Disclaimer: El Copyright y la Marca Registrada de todo lo referente a Harry Potter, es propiedad de la escritora J.K. Rowling. La frase que está entre comillas en el summary, pertenece a Paul Geraldy.

Dedicatoria: A Piper Lupin. Porque hoy está de cumpleaños :) Que te lo pases genial mi niña y que disfrutes mucho este día tan especial; aquí te dejo mi regalito. Gracias por inspirarme para poder terminar la viñeta. ¡Te quiero un montón!


Eco.

Eran aproximadamente las cinco y media de la tarde de un catorce de Febrero y el sol ya comenzaba a esconderse entre las grandes montañas que rodeaban Hogwarts. Dos estudiantes iban caminando por los límites del Bosque Prohibido, ambos con una bandeja en cada mano y solamente escuchando el eco que sus pasos hacían entre los árboles.

-No debiste haber hecho eso.-dijo el chico rompiendo con el silencio del lugar.

-¿Hacer qué?-preguntó la rubia inocentemente.

-Ya sabes, no te hagas.

-No me hago. No sé qué parte exactamente no debí de haber hecho.

-No debiste decir que tú también habías sido parte de la broma y por consiguiente, tener que estar cumpliendo este castigo conmigo.-explicó el metamorfomago con un poco de culpabilidad.

Victoire suspiró.

-Ya lo sé, pero quise hacerlo. No iba a dejar que vinieras solo a estas horas al bosque-dijo ella mirándolo con el entrecejo fruncido-Aunque si quieres que me vaya…

-No, no digo eso-rectificó Teddy rápidamente-Pero no se me hace justo que pases el día de San Valentín así.

La chica se encogió de hombros -no queriendo aceptar que la compañía de él le resultaba muy placentera- y despreocupadamente se agachó al suelo para recoger una flor lila con unos diminutos puntos amarillos. Según recordaba, esa era la descripción de la planta que Sprout les había mandado buscar.

-Tuve la mañana libre.-contestó Victoire sin darle mayor importancia al asunto.

-Pero en la mañana fue cuando ocurrió, ya sabes…que la ropa interior de Adams apareció en los aros de quidditch-agregó Teddy ligeramente arrepentido. Solo ligeramente-¿No estás enojada?-preguntó de nuevo como si no fuera normal la reacción de ella frente a esa situación.

-Bueno, sí, estoy un poco molesta-dijo la rubia distraídamente mientras seguía recogiendo cuanta flor lila se cruzaba por su camino-Y ahora, me harías un gran favor si dejaras de hablar y te pusieras a ayudarme a recoger esta planta.

Teddy asintió con rapidez y se dispuso a ayudar a su acompañante. Así pasaron algunos minutos de silencio, solamente roto por el leve crujido de alguna rama o el ruido de algún animal.

-Victoire…-dijo el metamorfomago llamando la atención de la chica.

-Dime.

-Lo siento-dijo atropelladamente mientras levantaba la vista y se enfrentaba a los ojos azules de la chica-Siento haber arruinado tu cita, siento que no estés con tu…novio ahorita y que tengas que soportar estar conmigo recogiendo flores lilas con puntos amarillos.

Victoire lo miró fijamente, como si no creyera lo que estaba escuchando y sonrió.

-Teddy, no te preocupes, no es malo estar contigo aquí-dijo la chica sin poder evitar que un sonrojo apareciera por su cara-Ah y te aclaro que Adams no es mi novio.-agregó cambiando su expresión para mirarlo con el entrecejo fruncido.

-¿No es tu novio?-preguntó él con la ceja alzada-Pues deberías decírselo porque no está enterado.

-¿Qué quieres decir con eso?

-Todo Hufflepuff cree que tú y Adams son novios ya por varios meses-explicó Teddy alzándose de hombros y pretendiendo hacerse el indiferente-Se la pasa diciendo que su "amorcito" esto, que su "cariñito" lo otro…

La rubia tenía tal cara de furia que, inconcientemente, el metamorfomago dio un paso hacia atrás.

-Ese…cretino-murmuró finalmente, provocando una carcajada del chico-¿Qué es tan gracioso?-preguntó mirándolo ofendida.

-Tú-contestó simplemente-Creo que "cretino" ha sido la ofensa más grande que has dicho en tu vida.

Victoire se acercó y le propinó un golpe amistoso en el brazo mientras no podía evitar sonreír.

-No acostumbro a maldecir mínimo tres veces al día, como otros.-agregó la rubia subiendo el tono de voz en la última parte del enunciado.

Teddy se rió, lo que provocó que su cabello cambiara del azul eléctrico a un azul cielo. La chica miró atentamente su pelo, aun sorprendida por la metamorfomagia, aunque ya había visto sus cambios repetidas veces. El chico suspiró mientras giraba sus ojos: no le gustaba que su cabello desvelara su estado de ánimo; aunque no había nada de malo en ese azul claro puesto que ese color significaba que estaba relajado. Pero como se pusiera rojo…sacudió la cabeza, tratando de despejar su mente y retomó la conversación.

-Bueno, dejemos la charla y continuemos con la búsqueda de la maldita planta.

Victoire lo miró fijamente por algunos segundos más y después asintió, mientras ambos continuaban con su camino.

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-Vale ¿tenías que ponerlo justo ahí?-preguntó la rubia mirando una de las ramas de un gran árbol.

-Lo siento-dijo Teddy mirando hacia la misma dirección-Lo que pasa es que aventé el canasto hacia el árbol para evitar que se llenara de insectos o lo que sea y bueno…olvidé que no traemos varitas.

-Y también olvidaste que no somos lo suficientemente altos para alcanzarlo y que subirnos por este árbol torcido, no es una buena opción si no queremos terminar con alguna parte del cuerpo rota ¿no?

-Exactamente.-afirmó el chico sonriéndole mientras se rascaba la nuca con una mueca de confusión.

Ambos continuaron mirando la parte de arriba del árbol mientras pensaban en posibles formas de bajar el canasto que contenía todas las plantas que les habían mandado recoger. Obviamente la profesora les había pedido sus varitas, pues no las iban a necesitar, ya que estaban en una zona no peligrosa del bosque; pero ellos habían decidido adentrarse un poco más y para no cargar con el peso de la canasta, la dejaron ahí.

-Lo tengo-dijo el chico chasqueando los dedos-Acércate, Vic.

Confundida, la rubia se puso a su lado; Teddy la tomó por la cintura y con una fuerza que ni siquiera él sabía que tenía, la levantó en el aire y la sentó encima de sus hombros. Victoire abrió los ojos y se puso completamente roja por la posición en la que se encontraban, pero claramente entendió lo que el chico quería hacer: subirla para que ella alcanzara el canasto.

-¿Lo puedes tomar?-preguntó él con la voz un poco cortada por el esfuerzo.

-Sí-afirmó la rubia todavía sonrojada y tomando con cuidado la canasta con las flores lilas-Ya me puedes bajar.-dijo cuando tenía la bandeja a salvo entre sus brazos.

Con cuidado, Teddy se inclinó en el suelo para que ella pudiera bajar, pero haciendo gala de su característica torpeza, se las arregló para que Victoire cayera al suelo de un sentón. Apretó los ojos inconcientemente -conociendo de antemano la furia de la rubia- pero nada ocurrió. De pronto, ella soltó una carcajada y comenzó a reír.

El chico, confundido, la observó y sin poder evitarlo, su mente lo traicionó haciéndole notar que lucía especialmente bonita ese día y más con sus mejillas levemente sonrosadas. Sin darse cuenta, se quedó varios segundos mirándola, hasta que llegó el momento en el que ella se dio cuenta y se puso más roja todavía. Se levantó con cuidado y tomó la mano que Teddy le ofrecía; se puso en pie de un brinco y constató que estaba muy cerca del metamorfomago. Demasiado cerca.

-Hueles a chocolate.-susurró la chica.

Teddy esbozó una media sonrisa y antes de que alguno de los dos se diera cuenta, ya tenían sus labios pegados y se estaban besando. Y no fue un beso espectacular ni mucho menos pasional; fue más bien uno lento, inexperto y cargado de timidez. Después de algunos momentos -que a ambos les parecieron horas-, se separaron lentamente.

-Y sabes a chocolate.-aclaró la rubia dedicándole una bella sonrisa.

Teddy no pudo evitar reír. Sostuvo la blanca mano de Victoire entre las suyas y las frotó un poco para calentarlas, ya que estaban muy frías debido al ambiente. Ella le agradeció el gesto con un beso en la mejilla y tomó la mano del metamorfomago para después comenzar a caminar por el bosque.

Y aunque ninguno lo dijera en voz alta, estaban completamente seguros de que ese había sido su mejor día de San Valentín.


N/A: OMG, cuanto tiempo 0.0 ¿Se acuerdan de mí? Más les vale porque yo sí que me acuerdo de todos ustedes xD. Cómo ven, la viñeta no es nada del otro mundo y sinceramente, el final no me gusta, pero por más que pensé, no pude encontrar otra forma de terminarlo. Pero aun así, espero que lo hayan disfrutado.

Solo quiero desearles un excelente catorce de Febrero, que lo pasen genial con sus novios o amigos, o con toda la gente que quieren n.n A mi, personalmente, este día me trae malos recuerdos ¬¬ así que no soy mucho de celebrarlo jojo.

Respecto a las actualizaciones, no tengo mucho qué decir. Estoy en una etapa en la cual me estoy siendo obligada a actualizar (no les echo la culpa, pero así me siento) así que trataré de escribir cuando yo tenga ganas y mil perdones si eso toma tiempo u.u Pero siempre tengan en cuenta que esta historia JAMAS quedará abandonada.

Sin más, muchos besos y ¡Feliz Día de San Valentín! (:

Atte. Bianca