ueno como veo qe ai 1 par de personas q lo siguen, subo ste nuevo cap, despues d aberlo revisado bien (x las falas d ortografia xD) supongo qe mañana subire el siguiente, asi qe stad atentos. Informo: tengo escritos enteros asta el cap nº 10, i el nº 11 recien empezado. Q preferis, qe los saqe los qe tngo mui seguidos aunqe luego tal vez tngais qe sperar bastante o que los suba poco a poco? (cada 3 dias o asi) spero qe me cntsten i qe disfruten d ste cap algo cortito


3. La nueva directora

Harry, contento de haber terminado, les hizo una seña a sus amigos para que bajaran, pero justo entonces vio un gorro puntiagudo que sobresalía un poco por encima de las cabezas de los demás, y se dirigía hacia el estrado. Era la profesora McGonagall, que les estaba haciendo un gesto a ellos para que se quedaran allí.

Ya estaba subiendo la escalera cuando se detuvo por algo. Un diminuto elfo doméstico le había dado un suave tirón en la túnica, y la profesora lo miró sonriente. Parecía de buen humor. El elfo dijo algo, y la profesora asintió vigorosamente, dijo algo y se volvió hacia Harry, Ron y Hermione aún más sonriente que antes. Harry se fijó en que tenía los ojos húmedos de emoción.

Entonces, la profesora McGonagall hizo algo que, como dijo Ron más tarde, "jamás ningún otro alumno vivió nuna, ni antes ni después": extendió sus largos brazos y les dio a los tres un efusivo abrazo. Harry miró a sus amigos, y comprobó que estaban como él, aturdidos y sin saber muy bien que hacer. Por fin, los soltó, y se dio la vuelta, mirando al público, pero aún con los brazos por encima de los hombros de los tres. Increíblemente, los abarcaba a todos.

-En primer lugar, antes de que se vayan, quiero dar un fuerte aplauso a los elfos domésticos, que tan valientemente han luchado hoy, y que además, ahora van a preparar un delicioso desayuno para todos los que quieran.

Los elfos, que ya se estaban marchando por la gran puerta, junto a la cual parecían mucho más pequeños, se dieron la vuelta muy sonrientes y colorados, haciendo reverencias a todas las personas cercanas a ellos, que estaban aplaudiendo.

Harry vio que, al otro lado de McGonagall, Hermione había soltado un pequeño bufido de indignación, y Ron, tranquilizador, le había puesto una mano sobre el hombro, susurrándole que estarían bien.

La profesora volvió a hablar:

-También, por supuesto, voy a aplaudir a estos tres niñ...adultos, (lo siento, los he visto crecer ante mis propios ojos), que han hecho lo impensable, vencer a Vol...Voldemort.- la gente se quedó alucinada. La profesora, al darse cuenta de ello, dijo-Esa es otra. Ya que finalmente está muerto, creo que deberíamos empezar a llamarlo por su nombre, como siempre debería haber sido. Pero, como antes ha dicho Harry, no voy a obligar a nadie a decirlo, sólo a escucharlo si esque quiere oírme hablar, porque yo os aseguró que jamás volveré a dudar al decir Voldemort.

Ya no hubo tantos murmullos como antes, incluso bastante gente aplaudió.

-Como he sido profesora toda mi vida-siguió diciendo la mujer-he aprendido algo muy importante: a ser justa. Y no lo sería sino os diera las gracias de más profundo corazón a todos, y pidiera un aplauso para vosotros mismos.

La profesora, para hacer hincapié en sus palabras, también aplaudió fuertemente, para lo que tuvo que apartar los brazos de los hombros de los aliviados chicos, que también aplaudieron, como toda la gente. McGonagall no había terminado:

-Habéis peleado con el valor de Gryffindor, la inteligencia e ingenio de Ravenclaw, la honradez de Hufflepuff, y, aunque pocos queden, la astucia de Slytherin. Pero hoy no todo ha sido un día de victorias, como muchos habéis vivido en vuestras propias carnes: muchos de nuestros familiares, amigos y conocidos han resultado heridos, o incluso muertos en esta memorable batalla. Y, aunque menos importante comparado con tantas vidad, también influyente, una buena parte del castillo ha sido derruida. Por eso, aunque muchos estén cansados, pido que hagamos un último esfuerzo antes de tomar el delicioso desayuno de los elfos e irnos a dormir. Me gustaría que nos dividiéramos en tres grupos: uno, que ayude un poco a la señora Pomfrey con los heridos de gravedad, otro, que traslade los cadáveres a...a las mazmorras, por ejemplo, hay algunas bastante amplias,(ya hablaremos de los funerales más tarde), y el último, que haga una especie de reconocimiento del castillo, para saber con exactitud que partes están destruidas, para pedir al ministerio un número adecuado de ayudantes mañana, y para ver a cuantas personas podemos albergar esta noche en Hogwarts. Sería apropiado, por favor, que empezaramos cuanto antes. A no ser, por supuesto, que haya alguna pregunta.

Sólo una chica de séptimo de Ravenclaw alzó la mano, y preguntó:

-¿Quién va a ser el nuevo director de Hogwarts?

-Creo que es obvio que yo.-dijo con orgullo y casi con severidad la profesora McGonagall, sin dudar ni un instante- Yo no me pongo a dar ordenes si no tengo derecho a ello. Y como creo que el Consejo Escolar me admitirá...la nueva directora soy yo, Minerva McGonagall.

Hubo muchos aplausos y vítores, y la chica que había hecho la pregunta se había quedado muy roja y avergonzada.

-¡Y ahora, manos a la magia!-exclamó la nueva directora. Entonces pareció dudar en algo, y le susurró a Hermione:

-Señorita Granger, ¿le importaría hacerse cargo del grupo que va a inspeccionar el castillo para apuntar los desperfectos? Es que es usted tan organizada...

-Emm...no claro, profesora, no me importa, lo haré-dijo Hermione un poco sonrojada.

-Pues ya está.-dijo McGonagall mientras, con un ligero movimiento de varita hacía aparecer unos pergaminos, una pluma y tinta, que saltaron por el aire y Hermione tuvo que coger al vuelo.

-Ups, lo siento, querida, estoy un poco exaltada-sonrió la profesora, pero su semblante volvía a ser firme cuando se dirigió a la gente que seguía sin saber muy bien que hacer-Disculpenme, creo que no he especificado: los que quieran inspeccionar el castillo, que se pongan en este extremo, estarán bajo la supervisión de la señorita Granger. Quien quiera ayudar en la enfermería, que se dirija hacia allí, la señora Pomfrey les dirá que hacer exactamente. Y los que vayan a trasladar los cuerpos...Horace, ¿te importaría supervisarlos?

Como el profesor Slughorn hizo un gesto afirmativo, con una media sonrisa en su cara bonachona, todo el mundo empezó a moverse. A Harry le alegró saber que, al fin y al cabo, el profesor Slughorn no se había marchado, y que seguía vivo.

Pero Harry no sabía muy bien a que grupo irse. Observó que Ron le preguntaba a Hermione si quería que fuera con ella, pero ella dijo medio riendo que él no era muy organizado, pero que hiciera lo que quisiera, así que Ron, fingiendo enfado se dirigió hacia las mesas del Gran Comedor, para empezar a trasladar muertos. Harry se dio cuenta de que Ginny y la señora Weasley iban a la enfermería, y estuvo a punto de ir tras ellas para poder hablar con la pequeña de los Weasley, pero se recordó a si mismo de que, además de que no sabía nada sobre curación mágica, se había prometido a sí mismo que esperaría a que fuera un buen momento. Por eso, como vio que no había demasiada gente que trasladara cadáveres, se dirigió también hacia las mesas, después de hacerle una seña a Hermione, que ya estaba muy atareada dando instrucciones a los que se habían apuntado en su grupo, pero que le dirigió una sonrisa.

Cuando el comedor ya estaba casi vacío, la profesora McGonagall miró a su alrededor, y pensó, antes de marcharse hacia la enfermería, que pronto haría de aquellas ruinas un buen colegio.


siempre m a encantado la profesora McGonagall, tan fuerte i severa xro cn tan buen corazon el el fondo..i me fastidio muxo qe no se supiera nada de ella en el epilogo. me hubiera encantado saber si realmente llego a ser la directora de Hogwarts. vosotros qe pensais? q opinais de ella? i del cap?

asta la proxima

bessiToos