Hola chicos, ¿que tal?
Solo quería aclarar que los personajes de MWS no me pertenece pero si los otros personajes que vayan apareciendo al transcurrir la historia y bueno esta historia surgió de mi imaginación y espero les guste y la disfruten, bueno a comenzar …
Aclaraciones Narrativas:
Narración en 3era persona
-Diálogos-
-Pensamientos-
POV - Narración en primera persona por alguno de los personajes
(N/A: notas de la autora)
-- Flash Back Inicio-Fin –
Un amor, nostalgia y el árbol de la vida.
Los otros tres jóvenes miraban a la pareja irse, así que decidieron ir atrás de ellos para no interrumpir cualquier cosa que sucediera, ese reencuentro había que agradecérselo al pequeño ladrón, se dijo así misma Luna, estaba feliz, Kaoru no se había olvidado de ella, y no se había molestado por lo del collar, además detallo algo en el cuello de Kaoru, la cadena del collar que le dio como regalo de despedida estaba allí, eso la puso aun más feliz. No sabia que pasaría esa semana, pero ahora que había vuelto a ver a su amigo, se sentía completa y feliz, tal vez, porque quería que el, algún día, se convirtiera en algo más que un amigo. Por su lado el castaño, también estaba feliz, ya que había visto como Luna atesoraba aquel collar que le dio hace tres años, el pensaba que tal vez esos sentimientos que tenia por ella disminuirían con el tiempo, pero al verla nuevamente, tan delicada y hermosa se dio cuenta que en vez de disminuir había aumentado, solo esperaba disfrutar estos cinco días de su compañía.
Capitulo 7 – La promesa de algún día.
Al llegar a la enfermería, el joven castaño deposito a Luna con extremo cuidado en la camilla y salió para que la enfermera la examinara. Todos esperaban afuera cuando la chica de ojos azules salió con el pie vendado y usando una muleta, atrás de ella venia la enfermera con una sonrisa.
- ¿Tan grave es la lesión? – preguntó preocupado el castaño.
- No, solo es por precaución, no debe forzar el tobillo – dijo la amable enfermera.
- Insisto que esto no es necesario – dijo Luna observando a la enfermera.
- Tranquila, solo serán un par de días, además tienes un novio muy lindo que se preocupa por ti y te ayudara – dijo la enfermera haciendo sonrojar a ambos chicos y haciendo que sus amigos sonrieran maliciosamente.
- No es que… nosotros – intentó aclarar el joven castaño.
- No se preocupen, no diré nada, ahora vayan que tienen mucho que hacer – interrumpió la enfermera para luego entrar de nuevo en su recinto despidiéndose de los chicos.
- No pude… aclarar nada – dijo algo nervioso el joven castaño.
- No te… preocupes, esta bien – dijo sonrojada la joven de ojos azules, lo cual la hacia ver adorable ante los ojos del castaño, es como si el mundo desapareciera y quedaran solo ellos dos.
- Oigan par de tortolos – les llamo Lion – tengo hambre y me imagino que estas dos hermosas señoritas también así que vamos al comedor – dijo el joven haciendo sonrojar a todos los presentes.
Todos empezaron a caminar en dirección hacia el comedor siendo guiados por el joven Lion, ya que Kaoru iba más atrás ayudando a Luna, había un incomodo silencio, ambos querían romperlo pero ninguno se atrevía, hasta que Luna por fin se decidió a hacerlo.
- Este… Kaoru – le llamo algo nerviosa.
- ¿Qué sucede? – le pregunto tiernamente lo cual la hizo sonrojar y sentirse aun más nerviosa.
- ¿Co… como van los estudios? – preguntó algo azorada – ¿No podías preguntar algo más inteligente? ¿Qué me sucede? – se preguntaba la joven internamente.
- Bueno, todo esta bien, he adelantado varias materias y misiones, tal vez salga antes de lo previsto – dijo sonriéndole a la joven Luna.
- ¿En serio? – preguntó tan emocionada que perdió el equilibrio que le brindaba la muleta. Estaba preparada para tener un encuentro cercano con el piso pero no paso nada, y en sustitución de eso sintió unos fuertes brazos que la tenían tomada de su cintura.
- ¿Estas bien? – le pregunto el castaño algo preocupado.
- Si, solo me emocione un poco – dijo sonriéndole al chico - ¿así que saldrás antes? Eso es una excelente noticia – dijo emocionada retomando la conversación.
- Así es, tal vez el año que viene ya pueda graduarme – le dijo también contento.
- Aun falta mucho – dijo la chica algo decaída, pero inmediatamente recupero su animo – bueno, espero entonces que puedas pasar las próximas navidades con nosotros en la colonia – le dijo con una hermosa sonrisa.
- Yo también lo espero – le respondió Kaoru.
Ambos jóvenes eran observados por sus tres amigos que iban un poco más adelante, y estos estaban felices por ellos, se notaban contentos, pero, no eran los únicos que los observaban, varias chicas, admiradoras del joven castaño los miraban recelosas, pero la pareja no se daba cuenta de ello. Luego de caminar un par de minutos más llegaron al famoso comedor, eran gigantesco, y a pesar de eso, estaba completamente lleno.
- Rayos, ahora tendremos que esperar a que se desocupe una mesa – dijo el joven Lion.
- Este comedor es gigantesco – dijo admirada la joven Sharla.
- Por supuesto, tiene que sustentar a todos los jóvenes aspirantes que nos encontramos aquí bonita, y créeme somos muchos – le respondió el joven Lion guiñándole un ojo a la chica de anteojos haciéndola sonrojar.
- Miren, son Howard y los demás – dijo la joven Menori señalando a los chicos que estaban sentados en una mesa, vamos a acercarnos, además hay lugar en su mesa.
Los chicos se fueron acercando con cuidado, ya que debían cuidar que Luna no tropezara con alguien o la hicieran caer por accidente – Hola chicos – les saludo la joven Sharla a sus amigos.
- Vaya, pensábamos que se habían perdido chicas – respondió el joven Howard cuando se percato que habían dos chicos con ellas y además que Luna… – ¿Qué te sucedió Luna? – preguntó preocupado.
Bell, al ver la reacción del joven rubio detallo a la joven - ¿Luna estas bien? Siéntate aquí – hizo un ademan para levantarse y ayudarla pero entonces vio que un joven castaño la sostenía por su cintura y la estaba ayudando, sintió celos de ese sujeto - ¿Qué hace tomando a Luna de esa forma? – pero entonces noto algo, ese chico se le hacia extrañamente familiar.
- Estoy bien chicos, solo me caí y me doble el tobillo es todo – dijo para tranquilizar a sus amigos.
- ¿Fuiste a la enfermería Luna? – le preguntó preocupado el joven Shingo.
- Si, no te preocupes, Kaoru fue muy amable al llevarme – le respondió al chico para luego mirar dulcemente al castaño.
- Vaya, Kaoru no te reconocí con ese corte – dijo el joven Howard riendo – Parece que mi plan fue todo un éxito – se felicito internamente el joven.
- Tu al parecer no has cambiado mucho – dijo algo divertido el joven Kaoru a lo cual todos rieron, era bueno reencontrarse nuevamente.
Menori se sentó junto a Howard y cuando Sharla iba a sentarse el joven de cabellos rojos le retiro la silla como todo un caballero ayudándole a sentarse.
- Gracias – agradeció la joven sonrojada.
- Es un placer bonita – le dijo para sentarse a su lado.
Ese gesto y ese apodo hizo que Bell se sintiera peor que cuando vio como Kaoru ayudaba a Luna ¿Qué era ese sentimiento?, el estaba enamorado de Luna, o tenia porque sentir rabia si otro chico cortejaba o no a Sharla, pero ella se veía adorable con ese sonrojo, esperen, ¿adorable?, la situación era peor de lo que pensaba. Todos pidieron sus alimentos y comenzaron a comer y platicar sobre varias cosas, pero Howard quería saber más de su joven amigo, o más bien hacerle el favor a cierta chica de cabellos naranjas que no se atrevía a preguntar nada.
- Y dime Kaoru, ¿Cómo ha ido todo? – preguntó el joven rubio.
- Muy tranquilo sin ti gracias – le respondió burlón el castaño lo cual sorprendió a sus demás amigos, menos a uno que ya estaba acostumbrado.
- Oye, tu carácter apesta, no sabia que eras payaso – respondió el joven rubio algo molesto.
- No lo es siempre, pero cuando se lo propone te hace quedar en ridículo de la mejor manera – respondió el joven de cabellos rojos con una sonrisa.
- Oye, deja tus comentarios Lion – dijo seriamente el joven castaño.
- Vamos Kaoru, no es para tanto, todos te conocen como el príncipe de la nieve, solo muestras esa faceta tuya con tus verdaderos amigos, así que… - dijo girándose a ver a los amigos de su compañero – deben considerarse afortunados de que así los considere el – dijo sin borrar su sonrisa haciendo sonrojar a su compañero y amigo castaño.
- Vaya eso es un avance – dijo más animado Howard – pero, ¿Por qué señor de la nieve? – preguntó algo curioso.
- Bueno ese nombre se lo pusieron sus fans – dijo desinteresado, lo cual hizo atragantar al joven castaño y sorprendió a sus demás amigos.
- ¿a que te… refieres con fans? – preguntó entre sorprendida y molesta la joven Luna.
- Su club de fans, son unas locas que según ellas, están enamoradas de Kaoru – explicó el joven Lion lo cual hizo enfadar más a la joven Luna.
- ¿Así que… club de fans? – preguntó malicioso el rubio a Kaoru el cual estaba completamente sonrojado y sudando como loco.
- Si, las tiene locas, el claramente las rechaza a todas pero no se dan por vencidas, son muy molestas – dijo el joven recordando algunas situaciones vividas por culpa de ese supuesto club de fans.
- ¿Y por que las rechazas? – preguntó el joven rubio – si fuera yo las aceptaría a todas – dijo, pero inmediatamente quiso retractarse de ello al ver como un aura maligna rodeaba a la joven Menori.
- Bueno… cambiemos de tema – intervino el joven castaño por primera vez - ¿Cómo les ha ido a ustedes? – preguntó ansioso.
- Todo bien, estamos decidiendo muestras carreras, el año que viene empezaremos con el ciclo profesional – le respondió el joven Shingo.
- ¿Y todos ustedes estudiaran algo que tenga que ver con el espacio y naves espaciales? Lo digo porque todos están aquí – preguntó curioso el joven Lion.
- No, el único que estudiara algo así será Shingo, pero solo habían dos viajes de trabajo, este y el de colonización espacial – respondió la joven Sharla al chico.
- ¿Y tu que quieres ser bonita? – le preguntó tiernamente el joven, lo cual irrito a cierto joven.
- Bue… bueno yo… quiero ser… escritora – respondió muy nerviosa.
- Me parece interesante, debes tener una gran creatividad – le dijo sonriéndole.
- Sharla siempre a poseído una gran imaginación, en sobreviviente ella era quien le daba los nombres a los animales y lugares – dijo muy animada Luna de que alguien alagara tanto a su amiga.
- ¿Sobreviviente? – preguntó algo perdido el joven Lion.
- El planeta donde estuvimos perdidos – le respondió su compañero.
- A ya entiendo, no me habías dicho que tenia nombre – le dijo el joven en forma reprobatoria.
- Ese nombre también se lo puso Sharla – dijo emocionada Luna.
- Buen nombre – alago el joven de cabellos rojos.
- Es hora de que nos pongamos a trabajar y que ustedes vayan a sus practicas ¿no creen? – estallo de repente el joven Bell, no le gustaba para nada aquel joven.
- No tenemos clases por esta semana – respondió tranquilamente el joven Lion.
- ¿No tienen? – preguntó sorprendida la joven Luna a Kaoru.
- Debemos estar disponibles por si algún grupo solicita nuestra ayuda o información de nosotros – le explicó el joven castaño.
- O alguna visita guiada – interrumpió el joven de cabellos rojos – así que si nos necesitan nos avisan – dijo el joven con una linda sonrisa.
- Eso seria excelente para nuestro trabajo chicas – dijo Menori pensando en las ventajas, además tenían a Kaoru, eso era muy bueno – ¿podrían ayudarnos entonces? No veo razón para pedirle ayuda a otras personas estando tu Kaoru – propuso la joven de cabellos oscuros.
- No tengo problema con eso – dijo el chico desinteresadamente, pero en el fondo estaba feliz, ya que así podría pasar esos cinco días con Luna.
- Bien eso haremos – dijo la joven Menori con voz de mando.
Luna, al igual que el castaño, estaba feliz, podría disfrutar aunque sea de la presencia del castaño por esos cinco días, además era posible que las navidades del año siguiente el pudiera asistir, eso seria lindo.
- No creo que deberían molestar a Kaoru y su… amigo – dijo algo molesto el joven Bell.
- Ni para Kaoru ni para mi es una molestia acompañar a estas hermosas jóvenes, además las cuidaremos bien – dijo el chico poniendo una mano en el hombro de Sharla para luego sonreírle tiernamente, lo cual no fue del agrado del joven Bell quien apretó los puños fuertemente para controlarse y no irse encima de ese sujeto, y fue allí cuando se dio cuenta, no sabia cuando, ni como, ni por que, había dejado de querer a Luna como mujer y ahora veía de esa forma especial a esa dulce y tierna chica que siempre lo había apoyado.
No podía hacer mucho, no era nadie para reclamarle al sujeto por tratarla de la forma como el debió tratarla siempre, era un tonto, si eso lo sabia, así que se dio media vuelta y se fue, seguido por sus otros dos amigos quienes se despidieron animadamente del otro grupo. La joven Sharla miraba la espalda de aquel joven, y le dolió, le dolió mucho que no hubiera hecho nada, pero era obvio, el estaba enamorado de Luna, jamás correspondería a sus sentimientos, por eso se giro y le sonrió a aquel tierno chico.
- Bueno, solo veremos pocas cosas hoy por tu condición Luna, mañana podremos ver las instalaciones de practica ¿les parece? – dijo el joven Kaoru.
- Me parece bien, si es en este piso mejor – dijo la joven Menori a lo cual estuvieron todos de acuerdo.
Así comenzaron a dar el recorrido por aquel lugar. En ese piso, se encontraba el comedor, el cual ya habían visitado, el gimnasio, algunas salas de simulación y el área de recreación, el cual constaba de un gran espacio donde habían varios cuartos en los cuales, por animación holográfica, los chicos podían relajarse en diferentes ambientes. Las chicas miraban todo sorprendidas y emocionadas, tomaban anotaciones de lo que les explicaban ambos chicos y tomaban holofotografias de todo, no querían que se les escapara algún detalle.
- Creo que por hoy esta bien – dijo la joven Menori – lo mejor será descansar y que sigamos mañana – termino por decir.
- Creo que es lo mejor, además veo a Luna algo cansada – dijo preocupada la joven Sharla.
- Estoy bien chicas no se preocupen – respondió algo azorada la joven Luna.
- Bueno lo mejor será ir a las habitaciones y… - dijo la joven Menori pero fue interrumpida por Luna.
- Menori yo… - le daba pena lo que iba a pedir pero necesitaba de todo el valor que tenia, esta era una gran oportunidad – me gustaría quedarme un rato en el área de relajación, además… Kaoru… Kaoru puede llevarme luego a nuestra habitación si no es molestia – dijo la chica completamente sonrojada.
- Yo… yo no tengo problema – respondió sonrojado el chico.
- Bueno, esta bien, la cuidas Kaoru – le indicó la joven Menori.
- No se preocupen por ello – les aseguro el joven Kaoru.
- ¿Por donde era? – preguntó perdida la joven Menori
- Lion, ¿podrías guiarnos hasta nuestra habitación? Es la 2203 – preguntó la joven Sharla amablemente.
- Por supuesto, las guiare sanas y salvas a su destino – dijo muy feliz el joven pelirrojo.
Así los tres chicos dejaron solos a la pareja, la cual se dirigió hacia la sala a la cual Luna quería ir. El ambiente dentro de ella era nocturno y había un hermoso lago que reflejaba la luna y muchos arboles, lo cual les recordaba mucho a las noches que pasaron en sobreviviente en el lago hada. Habían varias personas allí, entre las cuales, habían un grupo de chicas que los miraban entre sorprendidas y furiosas, pero para ellos, era como si estuvieran solo ellos dos.
- Es hermoso sabes – dijo Luna al sentarse en un banco que había allí – pero nunca alcanzara la belleza de la realidad que vivimos en sobreviviente – dijo mirando el cielo nocturno artificial.
- Tienes razón, seria hermoso poder volver a ver un verdadero cielo, o gozar de una brisa real nuevamente – concordó el joven castaño.
- Si, lo seria – le dijo distraídamente – sabes, me preguntó como estarán Adam y los suyos, me gustaría poder verlo otra vez – le dijo mirándolo tiernamente.
- Es un buen niño, es seguro que debe estar bien – le dijo sonriéndole a la chica que tenia en frente de el, aquella que… era dueña de su corazón.
Cuando se inclino un poco, la cadena con el dije que le había regalado Luna salió de su uniforme, lo cual no paso desapercibido para ella, y esa era la oportunidad que buscaba.
- Veo… veo que aun conservas el regalo que te di – dijo algo nerviosa la chica.
El joven al entender las palabras de su acompañante miro su pecho, y allí estaba, aquel recuerdo que atesoraba mas que cualquier cosa – es un importante regalo de… alguien muy importante para mi – le dijo sonrojado pero seguro de sus palabras.
La chica se sonrojo en el acto, pero le parecieron muy tiernas sus palabras – Gracias por cuidarlo, eso es muy importante para mi, que lo atesores tanto – le dijo sonriéndole.
- Tu también atesoras el que yo te di, me di cuenta de ello hoy, y eso también… es muy importante para mi – le respondió el chico.
Luego de eso ambos jóvenes se miraron a los ojos, y no necesitaban palabras para entender lo que el otro pensaba, sus sentimientos eran correspondidos, pero no era el tiempo para ello, luego, cuando Kaoru pudiera volver a ella seria el momento y estarían en el lugar correcto, era una promesa silenciosa, pero que a ambos les hacia felices.
- Algún día… - le dijo la joven Luna.
- Algún día… - le respondió el joven dándole un beso en la mejilla a la chica, haciéndola sonrojar – no esta lejos, no te preocupes – le dijo para sonreírle tiernamente.
- Lo se, yo… esperare el tiempo que sea necesario – le dijo pero esta vez fue ella quien le dio el beso en la mejilla a el.
Ambos estaban felices, porque tenían la esperanza de que podrían estar juntos algún día, no importaba cuanto tiempo pasara, ellos se esperarían mutuamente hasta que ese momento llegara. Era un momento lleno de ternura, casi perfecto, ya que aquellas jóvenes no dejaban de ver la escena con profunda envidia.
- ¿Quién se cree esa para besar así al joven Kaoru? – preguntó molesta la que era líder de aquel grupo.
- Debe ser una de las que vinieron de la colonia – respondió otra que miraba despectiva a Luna mientras conversaba con Kaoru.
- Pues se arrepentirá de atreverse aunque sea a mirar al joven Kaoru, ¿no chicas? – dijo la joven, pero más que una sugerencia, era una orden.
- Por supuesto señorita Mika – respondieron las otras al unisonó.
Esa era la declaración de una guerra, de la cual Luna no tenia ni conocimiento, pero en ese momento, no le importaba si habían mil guerras a su alrededor, el solo estar con Kaoru hacia que el lugar fuera un paraíso para ella, y haría lo necesario para que esa promesa, que se habían hecho ese día, se cumpliera. El, al igual que ella, estaba preparado para lo que viniese, solo quería estar con la chica que tenia en frente, y si el había hecho una promesa, el la cumpliría, de eso , no había duda.
Hola chicos, disculpen la tardanza, estaba de vacas pero ya volvi jeje… bueno aquí ya esta el capi 7, espero fuera de su agrado, espero muchos reviews de su parte mis queridos lectores, dejen reviews please, eso me motiva a seguir escribiendo, bueno, feliz navidad atrasada y feliz año a todos byeeeee…
