Disclaimer: El Copyright y la Marca Registrada de todo lo referente a Harry Potter, es propiedad de la escritora J.K. Rowling. La frase que está entre comillas en el summary, pertenece a Paul Geraldy.
Dedicatoria: A Moony-star. Porque es una de las mejores personas que conocí en el 2008, porque me cae super bien y porque ya la quiero un montón :D. Espero que te guste tu regalito de Navidad.
Bufanda.
-Por fin estamos solos.
-Sí.
La noche se extendía con todo su esplendor sobre sus cabezas. No había una sola nube en el cielo que tapara las estrellas y una hermosa luna llena brillaba en él, iluminando las siluetas de dos adolescentes que se encontraban acostados en el jardín de La Madriguera.
Ambos estaban acostados en el césped tomados de la mano, mientras disfrutaban del hermoso paisaje que la naturaleza les ofrecía. Ninguno de los dos hablaba, ninguno se movía, ninguno dejaba de mirar el cielo, pues eran aquellos momentos en la noche, cuando podían tener un poco de intimidad y paz; podían tener un poco de tiempo para estar solos.
-Vic, ¿qué harás mañana?-preguntó el chico bajando la mirada del firmamento para fijarla en los ojos azules de su acompañante.
-¿Mañana?-repitió ella sin despegar la vista del cielo-Ayudaré a mamá a terminar de hacer las galletas, probablemente ayude a la abuela en la cocina y…-pero no pudo continuar, porque Teddy la interrumpió.
-No, no-dijo mientras negaba levemente con la cabeza-Me refiero a "mañana", al futuro, no "mañana" literalmente.-dijo riendo disimuladamente.
-Oh, debiste haber explicado mejor-agregó la rubia girando su cabeza hacia él para sonreírle-Bueno, pienso estudiar para ser sanadora, ¿sabes? Porque quiero ayudar a las personas, me gusta ayudarlas aun cuando digan no necesitar de esa ayuda.
-Siempre has sido muy generosa-la hágalo el joven devolviéndole una hermosa sonrisa, mientras su cabello se tornaba de un color azul eléctrico.
-Tu cabello cambió de color-añadió Victoire sacudiéndoselo mientras el chico reía.
-Sí, aun me pasa que cambia de acuerdo al estado de ánimo.
Ambos rieron y acto seguido, comenzaron a platicar de cosas triviales, como de la Noche Buena que habían pasado ese día, de la alegría de los pequeños al leer sus nombres en las etiquetas de los regalos y de muchas cosas más, hasta que los temas se les agotaron y se vieron sumergidos en un profundo silencio.
-¿Teddy? ¿Tú que harás mañana?-inquirió la rubia volviendo la vista hacia él.
-¿Yo? Aun no estoy seguro-afirmó el chico tomando asiento bruscamente-He pensando mucho en ser auror, pero…no es algo de lo que esté completamente seguro. En realidad no sé lo que quiero, ni siquiera sé si me quedaré en el país.
Y Victoire sabía porqué, pues ya había escuchado esas inseguridades antes. Siempre que se tocaba el tema de a qué se iba a dedicar Teddy, éste se sentía frustrado, pues como ya le había comentado en veces anteriores, le hacía sentir impotente saber los nuevos métodos para protegerse de las artes oscuras y que sus padres no los supieran en aquella época, cuando aun no se desarrollaban; eso siempre lo hacía pararse a pensar en cómo sería su vida actual si ambos hubieran conocido esos métodos.
Y conciente de que eso era lo que pasaba por la mente de su novio en ese momento, le dio un apretón de mano, lo que provocó que el muchacho levantara la vista y ella pudiera ver un leve rastro de lágrimas que luchaban por salir. Lágrimas que luchaban pero que Vic sabía, nunca iban a salir.
Sin que ninguno se diera cuenta, de nuevo ya se encontraban acostados en el jardín mirando al cielo con sus brillantes estrellas. Estrellas que bailaban en el manto de la noche llenas de ternura y luz.
Victoire se arrastró un poco por el césped y se recargó en el pecho del chico, mientras éste le rodeaba los hombros con el brazo. La rubia levantó la vista hacia el rostro de Teddy, le dio un beso en la barbilla y soltó una leve risita cuando sintió la bufanda de él haciéndole cosquillas en la frente. Su novio le sonrió y le dio un beso en la punta de la nariz; y así se quedaron por muchos minutos. Juntos, sonriendo, muertos de frío y entumecidos, pero juntos.
-Pero ya sabes que no importa a donde vaya o no vaya…-comenzó el joven de cabello azul.
-Siempre estarás conmigo, lo sé.-continuó la chica mirándolo fijamente como si estuviera asegurándose de que esa afirmación era verdadera.
-Siempre, Vic, siempre. Nunca lo olvides.
Victoire le sonrió y le dio un breve beso en los labios, para luego recargarse de nuevo en el pecho de Teddy y cerrar los ojos con una sonrisa en su boca.
Y esas palabras se las llevo el viento de Diciembre, pero la promesa quedó guardada en su corazón.
N/A: Después de mil años sin actualizar, vuelvo a hacer acto de presencia. Como mencioné en mi otro fic, mis excusas son las de siempre (escuela y falta de tiempo) con la excepción de que casi durante todo el año, sufrí de una crisis de inspiración tremenda. Realmente me frustré demasiado pero a como ahora están trabajando las musas, creo que me estoy recuperando.
Gracias por la paciencia y siento mucho, en serio, ser una mala escritora que tarda milenios en actualizar.
Atte. Bianca
