia.-dijo el pelinegro ante la mirada incrédula de su amigo.
Las chicas lo miraron con confusión al oír la palabra "misteriosa".
-Y digo misteriosa porque bueno, nunca había tenido a cargo a un bebé-aclaró Harry-¿Creen que su padrino no es perfectamente capaz de encargarse de su propio ahijado? Que mala opinión tienen de mí.-continuó como si alguien le hubiera reclamado su falta de responsabilidad con el metamorfomago.
Ron lo miró con las cejas alzadas.
-¡Que bueno, Harry!-exclamó Ginny dando unas palmaditas-Porque queríamos ver cómo les había ido y bueno, ya que vimos que todo está bajo control les podemos decir que justo hemos decidido salir todos los viernes al café como ahora y ustedes se quedarán a cargo del pequeño.
Ambos hombres se miraron al mismo tiempo y no pudieron evitar que su cara desvelara sorpresa; pero ninguna de las mujeres pareció notarlo.
-Bueno, yo me retiro-dijo Andrómeda tomando a su nieto entre sus brazos y tapándolo con una cobija-Nos vemos el otro viernes.
Todos la despidieron. Hermione se acercó a Ginny, le murmuró algo en voz baja y ambas subieron corriendo a la habitación; al parecer la pelirroja iba a prestarle algo de ropa a su amiga.
Mientras tanto, en la sala, los dos chicos no se habían movido de su lugar.
-Es tu culpa.-murmuró Ron.
-Tienes que entender que era mi deber defender mi orgullo de padrino.
-Pues es tu orgullo, no el mío-continuó el pelirrojo-Y ahora tendremos que cambiar pañales todos los viernes -esa será tu tarea, claro está- y cuidar de él. Creo que iré ensayando el cómo cargarlo.
Pasaron varios minutos y las mujeres volvieron.
-Ya nos vamos-dijo Hermione despidiéndose de Ginny y Harry-Nos vemos mañana.
-Sí y acuérdate de traer ese traje tan mono que le compraste a Teddy.-recordó la pelirroja.
-Oh, claro, no se me olvida.
Ron y Hermione salieron y en cuanto la puerta se cerró, Ginny se acercó a Harry y se enganchó a su brazo.
-Que bonito tener un bebé ¿no lo crees?-le preguntó mirándolo.
-Claro, me encantaría hacer ensayos para bebés.-dijo él mirándola inocentemente.
Ginny rió y sus mejillas se pusieron un poco coloradas.
-¿Y qué estamos esperando?-preguntó mientras subía corriendo las escaleras.
Y mientras Harry subía el primer escalón, casi pudo jurar oír cómo Ron se atragantaba detrás de la puerta.
N/A: Ya quería actualizar este fic y aunque tenía las ideas, no más la inspiración no me llegaba, pero por fin hoy pude terminar esta viñetita. Como pudieron ver, ha sido de las más largas que he escrito hasta ahora y (¡milagrosamente!) no ha sido triste, sino todo lo contrario. Ya sé que Teddy no sale mucho acá pero me gustó la idea de poner a estos dos cuidándolo y no pude evitar que mi vena RHr y HG saliera a la luz xD. Espero que no les haya defraudado.
Les aviso que la próxima viñeta que subiré será el 14 de Febrero (sí, hasta ese día u.u) a menos que mis queridas musas me visiten antes (de ellas depende). Igual, la viñeta de San Valentín la tengo casi terminada y les aviso que será larguita.
Espero sus comentarios, criticas, sugerencias, etc, en un review.
Saludines
Atte. Bianca
