Disclaimer: El Copyright y la Marca Registrada de todo lo referente a Harry Potter, es propiedad de la escritora J.K. Rowling. La frase que está entre comillas en el summary, pertenece a Paul Geraldy.

Dedicatoria: A Sowelu.Porque es una de las personas más awesome del mundo, porque en el 2008 tuve oportunidad de conocerla mejor (gracias, LJ, gracias) y porque a pesar de que shippea a esta pareja que a mí no me termina de agradar, yo la quiero un montón :).


Acto.

El timbre de la casa de los Potter sonaba insistentemente mientras un Harry algo ojeroso se apuraba a abrir la puerta para recibir a los recién llegados. En cuanto abrió lo suficiente para que una persona pasara, un niño de diez años vestido con unos vaqueros y una camisa roja, entró corriendo como un rayo y se dirigió precipitadamente a las escaleras.

-¡Hola, tío Harry!-gritó cuando había llegado al segundo piso de la casa.

-Hola, Teddy-respondió el susodicho, aunque sabía que el pequeño no lo había escuchado-Buenas tardes, Andrómeda.

-Hola Harry, buenas tardes-respondió una señora mayor de cabello castaño teñido con algunas canas mientras entraba a la casa y se quitaba el abrigo café que traía.

-¿Gustas algo de tomar?-ofreció el joven dirigiéndose a la cocina.

-No, gracias, en realidad solo vengo de prisa porque tengo que ir a hacer algunas compras antes de que cierren las tiendas del Callejón Diagon-dijo ella mientras se acercaba lentamente a las escaleras-Y bueno, ¿dónde está la bebé?

-Arriba en la habitación con Ginny, y al parecer con Teddy también-dijo Harry sonriendo mientras le hacía ademanes a Andrómeda para que subiera hacia el cuarto principal.

En cuanto llegaron al pasillo donde se encontraban los dormitorios, escucharon risas y el sonido de una televisión de fondo. Entraron a la habitación y vieron a Ginny sentada en la cama sosteniendo un pequeño bulto entre sus brazos. La pelirroja lucía un poco cansada pero la sonrisa que tenía en su cara, demostraba que el cansancio no le importaba para nada.

A su lado, acostado boca abajo, estaba Teddy, quien no dejaba de observar a la bebé, como si fuera lo más interesante del mundo.

-Teddy ha quedado maravillado con Lily-dijo Ginny sonriéndole al aludido-Al parecer la encuentra más interesante que James o Albus.

-Es que ella es muy tierna-aclaró el niño mirando fijamente a la pequeña-Y James y Albus solamente quieren jugar a los caballos y que yo sea el único caballo.

Los adultos rieron y Harry le despeinó el castaño cabello mientras tomaba asiento a un lado de su esposa para luego rodearla por los hombros.

Andrómeda sonrió y se sentó en una mecedora que estaba a un lado de la cama; miró a la feliz pareja que observaba a su bebé como si fuera un milagro -y lo era, claro- y por un breve instante se sintió abrumada por los recuerdos: se vio a ella misma mientras Ted la abrazaba y ambos observaban a Nymphadora dormir.

Pronto se dio cuenta de que aquel no era el lugar ni el momento para recordar ese tipo de cosas, así que sacudió la cabeza y sacó un tema a colación.

-¿Y cómo les ha ido con las nuevas reformas de la casa?-preguntó al recordar que Harry había mencionado que le harían algunos cambios a la mansión Potter.

-Aun no hemos terminado, porque no tenemos muy claro cómo queremos acomodar la casa. Verás, es que nosotros pretendemos…-comenzó a explicar Ginny pasándole Lily a su marido, que cogió a la bebé con un poco de temor; aunque ya había pasado por eso dos veces, siempre pensaba que los bebés eran tan frágiles, que podían escurrirse entre sus brazos en cualquier momento.

El joven se levantó de la cama con sumo cuidado y llevó a la pequeña a la cuna que estaba ahí mismo en la habitación. Y fue cuando se giró para volver al lado de Ginny, cuando se dio cuenta de que Teddy no le había quitado los ojos de encima en todo el rato.

-¿Pasa algo, Teddy?-cuestionó Harry, doblando las piernas para quedar a la altura de su ahijado.

-No-dijo negando con la cabeza-Solo quería ver a Lily dormir.

Harry lo miró curioso.

-Porque ¿sabes, padrino? Los bebés cuando duermen son muy lindos. Cuando Rosie nació, yo me quedaba mucho tiempo viéndola y era muy tierna, también con Albus y con Hugo.-respondió Teddy entusiasmado.

-¿Y con James no ocurrió eso?-preguntó el moreno divertido porque ya se imaginaba la respuesta.

-James me lastimó el dedo cuando toqué su manita.-contestó el niño indignado.

Harry rió y le despeinó el cabello.

-Bueno, vamos a comer y luego regresas a ver a Lily dormir, ¿vale?

Y sin esperar la respuesta de Teddy, Harry se encaminó hacia la puerta del dormitorio, por la cual Ginny y Andrómeda acababan de salir. Sin embargo, a pesar de que tenía mucha hambre, el metamorfomago tomó una de las sillas de la habitación y la arrastró con cuidado hasta situarla a un lado de la cuna. Metió uno de sus brazos por el barandal y tomó la diminuta mano de la pequeña entre la suya propia.

-Lily, eres muy tierna, ¿sabes?-le dijo, aunque estaba casi seguro que ella no podía escucharlo-Y también eres muy afortunada.

Esperó unos segundos para ver si había alguna respuesta, pero tal y como esperaba, no hubo.

-Tú ya eras muy querida incluso antes de haber nacido-siguió contándole-Querida por muchas muchas personas, sobretodo por tus padres. Porque, ¿sabes? Tienes unos excelentes papás que te aman mucho y que no te dejarán nunca.

Teddy sintió un leve apretón en la mano y sonrió.

-Sí, así como lo escuchas. Tía Ginny es muy buena y siempre me da golosinas y tu papá, mi padrino Harry, es como un papá para mí también, porque ¿sabes? Yo no conocí a los míos.

El niño estaba tan concentrado hablando con la bebé, que no escuchó cómo la puerta se abría lentamente y su padrino asomaba la cabeza para saber qué era lo que lo retrasaba para ir a comer.

Cuando Harry tuvo en su campo de visión la cuna con su hija y la silla con su ahijado, un nudo se le formó en la garganta: ese simple acto, esa simple imagen mental, le provocó una mezcla de sentimientos que no pudo describir. Entró con cautela al cuarto y se acercó a Teddy.

-Te estamos esperando para comer.-le dijo mirándolo con atención.

-Ya voy-afirmó el aludido poniéndose de pie.-Solo estaba teniendo una charla con Lily. Estaba contándole lo afortunada que es por tener una familia tan buena.

Harry le sonrió y sin poder evitarlo, le dio un fuerte abrazo.

-También es tu familia, pequeño, que no se te olvide.

Teddy le sonrió.

-Sí, Lily y yo compartimos la misma familia.

Harry le devolvió la sonrisa y ambos salieron del dormitorio para bajar al comedor.

Y algunos años más tarde, Teddy comprobaría que había dicho la verdad, pues él y Lily compartirían una familia: una familia que ellos mismos habían creado.


N/A: Son las 11:40 de la noche y me he decidido a ver actualizar. ¿Lo ven? Ahora no se pueden quejar que me tardé porque según yo, me tardé menos de una semana xD.

Y ¿adivinen qué? Ya hay otro capítulo más cociéndose.

Espero que hayan disfrutado este capítulo, sobretodo porque es mi primer wannabe Lily/Teddy. Y gente, ¡ya vamos a la mitad de la tabla! :D

Atte. Bianca