N.A.- Bueno se q no me han dejado mas q un review, pero me gusta esta historia, espero q empiece a gustar a mas gente, puede q a nadie, pero bueno, espero q si quiera uno me deje review, si no, no pro se me cuidan si es q leen el fic, bye

Capitulo 6

-Para que te desquites, mira mejor cállate y escúchame- dijo con autoridad, el se sentó en el suelo como niño regañado, cruzo los brazos y cerro los ojos, ella volvió a suspirar

-Bueno lo que paso ayer fue...- y le comenzó a contar todo lo que paso, su hermano fue volteando hasta que quedo viéndola a ella, Haine se había sentado así que se veían frente a frente, escucho con atención y aunque luego hacia expresiones de asombro o de enojo escucho todo lo que su hermana le contó, aunque Haine omitió algunos detalles

-Y eso es todo, por eso hoy no me enoje tanto, aunque el ardor en mi interior aun persiste, ahora tu no vas a cometer lo mismo que yo, así que te vas a desquitar entrenando, para eso es este campo de fuerza- se paro rápidamente, Darren la observo, sus ojos ya no estaban tan naranjas, pero el enojo aun seguía así que se levanto y se puso frente a su hermana.

-Bueno entonces comencemos- Haine alzo su mano derecha, cerró los ojos y comenzó a recitar un conjuro, en ese momento ella se ilumino, apareció la funda en su cintura y una hermosa espada aterrizo como rayo sobre su mano, la cual era en el mango al final viene una figura de un dragón y al empezar el filo de la espada vienen dos cabezas de águila, una en cada lado, ella la bajo y ágilmente la guardo y vio con desafió a su hermano, el cual solo esperaba su turno, la miro aun serio, se puso en posición de descanso y cruzo sus manos adelante, recito su conjuro y sus manos empezaron a brillar, pero parecía fuego, momentos después en sus manos había una espada del mismo tamaño que la de su hermana pero su mango traía una figura de un ser del fuego , se paro bien y sonrió con malicia

-Te arrepentirás de haberme retado hermanita- dijo con seguridad y cinismo

-Ja, veremos quien se arrepiente bro- los dos se pusieron en posición y después de algunos segundos comenzaron a combatir.

Las espadas chocaban escuchándose su ruidoso sonido, Haine mas que pelear solo se defendía y escabullía con agilidad pero no atacaba, de hecho ella sabia que no podía hacerlo, por la simple razón que solo hace pocas horas había recuperado sus poderes y que aun no regresaban completamente así que trataba de no gastarlos mas, pero su hermano no se fijo en esto, atacaba y descargaba todo su odio, en ese momento, comenzó a regresar sus ojos verdes y su temperatura volvía a la normalidad, su hermana lo vio con una sonrisa y ya cuando desquito todo su coraje ella decidió solo atacar por ultima vez para que se acabara la pelea, esto no se lo esperaba su hermano, pero logro girar su espada y las dos quedaron juntas, se debatían y al ultimo concentraron su poder y salieron volando, cayendo en el césped y aun lado la espada, en ese momento el campo de fuerza se desvaneció y los dos quedaron tirados en el suelo agitados y muy cansados, Haine sintió como sus poderes se desvanecieron y hasta su espada desapareció, su hermano aun tenia algo de energía y el si logro levantarse, pero estaba muy cansado, se acerco a duras penas a ella y después se hecho a su lado

-Perdóname hermanita, no me di cuenta, tu aun estabas débil y yo solo desquite mi coraje- en su voz se escuchaba arrepentimiento y tristeza, su hermana lo abrazo y lo vio con una sincera sonrisa.

-No es tu culpa, yo también explote jajaja, se ve que somos hermanos, además yo, si viste no pelee contigo, solo deje que sacaras tu coraje, no me gusta verte enojado- dijo ella cm niña.

-Gracias- dijo su hermano abrazándola – pero ahora como nos vamos de aquí, tu no puedes ni levantarte y yo a duras penas, ni modo que te quedes ahí-

-Porque no, mejor tu vete a descansar y yo aquí me duermo hasta que mis poderes regresen- dijo riendo, su hermano la vio con seriedad

-No es gracioso, no te voy a dejar aquí- dijo con autoridad.

-No puedo dejarte sola unos momentos porque ya consumiste tu magia- los dos voltearon a donde se escucho la voz que reconoció de inmediato Haine y se sorprendió al ver q tenia razón.

-Eriol, y ahora tu que haces aquí?- dijo extrañada, el chico le sonrió y se acerco a los chavos.

-Pues... es una larga historia jajaja, pero tu abuela me abrió, hola Darren- le dijo al chico que también lo veía con extrañeza.

-Bueno se van a quedar ahí todo lo que resta del día jajaja-le dio su mano a Darren, el la acepto y con dificultad se paro, pero lo logro, los dos voltearon a ver a Haine, ella se levanto un poco, pero quedo sentada porque no podía pararse, Eriol sonrió y se agacho a su lado

-Te ayudo?- ella lo vio y desvió la mirada de inmediato

-No, yo puedo sola- dijo muy segura, su hermano aguanto una risita y Eriol amplio su sonrisa, era necia jajaja.

-En serio, bueno- se levanto, se puso a lado de Darren, y los dos la veían, ella trato de poner sus ultimas fuerzas es sus piernas, poco a poco y con esfuerzo logro pararse por completo, Eriol la veía fijamente y Darren estaba sorprendido

-Ven como si pude- dijo algo engreída, Eriol se puso a su lado

-Oh cierto, ahora camina- ella lo vio con recelo, quiso dar un paso pero sus fuerzas se extinguieron completamente y hubiera caído a no ser por los fuertes brazos que la sujetaron antes de caer, ella se puso muy roja y oculto su cara en el fuerte pecho de el, su hermano se rió por esto.

-Hay hermanita siempre haciéndote la dura- después los chicos comenzaron a caminar hacia el interior de la casa, Darren iba a acompañar a Eriol para el cuarto de su hermana, pero Haine lo convenció que se quedara en su habitación y descansara, y después de pocos ruegos, se quedo en su cuarto, no sin antes agradecer a Eriol y a su hermana.

La casa de Haine, mas bien de los abuelitos de Haine era grande, pero no lo era tanto como la casa de Eriol, llegaron por fin al cuarto de Haine y con delicadeza la dejo sobre la cama.

-Gracias, creo que ya me vas a soñar- dijo ella algo tímida.

-Entonces seria un sueño agradable- le contesto, esto la hizo enrojecer un poco mas.

-Bueno, ahora si, como es que te tengo de visita en mi casa?- pregunto ella para cambiar de tema, él comenzó a hacer memoria.

-Cierto, toma- aparecieron en sus manos unos papeles, eran del trabajo

-Esto que?- dijo extrañada

-Es lo que te traía, pero tu abuelita me dijo que estaban en el jardín, en el momento que me dirigía para el jardín sentí de pronto sus dos fuerzas debilitadas, pusiste un campo de fuerza no?- ella asintió

-Y pues esa es mi larga historia jajaja- ella también se rió por el comentario y después le dedico una sonrisa, no sabe la razón pero por poco se sonrojaba tan solo por esa simple sonrisa.

-Eres mi ángel verdad?- dijo ella de repente, él la volteo a ver de nuevo

-Puede ser, quien sabe jajaja- se acerco a ella, y Haine se puso algo nerviosa.

-Bueno me tengo que ir, me dio gusto ayudarte de nuevo- dijo con alegría, ella lo abrazo de nuevo y acepto el abrazo.

-Gracias por todo Eriol, no se ni siquiera porque te has molestado en ayudarme- dijo con algo de tristeza y sinceridad

-Porque vale la pena- dijo en voz baja, ella se separo un poco de él y lo vio fijamente.

-No lo creo- el desvió la mirada

-" Me escucho jajaja" Yo creo que si, ahora descansa que mañana hay escuela ;-), te cuidas y ya no gastes mas energía jajaja- ella asintió y se despidieron de beso en la mejilla, él le dedico otra sonrisa y ella se la devolvió, se alejo y se fue dejándola con una bonita satisfacción y muy feliz.

Él se apresuro a irse, después de despedirse de los abuelos de Haine salió y camino un poco, después dijo algo en voz baja y desapareció, apareciendo en lo que ahora era su casa, sus guardianes lo esperaban.

-Como te fue Eriol?- pregunto Ruby moon, él sonrió

-Bien, gracias, ahora me iré a descansar, hasta mañana chicos- los guardianes se despidieron y se apresuro a ir a su habitación.

-Un muy interesante día- pensó Eriol mientras se acostaba en su cama, de pronto recordó a Haine por el perfume que tenían las cobijas, cerro los ojos y se imagino a la chica junto a él, esto lo hizo sonrojarse y abrir los ojos.

-"Estoy realmente loco, ya mejor me duermo"- trato de quitar esos pensamientos de su mente y comenzó a quedarse dormido, pero con el perfume de la chica en sus sabanas era muy difícil dejar de pensar en ella, y al final la recordó como estaba en la mañana.

En una parte de la ciudad se encontraba una casa casi en ruinas y muy tétrica, adentro había algo de fuego en lo que antes fue una chimenea, mientras que en un sofá, eso si muy elegante, se encontraba una persona sentada con una copa de vino en una de sus manos y acariciando a un gato negro con la otra, vestido todo de negro y lo único que se visualizaba era su boca, la cual sonreía con malicia.

-Me falta poco para acabar con la dinastía Europa, solo esos dos elementos y caput, desaparecerán para siempre hahahahaahahahahahahaa (imagínense una risa malévola vale ;-)), será fácil, muy fácil- el fuego se prendió mas y algunas sombras se vislumbraron en la pared, las cuales parecían que reían también.

Al día siguiente en la escuela muchos llegaron con ánimos, mientras que otros estaban algo cansados.

Eriol llego normal como siempre, pero sus amigos no habían llegado aun, entro al salón y se sorprendió al ver con quien se encontró, se acerco a ella y la vio fijamente.

Acurrucada entre sus brazos se encontraba la chica de cabello negro, liso, y tez blanca, se veía hermosa, ya no lo podía negar, además de que estuvo soñando con esa imagen y de nuevo la podía contemplar, solo que ahora traía los lentes oscuros, sabia que de tanta energía que gasto el día anterior era obvio que estuviera cansada, en eso estaba cuando...

-Hola Eriol, que haces?- al voltear vio a Sakura y a Shaoran tomados de la mano y con cara de curiosidad, los saludo con amabilidad como siempre y después les enseño a la chica que estaba dormida, Eriol fue a dejar sus cosas, mientras Sakura y Li veían a Haine, Li traía aun la cara de sospecha, acerco su mano y le iba a retirar los lentes cuando alguien lo detuvo sujetándole la mano, volteo y vio a Eriol que lo veía con seriedad.

-Déjala, esta dormida- Li vio con extrañeza a Eriol, nunca se había comportado así.

-Tiene Razón Li, déjala descansar en lo que entra el maestro- suspiro y alejo su mano, Eriol volvió a sonreír, Li se fue con Sakura a su lugar y Eriol suspiro, después llego Tomoyo, pregunto el porque estaba así, al darle una sencilla respuesta ya no hizo mas y se sentó en su lugar.

En ese momento llego el profesor, saludaron y se sentaron, Li volteo a ver a su amigo y a la chica nueva y después al frente, Eriol se acerco al oído de ella y en voz muy dulce.

-Buenos días preciosa, ya llego el profesor, levántate- ella comenzó a moverse y a abrir poco a poco los ojos, al escuchar la voz de Eriol tan cerca le dio un escalofrió y volteo a un lado, encontrándose con el rostro del joven que le sonreía con amabilidad, esto la hizo sonrojarse y cubrir su rostro con los brazos.

-Que bueno que ya te levantaste, aun estas cansada?- ella asintió y poco a poco se levanto, no se quito los lentes pero ya estaba despierta, Sakura volteo, le sonrió y la saludo, ella le respondió el saludo, al igual que a Tomoyo, después trato de poner atención a la clase, pero necesito la ayuda de Eriol porque algunas cosas no comprendía. Llego así el receso, esta vez se fueron a uno de los jardines.

-Como estas del tobillo Haine?- dijo Tomoyo, Li desvió la mirada, Eriol y Haine sonrieron

-Bien gracias, Eriol tenia un buen ungüento y se me quito el dolor- dijo sonriendo, su voz se escuchaba cansada y Eriol la vio con preocupación

-Te sientes bien Haine, porque estas tan cansada- dijo Sakura, Haine la vio pero como tenia lentes no vio la sorpresa de sus ojos

-Ah es que ayer no podía dormir y ya cuando pude casi, casi era hora de ir a la escuela, pero no se preocupen estoy bien- las chicas se tranquilizaron un poco, pasaron 5 minutos y Haine se veía cada vez mas cansada, Eriol se paro y todos lo voltearon a ver

-Que te pasa Eriol?- dijo Li extrañado

-Nada, solo quiero caminar un rato ,vienes Haine?- la vio fijamente, ella asintió y se paro con su ayuda, y aunque los demás se quedaron extrañados ya no dijeron nada y ellos se fueron con paso lento hasta perderse de su vista.

Eriol y Haine caminaban sin hablar, la chica empezó a reconocer el lugar, es donde había estado la vez pasada para que no la vieran, llegaron al gran árbol de cerezos.

-Qué hacemos aquí?- pregunto con curiosidad.

-Ven- él le tomo la mano y la jalo un poco, después se sentó y la jalo hacia él

-Qué haces?- dijo, casi ya no tenia fuerzas, él solo sonrió y la abrazo, ella se sonrojo pero a la vez no entendía.

-Descansa- ella abrió los ojos y lo volteo a ver, con sumo cuidado él le quito los lentes, ella no se negó, sus ojos azules estaban muy apagados, se veía demasiado cansada, ella lo abrazo y se acurruco un poco.

-Gracias- fue lo único que dijo antes de quedarse placidamente dormida. 10 min después Eriol la tenia abrazada como acurrucándola, se veían muy bien, se sentía muy bien, le gustaba estar con ella es algo que ya no podía ignorar, le acariciaba su cabello, sedoso y a la vez muy brilloso, ella parecía un ángel, le encantaba verla dormir, volteo a ver al cielo y después de recargarse en el árbol cerro los ojos, conjuro un pequeño hechizo y también se durmió un momento.

Continuara...