Cap 3
Minutos mas tarde ya habían dejado atrás el gran edificio de la escuela, Haine se sentía muy bien, era una sensación agradable que en su vida había experimentado o al menos no de esa manera, y también se sentía feliz, un sentimiento que llevaba meses sin sentir.
Por otra parte Eriol estaba también muy feliz, la razón? ni el mismo lo sabia, lo único que sabia era que le gustaría quedarse ahí, a lado de esa chica, con el aire dándoles en la cara y una muy extraña pero magnifica paz, que solo fue interrumpida por lo que le pareció una voz angelical, pero se dio cuenta que no era un ángel el que había hablado, aunque para el no había diferencias entre la joven que lo sujetaba del brazo y un ser angelical.
-Me vas a decir a donde vamos?- dijo una muy curiosa Haine, él le dedico una sonrisa que por poco hace que ella se tropiece
-Ya te dije que confíes en mi, es un secreto- dijo con una ternura en su voz que hizo que ella se sujetara mas del brazo de el porque sus piernas parecían que la iban a abandonar
-Bueno esta bien, esperare- dijo resignada.
Poco después ya iban llegando a su destino, Eriol volteo a verla, ella veía a otra dirección admirando el paisaje, sonrió y sin dejar de caminar se acerco a su oído y en casi un susurro
-Ya vamos a llegar, te aseguro que no te arrepentirás de haber aceptado mi invitación- su voz fue tan sensual, tan, tan, bueno dulce y todas esa cosas, además de que al hablarle tan cerca del oído casi se desploma ahí mismo, ya que sus piernas parecían inmóviles, ella volteo y fue un alivio que el cesara de caminar y se hayan quedado parados, porque de seguro ella no habría podido caminar un poco mas.
-"Y quien le dijo que me he arrepentido, como podría hacerlo?" Si, y en donde es?- él volvió a sonreírle, después de contemplarse por unos segundos, volteo hacia al frente.
-Aquí- ella volteo y se quedo sin palabras, era un lugar que la palabra "hermoso" se quedaría corta, había un riachuelo al fondo, alrededor había árboles distintos, pero los árboles de cerezos eran los que predominaban, un camino de piedras que llevaba al riachuelo, a sus lados estaba lleno de flores, además de algunas bancas para descansar, estas eran de roca, se veía claramente la vida alegre en ese lugar, sus ojos brillaron al ver tanta belleza, Eriol por su parte admiraba otro tipo de belleza, la de su acompañante al verla tan feliz y asombrada cuando vio el lugar en el que estaban, aun lo sujetaba del brazo.
-Te gusta?- esa voz la hizo volver a la realidad y volteo a ver al dueño de esta.
-Es maravilloso, en mi vida, aunque e estado en muchos lugares había visto un lugar tan mágico como este- su voz lo decía todo, había cumplido su objetivo, darle un poco de felicidad, después de haberla visto llorando, deseaba con todo su corazón verla así.
-Me alegra que te haya gustado, ven vamos a bajar, esta bien- esto hizo que se le iluminaran un poco mas los ojos azules.
-Claro!- dijo emocionada, el delicadamente bajo su brazo, haciendo que ella también lo bajara y con ternura le tomo la mano, este pequeño contacto hizo que ambos sintieran una agradable sensación, muy parecido a lo que sintieron en la mañana, cuando se saludaron por primera vez, ella sonrió un poco mas, mostrando esos hermosos dientes blancos, que por un momento embobaron a Eriol, cuando de golpe regreso a la realidad y comenzaron a bajar con cuidado.
El camino estaba un poco resbaloso, aun así iban bien, cuando de repente ella no vio un poco de lodo que la hizo resbalar, pero antes de caer unos fuertes brazos la habían atraído hacia si, sujetándola con fuerza de la cintura, ella había cerrado los ojos, pero al sentir que la jalaban, y la respiración algo agitada de otra persona, abrió lentamente los ojos, encontrándose con el muy bien formado pecho y cuello de su salvador, al voltear hacia arriba lo vio mas atractivo que nunca, y sobre todo lo había visto mas de cerca.
-Estas bien?- dijo aun con la sonrisa, ella asintió, en ese momento los dos se percataron que el aun la sostenía de la cintura, pero lo peor de todo es q no la podía soltar.
Eriol comenzó a sentir como su corazón comenzó a latir un poco mas rápido de lo normal, y sus nervios se incrementaron al tener a ese fino y delicado cuerpo junto al suyo, y esto acelero mas cuando ella lo volteo a ver con esos ojos que lo empezaban a cautivar.
-Perdóname- dijo ella apenada, él aun no podía quitarse la sonrisa de su rostro
-No te preocupes, ven- se hizo un poco para atrás y después se deslizo un poco, lograron bajar el ultimo tramo bien, ya abajo, se separaron un poco, pero sus manos volvieron a juntarse.
La respiración de los dos volvió a la normalidad, ya que no estaban tan cerca, pero aun así estaban algo nerviosos.
-Bueno lo importante es que ya bajamos- dijo él para interrumpir el molesto silencio que se había formado, ella volteo de nuevo con la sonrisa en sus labios.
-Si, ven quiero disfrutar de este lugar al máximo- dijo con alegría, Eriol se volvió a sentir bien, pero en ese momento sintió como lo jalaba del brazo y como niña pequeña recorría el parque
Y así se les paso el tiempo, caminando entre los árboles, charlando, e incluso jugando ya que ella le retaba a algunas cosas o viceversa.
Uno de sus juegos fueron el de las atrapadas, primero ella a él, pero nunca pudo atraparlo, era demasiado ágil, incluso podía estar detrás de ella y ella nunca lograba atraparlo, así que se rindió, pero cual fue la sorpresa de él cuando vio que su indefensa presa, no era tan indefensa como se veía, era muy inteligente, y se sabia esconder muy bien, y le costo mas de lo que creyó el encontrarla, pero al ultimo logro capturarla y los dos cayeron al césped abrazados, y así se quedaron viendo hacia al cielo que empezaba a oscurecerse, y con los sonidos de la naturaleza a su alrededor, a ninguno de los dos les molesto que estuvieran tan cerca, de hecho era como un confort, después de un delicioso silencio, ella lo volvió a romper.
-Sabes, te debo de agradecer algo- él no se atrevió a voltear ya que sabia que sus rostros se encontrarían, así q prefirió solo escucharla
-A mi, que?- dijo extrañado
-Si a ti, te debo agradecer esto, hace mucho que no me divertía tanto, que la alegría se me iba haciendo cada vez mas lejana de tener- esto lo sorprendió y esta vez si la volteo a ver, comenzaba a ponerse el sol y ella se veía simplemente hermosa, pero sus hermosos ojos se iban apagando como la luz del sol, y aunque no la quería ver así, necesitaba saber la razón por la cual ella se encontraba en ese estado.
-Te ves mejor sonriendo que llorando, la alegría es un derecho, y aunque estemos en las peores de las condiciones, siempre por alguna causa tendremos una pizca de alegría- ella lo volteo a ver, sus rostros ahora si estaban muy cerca, con los últimos rayos ocultándose para dar paso a la oscura noche, lo hacían ver mas atractivo de lo que era, al escucharlo decir eso se sintió un poco mejor
-Ahora lo se, muchas gracias, sabes, nadie me había hecho un regalo tan bonito como lo has hecho tú, regresarme algo de mi alegría robada- él sonrió un poco, no pudo evitar la tentación y le dio un beso en la mejilla, muy cerca de la boca, ella se sorprendió para después sonrojarse, ya los últimos rayos habían desaparecido dejándolos por ahora en un poco de oscuridad
-No sabe el gusto que me da haber cumplido mi objetivo mi lady- esa voz, esa voz le fascinaba, Eriol la soltó y se levanto para después ayudarla a hacerlo
-Pero ha llegado el momento de marcharnos- dijo con un tono que no logro adivinar.
-Si, ya es tarde y mis abuelos se ponen como locos si no llego a tiempo jajaja, pero antes- sin previo aviso ella ya lo había abrazado, él se sorprendió para después cerrar sus brazos alrededor de la chica, esa sensación volvió a ellos.
-Eres astuto Eriol, muy astuto- sonrió al escucharla, pero aun no se separaban
-Porque lo dices?- dijo como extrañado, no estaba preparado para sentirla muy cerca de su oreja susurrando
-Porque te estas ganando de una muy buena forma mi confianza- su voz lo estremeció y se separaron, aun así los dos sonreía
-Tal vez ese sea mi objetivo, aunque puede ser otra cosa- esto la sorprendió, aun así tanto los ojos azules marino, como los azul claro brillaban de una manera indescriptibles, ella le dio su mano, que fue muy bien recibida por el chico, para después dejarse llevar por él hacia la salida de ese hermoso lugar.
-Podemos regresar otro día?- dijo como niña pequeña y viendo por ultima vez el hermoso lugar en el cual se había divertido las ultimas horas, el le hecho un vistazo y sonrió.
-Por supuesto, las veces que quieras- ella se alegro y camino con mas ganas.
En medio del camino a llegar a la casa de Haine las estrellas ya estaban saliendo, ella volteo y se perdió un momento en el inmenso cielo, y en voz baja
- Have you ever seen such a beautiful night?- Eriol la escucho y reconoció la canción, por alguna razón le contesto
- I could almost kiss the stars for shining so bright- ella se sorprendió y lo volteo a ver, él le sonrió y ella le contesto con una sonrisa.
-Creó que ya te traume con esa canción verdad?- dijo con alegría, el sonrió
-Más o menos jajaja, pero no te preocupes, es una buena canción- ella rió un poco y después siguieron caminando disfrutando de la compañía y del silencio que les brindaba la noche.
Por fin llegaron a la casa de ella, se quedaron en el jardín un momento, para después despedirse, pero antes de irse ella le volvió a dar otro abrazo y le agradeció por todo, él lo acepto con gusto para después irse a su casa.
-Hasta que llegas- dijo un chico alto y de ojos verde oscuro a la chica que acababa de entrar
-Uy perdón, pero ya llegue no, y como te fue?- dijo ella muy sacada de la pena, el chico solo suspiro con resignación
-Mas o menos hay dos que tres que están buenos, pero mañana hablamos, descansa hermanita- el vio en su rostro algo diferente, así que no quiso arruinarle el momento y decidió por esta vez no decirle nada, ella sonrió, se acerco a su hermano y después de darle un beso en la mejilla.
-TQM sabias, también descansa, bye- se despidió y subió a su cuarto, el chico sonrió al verla así, estaba feliz, hace mucho que no veía una verdadera sonrisa en su rostro, ni en el de él.
Poco después llego Eriol a su casa, al pasar la puerta principal se encontró con un chico de ojos marrones viéndolo fijamente.
-A donde fuiste?- dijo frió, Eriol solo sonrió amablemente.
-Sabes, estas peor que una esposa enfadada, salí a pasear, eso es todo, que descanses Li, hasta mañana- y sin dejar que le preguntara mas cosas se subió a su cuarto y cerro con llave, dejando a un Li muy confundido, pero esto tampoco le iba a arruinar lo bien que se sentía en ese momento
-Hace tiempo que no me sentía tan bien- se acostó y después de decir algunas palabras que abrieron el seguro cayo redondito al mundo de los sueños.
A la mañana siguiente todos llegaron temprano y se saludaron alegremente, ese día Eriol y Haine estuvieron mas cerca, Li aun no dejaba de sospechar de ella, pero solo por Sakura dejo de vigilarla y dejo que Eriol se encargara.
Paso una semana sin ningún cambio, solo que Eriol y Haine se volvían un poco mas unidos, pero Haine aun no le decía sus secretos, etc. Algo que noto Eriol es que en ocasiones muy importantes, tanto su anillo como su pulsera de Haine brillaban con poca intensidad, pero no quiso comentar nada de esto hasta que un día...
-Oigan y Haine?- pregunto Eriol al finalizar las clases y no encontrarla con sus amigos.
-Pues nos dijo que tenia prisa, por no se que cuestión, que la despidiéramos de ti y que nos ve mañana- dijo Frank que se encontraba abrazando a Tomoyo.
-"Hoy estuvo muy rara, además presiento q algo esta mal" En serio, y no vieron para donde se fue?- los chicos lo observaron
-Y para que quieres saber para donde se fue- pregunto con algo de picardía Li, Eriol lo observo
-Es q olvido uno de sus cuadernos, para la tarea de mañana, así que ¿no saben?- lo dijo tan natural y convincente que todos se lo creyeron y haciendo un poco de memoria le dijeron la dirección que tomo ella, después de agradecer, se despidió de ellos y camino hacia esa dirección.
Mientras en un parque algo desolado y hasta el rincón menos visitado, se encontraba acostada en el césped una chica, que veía al cielo con la mirada perdida.
-Que me pasa?- Poco a poco comenzó a sentir mucho cansancio, demasiado diría ella, pero no pudo evitar que sus ojos se cerraran y de inmediato cayera en un profundo sueño.
"Haine se encontraba flotando, como si fuera un fantasma viendo una escena que al principio no reconoció, pero se tapo la boca para que no saliera un grito de esta, al reconocer que se encontraba en lo que antes fue casa de su abuelita, la cual tenia un como bastón mágico y se cubría de algunas sombras y de un ser encapuchado.
-Ríndete, sabes que no nos harás nada- dijo con voz grave el encapuchado, la abuela de Haine lo veía con desafió, al ultimo suspiro y desapareció el bastón.
-Esta bien, no tengo otra opción- dijo la señora, Haine no entendía porque su abuela ya no se protegía, pero pronto lo haría.
-Sabes que es lo mejor, si tu dejas de existir nosotros no le haremos nada a tus nietos, si sigues con vida, simplemente los destruiremos, tu decides- La abuela de Haine reflejaba la tristeza en sus ojos, al escuchar de su boca –Esta bien, lo haré por ellos- Haine casi se derrumba si hubiera estado parada, de sus ojos salieron lagrimas, el encapuchado rió un poco, después comenzó a recitar una especie de rito, varias sombras como la que vio el primer día de clases comenzaron a cubrir a su abuela, esta no hizo nada y después se escucho un pequeño grito, para después ver derrumbada a su abuela, estaba impactada, el encapuchado rió un poco mas, y después desapareció.
Haine estaba desesperada, pero lo que derramo la gota el vaso fue cuando su abuela la volteo a ver y le dijo con una voz débil
-Y lo mismo le paso a tu madre- esto la dejo helada y después de unos segundos comenzó a llorar a cantares"
Una chica se encontraba acostada en el césped dormida, con sudor frió y dando algunas vueltas, dos sombras aparecieron junto a ella sonriendo, la chica comenzó a llorar
-No, no, abuela, abuela porque?- decía entre sollozos
-"Abuela?"-Eriol había llegado en ese momento y observo a las dos sombras, pero antes de acercarse a ayudar a la chica esta se despertó muy agitada y sin poder contener un grito
-Madre! No!- dijo con dolor y furia, después volteo al frente y se encontró con las dos sombras burlándose de ella, ella al verlas estallo, una nube de color fosforescente la cubrió, de sus ojos salían prácticamente flamas, se paro y vio fijamente a las dos sombras
-Ustedes, ustedes hicieron que ya no estuvieran conmigo, malditas- cerro el puño y con un conjuro casi en un susurro, su mano comenzó a brillar, al igual que el anillo y la pulsera, de repente apareció una gran espada.
-No se los voy a perdonar nunca, oyeron!- dijo con odio, las sombras la vieron serias para después prepararse para pelear.
Haine fue la primera en atacar, las sombras eran buenas para no recibir los ataques, pero con tanto poder no pudieron y las derroto, se sintió un poco aliviada al ver el buen trabajo que hizo, cuando varias sombras comenzaron a llegar, se había enojado tanto que había perdido sus fuerzas
-Oh no, maldita sea!- dijo aun enojada, comenzó a combatirlas, cuando una estuvo a punto de atacarla, ella se cubrió, pero nunca recibió el ataque, al ver bien se sorprendió,
-Eriol- dijo muy sorprendida
-Necesitas ayuda?- dijo sonriente, el chico traía una capa negra larga con un sombrero a juego y un gran báculo en su mano derecha con lo que combatía a las sombras.
-Que...- pero no pudo terminar la pregunta porque una sombra la iba a atacar y Eriol la quito del camino.
-Creo que no es el momento de explicaciones cierto?- le volvió a sonreír, con esto su confianza regreso y asintió, los dos se pusieron a la defensiva, pero Eriol vio que ella ya estaba a punto de desfallecer.
-Vamos a acabar con esto de una buena vez...por los poderes de la oscuridad y de la luz, combínense y ayúdenme a derrotar a estas sombras del mal- después de recitar esto una luz muy poderosa salió del báculo y se extinguieron todas las sombras, Haine se asombro al ver la luz, y mas cuando se dio cuenta que extermino a todas las sombras, Eriol se acerco a ella, Haine estaba viendo borroso cuando lo vio acercarse
-Eriol yo...- pero la hizo callar al ponerle su dedo en la boca de ella.
-Ya te dije no es el momento, descansa- en ese momento, todo le dio vueltas a ella y hubiera caído al suelo a no ser por los fuertes brazos que la sostuvieron antes de caer y la cargaron con mucha facilidad.
-Descansa pequeña, que te faltan muchas energías que recuperar- después de darle un pequeño beso en la frente camino hacia una dirección con ella en brazos.
-Si, no te preocupes estará bien, perdona pero este trabajo es muy importante, si, bye- colgó y suspiro, después se dio la vuelta y sonrió al ver una chica recostada y tapada con las sabanas azul oscuro, la cual dormía placidamente
-Se que su hermano no me creyó, pero ha de saber que no le haré nada- sonrió y se acerco a la cama donde se encontraba la chica, de su cara caían algunos cabellos que la cubrían, el con delicadeza se los quito, rozándole por algunos segundos su cara.
-"Parece un ángel, es totalmente diferente a la que vi hace solo a penas unas horas"- En ese momento tocaron a la puerta y el quito su mano y volteo hacia la entrada
-Pase- en ese momento entro una joven, de pelo castaño muy largo y ojos del mismo color, y en las manos traía una taza de té, el chico le sonrió
-Hola Nakuru, ya me hiciste ese favor?- ella asintió y se paro a su lado
-Si, ya lo hice, pero también te traigo este té, acuérdate que tu también peleaste- Eriol se sorprendió y después sonrió
-Y ahora, desde cuando te preocupas tanto por mi?- dijo en tono sarcástico y aceptando la taza, ella lo miro con una sonrisa – Gracias- dijo al final él, Nakuru volteo a ver a la chica.
-Eriol, porque te interesa tanto esta jovencita?- esta pregunta hizo que se sorprendiera y se quedara pensando
-"cierto, porque me interesa?"- Nakuru lo volteo a ver extrañada y el reacciono
-De que hablas, simplemente tengo curiosidad- volvió a sonreír, Nakuru se conformo con esta respuesta, y después de hacer algunos comentarios mas, se retiro, dejando de nuevo a Eriol con la chica.
Eriol suspiro, se sentó en el sillón que estaba cerca de la cama y tomo un poco de té, pero no podía apartar su mirada de la chica.
-"Que me pasa?"- esa pregunta no salía de su cabeza desde el primer día que la conoció, y aunque el no lo quisiera aceptar en lo más profundo de su corazón se encontraba la respuesta.
A la vez que pensaba esto, recordaba lo que había pasado
-"Ella menciono a su abuela además de a su madre, pero que habrá pasado, o más bien que habrá soñado para que se enojara tanto?"- La oscuridad comenzó a cubrir el cuarto, pero el seguía ahí, observándola
-Haine... quisiera tanto ayudarte- por fin dejo a un lado la taza y se levanto, acercándose de nuevo a la cama y acercando su rostro al de ella.
-Que descanses Hai- le dio un beso en la frente y la cubrió bien con la sabana, ella sonrió ligeramente, después de separarse sonrió y tomo su taza, dio un ultimo vistazo y salió de la habitación, dejo la taza en la cocina y se fue a dormir, ya que había utilizado un poco sus fuerzas y aunque no lo debilitaron era suficiente para darle sueño.
N.A.- Jajaja aun sin reviews pero bueno ya q, me gusta este fic, y lo seguire publicando, se cuidan bye .
