Hola chicos, ¿que tal?
Solo quería aclarar que los personajes de MWS no me pertenece pero si los otros personajes que vayan apareciendo al transcurrir la historia y bueno esta historia surgió de mi imaginación y espero les guste y la disfruten, edición terminada, siiiii, bueno a comenzar …
Aclaraciones Narrativas:
Narración en 3era persona
-Diálogos-
-Pensamientos-
POV - Narración en primera persona por alguno de los personajes
(N/A: notas de la autora)
-- Flash Back Inicio-Fin –
Un amor, nostalgia y el árbol de la vida.
Luna quedo completamente sonrojada, y se quedo parada en la puerta viendo como la figura de Kaoru se desaparecía de su vista. A pesar de que su corazón estaba feliz por lo que Kaoru le había dicho y por el tierno beso en la mejilla que el joven le dio, también sentía una inmensa tristeza porque el partiría pasado mañana, no sabia que hacer, ¿debía hablar con el y decirle lo que sentía? o simplemente despedirlo con una sonrisa y esperar que les depararía el futuro.
Capitulo 4 –¿Howard al rescate?.
Al día siguiente Luna se despertó muy temprano, casi no había podido dormir por la noticia que había recibido el día de ayer, aun le costaba creerlo.
FlashBack
- Bueno, Hijo ¿cuando es que tienes que partir a la academia espacial? – pregunto el padre del joven.
- El representante de la academia me dijo que pasado mañana a primera hora debería estar abordando la nave que me llevara hasta la academia – respondió el joven. Al oír esto, Luna sintió un golpe fuerte en el pecho, ¿tan pronto se iría?, no podía creerlo, y sin querer dejo caer la cucharilla con la que estaba comiendo el postre. Al ver esto todos quedaron en silencio.
- Ah... lo siento… se me resbalo de las manos - dijo la chica con una sonrisa forzada en sus labios.
Fin del FlashBack
Aun pensativa, se levanto y se preparó para salir rumbo a la escuela. Salió del apartamento sin despertar a Shako ya que si la veía tan deprimida le haría todo un interrogatorio. Al llegar a la escuela vio a todos sus amigos reunidos, a excepción de Kaoru, lo cual le extraño un poco, ya que el siempre llegaba temprano.
- Hola chicos – saludo Luna intentando sonreír.
- hola Luna, buenos días – le saludo Sharla - Mira lo que… - le dijo pero al ver el estado de animo de su amiga se preocupo - ¿que te sucede?, te ves deprimida - a Sharla no se le escapaba nada que tuviera que ver con su mejor amiga.
- ¿por que lo preguntas? – preguntó Luna algo nerviosa – Tanto se me nota – pensó la chica.
- Es cierto – intervino Menori – no estas tan entusiasta como siempre – le dijo a su amiga.
Luna suspiro, no tenia de otra, así que comenzó a contarles a sus amigos lo ocurrido el día anterior, claro, omitiendo ciertos detalles de los cuales n debían enterarse.
- Así que Kaoru se va mañana – dijo la joven Menori algo pensativa.
- Eso es muy triste – dijo Sharla algo conmocionada – acabamos de regresar y el ya tiene que partir -
- ¿Y cuando pensaba decirnos el tonto ese? – preguntó molesto el chico rubio.
Al oír su comentario, todos le gritaron - ¡HOWARD! – hasta en esos momentos hacia de las suyas con sus comentarios, pero no sabían que lo había dicho con otra intención.
- Lo siento pero me da coraje que no nos diga nada, somos sus amigos, debió avisarnos – dijo el chico, y en eso tenia razón - oigan se me ocurre una idea – dijo de repente lo que ocasionó que todos lo miraran muy sorprendidos - ¿qué? ¿No se me pueden ocurrir buenas ideas? – preguntó a lo cual nadie contestó.
- ¿Qué es lo que se te ocurrió? – pregunto Luna al ver que su amigo se estaba molestando.
- Bueno, como Kaoru se va mañana, deberíamos hacerle una fiesta de despedida ¿no creen? – dijo sonriendo pícaramente.
Todos volvieron a gritar - ¡HOWARD!- pero esta vez con mayor fuerza.
- ¿Y ahora que hice? – preguntó algo asustado.
- Lo se - dijo con aires de superioridad hasta que se dio cuenta del significado del comentario- ¡OYE! – le grito a Menori.
- Howard tiene razón deberíamos hacerle una fiesta de despedida pero la pregunta es ¿donde? – intervino Luna, se quedaron un rato pensativos, hasta que un animado Howard respondió.
- ¿Por qué no en mi casa? Es amplia allí podremos estar cómodos – dijo dando solución al problema.
- Si no hay problemas – indicó Menori a lo cual Howard negó con una gran sonrisa - entonces esta decidido, pero ¿como haremos para que Kaoru vaya a tu casa sin sospechar?, además hay que distraerlo todo el tiempo necesario para preparar todo en tu casa – indicó pensativa la joven.
Todos se quedaron pensativos otra vez y de repente se voltearon y miraron todos a Howard - ¿Qué? ¿Por que me miran así? – preguntó algo nervioso.
- Tú eres el indicado – dijo Menori de repente.
- ¿Y por que yo? – preguntó algo sorprendido.
- Porque nunca colaboras y no haces nada - respondió desinteresada la joven Menori
- OYE – le grito ofendido.
- Vamos Howard – intervino Luna - además tu eres hábil para inventar excusas, invítalo a salir, pídele ayuda, ya se te ocurrirá algo perfecto – le dijo sonriéndole.
- ¿Y por que no tu Luna? – comento el rubio.
Todos observaron el sonrojo en el rostro de Luna, por eso su amiga Sharla intervino para ayudarla - Porque debemos estar todas las mujeres que somos quienes sabemos de decoraciones, necesitamos a Bell por su fuerza y a Shingo para que arregle algunas cosas – dijo la chica.
- Ahí viene Kaoru, actúen como si nada – indicó Menori - Howard lo dejamos en tus manos – le dijo al chico rubio y todos se retiraron a sus respectivos asientos.
- Rayos, ¿por qué a mí? – Pensó el joven Howard, pero nada tendría que hacerlo – Kaoru, querido amigo – le llamo al castaño.
- ¿Qué quieres? – le preguntó el joven de una vez al rubio.
- ¿Acaso no puedo saludar a un amigo? – preguntó haciéndose el ofendido.
- Howard, ¿dimes que es lo que quieres? – pregunto nuevamente el castaño.
Al no tener opción, Howard miró al castaño con una mirada como su casi fuera a llorar para luego decirle - necesito tu ayuda -
El joven Kaoru solo pensó – lo sabia – con una enorme gota en su nuca.
- Lo que sucede es que quiero ir al centro comercial a comprar unos regalos para las chicas – dijo el chico sorprendiendo al castaño - sabes para agradecerles… por mas que sea, me aguantaron todo este tiempo… pero tu sabes que no soy muy acertado en ese tipo de cosas y quisiera contar contigo y tu opinión – le dijo serio el joven rubio.
- No soy la persona indicada – se negó el castaño - ¿Por qué no le pides ayuda a Shingo o a Bell? – preguntó algo curioso.
- Ya les pregunte y me dijeron que estarían ocupados – respondió el rubio - por favor Kaoru no te niegues, por favor – pidió el chico sumisamente.
- Rayos, esta bien – dijo aceptando el joven castaño.
- GRACIAS – grito el joven rubio haciendo que el castaño se sonrojara un poco por dicha actitud. Mientras, el joven rubio hizo una seña a Menori indicando que todo estaba listo sin que Kaoru se diera cuenta.
Las clases transcurrieron sin mayor novedad. Al sonar la campana que indicaba la salida, los chicos se despidieron argumentando que tenían muchas cosas que hacer, incluso Luna, lo cual le extraño un poco a Kaoru. Lo que más le preocupaba al castaño era que no pudo decirle a sus amigos lo de su partida. Todo esto lo tenia muy pensativo y ni se dio cuenta cuando llegaron al centro comercial.
- ¿Que será bueno para Menori? – preguntó el joven rubio sacando de sus pensamientos al castaño. Se quedo un buen rato pensando, haciendo gestos con la cara mientras Kaoru lo observaba hasta que solo grito - ¡YA SE! – y corrió hacia una tienda de instrumentos musicales seguido de Kaoru.
- ¿Qué te parece? - le pregunto a Kaoru mostrándole un hermoso Violín que estaba en exhibición.
- Me parece bien, ya que ella le dejo el suyo a Adam en sobreviviente – indicó el castaño observando el instrumento.
- Bien, esta decidido – el chico entro a la tienda y compro el hermoso violin - ya lo compre, ahora Sharla, un libro estará bien – dijo pensativo el chico.
Se dirigieron hacia la librería, pero el problema era que no sabia que libro seria bueno para su amiga.
- ¿Por qué no le compras este? – le dijo el castaño enseñándole un libro de romance.
- Tienes razón – aceptó el rubio y lo compro - Ahora Luna – dijo Howard. Al escuchar esto el castaño se sonrojo un poco, cosa que el rubio observó muy bien.
- ¿Qué le compraras a Luna? – le preguntó el joven castaño disimulando su sonrojo.
- No lo se, ella es la mas difícil – dijo pensativo el chico.
Cuando iban pasando frente a una tienda de ropa Kaoru se quedo viendo un hermoso conjunto que había en un maniquí y se preguntaba como se vería Luna en el, se trataba de una falda de Jean y una camisa toda transparente con un top que iba por debajo sin tirantes ambas color blanco
- ¿Te gusta ese? – preguntó pícaro el rubio.
- ¿A que te refieres? – preguntó un poco azorado.
- Luna se vería linda en esa ropa – dijo sonriéndole a su amigo.
- No la estaba viendo por eso – indicó simulando su sonrojo nuevamente.
- Si claro – dijo Howard para entrar en la tienda.
Al entrar, Howard le pidió a la encargada el conjunto completo e hizo que lo envolvieran de una vez para luego salir de la tienda. Ambos chicos, estaban cansados y se sentaron en una banca.
- Rayos, no se como a las mujeres es puede gustar ir de compras, es agotador – dijo Howard quejándose.
- Tienes razón – acepto Kaoru.
- ¿Y tu no vas a comprar nada? – le preguntó curioso al castaño.
- ¿A que te refieres? – respondió el castaño con otra pregunta.
- Me refiero a Luna - Dijo el rubio con una sonrisa maliciosa.
- No se a que te refieres – respondió el chico sonrojado - ¿Por qué debería comprarle algo a Luna? – preguntó.
- Kaoru piénsalo bien, te vas mañana, seria bueno que le des algo – le dijo serio el chico rubio.
- No se de que me hablas – le dijo haciéndose el desentendido.
- Kaoru, no se si los demás estarán enterados pero, yo no soy tonto, se que te gusta Luna, y no lo niegues – le dijo antes que se negara el castaño.
Kaoru se sonrojo, para que seguir negándolo - ¿Cómo lo supiste? – preguntó suspirando.
- Siempre fuiste más cercano a ella, y no creas que no me di cuenta de tu reacción en aquella ocasión donde Bell le dijo a Luna que quería ser su familia – le dijo mostrando desinterés, a lo cual el castaño no respondió.
- Amigo, por primera vez te diré algo en serio, deberías decirle que ella te gusta – le indicó el rubio.
- No puedo hacerlo – se negó el castaño inmediatamente.
- ¿Y eso por qué? – preguntó curioso el rubio.
- Seria injusto decirle "oye Luna sabes me gustas quisiera que fueras mi novia ah pero recuerda que me voy mañana y no volveré en cinco años" – le dijo al rubio – definitivamente no –
- Bueno, tienes razón en eso – acepto el rubio – pero por lo menos deberías darle un obsequio – insistió el chico.
- ¿A que te refieres? – preguntó confundido el castaño.
- Me refiero a un regalo, algo para que te recuerde – respondió el chico.
- ¿Y con que fin? – preguntó aldo desesperanzado - Ella se enamorara de alguien más – le dijo para luego suspirar.
- Eso no lo sabes, además imagina si ella también estuviera enamorada de ti – indicó el rubio – y creo que lo esta – pensó – supongo que querría que tuvieras un detalle con ella – le dijo pensativo.
- En eso tienes razón – acepto el castaño.
- Bueno – dijo el rubio levantándose – busquemos el regalo perfecto para ella – le dijo, haciendo que su amigo se levantara con el.
Salieron los dos amigos a caminar otra vez por el centro comercial, sin ningún resultado, según Kaoru, nada parecía lo suficientemente bueno para ella.
- Rayos, ya le dimos la vuelta al centro comercial – dijo agotado el rubio.
- Howard – le llamo el castaño.
- ¿Qué sucede? – le preguntó extrañado.
- ¿Como supiste que regalarle a Menori y a Sharla? – le preguntó pensativo al rubio.
- Bueno me hice una descripción de cada una – respondió para luego darse cuenta de algo – eso es – dijo de repente.
- ¿Qué sucede? – preguntó asustado el castaño.
- Kaoru, descríbeme a Luna – le dijo emocionado.
- ¿Qué? – preguntó un confundido Kaoru.
- Vamos, ¿que piensas de ella?, que si es linda, sus virtudes vamos dime – insistió el rubio.
- Bueno, la verdad… - nunca se había planteado describirla - ella no es linda… ella es hermosa, tiene una luz que la rodea, siempre esta al pendiente de todos, se preocupa por todos, no tiene malicia, es comprensiva, muy amable, dulce, ella simplemente es la luna que alumbro la oscuridad que había dentro de mi, y… - fue interrumpido por el rubio.
- Amigo, estas perdido – le dijo burlón al castaño.
- Tu me pediste que la describiera – le dijo algo molesto por su comentario.
- Se nota que te gusta mucho – le dijo, lo cual hizo sonrojar fuertemente al castaño - bien, ten en mente esa descripción y demos otra vuelta – dijo para ponerse en marcha otra vez.
Los chicos dieron otras vueltas mas, estaban a punto de darse por vencidos cuando se Kaoru se paro en seco delante de una joyería - ese es… ese es el regalo perfecto – dijo contento el castaño.
- Amigo mío, tienes buen gusto – le respondió al castaño.
El castaño vio un hermoso collar plateado que tenia como dije una hermosa media Luna con un zafiro en el medio, simplemente perfecto - es como ella, hasta el zafiro, es el color de sus ojos – indicó el castaño.
Entraron a la tienda y Kaoru sin preguntar el precio ni nada le dijo a la mujer que quería comprar ese collar, lo pago y salieron de la tienda - ¿no te pareció caro? – preguntó el joven rubio.
- No importa, esto es lo que yo quería para ella – le respondió Kaoru felizmente.
- Me alegra que lo hayas conseguido – le felicito el joven Howard.
- Nunca pensé decir esto, pero, gracias por todo… Howard – le agradeció sinceramente.
Así los chicos se dispusieron a salir del centro comercial. Mientras, en la casa de Howard, ya todo estaba listo así que Menori le mando un mensaje a Howard indicándole que ya podía traer a Kaoru.
- Bueno ya me voy – dijo despidiéndose el castaño.
- Espera Kaoru – indicó el rubio - después que te ayude me piensas dejar solo con todas estas bolsas – le dijo con ojos llorosos a lo cual el castaño no respondió – vamos, acompáñame a mi casa – le pidió amablemente.
- Howard, tengo que llamar a Luna para darle el collar – explicó el joven castaño.
- Eso puede esperar, por favor estoy cansado ayúdame - le dijo otra vez.
- Rayos, esta bien – aceptó el chico.
- Muchas gracias – le dijo el rubio para así marchar hacia la casa de Howard, aunque Kaoru no sabia lo que le esperaba allá…
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Capi numero 4 editado, 4 menos falta unooooooo…
