Disclaimer: El Copyright y la Marca Registrada de todo lo referente a Harry Potter, es propiedad de la escritora J.K. Rowling. La frase que está entre comillas en el summary, pertenece a Paul Geraldy.

Dedicatoria: A Piby Weasley. ¡Querida socia! Te deseo un MUY feliz cumpleaños :D Espero que te lo pases genial y que sigas cumpliendo muchos años más. Te quiero mucho, linda.


Suerte.

-¡Vamos padrino! ¡Apúrate que se nos hace tarde!-gritó un niño de cabello azul que llevaba un carrito con todas sus pertenencias.

-Teddy, falta media hora y aunque te apures, el tren no partirá antes.-dijo una pelirroja que cargaba con un bebé en brazos.

-Tu tía Ginny tiene razón-agregó Harry-Por más que te apures, el tiempo no lo hará, así que mejor no corras mucho porque te puedes…

El moreno dejó inconclusa la frase cuando vio a su ahijado tirado en el suelo a unos cuantos pasos delante de él. Por la posición en la que se encontraba, sospechaba que se había tropezado con sus propios pies, de nuevo.

-…tropezar.-finalizó el hombre acercándose al chico para ayudarlo a levantarse.

-Estoy bien, estoy bien-dijo Teddy poniéndose de pie con un salto-¡Pero debemos darnos prisa, el tren se va a ir!-exclamó con entusiasmo, demasiado acostumbrado a su torpeza como para avergonzarse.

Harry negó con la cabeza a la vez que una sonrisa surcaba por su cara y siguió a su ahijado.

-Nunca se le acaba la energía ¿verdad?-dijo Ginny en voz alta mirando al chico con una sonrisa-Pero bueno, se lo perdono solo porque hoy es un día muy importante para él.

Su esposo rió y le pasó un brazo por los hombros mientras la guiaba hacia la plataforma nueve y tres cuartos. Tomó de la mano al pequeño Albus que miraba todo con los ojos como platos y advirtió a James que no corriera por ahí porque se podía perder.

Finalmente todos llegaron al muro que anunciaba las plataformas nueve y diez; tomaron asiento en las bancas que se encontraban alrededor y decidieron esperar un poco antes de atravesar la pared. Harry observó a su alrededor y sonrió cuando vio a Teddy mover el pie con impaciencia mientras miraba el reloj cada tres segundos; pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando su hijo de cuatro años llegó ante él.

-¡Papi! ¡Papi!-gritó Al agitando sus manos-¡James me quiere lanzar con los thestrals!-agregó tirándose al regazo de su padre y mirando a su hermano mayor asustado.

Y justo cuando el moreno iba a reprocharle semejante conducta, Ginny habló.

-¡James!-exclamó en voz un poco baja para no despertar a su hija que yacía dormida en sus brazos-¿Cuántas veces te he dicho que no le hagas bromas a tu hermano?

-Perdí la cuenta-afirmó el niño encogiéndose de hombros-Mamá, solo es un juego, Al es un escandaloso.

La pelirroja le lanzó una mirada reprobatoria, pero antes de que pudiera agregar algo más, Teddy se levantó de un salto de la banca y comenzó a correr con su carrito directo al muro. Los adultos no hicieron nada para frenarle, pues sabían con exactitud que el metamorfomago llevaba meses esperando ese momento. Simplemente tomaron de las manos a sus hijos y atravesaron la pared después de él.

-¡Es enorme!-exclamó Teddy mirando con asombro el gran tren que se extendía ante sus ojos-¡Ya me voy a subir, no puedo esperar más!

Ginny rió y se sentó en una banca para descansar, pues su hija aun dormía. Se vio en la obligación de mantener a James su lado y hasta estuvo a punto de lanzarle un hechizo de petrificación porque no se estaba quieto, pues si por él fuera, ya estaría adentro de un compartimiento.

Harry, por otro lado, miraba con algo de nostalgia el tren que tenía frente a él. Le recordó todos sus años de Hogwarts y cada una de las cosas vividas, algunas buenas y otras no tanto. Pero dejó de perderse en sus recuerdos cuando sintió que alguien le tocaba el brazo.

-Padrino-comenzó el chico enredando sus manos nerviosamente-Estoy muy emocionado de ir a Hogwarts pero tengo un poco de…miedo.-añadió susurrando la palabra cerca del oído del moreno.

El hombre se agachó para quedar a su altura y hablando con el mismo volumen de voz, le habló.

-No tienes porqué tener miedo, ahí todos son muy amables y estoy seguro de que harás unos estupendos amigos.-le aseguró.

-¿Y qué pasa si no quieren juntarse conmigo?

-¿Y porqué no van a querer hacerlo?

-Porque ya sabes…

-¿Qué cosa?

-Soy…huérfano.-añadió en voz aun más baja.

Harry sintió un nudo en la garganta de repente pero se pudo contener para que al hablar no se le notara.

-Eso no tiene nada que ver-le dijo-Tu tío Ron se hizo mi amigo desde el Expresso de Hogwarts y él ya sabía que yo era huérfano.

-Pero lo tuyo es diferente-agregó el niño-Tú eras especial porque eras el niño que vivió.

El moreno se acercó un poco más a su ahijado y le habló en tono confidencial.

-Tú eres muy especial, pequeño, mucho más de lo que crees-le aclaró-No tienes porqué tener miedo; te aseguro que antes de que te des cuenta, ya vas a estar rodeado de amigos que también pensarán que tú eres especial.

Teddy asintió aunque no parecía muy convencido.

-Pero…-continuó mirando a su alrededor para evitar ser escuchado por alguien más-¿Y si me molestan por ser hijo de dos personas que ya murieron?

El nudo que Harry sentía en su garganta se intensificó y tuvo que tomarse algunos segundos antes de poder contestar.

-Hijo-comenzó-Escucha muy bien esto: Eres Ted Remus Lupin Tonks y debes de sentirte muy orgulloso de llevar esos nombres y apellidos. Ted, tu abuelo, fue una persona a la que todos quisimos aun cuando yo no me relacioné mucho con él y su muerte fue provocada por una causa muy injusta. ¡Y qué decir de tus padres! Dos de las personas más valientes que he conocido y que lucharon para que tú pudieras vivir en un mundo mejor.

El niño, que miraba a su padrino con ojos maravillados, rodeó a Harry por el cuello y lo estrechó fuertemente, dándole las gracias por esas palabras sin pronunciar palabra alguna.

Justo en ese momento, el sonido del silbato se escuchó y el Expresso de Hogwarts comenzó a lanzar humo por la chimenea. El chofer gritó que faltaba poco para irse y que sería mejor que todos entraran ya.

-Anda, ahora sube y ve cogiendo un compartimiento.-dijo el moreno rompiendo lentamente el abrazo.

Teddy le sonrió y lo soltó por completo. Aun con la sonrisa en su cara fue con su tía Ginny y con sus primos James y Albus para despedirse. También le dijo adiós a su prima Lily, aunque la bebé aun seguía dormida.

Acto seguido, tomó la jaula de su lechuza y se subió con ella al tren. Se asomó por la ventana y ondeó su mano unos instantes para después desaparecer por los pasillos. Fue en ese momento cuando Harry constató de que la plataforma nueva y tres cuartos ya estaba llena y se dio cuenta del montón de gente que lo rodeaba. Se puso a un lado de uno de los pilares de la estación y siguió saludando con su mano, aun cuando su ahijado ya no se encontraba asomado. Minutos después, el artefacto comenzó a avanzar lentamente y poco a poco fue ganando velocidad hasta que desapareció tras una curva.

-Suerte…-dijo Harry en un susurro mientras su mano caía lentamente a su costado.

-Estará bien.-dijo Ginny tomándolo de la mano y dándole un pequeño apretón.

-Lo sé, Gin, lo sé.-afirmó para después sonreírle a su esposa.

Cargó al pequeño Albus que se agarraba a sus ropas fuertemente y tomó de la mano a James que ya había comenzado a exigir su derecho de poder ir a Hogwarts. La familia Potter se encaminó a la salida de King Cross con tranquilidad y se dirigieron al coche que los esperaba a unas cuantas cuadras. El moreno aun seguía pensando en su ahijado y rogaba mentalmente porque el metamorfomago hiciera verdaderas amistades como las que él había hecho el día que subió al tren.

Pero lo que Harry no sabía era que sus ruegos eran en vano, pues para ese momento, Teddy Lupin ya tenía un nuevo mejor amigo que pensaba que él era especial.


N/A: Bueno, hace tiempo que tenía escrita esta viñeta pero no quería subirla hasta tener la siguiente de "Tentaciones" terminada, pero la subí para mi queridísima Piby.

Espero que les haya gustado. Creo que se dieron cuenta de la similitud que hay en la conversación Harry/Teddy con la que Harry y Albus tienen en el epílogo, pero dado que Teddy fue como el "primer hijo" de Harry, me pareció muy tierno escribir algo así. Además de que ya muchos me habían pedido que escribiera esa escena :)

Nos leemos y lectores de "Tentaciones"; no se preocupen, la viñeta está casi acabada.

Atte. Bianca