Tú eres

Cáp.4 Lápices de colores

Tú eres...

Dios, cada vez que recordaba la escena de la semana pasada a Hinata se le subían los colores, y lo mejor era que Hanabi venía más seguido a verla, bueno a ver exactamente a Sai, porque de ella pasaba completamente, solo le hablaba para pedirle algo.

Sonrió con un poco de amargura, aunque Hanabi sabía muy bien disimular delante de su padre, Hinata sabía que le guardaba rencor por haberse marchado y amenazado, solo faltaba que Hanabi intentara quitarle a Sai y ya tendría todo lo que ella quería.

Pero Hinata no iba a dejar a Sai marcharse así como así, bueno si él quería si le dejaría marcharse, pero si era cosa de su hermana no, no le dejaría.

-¿Hinata?-la voz de Sai le despertó.

-¿Si?-se sonrojo nada más ver los ojos oscuros de él.

-¿Te encuentras bien?-le preguntó, ella solo asintió.

-Voy a preparar el desayuno.-le dijo mientras se marchaba hacía la cocina.

Sai la miró preocupado, sabía que Hinata era de las chicas más sensibles y frágiles mentalmente que había conocido, por una parte eso le gustaba, pero por otra eso podría llevar a Hinata a hacer una locura. Como la vez anterior.

Suspiró un poco frustrado. Alguien golpeó con delicadeza la puerta y Sai fue a recibir a la persona. ¿Adivináis quién era? Su futura cuñada, Hanabi Hyuga estaba enfrente suya con un vestido bastante sugerente, que dejaba ver marcada su figura, mientras que su largo cabello castaño caía como una cascada por debajo de su cintura.

-Hola, Sai.-dijo con una voz melosa.

Sai se quedo hipnotizado, quizás por que se sorprendió verla tan femenina. Nunca la había visto así, pero simplemente le asustó el tono de su voz, ella solía ser fría.

-Hola...-seguía parado enfrente suya.

Hinata salió de la cocina para recibir a la visitante. Y miró con tristeza como Sai la miraba, bajó la mirada y fue a recibir a Hanabi:

-Hola, hermana.-le tembló la voz a Hinata.

-Hola.-su voz volvió a cambiar, ahora era fría.

-¿Quieres desayunar?-le pregunto cortésmente Hinata, Hanabi asintió.

Hinata volvió a la cocina con lágrimas en los ojos, la muralla que estaba construyendo para alejarse del clan se estaba desmoronando ante sus ojos, tenía miedo, mucho miedo de que Sai ya no la quisiera como antes.

Hanabi entro a la pequeña sala de estar, y se sentó en el sillón, cruzando sus níveas piernas. Sai fue a poner la mesa. Hanabi se levantó del sillón y intentó ayudar a Sai:

-Sai,¿te puedo hacer una pregunta?-el solo asintió.-¿Cuál sería tu mujer ideal?-le dijo melosamente.

-Pues...-se lo pensó un poco-La mujer ideal sería guapa, sexy, extrovertida, animada y sociable.-recitó él.

Acto siguiente Hanabi entrelazo sus manos con las de Sai.

Hinata llevaba a duras penas la bandeja llena de comida, oyó con tristeza lo que decía Sai. Ella no era la mujer ideal, no era sexy, no era extrovertida y mucho menos animada o sociable. Entró como en alma en pena al comedor y se quedó petrificada, Sai tenía la mano sobre la de Hanabi.

La bandeja cayó al suelo, rompiendo todos los platos, Sai se giró para verla pálido como la leche, mientras Hinata salía de la casa corriendo.

Sai suspiró angustiado y retiró la mano de la de Hanabi, ni siquiera la miro y subió a su habitación:

-Marchate.-le ordenó.

Hanabi salió de casa sonriente, sabía la debilidad de su hermana, todo estaba en su cabecita.

Hinata caminó por el bosque sin rumbo alguno, sollozando algo ilegible. Se odio a si misma por ser tan débil, mientras que caía al suelo.

-¿Quién es?-soltó una voz risueña.

-Callaté Kisame.-le sentenció una voz seria.

-Venga Itachi.-se rió el hombre.

Kisame le dio la vuelta con delicadeza al cuerpo de la joven, Itachi miró a la joven, la zarandeó un poco para que se despertara:

-¿Sai?-es lo primero que murmuró la chica, al principió se parecía, pero cuando su vista vislumbró los ojos rojos de Itachi, enseguida se levantó asustada.- Tu deberías estar muerto.-le siseó ella.

Itachi sonrió con tranquilidad, mientras que Kisame se reía a carcajadas, Hinata los miró asustada ¿qué hacían aquí?¿Qué hacia Itachi Uchiha en Konoha?¿No estaba muerto?¿No lo había matado Sasuke?

-Bueno, ¿qué hacemos con ella?-dijo Kisame.

Itachi se acercó a Hinata, y le susurró al oido:

-Ven con nosotros, te harás mas fuerte.-un escalofrío recorrió la espalda de Hinata.

Mecánicamente su mente le decía que se marchase de allí, pero el corazón de Hinata estaba destrozado, y claro quería vencer a Hanabi y acabar con ella, y quería que Sai la reconociera como alguien fuerte, y si esa era la única manera, así sería.

-Si.-ella alzó la mirada.

Itachi la ayudó a levantarse del suelo, mientras Hinata echaba su última mirada a su casa, volvería y sería más fuerte que nunca.

Itachi cogió de la muñeca a Hinata, aún no se había recuperado de sus heridas, y no pensaba utilizar sus poderes para atrapar a la chica.

Caminaban lentamente pero a Itachi le costaba, su cuerpo aún no se había recuperado de la muerte, tenía que encontrar a Pein, Kodan, Zetsu y Tobi. Nunca les había pedido nada, pero Itachi quería volver a formar Akatkusi, cuanto antes mejor, y la mujer que estaba a su lado sería uno de ellos.

Maldijo por debajo a su hermano pequeño, las heridas eran profundas y claro, su cuerpo no estaba regenerado.

Hinata le miró preocupada, Uchiha Itachi no se quejaba, pero se notaba en su tez pálida y en sus ojeras:

-¿Se encuentra bien?-le pregunto Hinata.

-Kisame, no aguanto más.-le dijo Itachi.

Kisame sacó algo, se lo entregó a Hinata y se rió un poco:

-Restriégaselo por todas sus heridas, yo voy a buscar algo para comer.-le ordenó a Hinata.

Hinata se resguardó junto a Itachi en una raíz de un árbol, lo bastante grande para taparlos a los tres. Hinata le ayudo a Itachi a quitarse la camiseta, Itachi gruñó de dolor:

-Date prisa, chica.-le ordenó.

Hinata destapó el botecito y se lo empezó a poner a Itachi, Itachi suspiró de alivio, menos mal que Kisame le había encontrado, el dolor era fuerte, a veces deseaba morirse otra vez.

-¿Cómo te llamas?-le pregunto Itachi.

-Hinata, Hyuga Hinata.-le dijo ella.

-¿La heredera?-ella asintió.- Que divertido.

Hinata le miró confusa, ¿qué tenia de divertido si se estaba semi muriendo? A menos que este tío fuera masoquista, eso ya sería otra cosa.

Kisame trajo algunas frutas, Hinata se las partió a Itachi, el pobre no podía masticar, mucho. Después de comer, Hinata limpió las heridas de Itachi.

-Así que eres la heredera del clan Hyuga, ¿cuántos años tienes? Debes de tener la edad de mi hermano.-le dijo.- La última vez que vi, eras una niña muy vergonzosa que se escondía detrás de su padre.-se rió con su voz grave.

-Perdone, Uchiha-san, ¿de que me conoce?-le preguntó Hinata.

Itachi levantó la barbilla de Hinata y sonrió con tranquilidad, mientras estudiaba el rostro de la joven. Hinata se sonrojo un poco, había a que reconocerlo, Uchiha Itachi era guapo, muy guapo.

Se acerco al oído de Hinata y le dijo:

-Yo soy...

--Sai--

Hacía un par de horas que Hinata se había marchado, al principio no la siguió, porque pensaba que se daría cuenta de que él solo la quería a ella, que aunque Hanabi viniese desnuda, ella siempre sería su mujer ideal.

Pero aún no había vuelto, y la había buscado, no la había encontrado. Sai empezó a buscarla por Konoha, pero ni siquiera estaba en casa de Neji:

-¿Qué le has hecho a Hinata-sama?-le preguntó Neji.

Sai se lo explico, el solo le miro con preocupación. Neji quería a Hinata-sama, bueno antes la había querido, pero desde que se fijo más en Tenten, ese amor había sido sustituido por amor fraternal.

-Voy a hablar con Tsunade.-le dijo Neji.

Sai, fue preguntando a toda la gente, pero de Hinata, nada, al menos esperaba que estuviese bien, porque sino, no se lo perdonaría.

-Pero mi mujer ideal no es así.-se dijo así mismo Sai.-Mi mujer ideal es dulce, tranquila y cariñosa.

Varios días después

Tsunade, estaba pensativa, y a la vez enfadada. La verdad es que se estaba preocupando por Hinata. Según los informes que había recibido Kisame, y dos personas más habían estado en Konoha, y ahora estaban cerca de la Villa de la Arena, pero lo más extraño es que una de esas personas parecía ser una joven.

Tsunade negó con la cabeza, Hinata era demasiado buena y tierna, para ir con el estúpido de Kisame, pero lo que más le aterraba era quién era la pareja que acompañaba a Kisame.

-Nada.-dijo uno de los anbu.

Hinata había desaparecido sin dejar rastro, había que reconocerlo esa chica cada vez la sorprendía más.

-Tsunade, tenemos noticias...-dijo entrando rápidamente un ninja.- La villa de la arena nos ha informado de que Kisame, ha estado allí y que se dirigían al norte.-le dijo.

-Llama a Sai, Uzumaki, Uchiha, Haruno, Tenten, Hyuga, Inuzuka, Aburame, Nara, Akimichi, Yamanaka, Rock y dile a la Villa de la Arena que van.-el joven asintió.

Bueno, primero quiero decir, que siento muchísimo la tardanza, he estado realmente ocupada. Segundo, muchísimas gracias a todos los que me dejáis reviews, Gracias!!

Loveless-Akemi: Que ilusión ! Muchas gracias, siento mucho la tardanza, ya me pasaré por tus fics, espero que te guste.

Hinata-chan248: Gracias!! Si, quería hacer un capítulo un poco más alegre. xD.

Naoko-chan uchida: Gracias!! Esta vez si que me he tardado un montón, pero tranquila que actualizaré pronto.

TheKamikazeDemon: See, los Hyugas son unos pervertidos!! Jajaja! Gracias!!

Chibik-lady: Me ha gustado eso de "Honorable, Venerable y Honrosa", si supieran los del consejo, gracias!!

Helenhr: Pobre de Sai y... también de tu hermano, anda que quererlos violar, si es que las mujeres de hoy en día, xD, gracias!!

Danna-sama: Si que hacen de malos, bueno no exactamente, solo Hanabi, al menos de momento. Tranquila solo lo hacía de broma XD.Gracias!!

Luna-Uzumaki-Uchiha: Jejeje, muchas gracias, me alegro de que te haya gustado!!

Arekusa: Gracias, al final vamos a catalogar a Hanabi de pervertida, Gracias!!